viernes, 3 de agosto de 2007

En vela


Uno de los datos más importantes de la reciente encuesta de Unimer para La Nación versa sobre el empleo o el trabajo. La razón del SÍ por el TLC para el 46% de los votantes decididos es el empleo (su obtención, su mantenimiento o su superación). El 52%, por su parte, votará SÍ por “el beneficio para el país”. En cambio, el 52% de los votantes dirá NO “por el perjuicio del TLC para el país” y el 13% por sus efectos en la agricultura.

Es decir, el SÍ combina un motivo concreto y esencial (el empleo) con una razón general (el bien nacional), mientras que el NO se funda en un móvil general (el perjuicio), sin un motivo concreto o directo, personal o familiar. El SÍ o, mejor, el binomio del SÍ (trabajo y beneficio social) es hijo de la realidad; el NO, de la ideología, esto es, de una idea general sin fundamento, lo que explica, en buena parte, la esterilidad del NO, en cuanto a propuestas de solución para Costa Rica. ¿Qué pasará de ganar el NO? El inmovilismo y la dispersión.

Este no es un mero ejercicio dialéctico. Estos datos reflejan una visión del desarrollo del país y de su dimensión social, por cuanto “el mejor modelo social es aquel que crea y da trabajo”. No es la solución integral, pero es un peldaño capital. Con este principio inspirador, entre otros, Nicolás Sarkozy ganó las recientes elecciones en Francia. El trabajo, el empleo, que supone la inversión privada y pública, y, por lo tanto, el comercio y la apertura, no es solo generador de ingresos, sino agente de realización personal y de estabilidad familiar.

Resulta, por ello, aberrante la posición ideológica del PAC y de los consejos universitarios de la UCR, UNA y del ITCR, al rechazar el TLC por motivos ideológicos, sin siquiera meditar en sus efectos en el empleo futuro de sus graduados. ¿Será que quieren para sus estudiantes lo que decía Gómez de la Serna: “El mejor destino que hay es el de supervisor de nubes, acostado en una hamaca mirando al cielo”? Así piensan Albino Vargas y ciertos políticos, sin oficio conocido desde hace muchos años o que ya llenaron sus arcas, pero no aquellos que, como cantaba Kalil Gibran, anhelan “amar la vida a través del trabajo” para “intimar con el más recóndito secreto de la vida”. Perdonen el desliz poético, pero, hace 40 años, murió –¡ay dolor!–, un sábado como el de mañana, Jorge Debravo, tan grande y tan humano.

Nuestro futuro está condicionado a la revalorización del trabajo (bien remunerado). “Manos callosas, manos honrosas”, cantaba Ruben Darío, sea que supiera o no que las computadoras también crearían callos, aunque sí sabía, de cierto, que los charlatanes, que solo usan la lengua, no usan las manos…


Julio Rodríguez, tomado del periódico La Nación

1 comentario:

Anónimo dijo...

Decir que el TLC va a generar empleos... ok, estimado de 18000 para 5 años segun datos oficiales cf. La Nacion. cuando el pais necesita 60000 nuevos empleos anuales... creo que es un poco exagerado