domingo, 9 de septiembre de 2007

Respecto al controvertido memorándum


Luego de leer el famoso memorándum que el Vicepresidente Kevin Casas y el diputado Fernando Sánchez enviaron al Presidente Arias, en ASOJOD queremos hacer varios comentarios muy puntuales:

1. Aciertan los "autores" al decir que hace falta una coalición social, pues falta compromiso por parte de los ciudadanos. Pero esa falta de compromiso se debe, entre otras cosas, fundamentalmente por el miedo que generan los del No. Es claro que los ciudadanos respetuosos tienen miedo de ser golpeados o insultados pues en ningún lugar se está seguro: ya se vio que la violencia del No impera en universidades, bares, calles, salones comunales, gimnasios y hasta en el Club Unión. Ante esas circunstancias es comprensible el por qué la gente tiene miedo de manifestar su posición.

2. Casas y Sánchez cometen craso error al mencionar el tema de los alcaldes y su "compromiso". En ASOJOD somos honestos y denunciamos lo que no nos parece, aunque provenga del Sí. La máxima del fin justica los medios, propia del realismo político, no debe prevalecer en un Estado de Derecho o en un país que pretende serlo, como el caso de Costa Rica. Está bien que hayan lineamientos de partido por parte del PLN para que sus alcaldes y regidores apoyen el TLC, pero lo que no se vale es atentar contra la autonomía de su criterio ni contra la autonomía presupuestaria de estos entes descentralizados afirmando que "el alcalde que no gane su cantón el 7 de octubre no va a recibir un cinco del gobierno en los próximos 3 años". Una cosa es amenazarlos en su carrera política, diciendo que quien no lo apoye no recibirá apoyo para postularse en futuros comicios. Pero de ahí a amenazar a funcionarios popularmente electos hay mucha distancia y lamentablemente un traspaso de los límites de la decencia, la democracia y la racionalidad. Sin embargo, la amenaza tampoco es para asustarse pues la autonomía presupuestaria está constitucionalmente resguardada por los artículos 169, 170 y 184 de nuestra Carta Magna. No es una decisión del diputado Sánchez ni del Vicepresidente Casas determinar cuánto dinero se le girará a un ente descentralizado como la Municipalidad. Además, recuérdese que hay impuestos con destino específico como el del combustible, el cual produce recursos financieros que deben ser girados a las municipalidades por el Ministerio de Hacienda, como ya la Sala Constitucional ha dejado claro.

3. En el caso de la "lucha de pobres contra ricos" es destacable que Casas y Sánchez mencionen la intención de darle publicidad a sectores económicamente menos poderosos. Pero hay que aclarar que el TLC nunca ha sido una lucha de ricos contra pobres pues en ambos bandos existe una amplia gama de representantes de ambas clases. El Sí no está lleno exclusivamente de empresarios y políticos adinerados, como inocente o malintencionadamente han querido hacer ver los del No. También hay estudiantes, intelectuales, académicos, profesionales microempresarios, amas de casa, pensionados, educadores, trabajadores y personas de todas las clases sociales comprometidas con y concientes de que el TLC pued ayudar mucho al futuro de Costa Rica.

4. La táctica del miedo no es tan escandalosa como quisieran los del No. Esta no es la primera ni será la última vez que un gobierno, de cualquier signo ideológico o rumbo programático-operativo, la utilizará. En ASOJOD no comprendemos la razón del escándalo, pues basta con dar un breve repaso a la historia del pensamiento político para ver que es un recurso harto utilizado. Y que no vengan a rasgarse las vestiduras los del No argumentando que ellos jamás la han utilizado. ¿O es que los catastróficos vaticinios sobre la Caja, el ICE, las pequeñas empresas, el ambiente, las garantías laborales y hasta el futuro de nuestra biodiversidad no son parte de la táctica del miedo? No hay que tener dos dedos de frente ni ser muy perspicaz como para saber que el uso de esta táctica era una verdad de perogrullo en ambos bandos, aunque con una diferencia: lo que el Sí ha dicho que podría pasar no es ninguna mentira: empresas cerrarán operaciones, la inversión extranjera disminuirá, la Iniciativa de la Cuenca del Caribe vencerá, los costarricenses no exportaremos e importaremos más y mejores bienes y servicios y el país lanzará un claro mensaje al mundo, diciéndole que, insensatamente, se opone al régimen de comercio internacional.

5. Así como el en Sí habrá gente cuestionada (muchos de ellos sin razón lógica, sino tan sólo por ser familiares de algún negociador, que en el No eso parece un determinismo biológico tendiente a la perversidad), el No tampoco está lleno de angelitos. En sus filas hay individuos que pertenecen a las más reconocidas bandas de fascinerosos, revoltosos, holgazanes e irracionales que hay en este país.

6. Se equivocan claramente Casas y Sánchez cuando afirman que "nadie está dispuesto a morir por el libre comercio". Hay que aclararle a estos señores que sí existe un grupo que, aunque sea pequeño, está fielmente comprometido con la libertad en todo el sentido de la palabra. ASOJOD es un claro ejemplo de un conjunto de personas que moriría por el libre comercio y por la libertad en general pues la vida no tiene sentido si no somos libres para pensar, para actuar, para decidir, para comprar, para vender, para querer, para transitar, para luchar, para leer, para vivir, para morir, etc. El ser humano, amigos, es un fin en sí mismo y el camino formado por la libertad y la racionalidad es el único en que podemos realizarnos plenamente.

En ASOJOD, señores y señoras, no sólo desestimamos la argumentación de algunos escandalosos que se razgan las vestiduras cuando obtienen información que es violatoria constitucional y legalmente. Sino que también rechazamos cualquier intento de desestabilizar los principios básicos del Estado de Derecho, pues aunque Costa Rica está lejos de serlo, nosotros estamos firmemente comprometidos a lograr que lo sea. Si el diputado Sánchez y el Vicepresidente Casas deberían renunciar es algo que no nos corresponde sugerir. Pero sí hay que decir que no hay que ser iluso pidiendo que destituyan a ambos: primero, este no es un régimen parlamentario donde puede pedirse la cabeza de un miembro del Ejecutivo (en este caso Casas) y además, porque ambos fueron electos por voto popular, por lo cual no cabe la destitución ordenada por un jerarca, sino que debe existir un proceso que está reglado en el ordenamiento jurídico.

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