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lunes, 6 de agosto de 2012

Tema Polémico: Mercado de las Telecomunicaciones


 Parece que fue hace poco que el país se encontraba dividido entre aquellos que decían SI al TLC con Estados Unidos y los que estaban en contra. Uno de los temas más debatidos durante el proceso fue la apertura del mercado de las telecomunicaciones en Costa Rica. Por supuesto esto era de esperarse pues las tecnologías en telecomunicaciones cada vez más forman parte del diario vivir de todos. A nivel mundial, la cantidad de personas con internet y telefonía móvil ha venido creciendo en forma casi exponencial en la última década.

Por supuesto, una mayoría de los costarricenses en el 2007 tenían razones de sobra para votar por un cambio en la forma en que era administrado el mercado de telecomunicaciones. Estando la telefonía celular y el internet en manos de un monopolio único del Estado traía grandes inconvenientes para el desarrollo del país. Basta con solo recordar las enormes filas de gente saliendo de las sucursales del ICE cuando sacaban líneas al mercado o la cantidad de requisitos absurdos para comprender la molestia que sentíamos todos en aquel entonces. 

Claramente el ICE, en calidad de monopolio y al ser una empresa pública con todos los problemas administrativos que eso implica, no pudo cubrir las crecientes demandas del mercado al ritmo acelerado que se necesitaba. Para el 2008, Costa Rica era el último país de Latinoamérica en el ranquin de subscriptores de telefonía celular por cada 100 habitantes. Algo muy similar se puede concluir en el caso del internet; mientras que en el 2008 había un poco más de 30 usuarios de internet por cada 100 habitantes, en los países más desarrollados del mundo esta cifra ascendía a niveles de 80 o 90. 

Suscriptores de líneas celulares por cada 100 habitantes, 2008 
Fuente: Banco Mundial

Los defensores del NO alegaban que el gran beneficio de tener las telecomunicaciones en manos del Estado era que contábamos con las tarifas postpago más bajas de Centroamérica. Lo que nunca nos dijeron fue que la razón de esto era que el gran grueso del mercado de telefonía celular no es la telefonía postpago sino la telefonía prepago. Muestra de esto fue que al salir la telefonía prepago en el país (uno de los resultados beneficiosos de la apertura) el mercado se volcó hacia la misma que ahora tiene más del 70% de cuota y la mayoría de los usuarios pertenecen a clases de bajos recursos. La telefonía prepago le dio la oportunidad a las clases de más bajos recursos del país a contar con teléfono celular y pagar únicamente por los minutos que necesitan.

La entrada de otras empresas al mercado lo que logró fue dinamizarlo. Ahora contamos con un mercado de precios cada vez más competitivos y con cada vez más servicios para el hogar y empresariales. Se estima que los ingresos por la apertura al país alcancen los USD$1000 millones para el año 2016.

Y todo esto es a pesar de Sutel. La Superintendencia de Telecomunicaciones ha demostrado ser un obstáculo en lugar de una ayuda para el mercado. Para lo único que ha servido es para limitar la cantidad de oferentes en el mercado (provocando condiciones de oligopolio), inhabilitar a las empresas a que cobren tarifas baratas, dificultar el desarrollo de nuevos negocios como en el caso de los café internet, prohibir la entrada de empresas pequeñas con sus elevados requisitos y garantías y se las ingenió para atrasar la apertura del mercado de telefonía celular por más de 4 años.  En ASOJOD nos encantaría que SUTEL dejara de existir para empezar a ver más beneficios para todos los consumidores en este mercado tan importante para el desarrollo del país. No se nos ocurre ni un solo beneficio que Sutel le ha brindado al país desde su creación en la Ley General de Telecomunicaciones.

No nos cabe ni la menor duda de que la eliminación del monopolio del ICE en el mercado de telecomunicaciones ha sido muy beneficiosa a pesar de las regulaciones.  Ojalá que se pensara en tomar medidas similares para el resto de los monopolios del Estado.



lunes, 25 de junio de 2012

Tema Polémico: ¿Adonde están los del NO?


