lunes, 29 de octubre de 2007

En vela


Da pena la forma como ha reaccionado el Partido Acción Ciudadana (PAC) en estos 15 días posteriores al referendo. Ha sido confuso e incoherente. Al parecer, está dispuesto a perder su última oportunidad, tras una sucesión de derrotas desde el 2002 y por la carencia de una propuesta u opción de futuro para el pueblo de Costa Rica.

La estrategia sistemática del NO –nihilismo político– no conduce a ninguna parte. La libertad y, por tanto, la responsabilidad, se desenvuelve en la dialéctica entre el SÍ y el NO, según los fines, los medios, las circunstancias, los valores y los principios. Entre estas dos laderas –SÍ y NO– somos y vivimos. Por estos dos adverbios, tan humanos, seremos, al fin de cuentas, juzgados.

Mantuve en este proceso refrendario la convicción de que el triunfo del SÍ podía salvar al PAC, mientras que el del NO lo despeñaba, dada la disparatada composición antidemocrática de la dirigencia del NO. Su amenaza institucional quedó documentada en la patética tarima de la noche del 7 de octubre y continuada, otra vez, en la sediciosa reunión del sábado, cuyo propósito fue adoptar una táctica para “derrotar” el TLC, aprobado democráticamente el 7 de octubre. El redivivo Eugenio Trejos lo expresó categóricamente: “Para derrotar el TLC debemos mantenernos unidos, iremos a las calles en forma pacífica para apoyar a nuestros (sic) diputados”. ¿Qué pasó en Costa Rica, señor Rector, presidente de Conare, el 7 de octubre? ¿Sigue Ud. haciendo el ridículo, usado por otros, y conspirando, con los de la tarima, contra la democracia costarricense?

“Nuestros diputados”, como dice Trejos, son, obviamente, los 15 del PAC. Alberto Salom lo ratificó: “No hay plazo para aprobar los proyectos de la agenda”, con la misma irresponsabilidad con que anunciaron que el TLC era renegociable, mentira causante de la derrota del NO, coreada por los comités antipatrióticos, ahijados del Consejo de la UCR. También se acordó, el sábado, recurrir a “organismos internacionales para denunciar irregularidades en el referendo”. Es decir, además de la sedición, una campaña de desprestigio contra Costa Rica, salmodiada porGranma , en Cuba, como en febrero del 2006.

Esta es la confusión moral y política –triste tarima– en que está extraviado el PAC, prueba preocupante de carencia de autocrítica interna y de dirigentes y estrategas que, con discernimiento, visión y grandeza de espíritu, logren salvarlo y colocarlo en la vía correcta. Nuestra democracia depende de la fortaleza moral e intelectual de sus partidos políticos. El PAC, sin visión de futuro, dominado por el NO y el miedo, está perdiendo su última oportunidad. ¡Qué lastima!

Julio Rodríguez

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