Hoy en La Nación apareció un artículo de opinión de un(a) estudiante de secundaria titulado Matrimonio Verdadero atacando la posibilidad de permitir el matrimonio homosexual. En ASOJOD siempre nos hemos sorprendido por la capacidad que tienen las personas en este país para escribir tantas tonterías en tan poco espacio. Empecemos por desenmascarar a este(a) estudiante y sus "argumentos":
1. Dice que existe un proyecto de ley que pretende legalizar el matrimonio homosexual: falso. ASOJOD estuvo en la conferencia que dieron los diputados y el proyecto lo que busca es legalizar la unión civil entre personas del mismo sexo. De acuerdo con el Código de Familia, existe diferencia entre unión civil y matrimonio.
2. Considera a la familia como el núcleo de la sociedad: he ahí el más grande de los errores. El núcleo de la sociedad es el individuo. Su único deber moral es la búsqueda de su propia felicidad y si para ello es determinante que pueda casarse con su pareja (sin importar el sexo) ¿quién diablos es la sociedad para decidir si puede o no puede?
Este(a) estudiante parece que necesita unos cuantos acercamientos a la filosofía política para comprender el tema del individualismo metodológico y conocer la gran cantidad de estupideces que registra la historia del pensamiento en tanto ha considerado al pueblo, la sociedad o el conjunto como la base del todo. Platón, San Agustín, Hegel, Marx, Stalin, Mao, Pol Pot, entre otros, eran personas que siempre querían poner a un colectivo sobre los individuos. Y no hay que tener dos dedos de frente para saber que los resultados fueron desastrosos. Y si se hace el mismo experimento con las mismas condiciones, se obtendrán los mismos resultados.
Es sorprendente que este(a) muchachito(a) venga a rasgarse vestiduras por la moral: una moral conservadora que se escandaliza porque dos hombres o dos mujeres se casen entre sí. En pleno siglo XXI es sorprendente que pervivan las ideas de la Inquisición en esa materia. Determinar que el compromiso, la responsabilidad, la paternidad, la maternidad y el amor son productos propios del matrimonio heterosexual es la estupidez más grande que se ha escrito en estos últimos días. Igual hay matrimonios de hombrecitos y mujercitas que se matan, se engañan, se estafan y se lastiman. Sin necesidad de que sean homosexuales, hoy día los padres abandonan a sus hijos o los explotan. Entonces no es válido venir a hablar de valores propios de una sociedad heterosexual cuando la realidad prueba que no existe relación de causalidad entre la orientación sexual y la calidad moral de una persona.
Cuidar a la familia no significa cuidar a las futuras generaciones. Cuidar al individuo y procurarle la libertad para que siga sus propios fines legal y legítimamente constituidos sí. El ser humano sólo tiene un deber moral: perseguir sus propios propósitos de modo que cada uno sea su propio fin. No podemos pretender que el "otro" sea un medio para conservar un ideal de sociedad basada en la moral de nuestros abuelos.
Pueden ver el artículo que se menciona en esta dirección: http://www.nacion.com/ln_ee/2007/octubre/20/opinion1284729.html
1 comentario:
Yo incluso pense en mandar una carta a La Nacion retratando puntos similares a los aqui expuestos. De hecho con un par de arreglos de forma eso que escriben uds aqui podria ser enviado a La Nacion.
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