
Este día queremos ofrecerles información acerca de una interesante iniciativa del Diputado Carlos Góngora del Movimiento Libertario. Se trata del proyecto de Ley N° 17.712, que procura exonerar a los café internet de impuestos de renta, ventas, contribuciones parafiscales y del canon de regulación que establece el Fondo Nacional de Telecomunicaciones.
Como lo hemos dicho en reiteradas ocasiones, en ASOJOD no nos parece que las exoneraciones sean un mecanismo apropiado, toda vez que generan una distorsión en el trato, de forma que mientras unos gozan del beneficio -muchas veces por favores políticos- el resto tenemos que pagar las cargas. Sin embargo, como también hemos explicado, en un escenario como el nuestro, con gran intervencionismo y voracidad fiscal, y con escasas oportunidades de implementar un sistema tributario más sencillo y reducido, que respete la propiedad de los individuos, vemos como un paso adelante que estas exoneraciones se den. Al final de cuentas, como dice Jorge Corrales, Presidente de ANFE, "la libertad entra por rendijas".
La eliminación de estos tributos para los café internet resulta positiva en dos sentidos: por un lado, es una forma de dejar de presionar a los emprendedores que, poco a poco, han ido surgiendo en esta área, a pesar de las trabas que el ICE, como monopolio o como actor hegemónico, les ha generado para su desarrollo. Por el otro, estos negocios han cumplido un interesantísimo rol que refleja, a la perfección, la idea de Smith sobre el egoísmo: buscando su propio interés individual, los empresarios de este sector le han hecho un enorme favor al conjunto: han democratizado el acceso a Internet.
Gracias a estos negocios, cientos de costarricenses han podido introducirse en ese fascinante mundo, han podido desarrollar destrezas y acceder a más información, entretenimiento y conocimiento. En un siglo que nos caracteriza por las tecnologías de la información y la comunicación, los café internet han permitido que los costarriceses que tal vez no tenían recursos para contar con acceso a la red desde sus casas, puedan mejorar sus condiciones académicas y laborales.
Precisamente, esta iniciativa reconoce y premia el esfuerzo de los emprendedores que decidieron arriesgarse y ganar en esa área.
Como lo hemos dicho en reiteradas ocasiones, en ASOJOD no nos parece que las exoneraciones sean un mecanismo apropiado, toda vez que generan una distorsión en el trato, de forma que mientras unos gozan del beneficio -muchas veces por favores políticos- el resto tenemos que pagar las cargas. Sin embargo, como también hemos explicado, en un escenario como el nuestro, con gran intervencionismo y voracidad fiscal, y con escasas oportunidades de implementar un sistema tributario más sencillo y reducido, que respete la propiedad de los individuos, vemos como un paso adelante que estas exoneraciones se den. Al final de cuentas, como dice Jorge Corrales, Presidente de ANFE, "la libertad entra por rendijas".
La eliminación de estos tributos para los café internet resulta positiva en dos sentidos: por un lado, es una forma de dejar de presionar a los emprendedores que, poco a poco, han ido surgiendo en esta área, a pesar de las trabas que el ICE, como monopolio o como actor hegemónico, les ha generado para su desarrollo. Por el otro, estos negocios han cumplido un interesantísimo rol que refleja, a la perfección, la idea de Smith sobre el egoísmo: buscando su propio interés individual, los empresarios de este sector le han hecho un enorme favor al conjunto: han democratizado el acceso a Internet.
Gracias a estos negocios, cientos de costarricenses han podido introducirse en ese fascinante mundo, han podido desarrollar destrezas y acceder a más información, entretenimiento y conocimiento. En un siglo que nos caracteriza por las tecnologías de la información y la comunicación, los café internet han permitido que los costarriceses que tal vez no tenían recursos para contar con acceso a la red desde sus casas, puedan mejorar sus condiciones académicas y laborales.
Precisamente, esta iniciativa reconoce y premia el esfuerzo de los emprendedores que decidieron arriesgarse y ganar en esa área.
