Para esta ocasión queremos invitarlos al foro "Progreso y Libertad" que organizan nuestros amigos de la Asociación Nacional de Fomento Económico (ANFE). El mismo se llevará a cabo el martes 23 de mayo de 2017, a las 6:30 pm en el Hotel Crowne Plaza Corobicí (costado norte del Parque La Sabana). lunes, 15 de mayo de 2017
Tema polémico: Foro Progreso y Libertad de ANFE
Para esta ocasión queremos invitarlos al foro "Progreso y Libertad" que organizan nuestros amigos de la Asociación Nacional de Fomento Económico (ANFE). El mismo se llevará a cabo el martes 23 de mayo de 2017, a las 6:30 pm en el Hotel Crowne Plaza Corobicí (costado norte del Parque La Sabana). viernes, 1 de noviembre de 2013
Viernes de recomendación
viernes, 27 de septiembre de 2013
Viernes de Recomendación
lunes, 30 de agosto de 2010
Tema polémico: las universidades públicas y la pérdida de su norte

La universidad no debe ser un claustro, sino que debe ser un espacio abierto de debate. La universidad es, por antonomasia, universal y, por tanto, no debe existir un criterio único que deba ser aceptado como doctrina, sino que debe primar el libre debate, la competencia de ideas y visiones sobre la realidad. La libertad de cátedra, que funge como derecho elemental de la docencia se define precisamente como la libertad de enseñar y debatir sin verse limitado por doctrinas instituidas.
Sin embargo, en Costa Rica estos principios tan elementales están por demás, lejos de ser reales. En ASOJOD hemos sido profundamente críticos del status quo en las universidades públicas del país, porque consideramos que hace mucho tiempo se alejaron de los principios que deben regir a una universidad abierta. Los últimos acontecimientos, a raíz de la negociación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), confirman nuestras conjeturas.
El pasado 26 de agosto, las principales universidades públicas fueron literalmente asaltadas por las Federaciones de “estudiantes” y por los más corroídos sindicatos universitarios. Su consigna es negarse a aceptar el acuerdo al que llegaron los Rectores con el Gobierno, al considerar que la los habían "traicionado". Sus exigencias -aumento del 13%- distan mucho de lo conseguido -aumento real de presupuesto del 7% más la inflación en el 2011 y el 2012- y reflejan cuán separados de la realidad están, aunque eso no les ha impedido organizar manifestaciones, protestas, bloqueos y hasta toma de algunos edificios por la fuerza, con capuchas y consignas que se asemejan a las de una revolución.
Como consecuencia, y en aras de de asegurar la integridad y seguridad de todos los miembros de la comunidad universitaria frente a la amenaza que representan los propios "estudiantes", la Rectora de la Universidad de Costa Rica ordenó suspender las clases y desalojar todos los demás edificios en días pasados.
Para hoy lunes 30 de agosto, a las 10 a.m., se tiene planificada en la Universidad de Costa Rica una marcha en “Apoyo a la Señora Rectora” que representa la fiel señal del populismo académico, la total complacencia, la falta de liderazgo y la perdida del norte que recorre las casas de educación superior, pero sobre todo, la ausencia de autocrítica.
Lo anterior, nos dibuja el triste escenario de nuestra realidad académica. El espacio asignado para el estudio y la investigación fue tomado como campo de batalla de unos cuantos que sueñan con irse a las montañas para iniciar su propia revolución. Pero esto no es lo peor. Lo más difícil de asimilar es la complacencia con que, históricamente, se ha tolerado a estos grupos de intolerantes que encontraron en muchos profesores y autoridades universitarias a sus propios paladines. ¿No ha utilizado la Rectora a estos mismos grupos para llamar a la manifestación?, ¿no ha marchado ella a su lado tantas veces, unidos en su causa común?, ¿cómo explicar tanta incongruencia?
Lucem Aspicio es una consigna de humildad intelectual. Es la búsqueda de conocimiento a partir de la aceptación de nuestra ignorancia. Sin embargo, muchos tergiversan el lema al considerarse los poseedores del conocimiento. Estos grupos de “estudiantes”, “profesores” y “autoridades universitarias”, se proclaman la luz de sabiduría que debe iluminar al resto de la población ignorante, carente de todo sentido crítico para liberarse de sus mentales enajenadas por gobernantes y medios de comunicación. Se presentan ante otros como los poseedores monopólicos de la conciencia social, de la criticidad, de la racionalidad, de la solidaridad y de la bondad.
Tanta arrogancia intelectual se refleja en el mismo Estatuto Orgánico de la Universidad de Costa Rica, donde se señala que su propósito es
"obtener las transformaciones que la sociedad necesita para el logro del bien común, mediante una política dirigida a la consecución de una verdadera justicia social, del desarrollo integral, de la libertad plena y de la total independencia de nuestro pueblo".
