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miércoles, 20 de agosto de 2008

¡Más empleo!


"La firma estadounidense Emerson contratará aquí a 200 ingenieros eléctricos, químicos e industriales en los próximos cinco años, tras iniciar operaciones en el país.

En la empresa laboran actualmente 36 ingenieros, quienes se encargan de que el hardware y software que diseña la casa matriz de Emerson en EE. UU. se adapte a las necesidades de clientes globales.

La inversión inicial de la compañía aquí es de $150.000, pero planea adicionar $250.000 en el 2011."

Una vez más la realidad desmiente las falacias que proclaman los defensores del pueblo y de la soberanía nacional. Esta peculiar especie animal, parece que no puede conocer ni siquiera a partir de la más vulgar y sencilla empiria. Los ejemplos sobran -este es uno más de ellos-, definitivamente es el capital privado, la inversión extranjera como la nacional quienes ofrecen nuevas y mejores oportunidades de empleo a los trabajadores costarricenses. Mientras unos se dedican a producir riqueza, otros se dedican a destruirla...

jueves, 5 de junio de 2008

En Vela


Leo y escucho todo lo que puedo y, además, trato de entender, pese a mis escasas luces. Al final, cada día, con todo, me queda algo.

En estas semanas me ha quedado en el magín lo siguiente proclamado, con voz tonante y lacrimosa, por algunos personajes y sectores: la crisis alimentaria costarricense es culpa del neoliberalismo practicado en los últimos 22 años, es decir, desde la alborada del “régimen totalitario de los Arias”, según denunció el expresidente Monge, desde Miami, por supuesto. Al parecer, Miami y el estado de la Florida son algo así como el monte de la iluminación. Oxford, Heildelberg, Lovaina, Harvard, Princeton, Stanford, La Sorbona, Salamanca, Yale, Bologna, el MITI, etc., etc. representan las cavernas, en comparación con la Florida.

He entendido, asimismo, que Costa Rica no necesita inversiones, pues podemos arreglárnoslas por nosotros solos; que la inseguridad y la suciedad invadieron nuestras calles en estos últimos dos años, que el caos de la zona marítimo-terrestre es obra del TLC, que una universidad pública anunció la crisis alimentaria hace unos años, pero no le hicieron caso, y que, ahora, se requiere el concurso de un pastor católico con anglicanos y luteranos para salvar a Costa Rica.

Claro, me quedan algunas dudas. Por ejemplo, si el neoliberalismo, que ha dominado, según esos ideólogos, la política por 22 años, por qué, en ese tiempo, no sufrimos ninguna crisis alimentaria y por qué, más bien, hace 30 años, nos avasalló, sin neoliberalismo, una crisis alimentaria a todo meter. Leo y entiendo, más bien, que, si se hubiera aplicado la propuesta neoliberal del comercio sin subsidios ni privilegios, a que son tan adictos algunos países neoliberales, la producción de granos básicos habría ayudado a vigorizar la seguridad alimentaria. Para mí esto es una aporía.

El TLC, que aún no se ha aprobado, es el responsable, según algunos académicos y políticos, de la inseguridad ciudadana, la suciedad ambiental, el robo del agua, la suciedad y otros males. Pero, hago memoria y concluyo que, desde hace mucho, estos males, como la pobreza, nos han acompañado y que, más bien, según leo y oigo, la inversión social ha aumentado en estos años. Parece que la paranoia ideológica enceguece.

Me encuentro ahora, entonces, en un trilema. O creo en los datos o los rechazo o, mejor, pido un año sabático a La Nación para viajar a una mansión en Miami o a una universidad en la Florida para ilustrarme y luchar, a la vuelta, por una Costa Rica aislada e inmaculada.

Julio Rodríguez

martes, 13 de mayo de 2008

¿Hasta cuándo?


Ahí lo tienen amigos de ASOJOD la última broma de los defensores de la patria, la soberanía y el pueblo y cualquier otro ente metafísico inventado que se le parezca. Definitivamente hemos caído una vez más en la perversión máxima del logos: "Concentración cultural" ahora le llaman así a los actos cobardes de vandalismo, de chantaje, de agresión, de destrucción. El único encuentro que tendremos el 13 de junio es el de la incultura, ese día el hombre volverá a ser bestia y a regirse de nuevo por las reglas de la selva: la fuerza bruta, la sin-razón, ¡para que pensar si es más fácil actuar, para qué construir si es más sencillo aniquilar, para que convivir si es más cómodo matar!

Ya sabemos bien cual es aquella bucólica, solidaria y justa Costa Rica de la cual nos hablaba el No. Aquella donde el credo se impone a partir de las cálidas llamas del fuego, aquella en donde la vida de cientos de personas es puesta en peligro, aquella donde disponemos de lo ajeno como si fuera propio.

En ASOJOD repudiamos hasta más no poder esta propaganda, probablemente se perfile como uno de los actos de mayor vulgaridad del 2008, simple y sencillamente ¡vergonzoso!

lunes, 25 de febrero de 2008

En Vela


La Nación publicó, el sábado pasado, esta noticia: “Textilera de Poás (Confecciones BorKar) recorta planilla por TLC lento”. El propietario esperó que se despejara el panorama del TLC antes o después del referendo. Ahora, dada la necesidad de una prórroga, no puede esperar más, pues, ante la incertidumbre, “varios contratos se retiraron”.


Los beneficios de la Cuenca del Caribe vencen en octubre, pero los importadores de EE. UU. no van a aguardar hasta que los diputados ticos, con sus salarios bien asegurados, decidan. El empresario, Michael Borg, manifestó: “Con mi equipo de trabajadores puedo retar a cualquier empresario en el mundo, máxime que el TLC mejora los beneficios arancelarios”. Sin embargo, ni él ni sus trabajadores pueden luchar contra el tiempo ni contra la realidad del comercio. Ciertos diputados ticos, bañados en mezquindad e ideología, sí pueden hacerlo. Son patriotas. Deben sentirse, otra vez, muy felices.

Esta empresa ya perdió contratos por $1,2 millones en uniformes y trajes enteros. Pero ¿qué es esta suma ante el júbilo político e ideológico de los especialistas en fabricar mociones por millares, en no integrar el quórum, en enviar cartas, en apilar actas con largas peroratas y en dañar al país? Xinia Quesada, trabajadora de esta empresa, dijo: “Es terrible porque también despidieron a mi esposo, y nosotros tenemos dos hijos. Uno queda como en las nubes con esa noticia”.

