Supongamos que en un grupo de aficionados, ocurrentes y directivos de clubes de fútbol propusieran a las mayorías, realizar un referéndum para que el país deje de ser parte de FIFA y por supuesto de la CONCACAF.
Las razones, por cuanto no tiene sentido según ellos ir al mundial de fútbol, si Costa Rica no tiene la menor oportunidad de competir con las grandes selecciones de Europa, Asia, Suramérica o Estados Unidos.
Ni siquiera podrán tener éxito a nivel de equipos contra sociedades como el Real Madrid, el Manchester United, Barcelona o el Milán, porque estos son equipos con un caudal económico, técnico y organizativo que Costa Rica no posee hasta el momento.
¿Para que alegan estos señores, vamos hacer perder tiempo y dinero a los clubes locales prestando jugadores a una selección que no tiene la menor posibilidad de ganar en el mundial?
Propondrían estos sabelotodos, que la única manera en que estarán de acuerdo en participar, sería que la FIFA aceptara en caso de Costa Rica vaya al Mundial, pagarnos lo mismo que gane el que quede de campeón.
Que participaríamos siempre y cuando, la Selección Nacional empiece los partidos del Mundial con cuatro goles de ventaja cuando juegue con selecciones de países desarrollados.
Que puedan asistir como invitados especiales en forma gratuita, un número indeterminado de aficionados y directivos de todos los equipos costarricenses y además, que el cuarto arbitro sea siempre costarricense, cuando es nuestra selección la que juega.
En síntesis, que se le de un trato especial a Cosa Rica sobre los otros países de mundo, porque aquí no aceptamos tratados o convenios internacionales y muchos menos regionales.
Aun más, estos señores opinarían, que es menester para que no haya equipos pobres y ricos, se eliminen la primera, segunda y tercera división en nuestro país. Es imperativo y mejor según ellos, que para la idiosincrasia costarricense, todos los equipos de fútbol sean pobres y "no unos ricos y otros pobres" Todos deben jugar en primera división, "aunque no sirvan".
¿No es este el ejemplo sencillo, de los que no están de acuerdo con tratados de comercio con ninguna nación de la tierra, mientras no nos concedan lo imposible y utópico? ¿No es cierto que quienes opinan así en la fábula citada, son generalmente quienes nunca han sido futbolistas? ¿No será que simplemente ostentan tan solo mantener el poder, aunque sea en un país diminuto. Con esto les bastaría para llenarse la panza sin que nadie les manosee el botín.
¿Podría usted costarricense que es inteligente, suponer lo que es quedar aislado del mundo en fútbol o en comercio? ¿Cuál sería el interés del mundo en un jugador o en una empresa costarricense? ¿Cuál seria un valor, si lo que vende o produce no puede ser vendido más que en el escaso mercado nacional? Posiblemente entonces cuando sobrevenga el desastre, la decepción, y el empobrecimiento de nuestra nación, al cuadrado o al cubo de lo que fue el gobierno del periodo 78-82, estos hinchas embaucadores nos dirán que la culpa es del mundo, por no haber aceptado sus justas demandas. Nos dirán también que no solo nosotros vivimos así, porque hay países que prefieren vivir con un orgullo decoroso, como Cuba o la Venezuela de Chávez.
¡Y será muy tarde!
Lo que esta en un juego con su voto en el referéndum no es EL TLC, sino, ¿Quién gobernará a Costa Rica en el futuro?: Los anarquistas populistas, o un gobierno republicano y constitucional, que como hasta ahora todos elegimos democráticamente, "para que gobierne a Costa Rica cada cuatro años"
Andrés Guzmán Stein
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