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miércoles, 9 de abril de 2014

Desde la tribuna: ¿por qué se va Intel?

Intel se va porque puede, porque puede llevarse su operación productiva a otra parte, porque la frontera no le detiene y porque no le conviene seguir produciendo en Costa Rica.

Estoy seguro de que muchos costarricenses también se irían si pudieran:  producir en Costa Rica es difícil, complicado y caro.  La energía cuesta mucho, la tramitomanía  ahoga a todo el mundo, el Estado es un mal socio, hay amenaza constante de impuestos, la seguridad no funciona bien, no hay  compromiso con la eficiencia, los impuestos no se gastan bien, la infraestructura pública es un desastre y no se valora el trabajo de las empresas privadas ni la actividad comercial internacional ni la transferencia de tecnología.

Debe ser cansado y poco edificante estar oyendo críticas de políticos que constantemente intentan cargar de impuestos la producción, la abulia de entes públicos que retrasan constantemente la posibilidad de remozamiento de los planes y programas universitarios para formar al personal correspondiente, la defensa de los monopolios públicos que impide la generación de energía barata y oportuna y la inacción de muchos entes públicos en torna a solucionar los problemas que se presentan y demás condiciones que se requieren.

Desde las primeras amenazas de paquetes tributarios oíamos a Ministros de Hacienda y conspicuos dirigentes de los partidos estatistas inventar que habían hablado con los personeros de Intel y que habían accedido y aceptado que se les subiera la carga impositiva.

Llevamos años y años de cargar de empleados las instituciones estatales sin que ello signifique mejor  y más oportuno servicio y sin que haya vocación para la necesaria apertura eléctrica, que tanto necesita el país.

Podemos hablar de otras cosas que tampoco se solucionan a tiempo, como el costo de la planilla en capacitación y la mala respuesta de los organismos correspondientes.  

Un empresa como Intel está recibiendo diariamente múltiples ofertas de otras sociedades que quieren la operación que Costa Rica tiene.  La administración de esta organización internacional recibe constantemente reclamos de otras sedes para llevarse la operación que se va de Costa Rica.
¡Qué difícil es convencer a muchos de mejorar, si están convencidos de que Costa Rica es inmejorable!  ¡Qué dura lección de la realidad!

Cuando llega el recibo de la luz a muchas casas, la gente querría irse en carrera a otra parte en la cual el cobro fuera racional.  Cuando se le pone gasolina al carro y llega el cobro, todos queremos irnos a otro lugar donde el combustible fuera mejor y más barato.

Algunos demagogos tienen convencida a una parte del pueblo de que la situación nacional es insuperable.   Mucha mentira para justificar abusos y expoliaciones.  A una empresa como Intel no se le puede engañar así …

Tienen acceso a información de verdad, saben cuánto cuesta producir en cada parte del mundo, cuánto cuesta la energía en cada parte del mundo, cómo engañan los políticos en cada parte del mundo y dónde les calienta mejor el sol.  

¿Por qué es que muchos costarricenses se exponen a tratos con agiotistas para migrar a los Estados Unidos?  ¿Por qué dejan el calor de su hogar, se someten a un trato leonino para obtener un dinerillo y entrar de “mojados” a otro país?  

Tienen claro que aquí no tienen futuro y toman tan alto riesgo para trabajar en un medio que consideran más promisorio, más abierto, con más esperanza.    Están dispuestos a tomar el riesgo para mejorar en la vida.

A veces me pregunto si no se será que quienes viven de explotar con sus préstamos a estos migrantes procuran mantener la economía del país aherrojada e ineficiente, a fin de continuar con su negocito de prestamistas.

No es posible pensar en eficiencia y buenas condiciones para la producción y que el trabajo rinda en un sistema en el cual cunde el monopolio, el clientelismo y exceso de burocracia.  Se trata de un sistema en el cual el empleado público gana más que quien produce en la empresa privada.  Ello se ha logrado gracias a prebendas y gollerías, abuso de monopolios e irrespeto permanente a las formas jurídicas y reglas constitucionales para presupuestar.

La demagogia y el clientelismo han secuestrado al Estado y han contaminado algunas instituciones básicas:  los programas de educación, la calidad de la educación pública, el control de las instituciones públicas de educación, sistemas de pensiones especiales y privilegiados.  A través de su poder intentan convencer a todos de que estamos bien y de que no hay que procurar equilibrio financiero, apertura, libertad, competitividad ni comercio internacional.   Algunos se atreven a promover la autarquía alimentaria (proteccionismo contra alimentos comprados en el exterior) a fin de secuestrar el mercado y convertirlo en cautivo.

