viernes, 31 de julio de 2009

Viernes de recomendación


Para este viernes de recomendación, en ASOJOD queremos ofrecerles un interesante ensayo de Hubertus Müller-Groeling, titulado "La dimensión social de la política liberal".

Este documento queda como anillo al dedo en un contexto como el actual, donde constantemente escuchamos a los "paladines de la justicia social" lanzar diatribas contra el liberalismo por considerarlo "salvaje" o sin "rostro humano", pero que, en realidad, no entienden que la cooperación libre y voluntaria es más exitosa, tanto para el individuo como para la sociedad, que la coerción estatal para distribuir la riqueza y "encargarse de los más necesitados".

jueves, 30 de julio de 2009

Lincoln Plaza


Al parecer el proyecto de desarrollar un nuevo Mall en donde se encontraba la Lincoln anteriormente sigue avanzando. En ASOJOD esperamos que este tipo de proyectos que invierten y crean nuevos empleos, sigan desarrollándose.

ECONOMÍA: Dinero, mercado y soberanía


La era del capitalismo laissez-faire se ha terminado, se dice, como si la era del capitalismo laissez-faire alguna vez empezó en realidad. Aún así, la globalización ha ayudado a abrir mercados alrededor del mundo.

En un momento de crisis económica, Benn Steil y Manuel Hinds han montado una muy bien documentada defensa de la globalización que ellos definen como “la extensión del intercambio económico consensual a través de las fronteras”. Ellos advierten: “Afirmaciones de que los mercados e instituciones financieras, tales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) están violando derechos fundamentales de los estados se dan en gran parte sin ser cuestionadas y tienen un atractivo natural y cada vez mayor para los intereses organizados, quienes están demasiado dispuestos a fortalecer los poderes de los órganos del Estado en nombre de una soberanía perdida”.

Dinero, mercados y soberanía (Money, Markets and Sovereignty) es sorprendentemente fácil de leer, considerando los asuntos complicados que abarca. En este libro, el Sr. Steil y el Sr. Hinds consistentemente cuestionan las panaceas estatistas de hoy.

Los críticos muchas veces tratan a la globalización como si fuese un fenómeno nuevo. Aún así, los autores indican que, “hablando generalmente, la visión de que aumentar las interconexiones económicas y culturales a través del globo es un desarrollo positivo, algo que debe ser promovido en lugar de resistido—tiene un origen mucho más antiguo e históricamente prestigioso de lo que ampliamente se reconoce”.

Los autores exploran la relación entre el “pensamiento global” y “la noción de que los individuos tienen ciertos derechos naturales universales que transcienden la voluntad de los gobernantes”. Esta historia “resalta el hecho de que la mitología comercial de hoy de que la autarquía es el estado natural de las cosas y de que las personas no deberían comprarle productos a extranjeros a menos que el Estado les de permiso—es difícilmente una noción con una historia contundente”.

Particularmente beneficioso ha sido el desarrollo de la ley comercial privada. Pero, indican Steil y Hinds: Muchos críticos de la globalización esperan “prevenir el desarrollo orgánico de la práctica común en el comercio internacional y las expectaciones, para en cambio dictar, de la nada, la forma y la envergadura de las facetas permisibles de la globalización”.

Los autores deshacen varios mitos anti-globalización. Steil y Hinds explican: “Los escritores anti-globalización, contrastan con sus contrapartes pro-globalización porque no atan sus argumentos a la historia de las ideas. No defienden una filosofía; ni endosan algún principio de conducta justa y de hacer leyes. En cambio, sus argumentos están en gran parte basados en defender las visiones de un pasado sublime, ahora siendo suplantado por lo que supuestamente son las nuevas e ilegítimas fuerzas”.

¿Acaso la globalización viola la soberanía?, se preguntan los autores. Si—tal como la soberanía ha sido frecuentemente limitada a lo largo de la historia. Los críticos se quejan acerca del impacto adverso de la libertad para elegir del individuo, un argumento que, Steil y Hinda dicen, muchas veces resulta ser “una invitación abierta al autoritarismo. Es, sin que esto nos sorprenda, firmemente respaldado por los censores estatales chinos”.

Las quejas acerca de la desigualdad de ingresos de hecho reconocen el impacto positivo sobre la pobreza internacional. Los autores explican: “Siguiendo las estrategias sospechosas pro-globalización a lo largo de la última década, el progreso excepcional [de la China y la India] en sacar de la pobreza a cientos de millones ha obligado a los críticos de las políticas económicas orientadas al exterior a redirigir su enfoque de la pobreza hacia la brecha de ingresos”.

La aseveración de que la globalización de alguna manera “destruye naciones” no podría ser “más bienvenida para los gobernadores déspotas de naciones pobres ni menos beneficiosa para los intereses de sus pueblos”. Finalmente, los beneficios de la globalización, los autores dicen, son reales, no solo teóricos; desafortunadamente, los costos muchas veces son más visibles y por lo tanto más políticamente sobresalientes.

Money, Markets and Sovereignty también trata el tema de la “soberanía” monetaria, el creciente control de los estados-naciones sobre el dinero y su valor. Steil y Hinds discuten la creación del dinero, la cual originalmente era en gran parte fundamentada en commodities y sirvió para expandir considerablemente el comercio.

Inclusive mientras los países se movían hacia la emisión de monedas de papel, los principales estados respaldaron sus monedas con oro. Los autores piensan que el dinero basado en commodities es algo bueno, aunque los sistemas defectuosos después de la Primera y Segunda Guerras Mundiales crearon problemas que “eran eminentemente previsibles”—y de hecho no fueron solamente previstos pero bulliciosamente advertidos por unas pocas almas”. El Presidente Nixon acabó con la convertibilidad de los dólares al oro en 1971, dejando a EE.UU. solamente con dinero “fiat”—esto es, dinero cuyo valor es fijado por el gobierno.

El resultado no ha sido bonito. Mientras que Steil y Hinds escriben, gran parte del desorden económico internacional que ha “llegado a darse está siendo una vez más endilgado a la falta de soberanía económica—esto a pesar del hecho de que era un resultado predecible y que fue previsto—de un retorno a la soberanía económica en la esfera monetaria”.

Anteriormente, la liberalización comercial y monetaria habían tendido a moverse juntas. En los años recientes, el comercio ha sido cada vez más liberado mientras que el dinero cada vez ha sido más regulado.

En teoría los políticos junto con los economistas a bordo, “podían sistemáticamente pasarse de listos con el mercado, haciéndolo danzar a su ritmo. Mediante las manipulaciones de las variables monetarias, tales como la tasa de la creación monetaria, la tasa de interés nominal, y el tipo de cambio, ellos podían mejorar de una manera durable el desempeño de la economía real”. Desafortunadamente, el gobierno en gran parte ha fracasado.

Steil y Hinds cierran con un discurso acerca del futuro del dólar. Advierten: “Hay poco fundamento para asumir que esta prima [sobre los activos denominados en dólares] persistirá, que los inversionistas definitivamente sacrificarán un retorno comparado con las inversiones denominadas en otras monedas creíbles”. Para restringir la manipulación de la moneda en Washington, los autores proponen “un marco legal renovado para la Fed, uno que explícitamente reconozca el rol global del dólar y la dependencia de la economía estadounidense de la confianza extranjera en el dólar”.

Más generalmente, ellos sostienen que es crítico resistir ataques a la globalización. Desde su punto de vista, el asunto no es tan filosófico, aunque la globalización refleje ideas profundamente enraizadas en la experiencia del Occidente. El asunto principal es práctico. Steil y Hinds advierten: “Revertir el liberalismo económico por la causa de recuperar la ‘soberanía’ es una receta muy bien documentada para obstaculizar la creación de riqueza, hacer que permanezca la pobreza, y aumentar los conflictos internacionales”.

Doug Bandow

miércoles, 29 de julio de 2009

¿Democracia?


El sindicata de trabajadores de JAPDEVA -SINTRAJAP- denegó la petición realizada por 709 trabajadores de la institución para que se realizará una votación secreta para definir el futuro del puerto.

Desgraciadamente esta noticia no sorprende a nadie -tal vez sólo a los ingenuos-. Resulta evidente que JAPDEVA ha sido tomada por una cúpula sindical parasitaria. No queda más que desearle la mejor de las suertes a estos valientes trabajadores que se han atrevido a desafiar al status quo sindical, que tanto daño le ha hecho a este país.

El costo de una política equivocada

En el año 1998, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), un cartel económico compuesto por los 30 países más desarrollados del mundo, decidió iniciar un ataque frontal a los países que utilizaban sus políticas fiscales para atraer capitales foráneos.

Este ataque pretende evitar la competencia fiscal y el funcionamiento de centros financieros fuera del control de sus autoridades que, mediante beneficios fiscales y la protección de la información, permiten que los ciudadanos de sus países (y del resto del mundo) puedan protegerse de los abusos y confiscaciones fiscales de sus gobiernos.

Para lograr su objetivo le sugirieron a sus países miembros que aplicaran medidas discriminatorias a los países que no se sometiesen a sus designios. Estas medidas, sin embargo, eran y son todas contrarias a las obligaciones que en materia de comercio internacional tienen todos los miembros de la OCDE.

Esto lo afirmó en el 2000 un abogado que había ejercido como asesor legal de la sección comercial del mencionado cartel. Dijo, además, que así se lo había hecho saber a los fiscalizadores de la organización, sin lograr persuadirlos de su error.

En el 2001, hice una presentación demostrando las causas por las que estas medidas eran contrarias al Tratado de Marrakech (que crea la Organización Mundial del Comercio) y sugerí que Panamá iniciara un proceso de solución de diferencia en contra de un país latinoamericano que discriminaba a Panamá.