El trabajo es el punto primordial de una agenda social. Es un imperativo de derechos humanos, de justicia y, como tal, de hondura moral. ¿Qué pensarán, ahora, los dueños de la moral política, los adalides del “sector social”, aterrados por el uso de la gasolina, por los viajes de sus diputados al exterior o por el servicio de bocas y vino, el 1.° de mayo en la Asamblea Legislativa? ¿Qué dirán los estrategas, los asesores entre bambalinas y los azuzadores externos de estos partidos? El tiempo y la realidad le han dado la razón a Andrea Morales, tan vilipendiada. El país y la conciencia prevalecen sobre el interés político y electoral. Si no, ¿para qué la política? Conviene leer a la periodista Giannina Segnini, el jueves pasado. “Haced lo que digo, no lo que hago”.

Una trabajadora de Poás dijo: “Yo pido al PAC que se ponga la mano en el corazón y no nos deje sin trabajo”. Por cierto, invitados los diputados del PAC a visitar la empresa, declinaron el ofrecimiento. La misma lamentación cabe para todos aquellos diputados, de cualquier partido, color y pelambre, que identifican la curul con el chantaje, los favores personales, la demagogia y la paranoia ideológica. Sus aberraciones las pagamos todos… los que trabajamos.

lunes, 18 de febrero de 2008

Adoctrinamiento universitario


El pasado viernes 15 de febrero fue mi graduación como bachiller en Ciencias Políticas en la Universidad de Costa Rica. Asistí al acto no de buena gana, pues ese tipo de actividades no son de mi particular agrado.

En el programa había un espacio para que Monserrat Sagot, representante del Consejo Universitario, y Carlos Villalobos, Vicerrector de Vida Estudiantil, dirigieran unas palabras a los graduandos y graduandas allí presentes, mismas que, imaginé, versarían sobre los temas políticamente correctos que se tocan en una actividad de ese tipo: compromiso para con la comunidad, solidaridad, responsabilidad, contribución a la construcción de una mejor patria y un mejor futuro y demás sandeces. Iba predispuesto a oir ese tipo de cosas, por lo cual no tenía muchas ganas de asistir, pero no tenía opción: mi libertad fue totalmente coartada cuando en Registro nos informaron que si no asistíamos no se nos entregaba el título.

No obstante, todo lo anterior no es lo que me motiva a escribir este artículo. Lo hago a causa de las inoportunas, imprudentes y dogmáticas palabras de estas dos autoridades universitarias. La señora Sagot, además de lo predecible, dijo que "hace dos días se aprobó un proyecto de ley que atenta contra el modelo de desarrollo solidario en telecomunicaciones y contra la soberanía de Costa Rica" refiriéndose a la Ley General de Telecomunicaciones (aprobada en primer debate). Invitó a los graduandos y graduandas no sólo a "informarse sobre la realidad política del país, sino también a luchar activamente contra el mal que representa el modelo neoliberal". Reclamó también que las autoridades gubernamentales no quisieron escuchar las contribuciones "científicas y analíticas" de la UCR en el debate del TLC, entre las que destacó el tristemente célebre documento de Roces de constitucionalidad del TLC.

Aquí quiero tocar varios puntos: 1) una acto de graduación no es el lugar ni el momento oportuno para exponer lo que Sagot dijo; 2) la representante del Consejo Universitario falta a la verdad cuando alega que los aportes de la UCR fueron científicos y analíticos, pues los estudiantes que estabamos a favor del TLC en dicho centro de estudios tuvimos la oportunidad de presenciar cursos, profesores y conferencias totalmente parcializadas a favor del grupo del NO, con reducidos espacios para que la gente del Sí pudiera expresarse. Incluso, algunos fuimos víctimas de amenazas (como la que publicamos en este blog) y las autoridades correspondientes dejaron pasar la denuncia (vaya paradoja, aquí si aplican la máxima lassez faire, lassez passer); 3) el llamado a luchar contra un modelo específico puede prestarse para malas interpretaciones (presumiendo la inocencia de las palabras de Sagot) que flaco favor le hacen a la paz y estabilidad que Costa Rica necesita en esta coyuntura, pues muchos de esos mensajes han sido tomados por grupos de estudiantes como una justificación institucional del vandalismo; 4) el documento de "Roces de Constitucionalidad" fue brillantemente despedazado por un grupo de juristas, entre los que se encontraban Rubén Hernández, Alan Thompson, Fabián Volio y otros, demostrándo no sólo el desconocimiento en materia constitucional de muchos de los asesores de Rectoría, sino la manipulación de información por parte de la Universidad de Costa Rica para sostener sus hipótesis.

Luego, el señor Villalobos, viendo que las declaraciones de Sagot habían generado extrañeza (probablemente haya visto mi gesto de enojo y desaprobación pues yo estaba en las primeras filas) trató de enfriar el tema, pero no tuvo suerte. Mencionó que "en este momento, en el país hay dos fuerzas: la que ve en el mercado el motor del desarrollo y la que cree en la solidaridad, la justicia y la paz social". Luego, expresó que "en estos momentos, la tesis promercado había ganado la primera batalla de esta gran lucha en que se encuentra el país". Su comentario fue totalmente separado de la realidad, por varias razones: 1) no existen tan sólo dos fuerzas, sino multiplicidad de ellas, aunque en la Universidad pretendar utilizar el enfoque reduccionista del maniqueísmo cada vez que puedan; 2) las declaraciones de este señor presuponen que los promercado no pretenden la justicia, la solidaridad ni la paz social. A este respecto, cabe aclarar que entre los promercado, el señor Villalobos agrupa gran cantidad de individuos y grupos que, en la mayoría de las ocasiones, no tienen nada más en común que estar de acuerdo con el TLC. Por mi parte y de parte de alguna gente que conozco y que es cercana a mi pensamiento, vale aclararle al Vicerrector que muchos promercado sí creemos en la solidaridad pero como una escogencia voluntaria, en la paz social como sinónimo de reducción de conflictos para una adecuada cooperación entre individuos y grupos; y en la justicia, aunque llenemos de contenido, de manera diferente a otras personas, dicho concepto. Por último, cuando el vicerrector menciona las palabras lucha y batalla, resulta paradójico respecto a la pretensión de paz social antes expuesta, pues esos conceptos tienen un contenido que hace referencia a cosas específicas y que no coadyuvan a bajar el tono de los enfrentamientos entre individuos y grupos.

Como se puede observar, parece que algunos académicos, absortos en su torre de babel, no pueden creer que la ciudadanía haya sido capaz de decidir a favor de más y mejores oportunidades de producción, consumo, empleo y empresarialidad y no a favor de las tesis bizantinas de precio y comercio justo y justicia social, dicho sea de paso, inteligibles sólo para sus defensores. Resulta verdaderamente repugnante ver que las universidades públicas (UCR, UNA y TEC) hayan perdido la noción de lo que la palabra Universidad significa: universalidad de pensamientos, posiciones, investigación científica, seria y contrastable con los datos que arroja la realidad, actitud crítica, etc. y haya cambiado esos valores por dogmatismo, arrogancia, pretensión de conocimiento, parcialidazación y panfletarismo.

