lunes, 26 de noviembre de 2007

¿Cuándo aprenderemos?


Becas estudiantiles, albergues para ancianos, comedores... son parte de la diversidad de objetivos que tienen los programas financiados por el Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf).

Según el Departamento de Análisis Presupuestarios de la Asamblea Legislativa, dichos fondos son verdaderamente un triángulo de las bermudas: “No hay una sola base de datos y los criterios de selección han sido, no caprichosos, pero sí particulares”, confirmó Jorge Baldioceda, director de Fodesaf.

Además una evaluación de medio año de la Contraloría General de la República detectó, por ejemplo, que de ¢19.000 millones entregados a junio a cinco programas, solo ¢4.000 millones fueron utilizados.

En pocas palabras no sabemos adonde va el dinero, tampoco el efecto que tiene y en muchos casos ni se utiliza. En ASOJOD hemos cuestionado este tipo de programas de "saludos a la bandera y buenas intenciones", para nadie es un secreto, la burocracia es ineficiente por naturaleza, desgraciadamente muchos no quieren ver estas verdades y siguen esperando que realizando el mismo experimento con los mismos elementos les resulte en forma mágica un resultado distinto a los anteriores, ¡pero esto no ocurrirá!

En ASOJOD les pedimos que piensen por un momento que hubiera pasado si ese dinero que fue tomado en forma coactiva por parte del estado se hubiera quedado en los bolsillos de los costarricenses. ¿Cuántos trabajos se hubieran creado, cuánto dinero se hubiera invertido, cuánto hubiera crecido el consumo y la producción? Desgraciadamente ese dinero en vez de que los costarricenses lo utilicen en sus actividades económicas les es quitado a la fuerza para financiar programas que se encuentran destinados al fracaso, ahogando un sin fin de oportunidades para la generación de nueva riqueza en el país, la cual es la única forma de acabar con la pobreza que nos carcome como sociedad.

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