Lamentablemente, un asesor gubernamental se opuso a esta iniciativa argumentando que la misma podía tener un impacto negativo en nuestras relaciones internacionales, tal como lo había vivido él cuando formaba parte del Ministerio de Relaciones Exteriores durante la administración Endara.

Esto no es cierto. En efecto, los procesos de solución de diferencia se establecieron para que los países defendieran sus posiciones dentro del marco del derecho internacional público, sin amenazas ni uso de la fuerza. Esta es la forma civilizada de actuar.

A través del tiempo esta opinión (y otras similares que surgían de la cancillería) impidieron que Panamá hiciese uso de los mecanismos legítimos que tenía para defenderse. De no haber sido por estas políticas equivocadas, ya hoy hubiésemos tenido una decisión en la OMC, la cual sería, muy probablemente, favorable a nuestros intereses.

Una decisión así hubiese reventado el “cartel” haciendo completamente ineficiente las “amenazas” de esta organización abusiva que pretende imponer su visión del mundo a las demás naciones. Además, hubiese movido el debate internacional al campo en el que debía estar: el del comercio internacional. Es decir, al ataque de “paraísos fiscales” les hubiésemos respondido con la defensa de “proteccionismo financiero ilegítimo”.

Lo que aquí describo lo vine a conocer recientemente en toda su magnitud, cosa me obliga a retirar lo que publiqué hace un tiempo en contra del Viceministerio de Comercio Exterior (dirigido entonces por Melitón Arrocha), a quien responsabilicé de la inacción del gobierno. Definitivamente hoy sé con certeza que ese despacho y sus sucesores han tratado en varias ocasiones de proseguir esta línea de acción, para sólo ser parados por una Cancillería que obviamente no entendía lo que tenía entre manos.

Mantengo la esperanza que, ahora que tenemos un vicecanciller que conoce profesionalmente las reglas que rigen el comercio internacionalmente, esta instancia se convierta en un aliado del ejercicio legítimo del derecho a la defensa. Tal como se ha hecho con el Banano (demandando a toda la Unión Europea) y con las exportaciones de la Zona Libre en contra de Colombia. El doble estándar no tiene base lógica y menos fáctica.

Termino señalando que Estados Unidos, que es miembro de la OCDE y que activamente persigue una política de atracción de capitales foráneos eximiéndolos de impuestos y protegiendo la identidad de los dueños de dichos capitales, eventualmente será víctima de la política de la OCDE, momento en el cual, vaticino, morirán las “amenazas”. Ese momento no está lejos y Panamá sólo debe saber cómo resistir el más reciente embate.

Carlos Ernesto González Ramírez

Publicado en el diario La Prensa de Panamá

martes, 28 de julio de 2009

Brevemente, ¿Qué es el racionalismo crítico?


Lo primero que hay que señalar es que, al plantearse un “racionalismo critico” inmediatamente debemos inferir la existencia de otro racionalismo que difiere de este, es aquí donde entra el “racionalismo clásico".

La diferencia fundamental entre uno y otro es que, el racionalismo clásico se fundamenta en la certeza del conocimiento, es decir, en el conocimiento seguro e infalible, mientras que, el racionalismo crítico nos señala que no existe ningún conocimiento absolutamente cierto, porque el hombre puede siempre equivocarse en la solución de sus problemas. Por esta razón, el contenido de nuestro conocimiento sólo posee el status de presunción, de tal manera que la exigencia de un conocimiento seguro es, por tanto, irrealizable y todo saber es "hipotético", lo que no ha de conducir al relativismo, ya que el conflicto de las teorías permite por lo menos un saber aproximativo. Por eso, el racionalismo crítico renuncia a ese ideal de certeza y propugna un falibilismo, el cual establece como criterio limite entre ciencia y no-ciencia la refutabilidad de las teorías.

El racionalismo crítico ha tenido profunda influencia, como lo señaló Popper al final de ponencia titulada “La lógica de las Ciencias Sociales”,

“no sólo para las ciencias particulares, sino también para la filosofía, y que el malestar religioso y filosófico de nuestro tiempo, malestar que a todos nos atañe, sin duda, es en buena parte un malestar epistemológico-filosófico. Nietzsche lo llamó el nihilismo Europeo y Benda la traición de los intelectuales. Yo prefiero calificarlo como una consecuencia del descubrimiento socrático de que no sabemos nada, es decir, de que nunca podremos justificar racionalmente nuestras teorías. Pero este importante hallazgo, que entre otros muchos malestares ha dado lugar también al existencialismo, es sólo medio hallazgo; y el nihilismo puede ser superado. Porque aunque no podamos justificar racionalmente nuestras teorías ni evidenciarlas siquiera como probables, sí podemos al menos criticarlas racionalmente, Y podemos distinguir lo que es mejor de lo que es peor".

Más allá del campo de la epistemología, el racionalismo crítico posee gran aplicación en nuestra vida, y he aquí lo importante. Él nos obliga a criticarnos sin piedad a nosotros mismos, a adelantar escenarios en los cuales nuestros argumentos y posiciones resultarían ser falsos, a entender, por tanto, que no hay nada seguro, ni siquiera nuestras propias posiciones ante la vida, que nuestro credo y expectativas pueden variar cuando el entorno nos ha demostrado que resultan ser falsos y sobre todo, a tener la humildad de aceptar nuestros errores, abandonarlos y empezar de nuevo, (método de ensayo y error). Como lo señala Popper en otro de sus libros recordando a Jenófanes:

"Los dioses no nos revelan, desde el comienzo todas las cosas; pero en el transcurso del tiempo, a través de la búsqueda los hombres hallan lo mejor.Pero en cuanto a la verdad segura ningún hombre la ha conocido, ni la conocerá, ni sobre los dioses. Ni sobre todas las cosas de las que hablo y aun si por azar alguien dijera la verdad final, el mismo no lo sabría, pues todo es una maraña de presunciones."

Liberalismo Aplicado: El Rol del Gobierno en la Salud



En este video, Milton Friedman explica el involucramiento correcto del Gobierno en temas de Salud Pública.

lunes, 27 de julio de 2009

¿Son la religión y la mitología distintas?


Hoy quisiéramos analizar el tema sobre la relación entre mito y fe. Generalmente se utiliza la noción de mito para referirse a las creencias particulares de ciertos pueblos, como por ejemplo la mitología griega o la mitología escandinava mientras que la religión se refiere a sistemas practicados en la actualidad como la religión cristiana, la religión hindú, entre otras. Ahora bien, la pregunta que quisiéramos hacer es si la religión y la mitología son distintas, tanto desde un aspecto histórico como desde uno epistemológico.

En primera instancia es interesante observar cómo define la REA (Real Academia Española) tanto al mito como la religión:

“Mito: Narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heróico. Con frecuencia, interpreta el origen del mundo o grandes acontecimientos de la humanidad.”

“Religión: Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto.”

Si se observa ambas definiciones, pareciera ser que el mito posee una connotación mucho más fantástica que la religión, ya que el primero es descrito como una narración maravillosa mientras que la segunda es un corpus de creencias que se refieren a la divinidad.

Ahora bien, si se analizan desde un plano histórico, es posible encontrar tantos diferencias como similitudes entre la religión y el mito (en nuestro caso nos basaremos en la mitología griega y el cristianismo, ya que son los casos con los que estamos más familiarizados). Por ejemplo, es posible identificar textos sagrados o fundamentales en ambas creencias. En el caso del cristianismo podría pensarse en la Biblia (escrita por diversos autores) mientras que en la mitología griega en la Teogonía de Hesíodo y en la Odisea y la Ilíada de Homero. Es posible que estos libros mencionados, en todo caso, representen la recopilación hecha por estos autores de tradiciones orales de mucho tiempo en sus respectivos pueblos.

Ahora bien, es cierto que podría decirse que la mitología posee un carácter menos histórico que la Biblia, aunque también no habría que olvidar la antigua ciudad de Troya fue descubierta gracias a investigaciones inspiradas en la Ilíada y que, además, la Biblia tiene un claro comienzo mitológico con el relato del Génesis y las subsecuentes intervenciones divinas en una u otra forma. También desde un punto de vista institucional la mitología tenía sacerdotisas (el oráculo de Delfos siempre fue muy famoso en la antigüedad) como en la actualidad existirán los correspondientes líderes espirituales de cada religión.

Recapitulando, lo más posible es que la distinción entre religión y mitología se comenzó a concretar cuando los primeros profetas del cristianismo, al tener que separar su religión de las “paganas”, tuvieran que clasificarlas como un fenómeno distinto al de ellos. Luego, con el intento del cristianismo de incorporar la filosofía griega a su creencia durante la Edad Media (por ejemplo San Agustín con Platón y Santo Tomás con Aristóteles) posiblemente sus escolares creyeron que el cristianismo tenía que ser distinto a la superstición del mito, puesto que este se había racionalizado (al menos eso pretendía). Así, la religión sembró la idea de que la superstición y lo fantasioso era propio de la mitología, pero no de ella misma. Por eso, hoy en día observamos que las personas ven con incredulidad que, en el pasado, otros creyeran en Zeus pero conciben como algo completamente racional (o al menos evidente) que un hombre pueda resucitar en 3 días.

