
¿Cuál es la clave para desempatar en una lucha tan cerrada entre el Sí y el No?
Yo sigo optimista. Me cuesta pensar que podamos perder (el próximo domingo); esto es un suicidio colectivo lo que estamos cometiendo (rechazar el TLC). Se da por el temor de la gente a un montón de mentiras que se han dicho, y esa es la pura verdad.
¿Cuáles?
Que vamos a vender armas aquí, que vamos a enviar a los jóvenes a pelear a Iraq, que vamos a quebrar la Caja, que la educación pública se va a terminar, que se van a llevar el agua, que entregamos la soberanía. Son puras mentiras.
Si triunfan los detractores al TLC, ¿cuál es el plan B de su gobierno?
Sentarse a ver en qué podemos llegar a acuerdos con los diferentes partidos en la Asamblea Legislativa, pero con una limitación muy grande.
Seríamos el primer país del mundo en aprobar la excentricidad de rechazar un TLC con el principal socio comercial, mientras que montones de países esperan esa oportunidad.
Los centroamericanos van a estar muy contentos con que nosotros rechacemos el TLC, a ellos se les abren nuevas oportunidades y se nos cierran a nosotros.
¿Cómo vislumbra nuestra relación con Estados Unidos si no se aprueba el TLC?
Se va a enfriar, no solo con Estados Unidos, sino con todos los países que van a preguntarse de dónde salió ese país tan excéntrico. Será incomprensible para el resto del mundo. Rechazar el TLC va a dificultar más lograr un desarrollo más acelerado, esa era mi gran esperanza.
¿Es viable renegociar el TLC?
Ese cuento está en la cola de un venado...
Entre el César y Dios
¿Cómo interpreta la caída del apoyo al Sí?
No soy experto en temas de encuestas. El daño que nos pudo haber hecho la Iglesia Católica pronunciándose a favor del No... Me parece que son declaraciones muy fuertes para una población muy creyente, cuando se le dice a los católicos que están a favor del TLC que es ser un mal cristiano.
¿Sacerdotes a la libre, con la tolerancia de la cúpula de la Iglesia?
La cúpula ha sido muy permisiva. Si la memoria no me falla, la Conferencia Episcopal dijo que iba a ser neutral en este tema, pero después se cruzaron de brazos y han sido muy permisivos.
¿Rompieron la neutralidad?
No quiero entrar en esa discusión. Desde niños nos han enseñado la respuesta de Cristo a los fariseos: “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. Aquí se metieron los sacerdotes con la política interna.
¿Cómo interpreta expresiones que comparan las posiciones a favor y en contra del TLC con una lucha entre Dios y Satanás?
Es querer culpar a un TLC, como diciendo este TLC es más de lo mismo, de todo lo malo que tenemos.
De la intervención entre la política y la religión a lo largo de la historia, muchas personas se han valido de ella para defender cuestiones que nada que ver con la fe católica.
¿Fracasó la campaña del Sí?
No sé si se puede culpar a la campaña. Lo que pasa es que ya lo dijo Cervantes: “Enfrentarse a la Iglesia es muy difícil, casi imposible”.
¿Insistirá en apertura de los monopolios en telecomunicaciones y seguros aun sin TLC?
No. Puedo impulsar la apertura, pero no voy a tener los votos para lograrlo.
¿Cuál sería el rumbo de su administración si triunfa el No?
Todo sería más difícil. Se va a reducir la capacidad de ser más eficientes en la competitividad. Sin duda, el triunfo del No, no me va a dar los recursos que una economía más pujante requiere para seguir con la obra social.
¿Cómo unir a Costa Rica después del referendo?
Tenderemos puentes, como yo suelo hacerlo. Los acuerdos deben ser lo más pronto, porque ya ha hemos perdido tiempo.
Tomado de Al Día
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