Finalmente, todo
parece indicar que Donald Trump y Hillary Clinton serán los candidatos
republicano y demócrata que competirán para ser el próximo presidente de los
Estados Unidos. Ahora bien, cuando se observan ciertas encuestas, salta a la
vista que ambos aspirantes poseen un alto porcentaje de opiniones
desfavorables y son, a su vez, figuras muy polarizantes para el electorado. lunes, 9 de mayo de 2016
Tema Polémico: ¿Una tercera vía?
Finalmente, todo
parece indicar que Donald Trump y Hillary Clinton serán los candidatos
republicano y demócrata que competirán para ser el próximo presidente de los
Estados Unidos. Ahora bien, cuando se observan ciertas encuestas, salta a la
vista que ambos aspirantes poseen un alto porcentaje de opiniones
desfavorables y son, a su vez, figuras muy polarizantes para el electorado. lunes, 22 de febrero de 2016
Tema Polémico: Separación de Poderes
La semana anterior,
fue la muerte del Juez de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos de
América Antonin Scalia, siendo su funeral justo éste sábado pasado. Scalia era
el juez conservador más prominente de la Corte, por lo que el proceso de
elección del nuevo miembro del alto Tribunal puede implicar un cambio radical
en el balance de poder a lo interno de la Cámara. Ello, ha llevado a toda una
discusión respecto a la conveniencia política o no de que tanto Obama proponga
a su sucesor, como a que el Senado lo acepte o no. Dada esta situación algunos
candidatos electorales como Ted Cruz han sugerido que el proceso electoral debe
convertirse en un verdadero referéndum respecto al futuro de la Corte.martes, 11 de septiembre de 2012
La columna de Carlos Federico Smith: desempleo en los Estados Unidos
Por ello, dedicaré un rato a su análisis y a explicar por qué, si no son bien interpretadas y entendidas, pueden dar lugar a equivocaciones.
Jorge Corrales Quesada
lunes, 16 de enero de 2012
Tema Polémico: La Revolución de Ron Paul

Muchos estadounidenses se han dado cuenta que por ese camino el país cada vez más pierde su grandeza y han visto una luz de esperanza en manos de este candidato liberal (cuando nos referimos a “liberal” estamos hablando del verdadero concepto ligado a la defensa de la libertad y no al concepto equivocado “liberal-socialista” utilizado en los EEUU para referirse a seguidores del partido demócrata). Paul se ha encargado, durante sus años en política, de dejar en evidencia las nefastas consecuencias de un Estado sin ningún tipo de responsabilidad fiscal y monetaria, un Estado con cada vez menos respeto por la libertades individuales de las personas, incluida la libertad a la vida, pues manda a sus ciudadanos al resto del mundo a combatir luchas sin justificación que para lo único que han servido es para alimentar el odio por esa nación en distintas partes del mundo. Paul representa a ese grupo de personas cada vez más grande que quiere un cambio de verdad en la política con propuestas claras y sencillas por medio de una campaña electoral basada en principios y no en favor de los intereses de grupos particulares como ha sido característico tanto en republicanos como en demócratas.
En ASOJOD celebramos la revolución de Ron Paul. Tal vez no compartimos algunas cosas pero su línea es muy similar a la nuestra y es el tipo de representante político que deseamos para nuestro país: alguien coherente y consistente, defensor de las ideas de la libertad, sin temor a decir lo que piensa ni con consideraciones de cálculo político para el futuro. Un hombre valiente capaz de defender sus ideas.
Tal vez Ron Paul no logre convertirse en el candidato republicano pero la gran ganancia de esta revolución no es una nominación sino haber logrado que todas estas ideas a favor de la libertad ahora estén en boca de una gran mayoría. Temas de suma relevancia como la existencia de la Reserva Federal, la responsabilidad fiscal, la guerra perdida contra las drogas que antes no se hablaban ahora son importantes en todos los debates y tienen a la gente pensando. Al ser un país tan influyente, esperamos que estos nuevos debates puedan extenderse por el resto del mundo y que lleguen a nuestra pequeña nación. Ojalá que pronto en Costa Rica estas ideas obtengan la misma relavaría y se pueda generar una revolución aquí también.
Indistintamente si gano o no, las ideas que ahora están boca de todos los ciudadanos estadounidenses y del mundo gracia sa sus mensajes es una ganancia significativa.
lunes, 11 de febrero de 2008
Xenofobia anti-económica

La creciente posibilidad de una recesión en la economía estadounidense, combinado con los duros ajustes observados en los mercados de crédito, ha exacerbado el sentimiento contra la inmigración. Además, es un año de elecciones presidenciales, cuando culpar al otro por los males internos se convierte en deporte nacional.
Es una lástima que un tema de capital importancia, digno de un diálogo civilizado y de una conversación informada, sea objeto de tanta emoción visceral y tanta falacia. El caso se da en otros países también. Esto, como apunta la revista The Economist, es preocupante porque que la migración beneficia tanto al país que aporta capital humano como al país que lo recibe. Los inmigrantes suelen ser gente motivada, dinámica, con sentido de urgencia y aspiraciones.
Los inmigrantes mexicanos, tanto legales como ilegales, tienden a repatriar remesas y otros valiosos activos, como conocimientos, nuevos usos, nuevas costumbres, ideas y hasta transferencias de tecnología. Las remesas en sí representan un gran beneficio, no sólo por su valor financiero, sino porque es el mejor ejemplo del asistencialismo inteligente y completamente individualizado.
En los debates presidenciales se seguirá hablando sobre cómo neutralizar la inmigración. Sin duda, ninguno de los candidatos que se opone a la migración notará, como nos ha recordado The Economist, que más de una tercera parte de quienes tienen títulos y doctorados en ciencias o ingeniería en Estados Unidos son inmigrantes. También fueron inmigrantes muchos de los fundadores de las empresas tecnológicas que funcionan en Silicon Valley, California.
Pero, lamentablemente, la realidad es que los políticos prefieren explotar los temores por xenofobia que explicar los beneficios de la inmigración y la necesidad de un cambio inteligente, gradual y ordenado en el marco migratorio. Pero con o sin muro, la economía estadounidense seguirá dependiendo de la inmigración, tanto por presiones fiscales, como por demanda laboral. Mucho mejor sería idear mecanismos temporales, o de amnistía, que explotar un resentimiento antieconómico y tratar de cerrar unas puertas que acabarán cayéndose ante las realidades económicas.
El hecho es que una mayor integración migratoria conlleva beneficios superiores al beneficio combinado de asistencialismo financiero a otras naciones, condonación de deudas e incluso reformas comerciales. Bono, Jeffrey Sachs y demás integrantes del coro pro-tercermundista serían mucho más efectivos en sus causas si incorporan la integración migratoria a sus mensajes. Según Phillippe Legrain, anterior editor económico de The Economist: “tratar de detener la migración de personas es moralmente inaceptable y una franca estupidez económica”. Es que la inmigración es un mecanismo que reduce significativamente la miseria de los más pobres.
Entonces, la cuestión no es que las tasas actuales de inmigración son demasiado altas, sino que no son lo suficientemente altas para lograr los cometidos de vivir mejor y prosperar.
Roberto Salinas
