Para 1987 Irlanda sufría
una grave crisis económica, con la mayor inflación de Europa que crecía a un ritmo anual mayor al 20%, una
tasa de paro que se
aproximaba al 10%, presiones
sindicales para conseguir incrementos salariales y un déficit en su balanza de
pagos. Como si esto no fuera suficiente, Irlanda
del Norte se
debatía en uno de los conflictos político-religiosos más complejos de la mitad del siglo XX.
La suma de factores sociales y económicos sumían a la población en un clima de pesimismo nacional, que impulsó a
muchos irlandeses hundidos en la pobreza a emprender una masiva migración a los Estados Unidos, como muchos otro
irlandeses lo habían hecho en el pasado.
Ante los desequilibrios macroeconómicos, los irlandeses
entendieron que no había más remedio que emprender una serie de reformas
radicales.
Estas reformas vinieron encaminadas por el recorte del gasto
público, eliminando 40.000 mil puestos de trabajo del enorme aparato estatal
irlandés. Al mismo tiempo, los líderes empresariales, sindicales y el gobierno iniciaron
un proceso de diálogo para propiciar un acuerdo nacional, que les permitiera librarse
de la bancarrota.
En ese mismo año, las autoridades del gobierno irlandés y los principales
agentes sociales emprendieron
los denominados “Programa de Recuperación Nacional” y “Plan de Desarrollo
Nacional”, como procesos de concertación nacional o “social partnership”, para “aplicar una
estrategia pactada de política macroeconómica, con el objetivo de
salir del círculo vicioso en el que se encontraba Irlanda”.
Este proceso de concertación centró la
participación de los agentes empresariales, sindicales y de gobierno en el proceso
de deliberación y de diseño de políticas, “sin limitarse a un simple
intercambio o cesión de posiciones, adoptando todos ellos un mismo punto de
partida: la necesidad de alcanzar un acuerdo como la herramienta más eficaz
para la resolución de los problemas que afectan a la economía nacional.”
Como consecuencia de los ajustes económicos y el proceso de
concertación, durante 87 y 88, la economía irlandesa empezó a recuperarse,
controlando la inflación, reduciendo el déficit presupuestario, controlando el
desempleo y logrando un crecimiento de la economía del 4%, que alcanzó el 7,5%
en 1990.
En los siguientes quince años, Irlanda
pasó de ser uno de los países más pobres de Europa a ser uno de los más ricos,
amparado además por el ingreso de inversión extranjera y las políticas
educativas que prepararon una mano de obra calificada para atender a esta
inversión.
Como resultado de este modelo, desde 1987 y hasta la
actualidad, la
política económica y social ha sido gestionada por medio de la concertación
entre el gobierno y los principales agentes sociales, “lo cual ha implicado un
acuerdo regular sobre las principales líneas de la política económica en el
largo plazo, y el diálogo y la negociación sobre su implantación y gestión en el
corto plazo.”
El modelo irlandés de institucionalización del diálogo y la negociación, nos dan una enorme lección.
En momentos de desasosiego social y desequilibrios macroeconómicos, no podemos
suponer que las soluciones llegarán desde un solo sector de la sociedad.
Pensar de esta forma, en soluciones unilaterales para
superar nuestras propias contradicciones, es desconocer que existen múltiples
actores con poderes de veto formales e informales, que no cederán ante las imposiciones.
Como sociedad, estamos llegando a un punto en que el costo de no ponernos de acuerdo supera el precio que cada uno debe pagar por ceder en sus posiciones. Como Irlanda en la década de 1980, debemos pensar seriamente en concertar con
una salida que nos permita encarrilarnos por el camino del desarrollo.
Bibliografía para este artículo:
El
Despegue Económico: Irlanda. Original del profesor Rafael Pampillón Olmedo del Instituto
de Empresa. Versión original del 13 de Julio de 1998. Última revisión, 17 de
Diciembre de 1999. Publicado por el Departamento de Investigación del Instituto
de Empresa. María de Molina, 13. 28006 MADRID, España. Disponible en: http://www.ie.edu/pampillon/Articulos%20y%20Publicaciones/irlanda.pdf
Jesús Ferreiro
Aparicio Profesor Titular de la Universidad. Departamento Economía Aplicada V. Universidad
del País Vasco. Programa de apoyo al diálogo social en Chile. Las experiencias
de diálogo social en España e Irlanda: Diciembre 2006. Disponible en: http://www.monitoreolaboral.cl/pubeinv/dialogo.pdf
Gabriel Molteni. Los
pactos sociales como garantía para el desarrollo sostenido. Revista Cultura
Económica Año XXV • Nº 70 • Diciembre 2007: 7-22. Disponible en: http://www.uca.edu.ar/uca/common/grupo83/files/1-_Los_pactos_sociales_como_garant-a_para_el_desarrollo_sostenido_-_Gabriel_Molteni.pdf
