sábado, 15 de septiembre de 2007

Estimado amigo del NO


Te escribo porque sé que te gusta debatir y no pelear; que, pese a nuestras posiciones sobre el TLC, hay mucho más entre nosotros, por eso sabemos respetarnos. También has corroborado que quisieras debatir siempre a profundidad, pero hay un grupo en el NO que es preocupante y que muchas veces se necesita de la explicación rápida y fácil, porque hay que contrarrestar de algún modo que de las filas del NO salgan cosas como insurrección y los grupos vociferantes y violentos como el de San Isidro de Heredia.

Esgrimen argumentos tan faltos a la verdad: al ICE lo van a privatizar junto a los servicios públicos: electricidad, agua, telecomunicaciones y todo lo demás. Por eso debemos contra argumentar con algo light y comprensible: “pero… en ninguna parte del Tratado dice eso sobre la Caja”, por ejemplo. Ya que ese núcleo dentro del NO solo busca difundir miedo con una propaganda muy a la Goebels. ¡Hasta la historia están manipulando! “El Destino Manifiesto ¡revive!”. “Si pasa el TLC es hacer realidad el sueño de William Walker”.

Ni todos ni mayoría. Estoy seguro de que sabés que yo sé que esos ni son todos ni mayoría en el NO. Pero allí están. Sembrando emociones muy fuertes: el miedo como la número uno, un fortísimo maniqueísmo, algo más que un dejo de chauvinismo, y mucho odio. Allí están, son del NO. Quiénes son útiles a quién, esta por verse. En general, del NO salen mucho menos argumentos respetuosos y racionales y, sí, muchas reacciones altamente delirantes, irracionales y mentirosas.

La supuesta conversación en Giacomín, que Pilar Cisneros denunció en La Nación , entre unos periodistas del 7 y Casa Presidencial salió (recibí el e-mail) hace meses desde la Escuela de Trabajo Social de la UCR. También de esa U salieron pasamontañas, cócteles molotov y fue allí donde un grupo de irracionales impidieron, mediante vociferantes agresiones verbales a Arias, cuando candidato, asistir a un debate radial. No es nada nuevo. Además, eso de estar denunciando dictaduras, complots, confabulaciones, connivencias, etc., en contra del pueblo no tiene mucho sentido, a menos que sea para crear rencores. El odio es contagioso. También obnubila fácilmente. Así se manipula a grupos grandes, a veces muy grandes. ¡Hay aliados que sería mejor no tener!

Maltrato verbal. También es muy molesto cuando a uno se le trata de vendepatria, traidor, vendido y se hace una campaña de descrédito, difamación y descalificación a priori a todos los que no queremos ver las verdades absolutas que ellos pregonan. No podemos ni decir que en el TLC no hay una sola disposición que lesione la soberanía del país ni que proponga privatizar los servicios que da el Estado, porque estamos diciendo ¡medias verdades! Ya que fuerzas ocultas muy poderosas harán añicos la soberanía nacional, nuestra idiosincrasia, nuestros recursos, nuestro territorio, nuestra educación, nuestro sistema de salud, nuestro agro…

Pero, el Tratado, ¿dónde lo dice? “Está implícito en todo el tratado…”, cuando no evaden la respuesta. “Si no lo ven es porque son unos inocentes”, si es que no quieren insultarte. Además, somos unos grandes irrespetuosos si nombramos a Fidel, Hugo y Daniel, olvidando que fueron ellos mismos, solitos, sin que siquiera se los pidieran, los que tomaron partido. Bueno, a Hugo si se lo pidió nuestro diputado más ibérico. ¡Son del NO! Lo hicieron saber pública y notoriamente. Hay bastante cinismo cuando se nos exige una campaña de ideas, nada más. ¡Ya qué en el NO solo debatimos con argumentos…!

Definitivamente, hay gente dentro del NO mucho más cercana a la traición que, digamos, los negociadores del TLC. Son los radicales de izquierda, que están detrás de la manipulación mediante el miedo y el odio. Sí, estoy de acuerdo, en el SÍ se ha utilizado el miedo, se ha exagerado, mentido y también hay radicales. Pero no se apela en forma organizada a ningún tipo de violencia como esos del NO. Por eso los veo más peligrosos considerando, además, que históricamente la derecha costarricense nunca se ha armado ni ha llamado al levantamiento insurreccional ni ha desconocido la institucionalidad.

Volviendo a los negociadores, ¿serán traidores? Todo lo contrario: negociaron pensando en la patria, en su totalidad. No en alguno, o algunos, de sus grupos sociales. Tomaron en cuenta tanto a ricos como a pobres: tengo la impresión de que un abaratamiento de los bienes de consumo, en especial los de consumo básico, benefician en forma rápida el poder de adquisitivo de todos los consumidores. Eso es casi inmediato. Después de un par de años se robustecerán y aumentarán las exportaciones y el empleo. No veo el beneficio así como muy focalizado que digamos. ¡Tal vez, como no he visto lo que está implícito en la totalidad del TLC en una forma metafísica y maligna, no haya comprendido nada sobre las plagas que se nos vienen!

“Agenda oculta”. Y como bien se sabe, todos los que estamos con el SÍ tenemos una agenda oculta, somos capitalistas: perversos per se. El problema es que ¡la mía está tan oculta que nunca la he visto! Además, creo que debe estar relacionada con alguna fuente de optimismo y confianza: sigo sin temerle al TLC. Creo que los ticos ganaremos dentro de él mucho más de lo que perderemos y que por fuera no solo no ganaremos nada, sino que perdemos más que adentro.

Ya tomaste tu decisión, y sé que no te convenceré. Ponele más cerebro que emociones. No apoyés a los sinrazón. Puede ser peligroso.

Álvaro Herrera Ortiz, tomado del periódico La Nación

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