Queda manifestado entonces que los iluminados universitarios detentan la información necesaria para determinar cuáles transformaciones necesita el país y tienen la capacidad para interpretar el significado del bien común, la verdadera justicia social, el desarrollo integral, y demás valores igual de relevantes. Los demás, no son más que borregos que deben seguirlos y, en ocasiones, autoinmolarse para la consecución de valores "superiores".
Vale la pena recordar a Karl Popper, quien decía que
“todo intelectual tiene una responsabilidad muy especial. Tiene el privilegio y la oportunidad de estudiar. A cambio, él le debe a la sociedad el compromiso de representar los productos de su estudio en el modo más simple, claro y modesto que pueda. Lo peor que pueden hacer los intelectuales -el pecado capital- es intentar erigirse en grandes profetas por encima de los demás seres humanos e intentar impresionarlos con filosofías enredadas. Quien no puede hablar con sencillez y claridad debería quedarse callado hasta que pueda hacerlo.”
La sentencia popperiana nos demuestra, lamentablemente, que las Universidades estatales han fallado.
lunes, 10 de marzo de 2008
España: la dictadura de los partidos

El hecho de que la campaña electoral española ocurra al mismo tiempo que las primarias de Estados Unidos hace que podamos observar las diferencias entre ambos procesos. Aquí van algunas de las más obvias: En España los candidatos son elegidos a través de oscuros mecanismos de partido; en EE.UU. los escoge la ciudadanía a través de primarias. En España no existe la libertad de votar sólo a un determinado diputado (las listas son cerradas por lo que se vota a todos los candidatos de un partido o a ninguno); en EE.UU. se vota a cada candidato individualmente. En España el gobierno obliga a los medios públicos a destinar una determinada cantidad de minutos a cada partido, violando así la libertad de prensa y expresión y manipulando a los medios públicos que no son suyos sino de la ciudadanía; en EE.UU. existe libertad para informar. Y lo que más ha llamado la atención de todo el mundo durante estos últimos días: en España se acaba de celebrar el primer debate en quince años; en EE.UU. ya se han celebrado 43 debates televisados (20 los demócratas y 23 los republicanos), ¡y eso que todavía están en las primarias, escogiendo a los candidatos!
El tema de los debates televisados es uno de los aspectos que mejor refleja algunas de las carencias del sistema político español. Primero: que en España haya pocos debates no se debe a que no haya demanda social. Se debe a que los políticos no los quieren. Y no los quieren porque tienen miedo. Tienen miedo a debatir ideas. Tienen miedo a contrastar la potencia intelectual, la rapidez mental y los conocimientos de sus candidatos. Tienen miedo a que se descubra que, para llegar a la cúpula del partido no han tenido que trabajar fuera de la burbuja política, ni han tenido que ver mundo, ni han tenido que pensar y tener ideas nuevas. Simplemente han tenido que ser fieles al partido y, sobre todo, han tenido que ponerse en la fila sin ir a Sevilla para no perder la silla (además de dar alguna que otra puñalada a otros fieles de la fila que les hacían la competencia).
Segundo, cuando aceptan, imponen tantas condiciones que acaban realizando un debate sin debate. Una de las cosas que más me impresionó del debate del 25 de febrero es que el moderador no hizo ni una sola pregunta. Y no la hizo porque los partidos se lo prohibieron ya que odian las preguntas fuera de guión. El mismo día que se hacía el debate en España, Obama y Clinton se enfrentaban por vigésima vez. Uno de los moderadores le preguntó a Clinton si los 5 millones que había puesto de su bolsillo para financiar su campaña los había conseguido su marido con negocios internacionales más o menos oscuros y la instó a que hiciera pública su declaración de la renta. Si alguien se atreviera a preguntar eso en España, les aseguro que el candidato se levantaría y, tras insultar al entrevistador, se iría irritado de la sala (lo sé de buena tinta).
Tercero, cuando finalmente realizan el debate, son incapaces de entender lo que dice el adversario y discutirlo, aunque sean las bobadas más extravagantes. Een el debate el Presidente Zapatero, enseñando un gráfico que supuestamente mostraba el precio de la vivienda, dijo: “esta es la evolución del precio de la vivienda con el partido popular, que llegó al máximo histórico, y la evolución con el PSOE, que ha ido decreciendo”. Cualquier persona que haya vivido en el planeta tierra sabe que los precios de la vivienda en España han subido en los últimos cuatro años, aunque en los últimos meses hayan empezado a bajar.