Claro está que, como el intento de racionalizar la religión nunca fue muy exitoso, el concepto de “fe” contribuyó a fundamentar la religión, ya que se transformó en virtud el tener creencias que, en última instancia, no pudieran ser refutadas al transformarse en dogmas. Se podría considerar que la religión ha cambiado algunas de sus posturas a lo largo del tiempo, por ejemplo, la posición de la iglesia católica con respecto a la evolución. Sin embargo, lo importante, para nuestros efectos, es que toda creencia religiosa debe tener un núcleo duro que, en el momento en que lo cambia, dejaría de ser un fenómeno religioso. Por ejemplo, al parecer, la teoría de la evolución podría ser leída bajo la luz de la teología católica, pero si esta renunciara a la creencia de que Jesús resucitó, entonces sería difícil concebir en que sentido el catolicismo seguiría siendo la misma religión de antes.

Así, hemos observado cómo, en realidad, la diferencia entre la mitología y la religión es muy poca, pues ambas tienen una teoría sobre el origen del mundo, ambas tienen entes sobrenaturales que intervienen en la vida del hombre, ambas sugieren una moral para que el ser humano viva, ambas tienen sus libros “sagrados”, sus instituciones religiosas, entre otras y, en realidad, radica más en una distinción con el fin de desprestigiar a lo mitológico y así considerar a lo religioso como un fenómeno superior, cuando en realidad es igual irracional creer que Atenea ayudó a Ulises a regresar a su hogar con Penélope, que creer que Yahveh guío a los judíos fuera de Egipto.

sábado, 25 de julio de 2009

Una triste historia


A la mitad de una clase en una Universidad, uno de los alumnos, oriundo de un país comunista, inesperadamente le preguntó al profesor:

- “¿Usted sabe cómo se capturan los puercos salvajes?”

El profesor creyó que era un chiste y esperaba una respuesta divertida. El joven respondió que no era un chiste.

- “Usted captura puercos salvajes encontrando un sitio adecuado en la floresta y tirando un poco de maíz en el piso. Los puercos vienen diariamente a comer el maíz de gratis. Cuando se acostumbran a venir diariamente, Usted construye una cerca a un costado del sitio en donde ellos se acostumbraron a venir. Cuando se acostumbran a la cerca, ellos regresan a comer el maíz y usted construye otro lado de la cerca.. Ellos vuelven a acostumbrarse y regresan a comer. Usted va poco a poco hasta instalar los cuatro costados del cercado alrededor de los puercos, al final instala una puerta en el último lado. Los puercos ya estarán acostumbrados al maíz fácil y a las cercas, comienzan a venir solos por la entrada. Es ahí cuando Usted cierra el portón y captura a todo el grupo.”

- “Así de simple, en un segundo, los puercos pierden su libertad. Ellos empiezan a correr en círculos dentro de la cerca, pero ya están sometidos. Luego, empiezan a comer el maíz fácil y gratis. Se quedan tan acostumbrados a eso que se olvidan cómo cazar por sí mismos, y por eso aceptan la esclavitud.”

El joven comentó con el profesor que era exactamente eso que él veía suceder en Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador. Sus gobierno dictatoriales, escondidos bajo el manto “democrático”, los estaba empujando hacia el comunismo tirando maíz gratis disfrazado de programas de ayuda de dinero, misiones, planes, impuestos diversos, leyes de “protección”, subsidio para cualquier cosa, expropiaciones indebidas, programas de “bienestar social”, médicos cubanos y medicinas “gratis”, siempre y siempre nuevas leyes inconsecuentes, etc.; todo a costilla del sacrificio de la libertad, “migaja a migaja”.

Debemos siempre recordarnos que “No existe comida gratis” y además que “No es posible que alguien preste un servicio más barato que el que uno mismo hace”.

No es irreal, está sucediendo en Ecuador, Nicaragua, Venezuela y Bolivia. Y podría suceder en otros países.

viernes, 24 de julio de 2009

Viernes de recomendación


Israel Kirzner es quizá el mayor exponente con vida de la escuela austriaca. Su trabajo sobre competencia y entrepreneurship no solo es una devastadora crítica al paradigma de competencia perfecta sino un aporte fundamental al entendimiento estos dos conceptos.

En ASOJOD recomendamos este viernes una interesante entrevista realizada a Kirzner por el también economista Tibor Machan, la cual puede escuchar aquí.

jueves, 23 de julio de 2009

ECONOMÍA: ¿Por qué está subiendo la Tasa Básica Pasiva?


Muchos se han estado preguntando por qué está subiendo la Tasa Básica Pasiva (TBP). Efectivamente, esta tasa se encontraba en 11% al 30 de junio y al 15 de julio ya se encontraba en 12%. Para información del lector, la Tasa Básica Pasiva es de suma importancia para la economía costarricense porque los préstamos en colones se ajustan de manera directa según el movimiento de la misma. Es decir, si la TBP sube, también sube la tasa de interés del préstamo en colones y por ende sube la cuota mensual del mismo. Es por esta razón que las mensualidades de los préstamos en colones han subido de manera alarmante por cuanto tan solo en abril del 2008 dicha tasa se ubicaba al 4.25%.

En teoría, la TBP debe guardar una relación directa y cercana con la tasa de inflación. Si la inflación es alta, también debe serlo la TBP y cuando la inflación es baja, también debe serlo la TBP. Entonces, ¿por qué si la inflación acumulada en Costa Rica de enero a junio del 2009 es de tan solo 1.21% tenemos una TBP subiendo al 12% y no se encuentra en niveles del 3%?

Esto tiene dos respuestas. Una de corto plazo y otra de tipo estructural. La de corto plazo es muy sencilla. La TBP sube simplemente como resultado de la política del Banco Central de Costa Rica (BCCR) de subir el encaje mínimo legal al máximo que le permite la ley: 15%. Este aumento es, a toda luz, desproporcionado, abusivo y sin justificación teórica ni empírica alguna. El encaje mínimo legal reduce la liquidez. Al no haber liquidez, la TBP sube. En países como Panamá, no hay encaje mínimo legal.

La explicación a nivel estructural del por qué la TBP está subiendo se encuentra en que en Costa Rica está sucediendo lo que yo he venido pregonando desde hace varios años en los seminarios que ha organizado el Instituto Libertad: que si en Costa Rica bajara la tasa de inflación no sucederá lo mismo con la TBP.

El Salvador vivió esta experiencia previo a la dolarización. El Salvador tuvo por décadas tasas de inflación de dos dígitos, muy semejantes a las de a las de Costa Rica. Luego, a principios del gobierno de Francisco Flores (1999 – 2004), en El Salvador aplicaron la receta del monetarismo y en menos de dos años redujeron el crecimiento de la oferta monetaria a tal nivel que la inflación alcanzó niveles iguales o inferiores a los internacionales entre 0 y 2% anual ¡Así de simple! Sin embargo, la tasa pasiva en El Salvador se mantuvo en niveles aproximados del 16%. La explicación, que yo comparto, que da Rafael Barraza, expresidente del Banco Central de Reseva de El Salvador de ese entonces, es que dada la larga trayectoria de inflación que tuvo El Salvador, los agentes económicos NO CREYERON que la reducción en la inflación fuera a ser permanente. En otras palabras, las expectativas de que la inflación repuntara nuevamente en El Salvador hacían que la tasa pasiva se mantuviera en dos dígitos y fuera reacia a la baja. Por tanto, durante un par de años, El Salvador tuvo una tasa pasiva real del 13% aproximadamente. En El Salvador, la única manera que pudieron romper expectativas inflacionarias fue con la dolarización.

Esta es la razón por la que yo he sostenido por años que la política de Metas de Inflación, (impulsada por el BCCR y respaldada por muchos economistas) está condenada al fracaso. Desde hace más de treinta años Costa Rica no experimenta tasas de inflación tan bajas como las vista durante el 2009. Pero, ¿cree el agente económico costarricense que esta baja inflación será sostenible? Para que la TBP se ajuste a los niveles de inflación, se deben romper expectativas inflacionarias.

A partir de agosto del 2008, el BCCR ha venido reduciendo sustancialmente el crecimiento de la cantidad de dinero en circulación. Esta es la razón por la que también ha venido cayendo el ritmo de inflación. La inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario. Es decir, la inflación depende únicamente de la cantidad de dinero que el gobierno, por medio del BCCR, decida poner a circular.

Veamos los números. Desde 1980 el crecimiento promedio anual de la cantidad de dinero en circulación, medido por M1, ha sido del 20%. La inflación promedio anual para el mismo periodo, medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), fue del 17.5%. De mayo del 2007 a mayo del 2008, M1 creció un 22%. Sin embargo, el crecimiento interanual de M1 a septiembre del 2008 era de tan solo 2.07%. La cifra interanual de junio 2009 contra junio del 2008 refleja un crecimiento negativo de M1 del -2.01%. Como puede observarse, el control de la inflación en Costa Rica se da tan pronto como el BCCR decide poner fin al crecimiento excesivo de la oferta monetaria. Si el BCCR continúa hasta diciembre del 2009 con esta política de mantener un crecimiento de M1 inferior al 3% anual, uno puede esperar una tasa de inflación inferior al 4% para el 2009 porque, como dijo el economista Milton Friedman, “la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario”.

Pero el BCCR nunca ha aceptado su responsabilidad en el control de la inflación. Por el contrario, el gobierno siempre le ha echado la culpa de la inflación a factores externos. ¿Cómo van los agentes económicos a creerle al BCCR que puede controlar la inflación si siempre ha negado que pueda hacerlo? Mientras el BCCR no se responsabilice de manera absoluta de la inflación del los últimos 40 años, no podrá convencer al pueblo de que puede controlar la inflación. Mientras el BCCR niegue expresamente que la inflación sea por su culpa, por su gran culpa al emitir demasiado dinero, no podrá romper expectativas inflacionarias. Mientras el BCCR culpe a los fenómenos externos de la inflación, no podrá caer la TBP en Costa Rica por más que suba el encaje legal al 100%.