Durante todo el proceso del referéndum y aún en la actualidad, esos centros siguen patrocinando, de una u otra manera, la intolerancia, el irrespeto a la voluntad de los electores y la estrategia de adoctrinamiento hacia los estudiantes, principalmente cuando ingresan a la Universidad y se topan con esa monstruosidad llamada Estudios Generales, donde muchos nos topamos con profetas más que con profesores. El famoso Jerry Espinoza es un ejemplo de ello. En fin, resulta lamentable que las universidades hayan abandonado el sapere aude para dar paso a la Revolución académica que busca implantar el Estado ideal gestado en la torre de babel.

Alejandro Barrantes

martes, 27 de noviembre de 2007

¡Sinvergüenzas!


Definitivamente el cinismo, la chabacanería y la vagancia no tiene límites en nuestro país sobre todo cuando los sindicatos del ICE están involucrados. Este lunes 26 hicieron su famosa huelga de revoltosos. Las actitudes como siempre son total y absolutamente reprochables. Primero que todo estos "trabajadores" encabezados por Fabio Chaves y Jorge Arguedas trataron de impedir la apertura de la sucursal del ICE de la Sabana, así como la entrada de los usuarios, lo cual es totalmente contrario al principio de continuidad que rige en materia de administración pública. Entre las consignas trasnochadas que se escucharon estaban las siguientes frases: ¡Vamos a poner la vida, si hay que ponerla!”, “¡vamos a ver quiénes son los que tienen que salir del país!”, “¡esta es la última vez que venimos de manera patriótica, vamos a incendiar esta sociedad!”.

En ASOJOD ya estamos cansados de estos grupúsculos sindicales que sólo pérdidas y atrasos económicos le dejan a nuestro país, también los costarricenses pueden estar seguros de que estos inconvenientes desaparecerán con la entrada en vigencia del TLC, el cual obligará a las autoridades del ICE prescindir de este tipo de "elementos" y dedicarse de lleno al ofrecimiento de un servicio competitivo y eficiente en donde el consumidor se convierta en el eje de la política de empresa.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Costa Rica, lecciones del referendo


Si se quiere favorecer con intervención económica a un grupo de productores y, al mismo tiempo, minimizar el perjuicio a la sociedad entera hay que apoyar el consumo de tales productos, no la producción.
El proceso que culminó en Costa Rica con el referendo del 7 de octubre, sobre el TLC con Estados Unidos, nos dejó varias enseñanzas. Una de ellas es que entre los gurúes existe una profunda ignorancia sobre el rol del comercio en la creación de riqueza. Los del “sí” luchaban por exportar (vender); los del “no” por no importar (no comprar). A ningún lado le interesa el intercambio, es decir, el comercio. Para ellos, ese no es el tema. Tal hecho quedó ratificado por Ottón Solís, ex candidato presidencial y uno de los máximos líderes del “no”, quien exige subsidios para los agricultores, como condición para aprobar las leyes de implementación. Esa exigencia tiene tres graves problemas: conceptual, económico y moral. Veamos el conceptual.

Sistema económico. Todos los seres humanos consumimos bienes y servicios para nuestra subsistencia y bienestar. Todos tenemos necesidades de consumo y estamos dotados de recursos (inteligencia, habilidades, medios naturales) con los cuales solventar el problema de dos sólo maneras: en autosuficiencia -cada persona produce aisladamente todo lo que necesita- o en cooperación con otras. El hombre era autosuficiente hasta que descubrió el maravilloso principio de especialización e intercambio, donde dos o más individuos satisfacen mejor sus necesidades de consumo si en vez de producir todo lo que necesitan, cada uno dedica sus recursos a los bienes y servicios que produce mejor y luego los intercambia por aquellos que otros ofrecen en condiciones ventajosas. El resultado de la aplicación generalizada de este principio es el sistema de especialización e intercambio, una intrincada red de interrelaciones e interdependencias. En él, cada individuo produce un bien (o unos pocos) y obtiene todos los demás mediante el proceso de intercambio comercial.

Dinámica del sistema. Entonces vemos que las personas participan en el sistema económico con el fin de satisfacer mejor sus propias necesidades de consumo. Así se logra la máxima cantidad de riqueza y bienestar cuando cada individuo encuentra la mejor solución (la más barata) para cada una de sus necesidades de consumo, en cualquier parte del mundo. Cada vez que surge una mejor solución, la riqueza se incrementa en dos rondas. Veámoslo con un ejemplo. Supongamos que a raíz de la liberalización comercial, el arroz se importa al 20 por ciento del precio local. Esto implica una ganancia para todos los que consumen arroz. Además, al pagar menos por ese grano, todos esos consumidores tendrán más dinero para consumir otros bienes: frijoles, carne, verduras, libros, vestimenta, etcétera. En todas esas otras actividades se generaría mayor producción, empleo y ganancias. Así, la importación de arroz barato aporta otros beneficios. En el campo se benefician todos los que consumen arroz: peones agrícolas y no agrícolas, pulperos. También los campesinos que no producen arroz se benefician del arroz más barato y de una mayor demanda de sus productos. Beneficiados urbanos: todos los que consumen arroz: taxistas, periodistas, meseros, clérigos, secretarias. Perdedores en el campo: los grandes productores de arroz, quienes tendrían que mejorar su productividad o dedicarse a producir otros productos en los que sí puedan competir. Esto también implica una mejor utilización de los recursos.

Ayuda a hogares pobres. Esta clarísimo, entonces, que para favorecer a los pobres (campesinos, obreros, taxistas, vendedores ambulantes) o dejar de perjudicarlos, lo más efectivo es permitir que se abaraten los bienes de consumo básico, propiciando la apertura inmediata de esos mercados. Luego, si se estima necesario, se puede complementar esto con ayudas directas dirigidas al consumo. Pero lo que promulgan políticos como Solís, férreos opositores de la apertura comercial, es todo lo contrario: que se mantengan cerrados los mercados y se subsidie a los productores. Las consecuencias económicas de tales programas son desastrosas, en especial para los más pobres, quienes además de no recibir beneficios de la apertura tendrán que costear los subsidios que van a beneficiar a los más ricos. Esto es lo que ocurre actualmente con el proteccionismo y los subsidios.

Por Rigoberto Stewart

miércoles, 21 de noviembre de 2007

En Vela


Nuestro más sentido pésame que, por la naturaleza del difunto, se convierte en regocijo nacional, incluidos los deudos, y que, por la encuesta reciente del Latinobarómetro sobre nuestra democracia, pronostica larga vida.