¿Cómo podía Zapatero decir lo contrario? Pues bien, utilizó el viejo truco de enseñar el gráfico de las tasas de crecimiento del precio que, efectivamente, eran más altas en época del PP. Pero el hecho de que las tasas de crecimiento en época del PSOE fueran más bajas no quiere decir que fueran negativas. De hecho, eran positivas y eso quiere decir que el precio de la vivienda durante el mandato de Zapatero ha subido hasta alcanzar los niveles más altos desde la última glaciación. A pesar de ello, ahí teníamos al presidente Zapatero ante las cámaras diciendo que bajaban y mintiendo impunemente sin que el moderador dijera nada. Claro que lo más gordo (y lo más curioso) es que Rajoy no enteraba de lo que estaba pasando. Seguramente, él tampoco entendía el gráfico.
Lo que nos lleva al cuarto punto. Cuando los candidatos no tienen ni la preparación suficiente para entender lo que dice el contrincante ni la rapidez mental para responder, y cuando el moderador no tiene derecho a intervenir ni a preguntar, el debate se convierte en una aburrida serie de monólogos repleta de medias verdades, falsedades y puras mentiras. Lamentablemente, eso es lo que pasó en ese debate.
Y cuando yo ya pensaba que la farsa y los farsantes iban a quedar sin castigo, despertó la prensa y nos dio la grata sorpresa de la campaña: ¡hizo su trabajo! Es decir, contrastó los números y las afirmaciones, desenmascaró las mentiras y las publicó. A los periódicos que hicieron su trabajo: ¡Chapeau!
Chapeau… y gracias por recordarnos que, cuando los periodistas investigan, analizan, comprueban y no se dedican a hacer seguidismo político, existe una gran diferencia entre la democracia y la dictadura de los partidos.
Xavier Sala-i-Martin
miércoles, 12 de septiembre de 2007
TLC y UCR

Como miembro de la comunidad de la Universidad de Costa Rica (UCR), en mi carácter de docente, lamento profundamente que nuestra alma máter haya perdido una excelente oportunidad de desempeñar el papel que nuestra patria le hubiera agradecido asumir, en todo lo relativo al Tratado de Libre Comercio (TLC) y su consecuencia obligada, el referendo.
El TLC es desconocido hasta la fecha, en muchos de sus alcances, para la gran mayoría de los que votaremos el 7 de octubre próximo, a favor o en contra. Por su extrema complejidad y por lo especializado de los diferentes temas que abarca, requería una cuidadosa disección en todas sus partes, por medio de un análisis imparcial de una serie de expertos, para poder llegar a ser comprendido en detalle por cualquier lego en la materia, sin necesidad de haber recibido una información distorsionada y satanizada, principalmente sobre las cosas más sensibles ahí contenidas, como lastimosamente considero que ha ocurrido.
¿Por qué nos falló? ¿Quién si no la Universidad de Costa Rica reúne en su seno las mentes más preclaras y calificadas para haber podido realizar esta hermosa tarea? En esta universidad me enseñaron y así lo he hecho durante mi carrera, por principio, a mostrar en todos sus detalles lo bueno y lo malo, lo conveniente y lo inconveniente, la parte saludable y la parte enferma y, como producto del análisis, poder determinar qué es lo que más conviene, para así poder ofrecerlo a quien lo necesite.
¿Por qué nos falló la Universidad a este respecto? ¿Acaso no era esta una parte de la acción social, uno de los tres componentes mayores a los que está obligada esta institución pública para con el país, además de la docencia y la investigación? Imposible pedirle neutralidad a una institución cuyo quehacer diario debería ser el pensamiento que genere opinión, pero en este asunto del TLC sí le reclamo el no haber investigado y analizado a fondo todos y cada uno de los componentes del documento para haber podido enseñarle al pueblo, de una manera objetiva, transparente e imparcial, las ventajas y las desventajas del Tratado para que el elector pudiera formarse una opinión madura en el momento de emitir su voto. ¿No es la UCR una institución que se financia con fondos públicos?
Pero no; con gran decepción vimos cómo, desde el principio, altas autoridades, docentes y estudiantes, las diferentes dependencias universitarias y sus medios de comunicación tomaron partido, haciendo a un lado el esperado análisis reposado e imparcial que tanta falta le hizo al país. Se ha comportado como un ente político, sin serlo. Ni la libertad de expresión, ni la libertad de cátedra, ni la autonomía universitaria que se han blandido como justificantes a esa postura, me dejan convencido de que la actitud que asumió la Universidad era precisamente lo que más convenía a Costa Rica.