El daño que el BCCR ha hecho a la economía costarricense es demasiado grave. La confianza está rota y prácticamente irreparable. La única manera es seguir la experiencia salvadoreña. Solo la dolarización, al estilo panameño con un sistema financiero altamente competitivo, podrá restablecer la confianza monetaria en Costa Rica.

José Joaquín Fernández
Tomado de http://blog.InstitutoLibertad.org

miércoles, 22 de julio de 2009

¡Háganle números!


El día de ayer se confeccionaron 700 multas en razón de la restricción vehicular. Esto quiere decir que si cada multa equivale a 34 700 colones y se realizaron 700, ergo si la matemática no nos falla,el gobierno "recaudo" la suma nada modesta de 24 290 000 colones. ¿Qué se hará con ese dinero? Quién sabe. Pero aquí va una humilde sugerencia, porque no destinar esos recursos para mejorar el sistema vial costarricense para no tener más innecesarias e inconstitucionales restricciones. Parece que el capitalismo fabrica automóviles más rápido que lo que el gobierno construye caminos ¡que pena!

martes, 21 de julio de 2009

¡Que joya!


El día de hoy aparece publicado en La Machaca una verdadera oda a la insensatez, una celebración al terrible vicio humano de hablar paja o peor aún de hablar porquería. ¿Reflexiona? La Machacha de la siguiente forma:

Para variar un diputado libertaria atrasa un proyecto de ley que favorece a un grupo de agricultores.

Mario Quiros se opone al proyecto de ley, que obligará a adquirir el total de la cosecha de frijoles producidos en el país, que es como el 20% o el 25% del total de consumo.

Por supuesto que los importadores de frijoles se oponen a ese proyecto porque tendrían menos negocio y suponemos, que por eso entra el diputado.

La doctrina libertaria parece impulsar el principio de que, aunque se lleve el diablo a los agricultoes ticos, no hay que limitar el negocio de los importadores.

Pero la obligación del país es garantizarles a los frijoleros nacionales, que venderán su reducida cosecha.


¡Que maravilloso análisis! Es una pena la caricatura que hace del liberalismo este desatinado y desentendido filósofo político. Le informo al señor machaquero que el liberalismo ni favorece a los productores nacionales o extranjeros ni tampoco a los consumidores, lo que el liberalismo tutela es el libre acuerdo entre las partes, la posibilidad que tienen los individuos de comerciar e intercambiar libremente según ellos crean conveniente. El liberalismo es el imperio de la igualdad ante la ley, es la eliminación de privilegios (ley privada) a grupos especiales. Por último, sería bueno que el señor machaquero se de la vuelta por una clase de introducción de economía para que aprenda lo que es La Ley de Asociación de Ricardo, esta simple lección le evitaría hacer comentarios tan burdos como el anterior.

Debe un liberal obedecer a la Real Academia?


Qué piensan los estimables lectores? Es constructivista la Real Academia Española (RAE)? Deberíamos abrazar la anarquía en materia de lenguaje? Hay que obedecer en todo a la RAE? Sólo en parte? En qué parte?

¡Lamentable!


El día de hoy comenzó a regir nuevamente la restricción vehicular en San José. En ASOJOD hemos consistentemente condenado esta medida. La libertad no es algo que nos parece que se puede relativizar para "contribuir a bajar la factura petrolera". Afortunadamente tres Magistrados de la Sala Constitucional opinaron igual. Esperamos que esta minoría se convierta en mayoría en un futuro cercano.

Liberalismo aplicado: las ideas estúpidas que no se ven


Algunas compañías norteamericanas han sido acusadas de explotar a los trabajadores del Tercer Mundo: les pagarían poco y les ofrecerían unas pésimas condiciones laborales. Una de ellas, dicen, paga a quienes trabajan en su fábrica de Camboya tres dólares diarios.

¿Acaso esta gente se piensa que los camboyanos que optaron por escoger ese trabajo tenían una alternativa mejor, salarialmente hablando, pero que, como son idiotas, se decantaron por el peor remunerado? Me juego lo que sea a que esos tres dólares diarios eran, de lejos, la mejor alternativa que se les presentaba.

¿Piensa usted que ofrecer a un trabajador el mejor salario de entre los que están a su alcance es positivo para él? Si es que sí, ¿le parece apropiado denominar "explotación" a una situación que representa, de hecho, una mejora para esa persona? Si las campañas de los denunciadores consiguen que la firma de la que hablamos abandone Camboya, ¿se verá perjudicado nuestro trabajador?

A menudo se dice que Estados Unidos comercia con Japón, pero ¿es eso cierto? ¿Quiénes con los agentes comerciales: el Congreso de EEUU, el Presidente, el Parlamento japonés, el premier? ¿No serán, más bien, los individuos y compañías de uno y otro país los que se dan al intercambio comercial?

Cuando compré mi Lexus, ¿con quién traté, con el Congreso norteamericano, la Dieta japonesa o con Toyota y sus intermediarios? Si cometemos el error de concebir el comercio internacional como algo que se ventila entre los distintos Gobiernos del mundo, entonces concluiremos que la última palabra en este punto la tienen los votantes. Pero ¿quién tiene la última palabra cuando un norteamericano establece un intercambio pacífico y voluntario con un japonés, un coreano, un británico, un chino u otro norteamericano?

¿Cuántas veces hemos escuchado eso de "con tal de que salve una sola vida, merece la pena"? De ahí que merezca la pena imponer leyes que obliguen a los ciclistas a llevar casco, y el cinturón a todos los ocupantes de un vehículo, o a colocar cierres a prueba de niños en los frascos de medicinas.

A los buenos economistas se les revuelve el estómago cuando se topan con semejante declaración, porque sólo tiene en cuenta las ventajas de una medida e ignora sus costes y desventajas. Si sólo tenemos en cuenta las ventajas, casi todo "merece la pena", porque casi todo reporta algún beneficio.

Según la National Highway Traffic Safety Administration, en 2005 murieron en nuestras carreteras 43.443 personas. Si el Congreso fijase el límite de velocidad en 20 km/h, cada año salvaríamos miles de vidas. En este punto, puede que usted tenga ganas de espetarme: "¡Williams, eso sería estúpido, y nada práctico!". En ese caso, yo le respondería: "Sí, pero mire la de vidas que se salvarían".

El caso es que, ciertamente, resultaría ridículo y poco práctico obligar al personal a circular a 20 km/h para evitar que los accidentes de tráfico sigan cobrando miles de vidas. Por supuesto, calificar de "estúpida" y "poco práctica" una hipotética "Ley de los Veinte por Hora" es una manera socialmente más aceptable de decir que el número de vidas que se salvarían no compensaría los costes e inconvenientes que conllevaría su aplicación.

¿Y qué me dicen de los profesores e investigadores que hablan del "círculo vicioso de pobreza" que padece el Tercer Mundo? Esta gente piensa que los pobres son demasiado pobres como para dejar de serlo. Así pues, no pueden acometer inversiones de capital. Y como no pueden invertir, no pueden emprender el camino al desarrollo. Lo dicho: están condenados a ser pobres.

De acuerdo con los postulados de esta gente, sólo la ayuda externa puede romper el "círculo vicioso de la pobreza". El problema que tiene semejante teoría es que... no hay por dónde cogerla. Porque, para ser cierta, necesita que todos los países sean y hayan sido pobres. Todo el mundo, incluido EEUU, ha sido pobre en algún momento. Si no hay manera de escapar de la pobreza, ¿cómo se las han apañado los que, mira por dónde, han logrado escapar de la pobreza?

Definitivamente, hay ideas estúpidas que producen resultados absurdos. Y estas ideas estúpidas tienen un común denominador: tratan de limitar la libertad. Esto es lo que los "intelectuales" de nuestros tiempos nunca ven.

¡Para variar!



El día de ayer, Diario Extra informó que los diputados suavizarán la ley de tránsito, porque a su parecer "resulta desproporcionada e irracional", especialmente porque la normativa sobrepasa los estándares internacionales en lo referente a la escala de puntos y penalidades, sillas, parámetros de los vehículos para que puedan circular, entre otros.

Esto es algo que se veía venir, pues como en reiteradas ocasiones lo denunció el Diputado Mario Quirós, esta ley de tránsito no fue más que una ocurrencia que refleja la improvisación de nuestro Congreso. En ASOJOD somos aún más severos con esta norma, en tanto la consideramos un mamotreto que se originó por la chabacanería y la prisa, por el populismo y la irresponsabilidad de muchos legisladores que albergan en sus cabezas la absurda idea de que el texto de una ley, per se, resuelve mágicamente las problemáticas de una sociedad y por eso se obsesionar por emitir cualquier cosa y medir la efectividad de la labor legislativa por la cantidad de leyes aprobadas.

Esta es una lección que, aunque difícil, esperamos que aprendan nuestros congresistas. Ojalá los tontos con iniciativa se abstengan de sugerir proyectos de ley que terminen produciendo este tipo de normas. ¡Para variar un poco!

lunes, 20 de julio de 2009

Invitación


"[L]o ideal sería que la situación de las familias más necesitadas mejore en mayor grado que la de quienes disfrutan de un poder adquisitivo más alto".


Víctor Hugo Céspedes, presidente del INEC. Citado en La República del 16 de julio.


En ASOJOD sacamos cuentas y estamos seguros de tener ingresos menores a los del presidente del INEC por lo que encantados de la vida exhortamos a don Víctor Hugo a aliviar la desigualdad en Costa Rica trasladándonos algo de sus recursos. De antemano, muchas gracias!

Testosterona


Qué dicha que el diputado Mario Quirós Lara sí tiene bien puestos los principios libertarios! Valiente y viril, le ha atravesado el caballo a los que pretenden transplantar a los frijoles el asqueroso proteccionismo arrocero.