El XIII informeEstado de la nación , dado a conocer la semana pasada, nos depara, en ese delicioso banquete anual del espíritu, la buena nueva de que las elecciones del 2006 fueron “limpias y transparentes”. Esta buena nueva es la confirmación histórica de un proceso costarricense inalterado, al servicio de la libertad, negado, en el 2006, por un grupo de costarricenses. ¿Se acuerdan? Denunciaron chanchullos, fraudes, graves irregularidades, que la prensa internacional recogió, a manera de información jocosa, y queGranma , en La Habana, proclamó como verdad de fe para regocijo de las piezas de museo, viejos y jóvenes, que todavía hoy suspiran por Marx y Lenin.

Nuestro más sentido pésame no por el muerto, que no hubo, sino por la muerte de sus ilusiones antipatrióticas, coreadas, de nuevo, tras el referendo del 7 de octubre. Esta vez el vocabulario mortecino se ha enriquecido con expresiones como ruptura constitucional, fraude mediático, rompimiento de la tregua, “conjunción del poder económico, el poder mediático y el poder político”, al decir del ideólogo; pueblo heroico, la hora de la resistencia o la compra cuántica de votos, mientras un Consejo universitario unge a los “comités patrióticos” como auditores y contralores de la política nacional y del Estado.

El estudio delEstado de la nación fue minucioso. Ni asomo de irregularidad alguna que afectara el proceso electoral del 2006. Esta conclusión recibió, el 17 de noviembre pasado, el reconocimiento de los valores éticos y morales de nuestro pueblo, pues, según la encuesta del Latinobarómetro, Costa Rica es el país más devoto del sistema democrático en América Latina. Un país donde el fraude no tiene cabida en las urnas electorales, sino que está depositado en las conciencias de algunos costarricenses, jóvenes y provectos ciudadanos, transidos de paranoia ideológica, unos; de odio, otros, y de mezquindad, ignorancia y falta de oficio, los más.

Los muertos gozan de muy buena salud, los sepultureros andan por ahí con sus ataúdes vacíos, la vida nos convoca, la gran manipulación contra la institucionalidad quedó, en dos ocasiones, barrida por los hechos, y el pueblo de Costa Rica solo ansía que la devoción democrática se trueque, políticamente, en resultados tangibles y visibles. Esta es la cuestión y este es el gran desafío. El informeEstado de la nación lo condensa en la forja de la equidad y la integración social.

Por Julio Rodríguez

sábado, 17 de noviembre de 2007

¡Apoyo de la democracia crece!


A pesar de los constantes ataques del No a la institucionalidad democrática parece que las mismas no han logrado calar en la ciudadanía costarricense. Según el latinobarómetro el apoyo de la democracia en nuestro país pasó de un 75% en el 2006 a un 83% en el 2007, mientras que en el resto de la región el apoyo se encuentra en un promedio de 54%.

En ASOJOD nos alegramos por el resultado de dicho estudio, y esperamos que nuestro país pueda seguir transitando por el camino de la institucionalidad y no por la ruta de la democracia callejera, de las amenazas de bombas y del lanzamiento de piedras a las residencias de los diputados.

Mar calmo y tripulación serena


Sobre las perniciosas categorías de “ganador” y “perdedor” debe, en lo sucesivo, decretarse una moratoria por tiempo indefinido. Todavía hace una semana sentí que la reactiva actitud del PAC representaba una falta de respeto contra la voluntad mayoritaria del pueblo costarricense. A ver: 3,2 % de ventaja no es una diferencia abrumadora, pero no se engañen, señores: es una diferencia significativa. A decir verdad, es la mayor diferencia en sufragio alguno que se haya celebrado en Costa Rica desde la elección Arias-Calderón en 1986.

Mi percepción de los hechos no podía ser menos que crítica: ¿por qué no dejar a la actual administración gobernar? ¿Por qué habría el PAC de amarrar la gestión de un gobierno elegido popularmente, e insultar con ello la capacidad de discernimiento de ese pueblo que pretende representar? Nada podría ser más saludable, dentro de un régimen parlamentario, que ese sistema de contrapesos que permite que las voces de las diferentes tendencias políticas se equilibren a través del debate y la negociación. Pero entre eso y formar una barricada parlamentaria hay una gran diferencia.

Rencor y furor. Pero mi sentir ha cambiado, y me llena de satisfacción poder decirlo. Hay dos monstruos que comienzan a atemperarse: por un lado el rencor, por el otro el furor triunfalista. “Humano, demasiado humano”, hubiera dicho Nietzsche. De acuerdo, pero estamos hablando de emociones que deben ser contenidas con bridas firmemente empuñadas y evitando a toda costa el belicoso ritmo del galope.

Basta ya de falsa lógica, la que se pretende eminentemente racional, pero realmente descansa en el magma de la emoción pura.

Primera falacia: la mayoría no es “la masa”, manera derogatoria de aludir a quienes han aunado sus voces en una voluntad común.

Segunda disonancia: por favor, no más visiones acomodaticias de la realidad. He aquí a lo que me refiero: si el NO hubiera prevalecido, el discurso habría sido: “Dando una lección de madurez política y con ello un ejemplo al mundo, nuestro pueblo, fiel a los principios inmarcesibles de nuestra democracia, ha dicho NO a las fuerzas dabadá, dabadá, dabadá”. (Bravos y vítores de tarima enronquecida).

“Derrotados” sublimes. Pero como medró el SÍ, el discurso se transforma en lo siguiente: “El pueblo, víctima de la propaganda masiva y de las tácticas del terror utilizadas por la maquinaria globalizadora, ha vuelto a equivocarse: la desinformación y la mentira han confundido a muchos costarricenses, pero nosotros estamos aquí para defender a los sectores que bla, bla, bla”. (Caras de mártires de la resistencia, de “derrotados” sublimes).

¡Por favor! ¿Qué creen quienes así piensan? ¿Que la gente es idiota? Entonces, resulta que, cuando la mayoría está de mi lado es “un modelo de madurez política”, cuando no está de mi lado es “un pueblo amedrentado que careció de criterio en un momento definitorio de la historia patria”, ¡qué comodito, qué burdamente retórico, todo esto! Decidan, señores, porque un pueblo no puede ser maduro e imbécil al mismo tiempo.

Tercera aberración: la falacia “por conclusión desmesurada”, esto es, un error inductivo que se comete cuando, a partir de ciertos datos, llevamos la conclusión más lejos de lo que estos permiten. Por ejemplo, decir: las mayorías han probado equivocarse en el pasado. De ello se sigue que nunca hay que confiar en su criterio. Pues, ¿saben qué?, resulta que las mayorías han estado en lo cierto mucho más frecuentemente de lo que han errado, porque de lo contrario la humanidad –cuyo destino ha estado determinado por mayorías desde la Grecia antigua– sería hoy un montón de escombros y un universal fracaso (punto que no podemos sostener sin caer a la vez en otra falacia: la hipérbole).