Cayó en la trampa Ciertos grupos de presión, acostumbrados a tratar de desestabilizar y especialistas en no reconocer a nuestras instituciones democráticas, a su conveniencia, hicieron desde el principio del proceso lo que es ya un hábito en ellos: parcializarse y radicalizarse hacia el bando que más les conviene, en forma no razonada. De ellos no es de extrañar, ya todos lo sabemos. Empero, la UCR, me parece, cayó en la trampa y, quizás sin advertirlo –¿gente de tan alto nivel intelectual?–, se fue a cerrar filas con esos grupos, sin reparar en el riesgo que estaba corriendo, de llegar a ser partícipes de los extremismos de aquellos agitadores, con todas sus eventuales y peligrosas consecuencias. Que me perdonen los compañeros universitarios que se han mantenido al margen y no forman parte de estas consideraciones.
El prestigio, la credibilidad y el respeto de los seres humanos en particular y de las instituciones en general, se forjan al rojo vivo con actos ejemplares que redunden en beneficio de la sociedad. Por eso digo que la Universidad de Costa Rica dejó escapar esta valiosa oportunidad.
Rodrigo Cedeño Gómez, tomado del periódico La Nación
jueves, 12 de julio de 2007
Charanga futbolera

Ahora sí la volaron: el diario Extra publica una nota donde el ex jugador de futbol y ahora entrenador Benjamín Mayorga, reta al seleccionador nacional Hernán Medford a debatir sobre el TLC. No puede ser que lleguemos a tanta charlatanería señores. Primero fue un desacertado anuncio donde Medford pareciera estar leyendo más un diálogo que diciendo su opinión sincera. Y aunque sea a favor del TLC, como estamos en ASOJOD, hay que ser honestos y aceptar que la aparición de Medford no fue tan positiva como se pensó, pues no es una persona reconocida precisamente por sus conocimientos en materia comercial, politológica, económica y/o jurídica para refererirse al TLC. Y no queremos decir que sólo la gente que sea experta pueda hablar del TLC. Cualquiera puede dar su opinión, es libre de hacerlo, pero no es lo más conveniente de cara a una campaña masiva que un entrenador de fútbol lo haga y mucho menos que afirme que lo hace tras un análisis profundo. Es cuestionable esa "profundidad", al menos es lo que dicta la lógica.
Pero si eso fue lamentable, la solicitud de Mayorga es horrorosa. No queremos imaginarnos el circo romano que sería un debate entre estas dos personas donde habrá analogías con el fútbol a granel. Si Medford hizo un análisis profundo del TLC, Mayorga asegura que se ha preparado durante tres años, y que ha viajado a África y a otros países para conocer el hambre. Ahora resulta ser que el "indio" es un experto en temas de pobreza. No nos sorprenderían futuros titulares periodísticos anunciando con bombos y platillos "Benjamín Mayorga a la CEPAL", cosa nada extraña para una organización que patrocinó una estupidez como la Teoría de la Dependencia de Prebisch y compañía.
Mayorga critica a Medford porque supuestamente el seleccionador sólo se alía con los "ricos" y que no piensa en los "pobres negros de Talamanca", siendo él un miembro de una minoría. ¿Es que piensa Mayorga que, por ser de una minoría, debe una persona defenderla incondicionalmente, aún cuando esa defensa vaya contra sus principios? Mayorga no entiende aquella premisa básica de Jeremy Bentham, quien decía que "sólo los intereses individuales son los únicos reales". Y como no entiende esto, estamos seguros que tampoco entiende muchas otras cosas, como el TLC, pues hasta donde se sabe, don Benjamín tampoco es especialista en temas que atañen al tratado. Es más, es un dirigente indígena que se ha caracterizado por traer a la capital a unos aborígenes con hambre y que no hablan español para darles unas pancartas contra el TLC como sucedió en la marcha del pasado 26 de febrero. ¡Vaya acto de nobleza el de este dirigente y sus compinches! Por años tienen abandonados a los indígenas (abandono que también es responsabilidad de toda la población costarricense) pero la llaman sólo cuando la necesitan. Por lo menos hay otros que son concientes del abandono, pero no andan rasgándose las vestiduras por ellos cuando se presenta la oportunidad política
Por eso, la gran pregunta es: ¿le darán asistencia Mayorga y sus amigos a los aborígenes de Talamanca una vez superada la coyuntura del TLC? La respuesta a esta interrogante es incierta, aunque existen buenas razones para pensar que no lo harán. Mientras tanto, cabe pensar que este puede ser un acto de candidatura prematura por parte de Mayorga (quizá su corazoncito le hace Pac Pac). ¿Pero ahora qué sigue? Glenda Peraza y Marilyn Gamboa debatiendo el TLC? o ¿Hermes Navarro y Eduardo Li compitiendo por la Presidencia de la República?
Esperemos que el famoso debate entre titanes no se de, para ver si salvaguardamos la decencia en nuestro país, de la cual ya no queda en abundancia. En este país todo está de locos y ahora sí estamos convencidos que cualquier cosa puede pasar.
Para ver la noticia completa, acceder a este link: http://www.diarioextra.com/2007/julio/11/deportes01.php