Adelante don Mario!

Tema polémico: la disputa por el Río San Juan


En este Tema polémico, queremos abordar la noticia del fallo de la Corte Internacional de Justicia en el conflicto entre Costa Rica y Nicaragua por el Río San Juan. Primero que todo, es importante realizar un recorrido histórico de esta disputa, para comprender sus alcances e implicaciones.

Antecedentes:

Las relaciones entre Costa Rica y Nicaragua siempre han sido conflictivas. Sea por cuestiones limítrofes, políticas, migratorias y hasta humanas, ambos países se han visto el uno al otro con cierto recelo desde que iniciaron sus relaciones diplomáticas como Estados independientes, en 1838, especialmente por el Río San Juan. Apenas ocho años después, se presentó el primer conflicto por la soberanía sobre dicho río, cuando el gobierno de Nicaragua, interesado en controlar la ruta interoceánica, externó pretensiones territoriales no sólo sobre la totalidad del río, sino sobre gran parte del territorio costarricense, hasta la región atlántica de Matina. Este asunto no pasó a más luego de que Costa Rica expusiera su rechazo a tales pretensiones y que se decidiera someter el diferendo limítrofe a un arbitraje, el cual finalmente Nicaragua no aceptó.

Las complicaciones continuaron hasta que el 15 de abril de 1858, con la mediación del Gobierno de El Salvador, se firmó el Tratado limítrofe entre Costa Rica y Nicaragua ―Tratado Cañas-Jeréz― en el cual se establecieron tanto las líneas divisorias entre ambas repúblicas, como la soberanía sobre las aguas del San Juan, de forma tal que

La República de Nicaragua tendrá exclusivamente el dominio y sumo imperio sobre las aguas del Río San Juan, desde su salida del Lago hasta su desembocadura en el Atlántico, pero la República de Costa Rica tendrá en dichas aguas los derechos perpetuos de libre navegación, desde la expresada desembocadura, hasta tres millas inglesas antes de llegar al Castillo Viejo con objetos de comercio ya sea con Nicaragua ó al interior de Costa Rica, por los Ríos de San Carlos o Sarapiquí, o cualquiera otra vía procedente de la parte que en la ribera del San Juan se establece corresponderá a esta República.- Las embarcaciones de uno u otro país podrán indistintamente atracar en las riberas del río, en la parte en que la navegación es común, sin cobrarse ninguna clase de impuestos, a no ser que se establezcan de acuerdo entre ambos Gobiernos.

Los primeros años que siguieron a la firma del Tratado Cañas-Jerez transcurrieron sin grandes contratiempos, pero en la década de 1870, el Gobierno de Nicaragua planteó algunas objeciones a la validez del mismo. Para buscar una respuesta satisactoria, se dieron varios acercamientos entre ambos Estados, entre los que se destacan las negociaciones Herrera-Zavala en 1872 y Víquez-Pasos en 1886. Asimismo, se firmaron dos tratados: Zambrana-Álvarez, en 1883 y Castro-Navas, un año después. Sin embargo, todos estos esfuerzos fueron insuficientes, por lo cual, gracias a la mediación del Gobierno de Guatemala, se suscribió una convención arbitral entre Costa Rica y Nicaragua, donde se acordaba someter la validez del Tratado a un arbitraje del Presidente de los Estados Unidos, Groover Cleveland. El 28 de marzo de 1888, en el Laudo Cleveland, se reconoció la validez del Tratado Cañas-Jerez y se declaró que

Conforme a dicho Tratado y a las estipulaciones contenidas en su artículo sexto, no tiene derecho la República de Costa Rica de navegar en el Río San Juan con buques de guerra; pero puede navegar en dicho Río con buques de servicio fiscal relacionados con el goce de los objetos de comercio que le está acordado en dicho artículo, o que sean necesarios para la protección de dicho goce.


Queda claro, en virtud tanto del Tratado Cañas-Jerez como del Laudo Cleveland, que Nicaragua tiene soberanía sobre el Río San Juan, pero Costa Rica tiene derecho de libre navegación para actividades comerciales y fiscales, y también para embarcaciones que protegan ese derecho. No obstante, el gobierno de Nicaragua planteó, en su objeción a la decisión estipulada en el Laudo Cleveland, que

Las naves de servicio fiscal son del mismo género que las naves de guerra. Aunque no tienen todos los medios ofensivos de las últimas, aún así son naves de guerra capaces de respaldar demandas por la fuerza y deben ser clasificadas en la categoría de naves de guerra.


El 24 de marzo de 1916, luego de la firma del Tratado Bryan-Chamorro suscrito entre los Estados Unidos y Nicaragua para la construcción de un canal en el Río San Juan, Costa Rica demandó a Nicaragua ante la Corte de Justicia Centroamericana, alegando que el gobierno nicaragüense no consultó su opinión a la hora de suscribir el Tratado Bryan-Chamorro, que dicho sea de paso, coartaba los derechos de libre navegación de Costa Rica en el Río San Juan. El 30 de setiembre de 1916, la Corte de Justicia Centroamericana falló a favor de Costa Rica, argumentando que el dominio de Nicaragua bajo el Río San Juan no es absoluto ni ilimitado, sino que tiene que estar restringido por los derechos de libre navegación y anexos, otorgados a Costa Rica, pero Nicaragua desconoció la sentencia, aunque el asunto no pasó a más.

Luego de dicha sentencia no se presentaron conflictos relevantes entre ambos Estados por el Río San Juan sino hasta la década de 1970, en el contexto de la revolución sandinista. En ese momento, el Río San Juan resultó de capital importancia para el régimen sandinista, toda vez que servía como vía de transporte de armas y hombres, por lo que se presentaron constantes enfrentamientos diplomáticos por los controles que las autoridades nicaragüenses impusieron a las embarcaciones costarricenses que navegaban regularmente por el Río San Juan, llegando incluso al cierre temporal del paso en 1982. Esta problemática se agudizó cuando se presentaron capturas de embarcaciones costarricenses que se le imputaron a los sandinistas.

La situación volvió a la calma con los procesos de paz iniciados en Centroamérica y con la transición democrática en Nicaragua, pero en 1998 se reactivó la polémica por el Río San Juan, cuando, una vez más, el gobierno nicaragüense prohibió el tránsito de embarcaciones costarricenses que trasnportaran efectivos de la Fuerza Pública por el Río San Juan. En esa ocasión, el entonces Presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, expresó que “solamente el ejército nicaragüense podía portar armas y el Jefe del ejército de Nicaragua, Joaquín Cuadra, manifestó que tal decisión se mantendría y que los policías costarricenses podrían volver a circular por el Río San Juan sólo con previa autorización y sin armas. Pero tras una serie de reuniones entre los Cancilleres de ambos Estados, el gobierno de Nicaragua cambió de criterio y se comprometió a reestablecer la libre navegación de embarcaciones costarricenses, incluso las policiales, por el Río San Juan, lo cual no sucedió. Esto motivó al gobierno de Costa Rica a considerar acudir a la Corte Internacional de Justicia para la resolución del conflicto.

Ante tal posibilidad, Alemán avisó que Nicaragua no aceptaría la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia en relación con ningún asunto o reclamo basado en la interpretación de los tratados o de laudos arbitrales que fueron firmados y ratificados o hechos, respectivamente antes del 31 de diciembre de 1901, lo cual enturbió la negociación en torno a este tema. Para apaciguar los ánimos, el 26 de setiembre de 2002, se suscribió el acuerdo Tovar-Caldera, el cual pretendía otorgar una tregua por tres años, dejando por fuera de la agenda de discusión bilateral al menos por un tiempo, ese tema.

Vencido el plazo de prórroga y ante la falta de una solución al conflicto, Costa Rica presentó una demanda contra Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia el 29 de setiembre de 2005 por los derechos de navegación y demás derechos conexos en el Río San Juan, argumentando que la Asamblea Nacional de Nicaragua, mediante la resolución Nº 17-2005, amenazó con imponer sanciones económicas contra Costa Rica en el caso de que se presentara la demanda contra la Corte» por la discusión de un proyecto de ley para imponer un impuesto de importación del 35% a todos los bienes y servicios costarricenses.

En el proceso contradictorio, el Estado nicaragüense alegó que Costa Rica ha pretendido tergiversar la interpretación del tratado para tratar de obtener abusivamente nuevos “derechos” que ni remotamente le han sido concedidos, como por ejemplo, navegar en el río con buques de guerra, cuando su derecho se limitaba únicamente a la navegación con objetos de comercio, en un trecho determinado.

Desde esa fecha se ha generado una gran actividad diplomática, que involucró a los Cancilleres y Ministros responsables de las carteras de seguridad y defensa de Nicaragua y Costa Rica, a los Presidentes de ambas Naciones, al Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos y al Secretario General de dicha organización, aunque la disputa se iba a dirimir, definitivamente, en la sede jurisdiccional de La Haya, hasta que el día de ayer se emitió una resolución al conflicto.

En tal sentencia, se determinó que Costa Rica tiene plena derecho a la libre navegación con propósitos comerciales, lo que implica el traslado de pasajeros y turistas que no requieren visas ni autorizaciones nicaragüenses. Del mismo modo, se reconoce el derecho de los habitantes de Costa Rica de navegar en el río cuando se trate de satisfacer sus necesidades elementales y cotidianas, así como el de los oficiales de los buques en situaciones específicas, para proporcionar los servicios esenciales para los habitantes de la ribera del río, donde el transporte expedito es una condición para la satisfacción de las necesidades de los habitantes.