Quinto error: la falacia de la casuística: rechazar una generalización alegando excepciones aisladas: ¡Mirá el desastre del ascenso al poder de Hitler: eso es lo que pasa cuando se le confiere tanto poder a las mayorías! No, no, no. Esta es una manera de llevarse el debate concentrando la atención en los aspectos que solo al adversario convienen (los casos particulares). Fácil argucia, porque nunca faltarán los árboles que vayan a contrapelo de la orientación general del bosque. Esta falacia se combate distinguiendo entre las excepciones y la regla: la mayoría no es una mole acéfala que yerra siempre, por principio, de manera ineluctable. Mil veces ha optado con lucidez excepcional, con profunda conciencia política, y con una sorprendente intuición del futuro de su país.

Caída en la canallocracia. La mayoría es nefasta solo si se vive en un país de gente profundamente envilecida. En este caso caemos en una canallocracia. Quienes dudan hoy en día del discernimiento de nuestra mayoría sugieren implícitamente tal cosa. La mayoría se constituye en dictadura únicamente en el seno de un pueblo inculto, desinformado, intelectualmente indigente e ideológicamente sobornable. ¿Somos eso los costarricenses? Ciertamente no. Entonces debemos hacer una acto de fe y creer en la inteligencia colectiva de la mayoría.

Más, mucho más que los diputados del SÍ, los del NO tienen hoy la oportunidad de dar al país una histórica lección de racionalidad, de flexibilidad ideológica, de respeto y buena voluntad. Tengo la certeza de que no la van a desperdiciar. Creo en ellos, en las muchas mentes brillantes que se cuentan en sus filas. Las decisiones en plenario de esta semana me hacen sentir orgulloso de su capacidad de convergencia en nombre de un país que pide a gritos unidad de propósitos y de actitudes. Para todos ellos, mis respetos.

Por Jacques Sagot

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Entonces… ¿para qué votamos?


Durante el gobierno de don Abel Pacheco se llevó a cabo la negociación del TLC. Durante ese proceso, en diversas oportunidades se comentó de los avances y a grandes rasgos de los acuerdos que se iban adoptando.

Una vez suscrito el acuerdo, bajo el liderazgo de Comex inició un esfuerzo para explicar los alcances del TLC, e incluso se publicó en la red.

Con el transcurrir del tiempo, para mi gusto más del necesario, el presidente Pacheco se negaba insistentemente a remitir, como era lógico, el TLC para su votación a la Asamblea Legislativa.

En varias ocasiones se analizó el tema y el Presidente nunca aceptó los argumentos de quienes le planteábamos la necesidad de cumplir con ese trámite.

Justificaba su negativa en “informes de seguridad” y en que nada valía la pérdida de la paz social de Costa Rica y que él no sería el responsable del derrame de una sola gota de sangre de un compatriota. (Recientemente, en el marco del referéndum, supimos que el responsable de la seguridad en el gobierno de don Abel era un entusiasta simpatizante del No.)
Cuando el actual presidente de la República, don Oscar Arias, asume el poder, cumple con su obligación y remite el documento a conocimiento de la Asamblea Legislativa. Muchos de los adversarios del Tratado amenazaron con boicotear el proceso legal y acudir a la “democracia de las calles” para impedir la ratificación, ya que no era aceptable que entre 57 personas se decida algo tan importante.

Cuando el TSE resuelve el nudo gordiano que nos ataba a la indecisión sobre el tratado, el Gobierno en uso de sus facultades (derechos) en forma inmediata decide promover el referéndum, de manera que todas y todos podamos decidir sobre algo tan importante para el país y el TSE, en cumplimiento estricto de la Ley, así lo acepta y convoca.

Los adversarios del acuerdo atacan tanto al Gobierno como al TSE, por la supuesta afrenta sufrida con la solicitud realizada, ya que ese derecho era solo de quienes habían solicitado al Tribunal analizar la posibilidad del mecanismo del referéndum para decidir el asunto.

Quedó en evidencia que no interesaba el referéndum como tal, sino someter al país a un proceso interminable de casi diez meses para recolección de firmas y luego el proceso de preparación del referéndum, lo cual nos hubiera llevado a que la votación en lugar del 7 de octubre se estaría realizando en abril o mayo de 2008, con lo que cualquier decisión ya era extemporánea, dada la obligación de que todo lo relativo al TLC esté acordado antes del 1º de marzo de 2008.

Rechazada como correspondía esa primera impugnación, los del No dijeron que el acuerdo era inconstitucional y que debía llevarse a consulta a la Sala IV, para que así se comprobara esa violación. Cuando la Sala, por amplia mayoría en algunos cuestionamientos y hasta por unanimidad en otros, dijo que el TLC no reñía con la Constitución Política, atacaron y descalificaron no solo a la Sala, sino también al fallo,
diciendo que no tenía carácter de “sentencia” y por lo tanto no era vinculante.

Aquí cabe preguntarse, ¿qué hubiera pasado si la Sala IV dice que el TLC era inconstitucional? Muy simple, ni siquiera hubiera habido referéndum, con lo cual se evidencia la trascendencia de lo resuelto por la Sala.

El PAC propuso al Gobierno “todo o nada”. Si se aprueba el referéndum, se aprueban las 13 leyes de implementación y si se rechaza, se archivan las 13 leyes.

Eso ni legal ni políticamente era viable, lo primero porque así no había sido convocado y lo segundo porque en las 13 leyes hay muchas que incluso están planteadas desde antes del TLC, otras son ratificaciones a tratados internacionales, también suscritos desde antes del TLC y finalmente, porque otras, aún estando altamente relacionadas con el tratado, son responsablemente necesarias para el desarrollo nacional, aun y quizá con mayor razón si se hubiera rechazado.

Una vez realizado el referéndum, con más de 800 mil votos a favor del Sí y del TLC, los del No pretenden desconocer no solo la voluntad popular mayoritaria, sino también la institucionalidad democrática, atacando al proceso, al TSE, a la Sala IV, a la Asamblea Legislativa, al Gobierno y, lo que es peor, a nosotros mismos,
quienes votamos por el Sí, argumentando que a muchos los compraron con diarios y bonos, con lo cual para los del No hay ciudadanos “que se venden” a otros, porque no entendieron la gravedad del acuerdo, con lo cual para los del No hay ciudadanos “tontos” y a otros porque solo defienden intereses mercantiles e internacionales, con lo cual para los del No hay ciudadanos “traidores”.

