miércoles, 19 de septiembre de 2007

Ya a nadie engañan


En la sesión del 10 de setiembre del año 2007 una madre de la patria/modelo de Soho, le informó a la ciudadanía costarricense que el PAC combatirá las leyes paralelas aunque gane el Sí. Ahí lo tienen costarricenses, el PAC se ha autoproclamado el defensor de la soberanía nacional, de la democracia, así como el dueño del bien y de la verdad. Ahora resulta que piensa hacer caso omiso del clamor popular.

Sería bueno que la señorita Morales en vez de estar mostrando sus atributos a la ciudadanía costarricense aprovechara para leer, de vez en cuando entre cada toma de foto, la Constitución. La misma establece en su artículo nueve: ¨El Gobierno de la República es popular, representativo, participativo, alternativo y responsable. Lo ejercen el pueblo y tres Poderes distintos e independientes entre sí: el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial¨. Dicho artículo debe ser leído en concordancia con el artículo 105 que dispone: ¨La potestad de legislar reside en el pueblo, el cual la delega en la Asamblea Legislativa por medio del sufragio (...)¨

En pocas palabras diputada Morales, usted y sus demás compañeros de fracción son simplemente un instrumento del pueblo, ustedes no deciden por él, sino somos todos nosotros los que les decimos a ustedes que hacer.

Dichas afirmaciones son para lamentar, a pesar de que ya a nadie sorprenden. Ahí lo tienen: el PAC sólo cree en la democracracia cuando sale ganando, si ese no es el caso, la democracia se convierte para ellos en una incómoda piedra en el zapato que tiene que desaparecer.

Por Manuel Echeverría

1 comentario:

Adri dijo...

Sobre mentes cerradas y aturdidas
Costa Rica se está volviendo un terreno “de nadie” debido a las hostilidades que ciertos seres (si es que se les puede llamar así) toman de manera personal contra personas que con todo su derecho pueden expresarse libremente su opinión y aprobación hacia el CAFTA; yo siendo parte de una institución de educación superior me es imperdonable los comentarios ofensivos hacia quienes apoyamos dicho tratado, lo cual me ha llevado a no tener que expresar mi opinión y agrado hacia el mismo frente a los futuros profesionales asesores de tomadores de decisión.

Y si la presión dentro del campus no fuera suficiente, dentro del ámbito nacional los detractores del CAFTA exponen un despotismo hacia la posible aprobación del mismo: ya no se centran en debatir los temas “polémicos” sino que buscan deslegitimizar a quienes le apoyan pues la carencia de ideas para evitar el desarrollo y el progreso les ha llevado a esta “táctica”: como ya han indicado estas personas, si el pueblo soberano y decisor escoge que se apruebe el CAFTA, dichos dirigente harán hasta lo imposible para que la agenda de complementación no se lleve a cabo, simplemente me parece inadmisible.