
El día de ayer se estrenó por HBO el documental Religulous, realizado por el comediante Bill Maher. El mismo pretende abordar la problemática de la arrogante certeza religiosa vrs la actitud socrática -racionalista crítica- de la duda, de una forma entretenida y clara. A los que les interese el tema, no cabe la menor duda de que disfrutarán de la película.
A continuación les presentamos los avances de la misma:
A continuación les presentamos los avances de la misma:
3 comentarios:
En mi opinión, Bill Maher tiene casi una década sin ser gracioso, y el "documental" me lo demostró. Francamente, no me pareció divertido, y mucho menos útil. ¿Qué alternativa ofrece Bill Maher? Ninguna. Es el típico escéptico que jamás aceptó el uso de la razón en su plenitud y los absolutos contextuales. Por cierto, el título está mal escrito.
Anónimo:
Totalmente de acuerdo respecto a la carrera de Maher, la verdad que a mi muy poca gracia me hace. El documental si me pareció entretenido, y en ciertas partes graciosas.
Yo si pienso que el documental plantea una alternativa, la cual es dejar la especulación metafísica ociosa, y simplemente aceptar que no tenemos -al menos en este momento.- la respuesta a todas las interrogantes que el universo plantea.
Manuel
El documental si me pareció bueno.Es un aporte porque buena falta hace que se utilice el medio audiovisual para cuestionar y debatir las "verdades eternas" de la religión.
Es un intento se puede decir valiente por discutir con variados representantes de grupos religiosos y mostrarles sus contradicciones discursivas.
En general las tesis expresadas por Maher me parecieron adecuadas y pertinentes (partir de la duda y el cuestionamiento antes de creer sin pruebas y teniendo certezas absolutas sobre algo que no es evidente en sí mismo como lo son los dioses y la revelación religiosa).
Aunque inicialmente suene informal o poco serio,también el documental tiene como trasfondo la utilidad del humor como una forma de cuestionar los dogmas o creencias religiosas. Tomarse muy en serio o rígidamente una discusión con alguien como Jesús Miranda o un fundamentalista evangélico puede resultar muy frustrante y ser una desventaja personal a la hora de debatir con este tipo de sujetos.
Algunas partes considero que si fueron prescindibles como la discusión con ciertos grupos judíos y el cumplimiento del sabado y el de la religión panteísta en la que consume drogas, creo que no se aportó mucho en esos casos. Ese espacio lo hubiera llenado discutiendo con hinduistas (brahmanes) o budistas.
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