
Para este tema polémico, en ASOJOD queremos abordar la discusión generada por el tren a Heredia. Desde un tiempo atrás, el Gobierno de la República anunció la implementación de este medio de transporte debido a las constantes alzas en el precio del petróleo del año anterior y al innegable problema de infraestructura vial y acceso a Heredia en horas pico. No obstante, hasta la actualidad, el tren avanza a paso muy lento: primero se trató de la compra de 4 máquinas en España por un costo de medio millón de dólares cada una para poner a funcionar el tren en febrero. Tal evento suscitó la celebración, con bombos y platillos, de nuestras autoridades pero, en realidad, no eran más que la primera parte de una novela que, contrario a los culebrones mexicanos, no sabemos cómo terminará.
Luego de la compra vino el envío. Primero se dijo que las máquinas llegarían en enero, por lo que a partir de diciembre de 2008, se inició una campaña para rehabilitar los paseos en el viejo tren, un verdadero fósil del transporte que azuzaba el ambiente herediano. A pesar de eso, tal es la desesperación que, en los habitantes de esta provincia, produce el caos vial que a la algarabía los invadió con la noticia y la iniciativa.
Terminó enero y las máquinas "nuevas" no habían llegado. El Presidente del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER), Miguel Carabaguíaz, anunció a los medios que debido a algunos problemas de logística, habría que esperar hasta febrero para que arrivaran a suelo costarricense y quizá hasta marzo para ponerlo a andar. Pasó ese mes y tampoco; ya la cosa pintaba mal y hacía temer lo peor: la costumbre de los gobernantes costarricenses de comprar equipos que no sirven, como lo evidenciaron los préstamos español y finlandés y la gran cantidad de equipo de la CCSS, las patrullas rumanas y los chalecos antibalas del Ministerio de Seguridad Pública, etc.
Sin embargo, entrado el mes de marzo las famosas máquinas llegaron, aunque presentaban un pequeño inconveniente: el eje de sus ruedas es de 1 metro, mientras el ancho de la vía férrea es de 1,o6 metros. No se dieron cuenta los negociadores costarricenses de tan elemental detalle? Pareciera que no, pero según Carabaguíaz no era la gran cosa, pues los técnicos de la empresa vendedora lo arreglarían. Aún así, al menos en ASOJOD nos parecen negativas este tipo de situaciones en tanto reflejan una mala planificación en las distintas fases de la política pública. En repetidas ocasiones hemos demostrado nuestro rechazo al gasto público (salvo en educación), pero si se da, al menos debe apegarse de manera estricta a criterios que aseguren el buen uso de los recursos de los tax payers.
A pesar de estos eventos, no es posible sacar conclusiones todavía. Pero para verdades el tiempo, pues si por la víspera se saca el día, esto podría terminar de mala manera. Esperemos que las dificultades se superen y se pueda implementar este medio de transporte tan necesario para descongestionar el tránsito en Heredia, reducir la contaminación y ahorrar mucho tiempo a las personas. El camino no es fácil: pareciera que ya los autobuseros están iniciando sus movidas para oponerse al tren y no es de extrañar que terminen utilizando la ya institucionalizada técnica del bloqueo y el tortugismo para presionar. Veremos si el actual gobierno o el próximo se dejan chantajear o tienen la valentía para comenzar el proceso de modernización en tantas áreas, pero especialmente en el transporte público, que necesita Costa Rica. Y si se pone en práctica, hay que entender que las máquinas españolas recién llegadas no deben ser permanentes, sino medios mientras se da en concesión un sistema de transporte ferroviario más avanzado y eficiente.
Pero otra cosa más hay que tener en cuenta: en ASOJOD aspiramos a sistemas de competencia en la prestación de servicios de transporte público, por lo que este tren, así como los que deberían surgir para otras rutas, tomando en consideración a las demás modalidades de este servicio (buses, taxis, etc), tienen que desarrollarse sin barreras de entrada que posibilite la creación de monopolios.
Luego de la compra vino el envío. Primero se dijo que las máquinas llegarían en enero, por lo que a partir de diciembre de 2008, se inició una campaña para rehabilitar los paseos en el viejo tren, un verdadero fósil del transporte que azuzaba el ambiente herediano. A pesar de eso, tal es la desesperación que, en los habitantes de esta provincia, produce el caos vial que a la algarabía los invadió con la noticia y la iniciativa.
Terminó enero y las máquinas "nuevas" no habían llegado. El Presidente del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER), Miguel Carabaguíaz, anunció a los medios que debido a algunos problemas de logística, habría que esperar hasta febrero para que arrivaran a suelo costarricense y quizá hasta marzo para ponerlo a andar. Pasó ese mes y tampoco; ya la cosa pintaba mal y hacía temer lo peor: la costumbre de los gobernantes costarricenses de comprar equipos que no sirven, como lo evidenciaron los préstamos español y finlandés y la gran cantidad de equipo de la CCSS, las patrullas rumanas y los chalecos antibalas del Ministerio de Seguridad Pública, etc.
Sin embargo, entrado el mes de marzo las famosas máquinas llegaron, aunque presentaban un pequeño inconveniente: el eje de sus ruedas es de 1 metro, mientras el ancho de la vía férrea es de 1,o6 metros. No se dieron cuenta los negociadores costarricenses de tan elemental detalle? Pareciera que no, pero según Carabaguíaz no era la gran cosa, pues los técnicos de la empresa vendedora lo arreglarían. Aún así, al menos en ASOJOD nos parecen negativas este tipo de situaciones en tanto reflejan una mala planificación en las distintas fases de la política pública. En repetidas ocasiones hemos demostrado nuestro rechazo al gasto público (salvo en educación), pero si se da, al menos debe apegarse de manera estricta a criterios que aseguren el buen uso de los recursos de los tax payers.
A pesar de estos eventos, no es posible sacar conclusiones todavía. Pero para verdades el tiempo, pues si por la víspera se saca el día, esto podría terminar de mala manera. Esperemos que las dificultades se superen y se pueda implementar este medio de transporte tan necesario para descongestionar el tránsito en Heredia, reducir la contaminación y ahorrar mucho tiempo a las personas. El camino no es fácil: pareciera que ya los autobuseros están iniciando sus movidas para oponerse al tren y no es de extrañar que terminen utilizando la ya institucionalizada técnica del bloqueo y el tortugismo para presionar. Veremos si el actual gobierno o el próximo se dejan chantajear o tienen la valentía para comenzar el proceso de modernización en tantas áreas, pero especialmente en el transporte público, que necesita Costa Rica. Y si se pone en práctica, hay que entender que las máquinas españolas recién llegadas no deben ser permanentes, sino medios mientras se da en concesión un sistema de transporte ferroviario más avanzado y eficiente.
Pero otra cosa más hay que tener en cuenta: en ASOJOD aspiramos a sistemas de competencia en la prestación de servicios de transporte público, por lo que este tren, así como los que deberían surgir para otras rutas, tomando en consideración a las demás modalidades de este servicio (buses, taxis, etc), tienen que desarrollarse sin barreras de entrada que posibilite la creación de monopolios.