J.M. Keynes es sin lugar a dudasuno de los economistas más famosos del siglo pasado y aun en estos días estecaballero tiene muchísimos seguidores en todo el mundo. Su libro “La TeoríaGeneral del Empleo, el Interés y el Dinero” es uno de los libros de economíamás famosos de la historia. Sus teorías se hicieron célebres luego de la grandepresión de los años 30 y desde ese entonces se siguen poniendo en prácticauna y otra vez obteniendo los mismos resultados fallidos una y otra vez.
Antes de explicar la teoría deKeynes, recordemos que la producción de un país (en una economía cerrada)corresponde a la suma del Consumo más la Inversión más el Gasto del Gobierno(PIB = C + I + G). En resumidas cuentas, la teoría de Keynes expone que enépocas de crisis con altos niveles de desempleo la producción del país sedetiene pues el crecimiento del Consumo y de la Inversión disminuye. En esecaso de corresponde al Gobierno intervenir con un mayor gasto y contrataciónpública para estimular la economía y de esta manera aumentar el Consumo y porconsiguiente la Inversión. Suena lógico pensar que el Gobierno, al darlemás dinero a la gente por medio de empleo o simplemente dinero en efectivo,generaría que consuman más bienes y servicios y eso provocaría finalmenteuna reactivación en el sector privado de la economía. El principalproblema de esta teoría radica en el hecho de que solo contempla el efectoinmediato y no toma en consideración las consecuencias a futuro que estaspolíticas generan. Es con esta teoría que la siguiente frase del economistaHenry Hazlitt es muy acertada:
“El mal economista sólo ve lo quese advierte de un modo inmediato, mientras que el buen economista percibetambién más allá. El primero tan sólo contempla las consecuencias directas delplan a aplicar; el segundo no desatiende las indirectas y más lejanas.”
El error fundamental de Keynesradica en el hecho de no considerar los costos o consecuencias de un aumento enel gasto público sobre la economía. El incremento del gasto del Gobierno tieneque financiarse de alguna manera y esto implica, por supuesto, un eventualaumento de Impuestos o de la Deuda Pública que finalmente deriva también en másImpuestos. Recordemos que el Consumo (C) según Keynes es equivalente al Consumoautónomo (Co) más la Renta Disponible (Yd) por la propensión del individuo aconsumir y a su vez Yd es equivalente a la Renta (Y) menos los Impuestos (T) (C= Co + c(Y – T)). Por lo tanto un eventual aumento en los Impuestos impactanegativamente el Consumo y este a su vez impacta negativamente la economía. Sepuede observar pues que el incremento en el PIB resultado del aumento en elgasto del Gobierno eventualmente es opacado por la disminución en el Consumoconsecuencia del aumento en los Impuestos.
Otro aspecto que Keynes no tomóen consideración fueron las Expectativas Racionales de los individuos en épocad crisis. Recordemos que la Renta es equivalente a lo consumido más lo ahorrado(Y = C + S). El Gobierno, al darle más dinero a la gente en época de crisis,genera dos opciones: ahorrar ese dinero o consumirlo. La Teoría de ExpectativasRacionales expone que ante un incremento del Gasto Público la forma de pensarde los individuos es que lo más acertado es el Ahorro y no tanto el Consumopues hay que prepararse para un eventual y lógico incremento en losImpuestos. Por lo tanto, un aumento del Gasto del Gobierno podría no provocarel efecto deseado que es un aumento en el Consumo o por lo menos no en el nivelnecesario para reactivar la economía.
Luego de analizarlo a fondoparece que el aumento del Gasto del Gobierno no es la mejor opción parasolucionar los problemas en época de crisis. ¿Quiere decir esto que el Gobiernono debería actuar en épocas de crisis? No necesariamente. Como se vioanteriormente, el Consumo se ve afectado por el nivel de Impuestos. Una opciónmás acertada por parte del Gobierno podría ser bajar los Impuestos y deesa manera aumentar el consumo y esto podría provocar un arranque en elcrecimiento de la economía.
Una y otra vez las teoríasKeynesianas se ha puesto en práctica y los resultados siempre han sidodesalentadores. Costa Rica no ha sido ajena a tales malas prácticas. Don OscarArias Sánchez tomo la decisión de aplicar teorías Keynesianas ante la crisisdel 2008 con su famoso Plan Escudo y hoy día ya estamos viendo lasconsecuencias con el nefasto PACetazo Fiscal. Nuevamente esas “buenas intenciones”de los gobernantes generan el efecto contrario. ¿Cuando aprenderemos?
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