
Una vez más la realidad muestra las falencias del estado benefactor. Ahora resulta que los costarricenses pagamos cuentas de restaurantes por ¢627.177. En ASOJOD ya hemos denunciado los males intrínsecos de este tipo de instituciones: dinero que queda en privilegios para los burócratas, clientelismo político, cultura del eterno infante, desresponsabilización de los individuos. Lo sucedido con Ennio Rodríguez. es sólo una muestra más de la ineficiencia y corrupción sistemática de dichas instituciones.