Sin embargo, también declara que ningún barco costarricense tiene derecho a navegar con funciones de policía; lo cual incluye que está prohibido el traslado de armas o municiones para suplir a su personal de seguridad en la zona o el cambio de funcionarios en tales labores, al tiempo que le reconoce a Nicaragua su derecho a detener para inspección navíos costarricenses y a sus pasajeros en sus puntos de control fijos cuando ingresen o salgan las embarcaciones y a solicitar a los tripulantes identificación tales como pasaporte u otro documento de identidad.

¿Qué está detrás de este conflicto?

En ASOJOD creemos varias cosas respecto a esta discusión. En primer lugar, nos preocupa que, siendo el conflicto del Río San Juan una historia reiterativa, se le utilice para limitar el libre comercio entre los individuos de ambos países o de estos con los de otras naciones, en tanto dichas aguas son una vía muy importante de comunicación y transporte, que a la postre, termine en un intercambio de medidas de castigo que sólo van a afectar a los individuos.

Pero quizá el inconveniente que más resultados negativos podría acarrear es la aparición de gobernantes como Daniel Ortega, quienes serían capaces de utilizar un tema como este para buscar "unidad nacional" y presentar al otro bando como el “enemigo del pueblo y la soberanía”. Lo peor de todo, es que Costa Rica no está exenta de caer en ese juego, y de hacerlo, se entraría en una dinámica de repulsión del “enemigo común” y glorificación de la “patria” que, aunque muy dificilmente derive en conflicto militar (dada la carencia de ejército de Costa Rica), un resultado posible sería una serie de bloqueos comerciales, ruptura de relaciones diplomáticas, búsqueda de solidaridad internacional y algunas manifestaciones xenofóbicas.

Conceptos como "Patria", "enemigo común", "raza", "religión", entre otros, más que retóricos, expresan todo un programa epistemológico–metodológico que ha tenido nefastas consecuencias a lo largo de la humanidad. Se trata de el holismo o colectivismo como proyecto sociopolítico, el cual está basado, de acuerdo con Minor Salas, en la falacia del Todo. Dicha falacia es

en una tendencia dominante en el análisis social (y en el pensamiento ordinario de las personas) a agrupar bajo unidades conceptuales o bajo categorías generales, fenómenos de muy diversa y heterogénea índole. Tal proceso de unificación semántica lleva implícito un desconocimiento de que los elementos agrupados lingüísticamente son, con muchísima frecuencia, parcial o enteramente contradictorios entre sí.


Otro autor que advirtió sobre esta idea en el pensamiento político fue Mises, quien señaló:

Según las tesis del universalismo, del holismo, del colectivismo y de algunos representantes de la Psicología de la Forma (Gestalppsychologie), la sociedad es una entidad que tiene existencia autónoma, independiente y separada de la vida de los diversos individuos que la integran, actuando por cuenta propia hacia la consecución de precisos fines distintos de los que persiguen los individuos que la componen. De ahí que pueda surgir un grave antagonismo entre los objetivos sociales y los individuales, lo que conduce a la necesidad de domeñar el egoísmo de los particulares para proteger la existencia y desenvolvimiento de la sociedad, obligando a aquellos a que, en beneficio de esta, renuncien a sus designios puramente personales. Una vez llegadas a tal conclusión, todas esas doctrinas se ven forzadas a dejar de utilizar el análisis científico y el razonamiento lógico, desviándose hacia puras profesiones de fe, de índole teológica o metafísica. Han de suponer que la Providencia, por medio de profetas, apóstoles y carismáticos jerarcas, constriñe a los hombres, de por sí perversos, a perseguir fines que estos no desean, haciéndoles caminar por las buenas sendas que Dios, el Weltgeist o la Historia desean que sigan.

(…) En cuanto se admite la existencia de una entidad que opera por encima y con independencia de la actuación individual, persiguiendo fines propios distintos de aquellos a los que los mortales aspiran, se ha formulado ya el concepto de una personalidad sobrenatural. Ahora bien, planteadas así las cosas, es preciso enfrentarse resueltamente con el problema de qué fines u objetivos, en caso de conflicto, deban prevalecer: si los del estado y la sociedad o los del individuo. (…) Admitida la existencia de una entidad que ex definitione es superior, más noble y mejor que el individuo, no cabe duda alguna de que sus aspiraciones deben prevalecer sobre las de los míseros mortales


Se trata entonces de creer que existe algo superior a los individuos, un Todo homogenizante que los agrupa y protege. Para ello, las ideas holistas apelan a conceptos antes mencionados, ratando de generar una especie de comunión mística entre los sujetos para luego cumplir determinados fines señalados por una entidad metafísica.

Lamentablemente, los pueblos latinoamericanos son muy dados a este tipo de cosas, máxime por la creencia de que los líderes políticos son seres iluminados, infalibles y omniscientes que tienen la tarea divina de guiar a los demás hacia la gloria. Y si bien uno podría pensar que los tiempos de Perón, Fidel, Pancho Villa y otros personajes ya está superado, con tristeza se puede observar que en la actualidad, una banda de populistas encabezados por Hugo Chávez se ha dado a la tarea de revivir este tipo de movimientos políticos.

Por eso, un escenario como el actual genera preocupación en aquellos que defendemos la libertad y la racionalidad, pues no es de extrañar que Chávez y sus secuaces comiencen a buscar oportunidades como la del conflicto por el Río San Juan para tratar de influir en los regímenes de otros países, con el fin de expandir sus ideas místicas y totalitarias.

domingo, 19 de julio de 2009

Tipos de gobierno


Toda sociedad necesita reglas fundamentales para gobernarse. Esas normas surgen de costumbres y convenios que se plasman en constituciones. Los ciudadanos hacen esas reglas en su calidad de mandantes para que el gobierno, en su calidad de mandatario (quien recibe mandatos), ejerza el poder. Son los pueblos los que organizan gobiernos para proteger sus derechos y así buscar satisfacer sus propios intereses en paz.

La disyuntiva es si la función prioritaria de esos gobiernos es la preservación de reglas del juego, basadas en principios éticos, dejando a cada quien cuidar sus intereses, con la consiguiente obligación de respetar los resultados de la buena conducta (y castigar la mala), aunque los resultados no siempre agraden. O bien, si su función es la de prioritariamente intentar satisfacer los múltiples y variados intereses de todos.

Los conflictos entre derechos e intereses es un asunto de prioridades. Por ejemplo, puede ser de interés de la comunidad expropiar un terreno para construir un supermercado, pero si el propietario del terreno quiere usar su propiedad con otro propósito, ¿qué ha de privar, el derecho del ciudadano o el interés de la comunidad?

En ambos casos la decisión implica un costo social, ya sea prescindir del beneficio del supermercado o prescindir del beneficio que representa para la comunidad respetar el derecho de propiedad. Y, considerando la extensa utilidad que para la sociedad tiene el respeto al derecho de propiedad, prescindir del mismo tiene un costo inconmensurable. Históricamente, los gobiernos fueron creados precisamente para proteger derechos que la gente aceptaba como natos, como el derecho a disponer de lo legítimamente adquirido.

La respuesta al dilema de la función del gobierno depende de si se reconoce la importancia de respetar las reglas del juego o si sólo se deben respetar cuando los resultados se consideran buenos. La decisión estará sesgada por falta de realismo si suponemos que la élite política, que llamamos gobierno, está integrado por abnegadas personas que anteponen los intereses de la sociedad a sus propios intereses y que tienen la capacidad y los conocimientos necesarios.

Tenemos que escoger entre dos sistemas porque son mutuamente excluyentes: uno implica subordinar intereses a los derechos y el otro subordinar derechos a intereses, asumiendo los costos y beneficios de la “solución” que se adopte, para luego vivir con sus consecuencias.

Varias falacias dificultan la escogencia. Una es la deificación del gobierno, atribuyéndole facultades que realísticamente no posee para satisfacer los intereses de la sociedad. Y la otra que no es fácil comprender cómo surge un orden económico espontáneo, como el lenguaje o el dinero, cuando el gobierno no se encarga de satisfacer intereses, sino de hacer respetar los iguales derechos de todas las personas. Necesariamente hay que escoger y vivir con las consecuencias. No hay nada perfecto.

Manuel Ayau

sábado, 18 de julio de 2009

Charla sobre Ludwig Wittgenstein


En esta serie de videos Bryan Magee conversa con el filósofo John Searle sobre el pensamiento de Ludwig Wittgenstein.

¡Trabajo!


Se estima que la apertura del sector de telecomunicaciones logre duplicar la cantidad de empleos que existen hoy en día en este sector. Así las cosas, se pasaría de 15mil puestos de trabajo que existen en la actualidad a unos 30mil puestos en el plazo de 5 años.

¿Qué dirán nuestros amigos del NO? ¿Cómo explican esto? ¿Cómo explican que ninguna de sus promesas apocalípticas se haya cumplido? ¿Por qué los gringos no se han llevado el agua aún, por qué la Isla del Coco sigue siendo nuestra, por qué no se modificaron nuestros límites territoriales, dónde está el tan cacareado comercio de órganos o el desecho nuclear que se iba a instaurar en CR?

Aquí en ASOJOD no hemos olvidado todas estas mentiras y cinismo

viernes, 17 de julio de 2009

Viernes de Recomendación


En ocasión del 220 aniversario de la Toma de la Bastilla, ASOJOD quisiera recomendar un artículo de Edward Feser titulado Hayek on Tradition. En este Feser se refiere al pensamiento hayekiano con respecto a la tradición cultural y a su vez Feser realiza un análisis entre el pensamiento de Hayek y el conservadurismo.

jueves, 16 de julio de 2009

ECONOMÍA: The Housing Boom and Bust



En este video, el Dr. Thomas Sowell explica las causas que generaron la crisis hipotecaria en los Estados Unidos y, consecuentemente, la crisis financiera mundial

"El mejor lugar donde una adolescente madre puede estar es el aula"


Y dónde debe quedar el hijo mientras tanto?