Por eso se arrogan el derecho de acordar presionar de cualquier forma para que las 13 leyes no sean aprobadas y otra vez amenazan con acudir a las calles, para evitar a toda costa que la Asamblea Legislativa que nos representa cumpla con su labor constitucional y vote las 13 leyes de implementación (sin perjuicio de que también deberá votar muchas otras más para la agenda de desarrollo que a muchos nos interesa).

Lo que ahora preocupa no son las amenazas callejeras, sino la actitud de algunos en el Congreso, que pareciera hacen eco de quienes amenazan y pretenden de “cualquier forma” evitar que las 13 leyes se voten. No es que no tengan derecho a oponerse, sí lo tienen; lo que pasa es que deben hacerlo con responsabilidad y con dignidad, buscando la mejora de los proyectos y no evitando que se voten.

No es cayendo en el terrorismo parlamentario de presentar más de 1.000 mociones para un solo proyecto que van a cumplir con su derecho, con ello solo son un obstruccionista más.

Eso es burlar el espíritu de la Ley y lo más grave, la voluntad popular. Lo más triste es que quienes así actúan son los que se presentan como los que promueven y respetan la participación ciudadana. Por eso me pregunto, ¿para qué votamos?

Por Juan José Echevería

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Chávez y sus vínculos en nuestro país


¡Estamos notificados, sálvese quien pueda mujeres y niños primero! Resulta que el gobierno de Hugo Chávez ha publicado un documento llamado: "Lineas generales del plan de desarrollo económico y social de la nación 2007-2013"

Documento que en su página 48 bajo el subtítulo "Áreas de Interés Geoestratégicas"
establece lo siguiente: "Fortalecer los movimientos alternativos en Centroamérica y México en la búsqueda del desprendimiento del dominio imperial". Esa es la forma bonita para decir: condenar a centroamérica y a México al mismo fracaso por el cual a traviesa Venezuela gracias al Socialismo del Sglo XXI.

Por supuesto no hay que ser un genio para darse cuentan quienes serán en nuestro país los grupos que se prestarán para tan macabro juego, por eso es ahora más que nunca que es necesario denunciar a los grupos antisistemas y estar preparados para defender la institucionalidad del país.

viernes, 2 de noviembre de 2007

En Vela


Dos hechos nada más. El sacerdote católico Ronald Vargas Araya, miembro fiel de los comités patrióticos (sic) y de los 92, ha distribuido un documento. Recomiendo su lectura. En el punto cinco propone la fundación de la “República popular y solidaria de Moracia constituida por las provincias del NO (Guanacaste, Puntarenas, Alajuela y San Carlos), al norte de lo que era la Costa Rica de antaño y que soñemos UNA NUEVA PATRIA SOCIALISTA…”. Invita, asimismo, al pueblo a “orar y luchar contra la bestia apocalíptica de siete cabezas y diez cuernos…”. Amén.

Se reunió, el sábado pasado, la Asamblea Nacional Patriótica (sic), presidida por Eugenio Trejos, Ottón Solís, Alberto Salom, Rodrigo Carazo, Rolando Araya, Gloria Valerín, los diputados Merino y Óscar López, en fin, la tarima del 7 de octubre. Todos avalaron entusiastas las propuestas aprobadas por los comités patrióticos (sic), los ahijados del Consejo Universitario de la UCR.


Resumo los acuerdos: rechazar el proceso del referendo y su resultado, y promover “todas las iniciativas nacionales e internacionales” en su contra. Consolidar los Comités Patrióticos (sic) como “instrumentos fundamentales de unidad y lucha, como la expresión social de la salvaguardia de la democracia…”. Combatir radicalmente la agenda de implementación. Exigir la renuncia de los magistrados del TSE, de los cinco magistrados de la Sala Constitucional y de 73 alcaldes, y pedir la expulsión del embajador de EE. UU. Presionar a los diputados del SÍ, dentro y fuera de la Asamblea, “con las acciones necesarias”.

Definir una estrategia de resistencia a nivel nacional e internacional, a partir de noviembre del 2007. Promover el boicot económico de las empresas que apoyaron el TLC y de algunos medios de comunicación. Instar a las autoridades de la UCR para que destinen los recursos necesarios a favor del Semanario Universidad, Canal 15 y Radio Universitaria. El diputado López propuso combatir el “cartel de los hermanos Arias hasta que se debilite por completo”. Eugenio Trejos insistió en la movilización del pueblo. Gloria Valerín anunció “una huelga general”. Carazo invitó a continuar la lucha (sic) y abogó por la democracia participativa (sic). Clausuró el acto, por supuesto, Merino, el líder, ovacionado con delirio por todos los presentes.

De todo, como en botica, sediciosos y extremistas, unidos por su menosprecio de la institucionalidad democrática, y otros, además, aliados por el oportunismo, el miedo y la doble moral: la prédica de una cosa y, luego, la práctica de todo lo contrario. Estamos notificados.

Por Julio Rodríguez

martes, 30 de octubre de 2007

¡Más empleo!


Importantes empresas ofrecerán 1.000 puestos de trabajo bilingües durante una feria organizada por el Centro Cultural Costarricense Norteamericano, entre las empresas empleadoras se destacan: Intel, Philip Morris, Sykes, Procter & Gamble, Hewlett Packard, HSBC y Manpower.

Ahí lo tienen amigos y amigas de ASOJOD una vez más la satanizada inversión extranjera por parte de transnacionales ha producido 1000 nuevos empleos los cuales mejoraran la calidad de vida de muchos costarricenses, en momentos como estos nos preguntamos que beneficio económico le ha traído a nuestro país personas como Albino Vargas, Favio Chávez, Eugenio Trejos, si su respuesta fue ninguno están en lo correcto, mas bien estos grupos nos condenan a la pobreza cada vez que saltan en contra la productividad, modernidad y la inversión para así ellos poder mantener los privilegios que disfrutan a costa del bolsillo de todos.

lunes, 29 de octubre de 2007

En vela


Da pena la forma como ha reaccionado el Partido Acción Ciudadana (PAC) en estos 15 días posteriores al referendo. Ha sido confuso e incoherente. Al parecer, está dispuesto a perder su última oportunidad, tras una sucesión de derrotas desde el 2002 y por la carencia de una propuesta u opción de futuro para el pueblo de Costa Rica.

La estrategia sistemática del NO –nihilismo político– no conduce a ninguna parte. La libertad y, por tanto, la responsabilidad, se desenvuelve en la dialéctica entre el SÍ y el NO, según los fines, los medios, las circunstancias, los valores y los principios. Entre estas dos laderas –SÍ y NO– somos y vivimos. Por estos dos adverbios, tan humanos, seremos, al fin de cuentas, juzgados.

