
Costa Rica es, tradicionalmente, un país amigo de los Estados Unidos. ¿Por qué no renegociar?
Nunca hemos encarado una situación donde negociamos completamente un tratado comercial, lo ratificamos y otro país lo rechaza para luego querer renegociarlo. Francamente, hay un número importante de países en fila para negociar tratados de libre comercio con nosotros. Creo que esto es aún más complicado en el caso de Cafta, donde la negociación se hizo en conjunto con cuatro vecinos de Costa Rica y la República Dominicana, que ya están participando del acuerdo. Así que es muy difícil imaginar a cualquier gobierno (estadounidense) dispuesto a renegociar un acuerdo que las partes, cuando lo acordaron, coincidieron en que es muy bueno para ambas y, de hecho, para los siete que lo negociaron.
También se ha dicho que las preferencias de la Iniciativa para la Cuenca del Caribe seguramente serán renovadas cuando expiren el año entrante, porque afectan a muchos otros países, además de Costa Rica.
¿Cuáles son los hechos? Creo que la atención debe centrarse en los hechos y cualquier decisión que tomen los costarricenses debe basarse en los hechos. El hecho es que la Iniciativa para la Cuenca del Caribe expira el año entrante. Eso lo sabemos. Sabemos que parte de los beneficios otorgados a Costa Rica por la ICC, como los de la industria textil y el atún, expiran. Honradamente, no sabemos qué pasará. Creo que nadie puede predecir que pasará con la ICC porque, de nuevo, nunca hemos encarado una situación donde extendimos a un socio comercial la oportunidad de tener un acuerdo de libre comercio y que luego ese socio lo rechace y diga: ‘No, lo que queremos son preferencias comerciales unilaterales’. Es difícil predecir lo que haría cualquier Gobierno (estadounidense) o cualquier Congreso, y quien diga saberlo no hace más que especular porque ninguno de nosotros lo sabe, pues ninguno ha encarado esto con anterioridad.
Para asegurar su paso por el Congreso, los tratados con Panamá y Perú sufrieron enmiendas. ¿Indica eso que la renegociación es posible?
Tenga en cuenta la situación concreta que estamos tratando. La situación concreta es que Cafta fue negociado, firmado por los siete participantes y ya ha sido ratificado por los cuatro vecinos de Costa Rica, la República Dominicana y los Estados Unidos. Estas son circunstancias muy distintas. Los acuerdos con Perú, Colombia y Panamá, en primer lugar, son diferentes a Cafta en varios sentidos. No solo son distintos en materia de medio ambiente y legislación laboral, sino en varios otros sentidos, y pertenecen a diferentes etapas históricas. Como he señalado, no tenemos precedente de un país que firma un tratado de libre comercio con nosotros y luego no lo ratifica, pero sí sabemos que hay un gran número de países interesados en firmar acuerdos de libre comercio con nosotros. Esta es la oportunidad. Costa Rica es un importante aliado y amigo de los Estados Unidos y tenemos gran respeto por el pueblo costarricense, pero el pueblo costarricense tiene ante sí una decisión muy seria.
Críticos de Cafta en Costa Rica señalan la probabilidad, en el futuro, de una Casa Blanca y un Congreso dominados por el Partido Demócrata, y afirman que, en ese caso, la posibilidad de una renegociación es alta, dadas las simpatías expresadas por algunos congresistas y senadores demócratas.
Observe quiénes están haciendo esas afirmaciones y cuáles son sus antecedentes de apoyo y oposición a los acuerdos de libre comercio, o de apoyo y oposición a las preferencias comerciales. Creo que uno debe ser escéptico ante las promesas hechas por individuos que podrían no estar nunca en capacidad de cumplirlas. Este es el punto en relación con Cafta: la decisión es sobre este acuerdo comercial y la decisión es ahora. Nadie puede predecir el futuro y nadie debe hacer creer que es capaz de predecir el futuro, ya sea de la política comercial estadounidense o de la de Costa Rica.
Tomado de la Nación