El día de hoy en ASOJOD queremos recordar aquella gran lucha que se dio en el 2008 alrededor de la aprobación o no aprobación del Tratado de Libre Comercio República Dominicana – Centroamérica – Costa Rica (CAFTA-DR). Ya tenemos tres años y medio de tener este TLC en vigencia y aun no se ha sucedido ninguna de las ocurrencias que se dejaron decir los representantes del NO durante tanto meses para asustar a la ciudadanía. El día de hoy vamos a analizar algunas y las vamos a comparar con la realidad. Por supuesto, nos concentraremos en los temas más serios y no en las estupideces como la de que se iban a llevar el agua del país en barcos que esperamos que haya sido muy poca la gente que muy ilusamente se haya creído tremendo salidón en al algún momento de la campaña.

“El TLC afecta la colocación de nuestros productos en un importante receptor de nuestras exportaciones: el Mercado Centroamericano.”

Según estadísticas del Ministerio de Comercio Exterior, las exportaciones de Costa Rica a Centroamérica no se han visto para nada afectadas desde que entró en vigencia el TLC con Estados Unidos, todo lo contrario, se han incrementado en un 14% y la balanza comercial es positiva y creciente.

“Este Tratado afecta negativamente a la mayoría del sector agropecuario.”

Las exportaciones del sector agrícola se han incrementado un 20% con respecto al 2008. También, las exportaciones a los Estados Unidos se han incrementado en un 14% de estas exportaciones el 25% de los productos que representan el 80% de las exportaciones son productos de este sector. 

“Este Tratado pone en peligro el acceso universal y de bajo costo a los servicios de telecomunicaciones y electricidad ya que obliga a Costa Rica a la apertura permitiendo la participación de multinacionales en la prestación de servicios de telefonía celular, Internet y redes privadas.”

Es más que evidente que el sector de telecomunicaciones se ha visto beneficiado con la apertura del mercado. Ahora, en presencia de competencia, el ICE que sigue siendo el principal actor en el mercado de telefonía celular a incrementado la calidad de sus servicios y además todas las compañías ofrecen tarifas y planes de telefonía cada más competitivos. Y esto se ha logrado a pesar de la SUTEL pues si no existiera este ente regulador limitando la cantidad de oferentes en el mercado y colocando mínimos a los precisos los consumidores se hubieran visto aun más favorecidos.

“El Tratado obliga a permitir que participen empresas de todo tipo en el negocio de los seguros, esto impedirá al Instituto Nacional de Seguros (INS) obtener las ganancias que hoy invierte para mantener un servicio de bomberos gratuito para toda la población, en subsidiar los seguros solidarios como riesgos del trabajo y de cosechas.”

Contrario a esto que decían, con la entrada de la competencia, el INS se ha afianzado como la empresa líder del mercado de seguros y ha obtenido las mayores ganancias de su historia. 

La lista podría continuar pero los argumentos expuestos son evidencia suficiente para concluir que las amenazas de los grupo del NO carecían de fundamento. En aquel entonces en ASOJOD nos mostramos a favor del TLC y del libre comercio en general y lo seguiremos haciendo. Este TLC con Estados Unidos ha demostrado que nuestra tesis sobre los grandes beneficios que tiene el libre comercio son correctos. Y ¿adonde están los del NO, cuando darán la cara?

martes, 11 de agosto de 2009

Candidato del "Ni"


El Sr. Eugenio Trejos debe estar en medio de una aguda crisis existencial. En ese estado, elegir entre la vocación académica, la política y la religiosa debe ser difícil.

El Sr. Trejos no ve “incompatibilidad” entre asumir la rectoría del ITCR y el liderazgo del partido Frente Amplio. Es decir: o bien no entiende la naturaleza de estas dos ocupaciones, o bien las desprecia a ambas por igual. Si la política es el arte de poner los medios útiles al servicio de un fin –la conquista del poder—, el horizonte de la vocación académica es la búsqueda, no de lo útil, sino de lo verdadero. La vocación del académico exige que se acepten “hechos incómodos”, aun cuando están en conflicto con convicciones políticas, o religiosas. Por eso, cuando un político dirige una casa de estudios, la calidad académica peligra, al ser fácilmente secuestrada por la causa de su director. Pero, la indecisión del Sr. Trejos no se basa en la Razón, como lo exigen también la academia y la política, sino en el llamado místico de su Dios. Estamos, pues, ante los peligrosos titubeos de un iluminado...

Un miembro del Partido Alianza Patriótica definía su agrupación como sigue: “No somos el partido de los del NO, también somos el partido del ‘NI’”. El Sr. Trejos no es ni académico, ni político; también debería ser su candidato.