Mantuve en este proceso refrendario la convicción de que el triunfo del SÍ podía salvar al PAC, mientras que el del NO lo despeñaba, dada la disparatada composición antidemocrática de la dirigencia del NO. Su amenaza institucional quedó documentada en la patética tarima de la noche del 7 de octubre y continuada, otra vez, en la sediciosa reunión del sábado, cuyo propósito fue adoptar una táctica para “derrotar” el TLC, aprobado democráticamente el 7 de octubre. El redivivo Eugenio Trejos lo expresó categóricamente: “Para derrotar el TLC debemos mantenernos unidos, iremos a las calles en forma pacífica para apoyar a nuestros (sic) diputados”. ¿Qué pasó en Costa Rica, señor Rector, presidente de Conare, el 7 de octubre? ¿Sigue Ud. haciendo el ridículo, usado por otros, y conspirando, con los de la tarima, contra la democracia costarricense?

“Nuestros diputados”, como dice Trejos, son, obviamente, los 15 del PAC. Alberto Salom lo ratificó: “No hay plazo para aprobar los proyectos de la agenda”, con la misma irresponsabilidad con que anunciaron que el TLC era renegociable, mentira causante de la derrota del NO, coreada por los comités antipatrióticos, ahijados del Consejo de la UCR. También se acordó, el sábado, recurrir a “organismos internacionales para denunciar irregularidades en el referendo”. Es decir, además de la sedición, una campaña de desprestigio contra Costa Rica, salmodiada porGranma , en Cuba, como en febrero del 2006.

Esta es la confusión moral y política –triste tarima– en que está extraviado el PAC, prueba preocupante de carencia de autocrítica interna y de dirigentes y estrategas que, con discernimiento, visión y grandeza de espíritu, logren salvarlo y colocarlo en la vía correcta. Nuestra democracia depende de la fortaleza moral e intelectual de sus partidos políticos. El PAC, sin visión de futuro, dominado por el NO y el miedo, está perdiendo su última oportunidad. ¡Qué lastima!

Julio Rodríguez

viernes, 26 de octubre de 2007

¡No comamos cuento!


Ahora resulta que el partido de la acción ciudadana ha presentado junto al diputado Merino y el diputado López nada más y nada menos que 1096 mociones para un sólo proyecto de la agenda de implementcaión. El accionar del PAC no podría resultar más vergonzoso primero se decantan defensores de la voluntad popular, después de que pierden el referéndum salen con el cuento de que no van a impedir la votación de la agenda, pero a pesar de estas promesas hacen lo que hacen y presentan más de un millar de mociones.

Pero el PAC y los diputados del No, no son los únicos que pretenden hacer su agosto ya que los sindicalistas del ICE también amenazan con irse a huelga de tramitarse las leyes de apertura y modernización del ICE las cuales son necesarias para el TLC.

En ASOJOD repudiamos este tipo de actitudes y más aún la hipocrecía que poseen estos grupos, es hora que todos nos demos cuenta quién es quién en este país.

lunes, 22 de octubre de 2007

En Vela


Ayer publicó el Consejo de la Universidad de Costa Rica su “pronunciamiento sobre los resultados del referéndum y el futuro del país”. Nada menos. No recuerdo, en la historia de la UCR, un acuerdo igual. Se trata de una arenga política e ideológica, cargada de sofismas y de inquina, cuyo propósito es dividir al pueblo de Costa Rica, cuestionar la institucionalidad democrática y azuzar a los grupos que no han reconocido el resultado del referendo. Y todo, por supuesto, con el dinero de los costarricenses.

He aquí al Consejo de la UCR como vocero y defensor de los llamados comités patrióticos, los mismos que han utilizado sus instalaciones para proclamar la desobediencia civil y desconocer el resultado del referendo, aplicación fiel de la estrategia suscrita en el teatro Melico Salazar en abril del 2005. El Consejo de la UCR no ha tenido la entereza moral e intelectual de reivindicarse y volver por los fueros de la institucionalidad, la paz social, el respeto y la razón crítica. ¡Qué lástima!

Comienza el Consejo justificando su acuerdo del 18 de abril del 2007 contra el TLC, cuyos deplorables argumentos fueron rechazados, en su hora, por la Sala Constitucional, lo que tampoco le importó, pues siguió proclamándolos a diestro y siniestro (con nuestros recursos); recoge la posición de los grupos más extremistas del NO contra el referendo, osa denunciar “el rompimiento de las reglas democráticas”, censura “la tregua política decretada por el TSE”, confundiendo –inaudito– propaganda y derecho humano a la información, anuncia “la clara división existente en Costa Rica “en cuanto a visiones de la sociedad”, pues, según este Consejo y otros, de un lado estamos los del SÏ, los mercaderes, y del otro, los buenos, los del Estado solidario. ¿No advierten que a todos, a los del SÍ y a los del NO (los demócratas, no los extremistas), nos angustia la situación social del país y estamos luchando por humanizarla? ¿Se logra este objetivo con la confusión conceptual y la lucha de clases?

“La clara división existente” no es fruto del referendo. Este tampoco la descubrió. Es una realidad diaria, concreta y dolorosa, que no se combate llevando agua sucia a sus molinos ideológicos, exaltando al “movimiento opositor” al TLC. ¿Cuál? ¿El que no reconoce el resultado electoral? ¿El que niega la institucionalidad democrática, que el Consejo legitima, ahora, como “instancias de auditoría ciudadana y de control político”?

En fin, en una hora histórica para Costa Rica se le apagó la “luz” al Consejo (no a la UCR). Se unió al liderazgo de Eugenio Trejos (TEC) y renegó de la razón crítica y de la institucionalidad democrática. Quedamos notificados.

Por Julio Rodríguez

¿De qué se trataba?


Si el PAC y la oposición no hubieran insistido en el referéndum, aún tendrían cuerda moral para estorbar su aprobación. Discusión, modificación y determinación de las opciones según su “visión país”.

Pero no. Se la rifaron al referéndum. Apostaron a que ganarían y no fue así. No fue un Dunkerque, la tarima del domingo siete así lo evidencia. Al otro lado no estaban los nazis (una ofensa más del inmaculado Ottón). No fue una retirada triunfante (perdieron el referéndum).

El referéndum es una nueva figura en nuestro Derecho Político y Constitucional. Consiste, en lo esencial, en que el pueblo retoma la capacidad de decisión (suspende por una convocatoria la democracia representativa) y en democracia participativa decide por él mismo.

No se trata de consenso, se trata de una decisión. Ni siquiera se puede hablar de un desempate, es una forma de decidir.

Sin embargo, por razón misma de la normativa del referéndum, si concurre a la decisión más del 40% (en el caso del TLC), el resultado obliga a los órganos públicos, es vinculante, es un mandato, es un imperativo, rige y le puedo poner más expresiones equivalentes a quienes no lo han terminado de entender.

