Voy a tomar prestado un tema que ha venido presentando de manera muy acertada mi colega bloguero de El Financiero, Allan Rodríguez, y es el de la preocupante acumulación de deuda y gasto deficitario que está generando el gobierno.Casi la mitad del presupuesto de la República presentado el martes pasado por el ministerio de Hacienda se financia mediante deuda, es decir, el gobierno no generará los recursos a través de impuestos y tendrá que recurrir a pedir prestado. Cuando eso ocurre, suben las tasas de interés, puesto que el Estado acapara el crédito disponible, en detrimento del sector productivo que es el que genera riqueza.
El gobierno apela al cuento de que las finanzas públicas se han deteriorado debido a la caída en ingresos producto de la crisis económica mundial. Si bien efectivamente ha habido una disminución en la recaudación de impuestos, el grueso del boquete fiscal es el resultado de que el gobierno ha soltado irresponsablemente las llaves del gasto, el cual aumentó en un 22% en el último año (ver gráfico).
Y la borrachera del gasto y el endeudamiento continúa. El gobierno ahora está proponiendo financiar la banca de desarrollo con deuda. El nuevo presupuesto crea 5.632 puestos nuevos en el sector público, de los cuales casi la mitad serán puestos de maestros–cuando más bien la matricula escolar va a la baja–principalmente de artes plásticas, música y educación física. Cualquier malpensado diría que el gobierno está tratando de nutrir a un gremio (educadores) que siempre ha sido base del PLN de cara a las elecciones. También se planea aumentar el presupuesto de las universidades estatales en un 10% a pesar de que la economía nacional se va a contraer este año.
Todo este festín del gasto nos ha llevado a tal grado de apretazón presupuestaria que ahora el gobierno pretende apelar al endeudamiento para pagar los gastos corrientes del Estado. La ministra de Hacienda afirma irresponsablemente que esta es la única solución al faltante de recursos. El gobierno también pretende eliminar la cláusula que prohibe que el endeudamiento en dólares supere un 20% del total de la deuda pública. No puede haber una idea más peligrosa que aumentar el endeudamiento público en dólares, puesto que cualquier devaluación del colón incrementaría significativamente el peso de la deuda.
El gobierno nos lleva a toda velocidad hacia una crisis fiscal. ¿Quién lo detiene?
Juan Carlos Hidalgo

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