¡Claro que una empresa internacional deja su operación complicada en un medio así y busca mejor destino!

Federico Malavassi Calvo

martes, 20 de noviembre de 2012

La columna de Carlos Federico Smith: la próxima política fiscal de USA y posibles efectos sobre la economía costarricense

Al ser relecto, Obama deberá enfrentar la situación que en Estados Unidos se conoce  como el abismo fiscal (fiscal cliff en inglés). Lo más probablemente es que habrá un aumento sustancial en los impuestos de ese país, al volverse, a partir del primero de enero del 2013, a las altas tasas previas a la decisión del ex presidente Busch de reducirlas hace varios años. Pero este aumento de las tasas, del cual se excluiría supuestamente a los grupos de ingresos medios, no será suficiente para llenar el excesivo gasto público, lo cual también posiblemente va a requerir meterle un mordisco a las actuales exoneraciones tributarias. De esta manera el gobierno espera que la recaudación tributaria aumente sustancialmente.  

Aunque el desenlace de ese abismo fiscal también contiene un descenso significativo del gasto público, muy posiblemente lo hoy previsto será insuficiente para contener el enorme déficit estimado, por lo cual habrá presiones para que sea mayor la reducción del gasto gubernamental. Lo que es posible predecir es que este importante ajuste en las finanzas estatales dará lugar a un descenso importante en la tasa de crecimiento de la economía estadounidense. En resumen, en el 2013 e incluso durante un par de años más, además de preverse un menor crecimiento económico y posiblemente una recesión, habrá un alza importante en los impuestos de ese país y algún grado de reducción del gasto público, si es que efectivamente se pretende lograr algún grado de estabilidad en la economía, al menos en el largo plazo.

Estas decisiones de política fiscal tendrán un efecto interesante sobre la economía costarricense, que en los últimos años se ha visto estimulada por una fuerte inversión extranjera proveniente de los Estados Unidos, no sólo como medio de generación de divisas por exportaciones, sino para la creación de empleo.  Ello ha sido especialmente significativo en el marco de un crecimiento débil, como máximo, de la economía costarricense como un todo, durante los últimos tiempos.

Si aumentan los impuestos en Estados Unidos en la forma en que se ha previsto, probablemente provocará una salida de los capitales de ese país hacia naciones en donde el tratamiento tributario sea más favorable. Este flujo es de esperar que sea más importante hacia países que permitan un acceso relativamente barato hacia aquella economía. Con los mayores tributos, especialmente a las ganancias de capital y a las utilidades de las empresas, los rendimientos de las firmas en los Estados Unidos se verán reducidos significativamente, por lo cual los capitales buscarán otros sitios en donde el rendimiento neto después de impuestos resulte ser mayor. Costa Rica, hoy en día, cumple con los requisitos que permitan brindar ese acceso comercial relativamente expedito y económico hacia los Estados Unidos. Asimismo, con base en la experiencia observada en los últimos años, las empresas extranjeras que se ubican en el país, parecen haber logrado una estructura de costos tal, que les permite ese grado de competitividad necesaria en una economía globalizada. En resumen, Costa Rica, si bien compite con otras naciones en condiciones  similares en cuanto al tratamiento tributario de la inversión extranjera, posee un atractivo particular como es su proximidad al mercado estadounidense, lo cual la convierte un lugar al cual las empresas estadounidenses pueden llevar a cabo sus inversiones, sin tener que incurrir en los mayores impuestos que se proyectan en aquel país.
 
Por otra parte, el paquete recesivo que probablemente se aprobará en este segundo mandato del presidente Obama, ocasionará un descenso en el crecimiento de la economía estadounidense, lo cual se reflejará en una disminución de los ingresos de sus ciudadanos. Al bajar los ingresos de los consumidores estadounidenses, el efecto mundial es claro: habrá un menor gasto en importaciones de aquel país, con lo cual Costa Rica, entre otras naciones, verá disminuidas sus posibilidades de exportación.

Nos enfrentaremos, en mi opinión, ante dos fuerzas opuestas: un mayor atractivo  para la inversión estadounidense en Costa Rica y un descenso en la demanda de nuestros productos de exportación hacia los Estados Unidos.  Cuál de las dos será más poderosa, será cuestión de verlo con el paso del tiempo. Por supuesto, que de igual manera está por ver el posible efecto en el tipo de cambio, que en mucho dependerá de estas dos fuerzas en contraste.

Jorge Corrales Quesada