Aquí no se trata de ganador moral, ni siquiera se fue a tiempos extra o penales o moneda. El pueblo decidió y punto.

No se valen condiciones, no se valen toma y dacas, no se puede regatear al pueblo su decisión.

Tampoco se trataba de que el TSE buscara empatar las fuerzas. En un partido de fútbol no se puede pedir al árbitro que le amarre el pie a Riquelme, que no deje correr a Ronaldinho o que le tape los ojos a Gabelo Conejo porque ataja mucho.

Tampoco fue un Fuenteovejuna. Decir eso es una verdadera fijación sexual. Es una forma de decidir y punto. Ganó el TLC y la mayoría y punto.

Menos se puede admitir que los perdedores se sumen los votos de los que no fueron. Eso es una muestra de desesperación y enajenación. Los que no fueron no cuentan. A lo sumo se podrá decir que no les importaba, que estaban en la indiferencia o que no tenían elementos de decisión. Pero adjudicárselos por parte del grupo perdedor es una actitud abiertamente demencial. ¿Qué se fumaron?
No vengan ahora con la hipocresía de la “desigualdad mediática” y violación de la tregua: trajeron a Sanders y compañía, buscaron pronunciamientos de políticos gringos, usaron recursos de las universidades públicas (incluyendo TV y semanario, sabático y carro del Rector de la Patria y el Pueblo), los educadores contaminaron en lugar de enseñar y la Internet pagada por los impuestos se usó contra el pueblo, mintieron e intentaron descalificar a la Sala y al TSE.

Ahora, más bien, deben respetar la decisión del pueblo. Ahora no tienen argumento para bloquear ni atrasar: los cañones de la democracia hablaron, fuerte y claro. ¡Sí al TLC!
Retrasar, regatear o bloquear la decisión del pueblo es un acto sedicioso y traidor. Retratará a quien lo haga. ¿Cuántos de los “doce del patíbulo” van a seguir en su “domingo siete”?
El 7 de octubre el pueblo costarricense tomó una decisión. Así eran las reglas ¿Quién será enemigo del pueblo?

Por Federico Malavassi

jueves, 18 de octubre de 2007

Para los que aún no entran en razón


ASOJOD ha tendio acceso a los compromisos que asumio el Grupo del No este sábado en su reunión que se llevo a cabo en la UCR. Para todos aquellos que piensen que el No es un grupo de personas interezadas en la institucionalidad y el estado de derecho, esperamos que este documento los haga entrar en razón.

Moción 1:

Rechazar el resultado del referendo que fue alcanzado ilegítimamente y en condiciones de violación de las normas
democráticas básicas de equidad, transparencia, libertad y justicia.

Moción 2:

Hacer un llamado a continuar la lucha por la derrota de la Agenda de implementación con movilización y organización
popular.


Moción 3:

Hacer un llamado para que todos los comités patrióticos de los cantones del país se mantengan activos.

Moción 4:

Que se elabore una memoria del proceso, generado alrededor del TLC y el referéndum. Las generaciones del futuro
deben conocer la verdad desde la óptica de los comités patrióticos y organizaciones sociales del país.

Moción 5:

Que los comités patrióticos de cada cantón se reestructuren, con los representantes de los Comités Patrióticos
Distritales, de tal manera que la mayor participación popular y la democratización queden vigentes, (siempre que ello
no haya funcionando así)

Moción 6:

Que los comités patrióticos mantengan su independencia de los partidos políticos y que se apoyen aquellas acciones
que en la Asamblea Legislativa combatan la agenda de implementación.

Moción 7:

Llamar a la preparación de una huelga nacional de brazos caídos en el momento oportuno.


Moción 8:

Rechazar el llamado del gobierno a Diálogo Nacional que pretende desmovilizar y dividir el movimiento del No.

Moción 9:

Exigirle a todas las fracciones legislativas por el No, no asumir ningún compromiso de no obstaculizar el trámite de la
agenda de implementación, sino tomar las acciones que garanticen la derrota de la agenda de implementación

Moción 10.

Realizar un boicot comercial a Repretel, canal 13, el Grupo Nación y el programa de Amelia Rueda; así como todos
los otros medios que se prestaron al fraude mediático; boicot por medio del cual no se sintonice esos medios.

Moción 11:

Qué esta asamblea se manifieste por la unidad del Movimiento Nacional del No.

Moción 12:

Que los comités patrióticos y organizaciones presentes en esta asamblea se comprometan a asistir también a la
Asamblea del 27 de octubre.

Moción 13.

Organizar un gran festival cultural del No el 20 de octubre en San José. Que este festival quede a cargo de la
coordinadora nacional de lucha y de todos los comités patrióticos que se quieran sumar.

Moción 14:

Hacer una campaña en defensa del compañero Luis Salas, Secretario General de UPINS, quien es perseguido
sindicalmente por Guillermo Constenla, Presidente Ejecutivo del INS, quien ha iniciado un proceso de despido sin
responsabilidad patronal en su contra.

Moción 15:

Convocar a una movilización nacional en todas las regiones el día que se conozca el resultado oficial del referendo.

Moción 16:

Que se exija por todos los medios la renuncia del diputado Fernando Sánchez, coautor del memorando del miedo.

Moción 17:

Que la metodología usada en esta Asamblea se proponga la utilizando en las posteriores, empezando por la
Asamblea del 27 de octubre y se cuente con el mismo reglamento y la misma comisión organizadora.

Moción 19:

Hacer un llamado a los Comités Patrióticos para que realicen la denuncia del fraude y para que distribuyan
información respecto a los proyectos de la Agenda de Implementación.


Moción 20:

Que este documento pueda ser sujeto de revisión posterior por parte de todos los Comités Patrióticos y
organizaciones involucradas, pudiendo realizar enmiendas a su redacción y / o contenido, en tanto que no se altere
significativamente el espíritu esencial de los acuerdos alcanzados.

domingo, 14 de octubre de 2007

¿Quién los detendrá?


Este sábado partidarios del No que aún tienen sangre en el ojo por los resultados del referéndum, se reunieron nada más y nada menos que en el lugar de la "conciencia lúcida de la sociedad": la UCR.

En dicha reunión se escucharon las proclamas de odio contra la voluntad popular, dichos grupúsculos llamaron a abandonar el diálogo con el gobierno, y a convocar a una manifestación masiva en contra de la agenda de implementación, ya que el resultado del referéndum es vinculante para todos excepto ellos.

Ingenuos son aquellos que creían que el No era un movimiento patriótico que lo único que buscaba era la manifestación de la voluntad popular. En ASOJOD podemos estar con la conciencia tranquila ya que nunca nos dejamos de engañar por esta banda de revoltosos, siempre tuvimos claro que el No iba a desconocer en forma sistemática el resultado del 7 de octubre.