
Que yo sepa, la Constitución no es tan omnisciente como para tratar el tema del agua, ni decirnos cosa alguna sobre su transporte. Además, siendo un texto en sí, no tiene la necesidad material de agua para vivir. Sin embargo, estamos dispuestos a crear más trabas, basándonos en simbolismos constitucionales, para hacer más difícil el aprovechamiento de los recursos por aquellos seres humanos que sí dependemos de estos. Es una mala maña tica la de complicar todo echando mano a legalismos inútiles. Al menos, parece que así lo quieren la mayoría de los Diputados que conforman la actual legislatura, ignorando la verdadera realidad científica y tecnológica en torno a la problemática del agua.
El agua nunca se va a acabar en la tierra, a no ser que de alguna manera milagrosa el H2O se escape de la atmósfera. Pero el agua "limpia", como cualquier bien escaso, solo podrá ser abundante para el ser humano si dejamos que el ciclo de generación de bienestar haga su trabajo: especialización, propiedad, producción (innovación), intercambio y capitalización.
"El hombre—el hombre racional—no solo es capaz de crear un sistema económico que puede ocasionar un nivel de vida siempre creciente, sino que, precisamente por ser racional—porque esta es la calificación adecuada—, también merece ese sistema económico y todos los bienes maravillosos que puede obtener" decía George Reisman.
Es un hecho probado que, aunque algunos ríos, lagos y arroyos en los países industrializados pueden estar más sucios hoy día que en el pasado, el suministro de agua potable nunca ha sido mejor, gracias al conocimiento acumulado y las tecnologías modernas para tratarla; y sin duda, muchas o casi todas las masas de agua sucia actuales también estarían limpias y serían fiables si estuvieran sujetas a derechos privados de propiedad. En tal caso, los individuos tendrían incentivos para mantenerlos limpios, al poder cobrar por el agua y por los beneficios (derechos de pesca y otros).
Si el ser humano ha probado ser tan productivo e innovador a través de la historia, entonces ¿por qué dejamos que el miedo irracional, desatado por los irresponsables ambientalistas continuamente, detenga nuestro progreso y búsqueda de bienestar a partir de la ciencia y la tecnología aplicada? La respuesta tiene que ver más con la naturaleza del saqueo, a través de medios políticos, que con la lógica económica: la mayoría de estos ambientalistas, en resumidas cuentas, dependen de la generación de miedo y de leyes negativas para subsistir, sin importarles cuánta pobreza y escasez crean con sus intenciones mercantilistas.
Y esto es simplemente inmoral.
Andrés Pozuelo Arce
El agua nunca se va a acabar en la tierra, a no ser que de alguna manera milagrosa el H2O se escape de la atmósfera. Pero el agua "limpia", como cualquier bien escaso, solo podrá ser abundante para el ser humano si dejamos que el ciclo de generación de bienestar haga su trabajo: especialización, propiedad, producción (innovación), intercambio y capitalización.
"El hombre—el hombre racional—no solo es capaz de crear un sistema económico que puede ocasionar un nivel de vida siempre creciente, sino que, precisamente por ser racional—porque esta es la calificación adecuada—, también merece ese sistema económico y todos los bienes maravillosos que puede obtener" decía George Reisman.
Es un hecho probado que, aunque algunos ríos, lagos y arroyos en los países industrializados pueden estar más sucios hoy día que en el pasado, el suministro de agua potable nunca ha sido mejor, gracias al conocimiento acumulado y las tecnologías modernas para tratarla; y sin duda, muchas o casi todas las masas de agua sucia actuales también estarían limpias y serían fiables si estuvieran sujetas a derechos privados de propiedad. En tal caso, los individuos tendrían incentivos para mantenerlos limpios, al poder cobrar por el agua y por los beneficios (derechos de pesca y otros).
Si el ser humano ha probado ser tan productivo e innovador a través de la historia, entonces ¿por qué dejamos que el miedo irracional, desatado por los irresponsables ambientalistas continuamente, detenga nuestro progreso y búsqueda de bienestar a partir de la ciencia y la tecnología aplicada? La respuesta tiene que ver más con la naturaleza del saqueo, a través de medios políticos, que con la lógica económica: la mayoría de estos ambientalistas, en resumidas cuentas, dependen de la generación de miedo y de leyes negativas para subsistir, sin importarles cuánta pobreza y escasez crean con sus intenciones mercantilistas.
Y esto es simplemente inmoral.
Andrés Pozuelo Arce