Es un adecuado escarmiento para la adolescente madre poder delegar la irresponsabilidad de la crianza de su hijo mientras estudia?

Debería más bien el hijo ir también al aula, interrumpiendo así las clases a los demás?

No da la adolescente madre en el aula un ejemplo a las otras adolescentes de que no es tanta responsabilidad la que se adquiere con un embarazo?

Si la adolescente se convirtió en madre por sus juntas de colegio, no permanecerá la posibilidad de embarazos adicionales?

A los cuántos embarazos debería la adolescente madre dejar el aula?

Si la adolescente madre tiene el derecho a permancecer en el aula, por qué los demás tienen la obligación de financiar y soportar tal irresponsabilidad?

A qué se obliga la adolescente madre que permanece en el aula, en términos de responsabilidad sexual?

Busca el cambio mercadológico del término "madre adolescente" por el de "adolescente madre" sutilmente minimizar la responsabilidad por los hijos tenidos en la adolescencia?

El dinero para becas a adolescentes madres no se debería usar más bien para las adolescentes suficientemente responsables con su estudio como para no quedar embarazadas?

Qué fomentan los programas de permanencia en el aula de adolescentes madres?

miércoles, 15 de julio de 2009

Lord Bauer sobre la encíclica Populorum Progressio


"De acuerdo con el párrafo inicial de Populorum Progressio, el documento es para ayudar a la gente a 'comprender sus serios problemas en todas sus dimensiones ... en este punto de inflexión en la historia humana'. Esta promesa no se cumple. Las cartas papales [Populorum Progressio y Octogesima Adveniens] no son declaraciones teológicas, doctrinales o filosóficas que reafirman las creencias cristianas o ayudan a la gente a orientarse. Son declaraciones políticas apoyadas por argumentos falaces y, como tales, pueden solo confundir a los creyentes."

Peter Bauer, Ecclesiastical Economics: Envy Legitimized. En: "Reality and Rhetoric". 1984. Página 87. Traducción ad hoc de Adrián Brenes.

¡Huele raro!


Según la declaración jurada de bienes de la pareja K, su patrimonio creció en un 158% desde su llegada al poder en Argentina. En seis años de estar en la casa rosada la pareja paso de tener un patrimonio de $1,8 millones a $12 millones.

No sabemos como los Kirchners lograron aumentar su fortuna de esa forma, esperamos que haya sido a partir de la legalidad y no por medio del poder político. Pero, este tipo de situaciones deben de llamarnos la atención ya que no son pocas las historias de los nuevos ricos que surgen a partir de su paso por la política.

martes, 14 de julio de 2009

Liberalismo Aplicado: Diez razones para legalizar las drogas

La prohibición de las drogas ha tenido consecuencias desastrosas muy similares a la que sufrió el alcohol en los años veinte en Estados Unidos. Sin embargo, en vez de reconocer el fracaso de dicha política, la mayoría de los gobiernos alrededor del mundo se han empeñado en gastar más recursos y atentar más contra las libertades de sus ciudadanos en un esfuerzo inútil por detener el comercio ilegal de narcóticos. Legalizar las drogas eliminaría o mitigaría significativamente las terribles consecuencias que enfrentamos bajo el actual enfoque prohibicionista:


1. La legalización pondría fin a la parte exageradamente lucrativa del negocio del narcotráfico, al traer a la superficie el mercado negro existente. Y con la desaparición de la clandestinidad del narcotráfico disminuye dramáticamente la problemática social ligada a dicha actividad. La actual prohibición de las drogas no detiene al mercado, simplemente lo ha sumergido bajo el manto de la ilegalidad, y cuando un negocio es un crimen, los criminales tomarán parte de éste. Según las Naciones Unidas, el tráfico de drogas genera $400.000 millones anuales, lo cual representa un 8% del comercio mundial, comparable con la industria de textiles. Dicho botín representa una tentación irresistible para los criminales del mundo.

2. La legalización reduciría dramáticamente el precio de las drogas, al acabar con los altísimos costos de producción e intermediación que implica la prohibición. Esto significa que mucha gente que posee adicción a estas sustancias no tendrá que robar o prostituirse con el fin de costear el actual precio inflado de dichas substancias.

3. Legalizar las drogas haría que la fabricación de dichas sustancias se encuentre dentro del alcance de las regulaciones propias de un mercado legal. Bajo la prohibición, no existen controles de calidad ni venta de dosis estandarizadas. Esto ha conducido a niveles de mortalidad altos a causa de sobredosis o envenenamiento por el consumo de drogas. De hecho, según un estudio del Cato Institute realizado por James Ostrowski, el 80% de las muertes relacionadas con drogas se deben a la falta de acceso a dosis estandarizadas.

4. El narcotráfico ha extendido sus tentáculos en la vida política de los países. Importantes figuras políticas a lo largo de Latinoamérica han sido ligadas con personalidades y dineros relacionados con el tráfico de drogas. Tal vez aquí yace la razón por la cual la guerra contra las drogas se intensifica año con año. Los grandes narcotraficantes son los que más se benefician con la actual prohibición, y los operativos anti-drogas que se practican en Latinoamérica sirven para eliminarles la competencia que enfrentan por parte de los pequeños y medianos distribuidores. La legalización acabaría con esta nefasta alianza del narcotráfico y el poder político.

5. Legalizar las drogas acabaría con un foco importante de corrupción, la cual aumenta en todos los niveles del gobierno debido a que una substancial cantidad de policías, oficiales de aduana, jueces y toda clase de autoridades han sido comprados, sobornados o extorsionados por narcotraficantes, creando un gran ambiente de desconfianza por parte de la población hacia el sector público en general.

6. Los gobiernos dejarían de malgastar miles de millones de dólares en el combate de las drogas, recursos que serían destinados a combatir a los verdaderos criminales: los que le violan los derechos a los demás (asesinos, estafadores, violadores, ladrones, grupos terroristas). Además, con la legalización se descongestionaría las cárceles, las cuales hoy en día se ven inundadas por gente cuyo único crimen fue el consumo de substancias que están prohibidas por la ley. Todos estos esfuerzos por combatir el tráfico de drogas han sido inútiles. Por ejemplo, las mismas autoridades reconocen que a pesar de todo el dinero gastado, los esfuerzos actuales solo interceptan el 13% de los embarques de heroína y un máximo del 28% de los de cocaína. De acuerdo con las Naciones Unidas, las ganancias de las drogas ilegales están tan infladas que tres cuartos de todos los embarques deberían ser interceptados con el fin de reducir de manera significativa lo lucrativo del negocio.

7. Con la legalización se acaba el pretexto del Estado de socavar nuestras libertades con el fin de llevar a cabo esta guerra contra las drogas. Intervenciones telefónicas, allanamientos, registro de expedientes, censura y control de armas son actos que atentan contra nuestra libertad y autonomía como individuos. Si hoy en día las drogas son accesibles incluso en las áreas de máxima seguridad de las prisiones, ni siquiera convirtiendo a nuestros países en cárceles vamos a lograr mantener a las drogas fuera del alcance de aquellos que quieran consumirlas. Legalizando estas substancias evitaremos que los gobiernos conviertan a nuestros países en prisiones de facto.

8. Legalizar las drogas desactivará la bomba de tiempo en la que se ha convertido Latinoamérica, especialmente países como Ecuador, Bolivia y Colombia. En este último, las guerrillas financiadas por el narcotráfico manejan miles de millones de dólares en equipos militares de primera línea, y amenazan con extender su lucha a países como Panamá, Brasil y Venezuela. Hace un par de años se descubrió la fabricación de un submarino en Colombia para el transporte de armamentos y drogas, lo que demuestra el poderío de estos grupos guerrilleros. Todo esto ha llevado a una intervención creciente por parte de Estados Unidos, quienes desde hace un par de años han venido fortaleciendo su presencia militar en la región de una manera nunca vista desde el fin de la Guerra Fría.

9. En una sociedad en donde las drogas son legales, el número de víctimas inocentes producto del consumo y la venta de estupefacientes se vería reducido substancialmente. La actual política afecta directamente tanto a los consumidores de narcóticos como a terceros. Es así como gran cantidad de personas que nunca han consumido estas sustancias o que no están relacionadas con la actividad se ven perjudicadas o incluso pierden la vida debido a las "externalidades" de la guerra contra las drogas: violencia urbana, abusos policiales, confiscación de propiedades, allanamientos equivocados, entre muchos otros.

10. La legalización conducirá a que la sociedad aprenda a convivir con las drogas, tal y como lo ha hecho con otras sustancias como el alcohol y el tabaco. El proceso de aprendizaje social es sumamente valioso para poder disminuir e internalizar los efectos negativos que se derivan del consumo y abuso de ciertas sustancias. Sin embargo, políticas como las de la prohibición, al convertir a los consumidores en criminales, desincentivan la aparición de comportamientos y actitudes sociales necesarios para poder lidiar con los problemas de la adicción y el consumo tempranero de dichas sustancias.

Luego de muchos años de malas experiencias con la política actual, y tras un análisis detallado de las consecuencias no deseadas de prohibir el consumo y la venta de substancias que la gente quiere, es necesario que lleguemos a la conclusión de que las drogas deben ser legalizadas si no queremos seguir el camino autodestructivo al que nos está conduciendo la prohibición moderna.

