La semana pasada se confirmaron las aspiraciones presidenciales del expresidente José María Figueres. Esto por supuesto en ASOJOD no nos sorprende y más bien nos impresiona mucho que los medios anuncien la candidatura de Figueres como la gran novedad pues es bastante obvio que desde hace muchos meses que este señor aspira ser el próximo presidente del país. Figueres empezó su campaña por la presidencia de la república desde diciembre del año pasado cuando fácilmente logró acaparar la atención de los costarricenses accediendo a una entrevista con el reportero Ignacio Santos.
Desde ese entonces todas sus visitas al país y eventualmente su famoso proyecto país ha sido sumamente cubierto por los medios. Resulta interesante el hecho de que, gracias a los principales medios de comunicación, Figueres ha logrado llevar a cabo una campaña presidencial exitosa y no ha tenido que gastar ni un solo cinco ¿A quien le interesaría tener asesores de campaña y gastar millones en cortos publicitarios cuando tiene a Telenoticias y el diario la Nación a su entera disposición?
Lo más impresionante de todo esto es que es muy probable que Figueres logre ser el próximo presidente del país. Esto consideramos que se debe a dos razones principales. Primeramente, Figueres se lanza en un momento en el que la oposición se encuentra sumamente debilitada. A estas alturas del año no se vislumbra ningún grupo de oposición con una visión de gobierno clara ni con la popularidad necesaria para sacar a Liberación Nacional del poder. Precisamente de este hecho Figueres en forma muy inteligente está tomando ventaja pues está incluyendo a personas de varias filas políticas en su construcción de “visión país”. Además, los otros candidatos de Liberación también carecen la popularidad necesaria para impedir que este señor sea el candidato oficial.
La segunda razón es la que más nos preocupa y es el hecho de que muchas personas consideran que Figueres viene a solventar la enorme preocupación que existe de falta de liderazgo para enrumbar este país. Los costarricenses están dispuestos a depositar su confianza en una persona sumamente cuestionada por actos de corrupción y representante del partico más corrupto y mercantilista de la historia. Claramente la llegada de Figueres no solucionará los problemas de este país.
En las próximas elecciones los costarricenses deberán tomar una decisión y lastimosamente está decisión no será por el mejor candidato para la presidencia del país, sino, por el menos malo. A pesar de que no vemos una buena opción de se vislumbre en la oposición estamos seguros que Figueres no será el menos malo.


