Se ha puesto a pensar qué pasaría si en Costa Rica gana el NO al TLC? Bueno, hagamos un pequeño ejercicio especulativo (ojo, especulativo no significa pronóstico completo ni nada por el estilo). Para ASOJOD, el 8 de octubre, como dijo Alberto Trejos, no saldría el sol. A los del SÍ, resignados, no nos quedaría más que aceptar la derrota, masticar la frustración y comenzar a pensar en el futuro, comiéndonos las uñas por el nerviosismo de lo que vaya a pasar luego del referéndum, cuyo resultado trascenderá lo meramente electoral en tanto podría significar el comienzo de una nueva era, dada la situación actual de Costa Rica, con sus crisis económicas, de partidos políticos y de la democracia, con los Cháves (sea Hugo o Fabio, usted escoge), Albinos, Corrales, Arayas, Trejos (no el bueno de Alberto, sino el "rector" (¿?) de la patria, Eugenio) y con la sombra de Fidel que sigue estando ahí, como el dinosaurio del microcuento de Monterroso, cuando despertamos. Grosso modo, los del Sí no haríamos grandes escándalos, ni marchas callejeras para renegar el resultado del referéndum.
Los pendencieros del No, en cambio, saldrían a la calle a celebrar su "gesta patriótica", su triunfo sobre el monstruo capitalista, sobre el "neoliberalismo" fascista (basta un sencillo uso de neuronas para comprender que ni el neoliberalismo existe y que el liberalismo, que sí existe, es la forma de pensamiento más alejada del fascismo que pueda existir), sobre el imperialismo gringo y sobre la denigrante democracia occidental, madre putativa de la opresión y causa de todos los males de la humanidad, desde la pobreza hasta el papelón del fútbol costarricense en las últimas competiciones internacionales. Los del NO, autoproclamados poseedores exclusivos del bien, la verdad, la virtud y la representación (pero no de la racionalidad) sonarían pitoretas, explotarían en júbilo (y quemarían un par de carros, dicho sea de paso), ondearían banderas y se ahogarían en algarabía (y quizá también en algo de licor).
Pero como luego de toda fiesta, con alcohol incluido, viene la resaca. Luego de que pase la borrachera (real o filosófica), el país tendrá que decidir qué rumbo toma: el camino que la experiencia histórica ha demostrado exitoso: libre mercado, competencia, capitalismo emprendedor, Estado eficiente, Estado de Derecho, etc. o el camino del ciego que a palos se dirige hacia el abismo, conduciendose con su bastón elaborado con estatismo, socialismo, populismo, clientelismo, asistencialismo y muchas otras basuras. Es esta última ruta la que más nos preocupa en ASOJOD, porque es el camino contrario al desarrollo, es el afianzamiento seguro en el tercermundismo (cultura que esos dirigentes del NO desean porque así se pueden sostener en el poder).
¿Y ha pensado qué pasaría, si para colmo de males, tras un triunfo del NO, en las elecciones presidenciales y legislativas futuras ganan los del PAC, Rolando Araya, Corrales, Merino o los partidos políticos, perdón, sindicatos de la ANEP, ICE, CCSS, etc? Bueno, la respuesta es sencilla: ciao ciao Costa Rica. El circo romano renacerá y no sólo el progreso desaparecerá, sino también la racionalidad, la virtud, el esfuerzo, la decencia y, por supuesto, no se extrañe, muchos disidentes. No sólo las empresas multinacionales empezarían el éxodo masivo hacia cualquier otro lugar, sino también cientos de miles de costarricenses. Quizá, los miembros de ASOJOD escribiríamos desde el exilio, como Montaner, eso si antes no nos llevaron al paredón de fusilamiento por traicionar la revolución de los dinosaurios políticos, que bajo el saco, la corbata y el botox, esconden el uniforme verde olvio y la barba.
Este es un escenario posible, no queremos decir que forzosamente vaya a suceder, pero ¿por qué despreciar la probabilidad? Y ahora ¿qué dice su corazón?
1 comentario:
buenisimo y muy cierto. Viva el TLC!!!
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