Juan Carlos Hidalgo

La puerta giratoria de ministros de Economía

Esta semana, cuando Argentina nombró a su sexto ministro de economía en los últimos seis años, resultó difícil no concluir que debería haber un nuevo indicador económico destinado a medir la confiabilidad de los países: la duración de los ministros de Economía en sus cargos.
Se lo podría llamar el ''índice de rotación de ministros'', o ''la puerta giratoria'', y debería figurar en las tablas de datos económicos junto a los índices de crecimiento, inflación, exportaciones e importaciones que publican el Banco Mundial y otras instituciones internacionales. El índice que estamos proponiendo dejaría a varios países latinoamericanos bastante mal parados.

Consideremos:
• En Argentina, los seis ministros de Economía que han ocupado ese cargo desde que el ex presidente Néstor Kirchner --quien, según todo el mundo, sigue siendo el verdadero poder detrás del trono-- asumió su cargo en mayo del 2003 son: Roberto Lavagana, Felisa Miceli, Miguel Peirano, Martín Lousteau, Carlos Fernández y --desde el martes-- Amado Boudou. Tiempo promedio en el cargo: 12 meses.
• En Ecuador, desde la asunción del presidente Rafael Correa en enero del 2007, hubo cuatro ministros de Economía: Fausto Ortiz, Magdalena Barreiro, Vilma Salgado y Elsa Viteri. Tiempo promedio en el cargo: siete meses.
• En Venezuela se han producido nueve cambios en el Ministerio de Finanzas --el cargo clave para la política económica del país-- desde que el presidente Hugo Chávez asumió la presidencia en 1998. La primera ministra de Finanzas de Chávez fue Margarita Izaguirre, quien fue sucedida por José A. Rojas, el general Francisco Uson, Nelson Merentes, Tobías Nobrega, nuevamente Nelson Merentes, Rodrigo Cabezas, Rafael Isea Romero y Alí Rodríguez. Tiempo promedio en el cargo: 14 meses.
Claudio Loser un analista del instituto Diálogo Interamericano, con sede en Washington, D.C. y ex director del departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, me dijo que le gusta la idea de crear un índice de rotación de ministros de Economía. Con demasiada frecuencia, cuando las cosas andan mal, los presidentes destituyen a sus ministros de Economía en vez de corregir las malas políticas económicas, afirmó.
''Es un reflejo de la poca importancia que tienen los ministros de Economía en muchos de estos países'', dice Loser. ``Los presidentes eligen ministros débiles en muchos casos porque no quieren un ministro que les diga que no pueden aumentar el gasto público. Y cuando les dicen eso, los despiden, como si fueran fusibles''.
El analista económico argentino Roberto Cachanosky dijo en un artículo publicado en el diario La Nación que ``el tema de fondo es que no hay economista que pueda resolver una crisis como la que atraviesa Argentina, embretada en inflación con recesión, si detrás de ese economista no hay un gobierno que genere confianza .... En la era Kirchner, no sólo no hay reformas estructurales sino que, además, la imprevisibilidad en las reglas de juego ha destrozado el sistema productivo''.
Quizás no sea coincidencia que un informe reciente de la Comision Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas pronosticó para este año una caída del 40 por ciento de las inversiones extranjeras en Latinoamérica. Esa disminución se debe, en gran parte, a la crisis económica global, pero podría ser mitigada en varios países si se les ofreciera a los inversores un mayor nivel de estabilidad, según afirman los economistas.
La buena noticia es que otros países latinoamericanos han tenido relativamente pocos de ministros de Economía en los últimos años.
En Chile, donde el ministro de Finanzas tiene a su cargo la principal responsabilidad en política económica, la presidenta Michelle Bachelet ha tenido sólo un funcionario en el cargo --Andrés Velasco-- desde que asumió el poder en marzo del 2006.
En Brasil, donde el Ministerio de Finanzas también está a cargo de las principales políticas económicas, sólo ha habido dos ministros de Finanzas --Antonio Palocci y Guido Mantega-- desde la asunción del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en enero del 2003. Colombia ha tenido tres ministros de Finanzas --Roberto Junguito, Alberto Carrasquilla y Oscar I. Zuloaga-- desde agosto del 2002, cuando asumió el presidente Alvaro Uribe.
Mi opinión: No resulta sorprendente que el 80 por ciento de toda la inversión extranjera en Sudamérica el año pasado se concentró en apenas tres países: Chile, Brasil y Colombia, según la CEPAL.
Es cierto, posiblemente incidan otros factores, pero es muy significativo que la gran mayoría de las inversiones extranjeras en la región se concentren en los tres países en que los ministros de Economía o Finanzas no cambian constantemente. El ``índice de rotación de ministros'' está muy presente en la mente de los inversores, aunque no lo llamen por ese nombre.

Andrés Oppenheimer

¡Proteccionismo!


Ya ha iniciado la restricción a las importaciones que el gobierno de Ecuador impuso sobre los productos colombianos, en virtud de una salvaguardia cambiaria. Dicha restricción afecta 1.346de productos colombianos (entre los cuales se encuentra: electrodomésticos, textil, calzado, muebles, productos de panadería, confitería, salsas, licores, cosméticos, productos de aseo, plásticos, cuero, productos de papel, industria editorial, cerámica, juguetes, carne de bovino, lácteos, flores, hortalizas, frutas, café y tabaco) lo cual corresponde a un 38% de las exportaciones de Colombia a dicho país.

Es una lástima el empleo de estos mecanismos para impedir el libre comercio, pierden los productores y los consumidores con este tipo de medidas.

lunes, 13 de julio de 2009

Tema polémico: "por la libre", expresión peyorativa en Costa Rica


En Costa Rica se ha vuelto muy común escuchar o leer una expresión muy particular: “por la libre”. Generalmente se usa en dos acepciones: para denunciar un incumplimiento masivo y notorio a alguna ley o regulación o puede usarse para denunciar la “falta de regulación” de una actividad económica específica. En el tema polémico de hoy, analizaremos con especial atención la segunda acepción de la frase desde el punto de vista de la obra de Friedrich August von Hayek , especialmente en relación con su explicación sobe el uso del conocimiento en la sociedad.

En primer lugar, ¿qué se pretende logar con la regulación estatal? Algunos argumentan que la regulación debe buscar “arreglar” los fallos del mercado y nada más. Otros argumentan que la regulación debe promover el más “adecuado reparto de la riqueza”, la solidaridad o beneficiar a un grupo específico. Todos estos fines, especialmente los últimos presuponen que el regulador posee el conocimiento necesario para 1) comprender a cabalidad la actividad que se desea regular, 2) las motivaciones de todos los actores que intervienen en esta actividad y 3) la manera “correcta” o “adecuada” para lograr el fin deseado con la regulación.

Hayek, en su ensayo publicado en 1945 sobre el Uso del Conocimiento en la Sociedad, describió precisamente el problema al que se enfrenta el regulador: la falta de conocimiento, o más bien, la imposibilidad de acceder a este conocimiento que él mismo argumenta que necesita para realizar su actividad regulatoria. Hayek explica este problema al referirse a la naturaleza misma del conocimiento en la sociedad:

“El carácter peculiar del problema de un orden económico racional está determinado precisamente por el hecho de que el conocimiento de las circunstancias que debemos utilizar no se encuentra nunca concentrado ni integrado, sino que únicamente como elementos dispersos de conocimiento incompleto y frecuentemente contradictorio en poder de los diferentes individuos. De este modo, el problema económico de la sociedad no es simplemente un problema de asignación de recursos "dados" —si "dados" quiere decir dados a una sola mente que deliberadamente resuelve el problema planteado por estos "datos"—. Se trata más bien de un problema referente a cómo lograr el mayor uso de los recursos conocidos por los miembros de la sociedad, para fines cuya importancia relativa sólo ellos conocen. O, expresado brevemente, es un problema de la utilización del conocimiento que no es dado a nadie en su totalidad”.


En estos términos Hayek, nos dice que el conocimiento no es lo mismo que los datos que utiliza el regulador frecuentemente para justificar su actividad. Una estadística de la cantidad de vehículos que transitan por el casco central de San José representa sólo una fracción del conocimiento que se encuentra disperso en la sociedad en relación con esta actividad. Esto ocurre igualmente con los servicios financieros, la venta de gasolina, los servicios de transporte público, la venta del arroz y todos los demás servicios y bienes cuyos mercados se encuentran intervenidos por un regulador.

El comprender este hecho implica que el regulador, al realizar su actividad, camina en la oscuridad en vez de guiarnos hacia la luz. No sólo la regulación es inconveniente, sino que es imposible que realice sus fines de manera “adecuada”.

Israel Kirzner, construyendo sobre lo edificado por Hayek y por Mises en este tema, fue más allá al desarrollar el concepto de descubrimiento empresarial. El peligro de la regulación del mercado por parte del Estado, dice Kirzner, es principalmente el impacto que ésta tendrá en el descubrimiento empresarial que se da en un mercado “por la libre”. Precisamente los problemas que los individuos detecten en el mercado contribuirán al descubrimiento empresarial dirigido a corregirlos. Esto ocurre igualmente de manera negativa: al intervenir, hay descubrimientos que no se darán, negocios que no se aprovecharán y oportunidades que no se tomarán. En palabras de Fréderic Bastiat, se perderá también “lo que no se ve”.

De esta manera, podemos concluir, que la frase “por la libre”, que lamentablemente tiene una connotación peyorativa en nuestro país, denota la pretensión de conocimiento que los reguladores asumen tener. Mientras perviva esta mentalidad en nuestra sociedad, seguiremos viendo reguladores que, como elefantes en una cristalería, impidan que los empresarios descubran nuevas oportunidades que los beneficien no sólo a ellos, sino a muchos otros individuos