El senador Bernard Sanders y el congresista Michael Michaud, que vinieron al país invitados por el líder del PAC, Ottón Solís, afirmaron en declaraciones a la prensa que Costa Rica no será castigada si en el referendo gana el NO al TLC y, más aún, que no han escuchado nada sobre el tema. Al respecto, cabe preguntarse, en primer lugar, quiénes son los emisores de tan positiva noticia e informarse un poco acerca de su trayectoria, a fin de evaluar la credibilidad que merecen.
Su trayectoria. Empezaré comentando brevemente los antecedentes del senador Sanders: es el único miembro del ala de la izquierda del Congreso de EE. UU., aliado de los sindicatos de ese país. En el año 2000 votó en contra de la expansión de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe, que incluía preferencias comerciales para Costa Rica, y se ha opuesto a todos TLC que se han negociado, porque implican pérdida de trabajos para los estadounidenses. Apoya los subsidios y se opuso a la reforma migratoria en pro de los inmigrantes en EE. UU.
Por su parte, el congresista Michaud ha sido sindicalista por más de tres décadas. Se opone al libre comercio y critica los tratados en este sentido, porque los considera culpables de la pérdida de empleo en su país. Votó a favor de los subsidios agrícolas para los productores norteamericanos y pidió que EE. UU. no dé beneficios textiles a los países centroamericanos. Obviamente, se opuso al TLC con Centroamérica. Tan preocupado está por el empleo en su país, que incluso ha presentado un proyecto de ley que protege a los trabajadores estadounidenses de la competencia con sus similares de otros países.
Intereses claros. Reseñados los hechos anteriores, son evidentes los intereses que defienden los señores Sanders y Michaud, que en definitiva no son los de Costa Rica. Siempre se han opuesto a cualquier iniciativa que beneficie nuestras exportaciones y las de otros países en desarrollo. Como bien lo dice el señor presidente de la República, de acuerdo con Sanders y Michaud, Costa Rica exportaría más bien gente que bienes a Estados Unidos, cuando no tengamos trabajos aquí… En este punto, surge una gran interrogante: ¿qué intereses motivaron a don Ottón Solís a invitarlos a nuestro país? Pero eso solamente él lo puede responder.
Estos políticos estadounidenses no son amigos de Costa Rica, y en este momento están en campaña política, por lo que el rechazo del TLC tiene el claro interés de fortalecer el apoyo de las principales centrales sindicales en su país. Además, para que se hayan tomado la molestia de venir hasta aquí para apoyar a los impulsores del NO, deben de estar muy preocupados por la cantidad de inversión y empleo que nos traerá la ratificación del TLC, ya que conocen bien nuestro atractivo como destino para invertir: trabajadores productivos y educados, centenaria tradición de paz y democracia, y la estabilidad económica de que gozamos.
En estos momentos, cuando está más próxima la fecha de realización del referendo, los costarricenses debemos ser muy cautos y usar nuestra característica malicia indígena para dilucidar los verdaderos intereses de quienes se oponen al progreso de nuestro país.
Marco Vinicio Ruiz (Ministro COMEX), tomado del periódico La Nación
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