Laurencia Sáenz

domingo, 30 de septiembre de 2007

El Libre Comercio Significa que las Mayores Exportaciones de Estados Unidos sean sus Empleos


El siguiente es un artículo de Bernie Sanders, congresista estadounidense que hace poco estuvo en nuestro país para apoyar al No al TLC. El artículo fue originalmente publicado en inglés en el periódico "The Hill" el 14 de octubre de 2003 y fue traducido por ASOJOD con la colaboración de Adrián Brenes.


"Nuestra economía ha sido diezmada por el “libre” comercio y alguien tiene que señalar que, como en el cuento del emperador desnudo, nuestras políticas no tienen ropas—o más apropiadamente en este contexto, no hay empleos haciendo ropa, o aparatos electrónicos o una hueste de otros productos que usamos cada día.

No es sorprendente que los proponentes de un libre comercio desenfrenado parecen renuentes a admitir el error de sus políticas. Este grupo, que incluye virtualmente a todas las corporaciones de Estados Unidos, cada consejo editorial, así como los presidentes George H. W. Bush, Bill Clinton, George W. Bush y Ronald Reagan, nos han dicho por decenios cuántos nuevos empleos va a crear el libre comercio aquí en casa. Ahora la evidencia aparece y ¿adivine qué? Estaban totalmente equivocados. Lo cierto es todo lo contrario.

Principalmente debido a nuestras políticas comerciales, las manufacturas están en estado de colapso. El los últimos tres años, hemos perdido 2.7 millones de empleos en la industria manufacturera, lo que representa un 16% del total. Con tan solo 14.7 millones, nos encontramos en nuestro más bajo número de trabajos en fábrica desde 1958.

En 2002, Estados Unidos compró $435 mil millones más en bienes y servicios hechos en otros países que productos hechos en Estados Unidos. Y este año, se espera que solo el déficit con China sea de $120 mil millones y siga empeorando. La Asociación Nacional de Manufactureros estima que el déficit crecerá a $330 mil millones en cinco años.

Nuestra desastrosa política comercial no sólo nos está costando millones de trabajos decentes sino que ha puesto una enorme presión hacia la reducción de los salarios conforme los trabajadores compiten por un mercado de trabajo que se está hundiendo. A pesar de los enormes incrementos de la productividad, los salarios reales del sector privado han caído un 8% desde 1973. El estadounidense promedio está trabajando más horas por menores salarios y la mayoría de las familias de clase media ahora requieren dos perceptores para pagar las cuentas. Para los trabajadores sin educación universitaria, la situación es todavía peor. Sus salarios reales han caído más de un 20% en los pasados 25 años.

El hundimiento de los trabajos manufactureros bien pagados se ilustra mejor de la siguiente forma: hace 20 años, el empleador privado más grande de Estados Unidos era General Motors, donde los trabajos ganaban—y todavía ganan—un buen ingreso. Hoy, nuestro mayor empleador es Wal-Mart, en el que los empleados ganan menos de salarios de pobreza.

No se necesita ser genio para predecir que este comercio desenfrenado con China sería un desastre. Con los empleos chinos disponibles a 50 centavos la hora, y con la posibilidad de traer su s productos hechos-en-China a este país libres de arancel, ¿por qué las compañías estadounidenses no cerrarían y se irían a China? ¿Puede alguien sorprenderse de que Motorola eliminara 42,900 empleos estadounidenses en 2001 e invirtiera $3.4 mil millones en China? ¿Quién puede sorprenderse de que General Electric dejara en la calle decenas de miles de empleados estadounidenses en la calle mientras invertía más de $1.5 mil millones en China? Honeywell es una compañía sofisticada. ¿Por qué no esperar que ellos pongan 13 fábricas en China?

China, para las corporaciones multinacionales estadounidenses, es un gran lugar para hacer negocio, si por “hacer negocio” entendemos hacer productos para la exportación a Estados Unidos de compañías que previamente lo hacían aquí en casa. Los salarios son extremadamente bajos en China y si los trabajadores tratan de defender sus derechos y crear sindicatos, van para la cárcel.

Las regulaciones ambientales son casi inexistentes y mientras China se convierte en uno de los lugares más contaminados de la tierra, las compañías no tienen que “gastar” dinero en la protección ambiental.

A lo largo de los años, los defensores del libre comercio han tratado de soslayar las malas noticias acerca de la caída de los empleos en fábricas al prometer que una nueva economía está naciendom, una en la cual los estadounidenses trabajarían con altos salarios en alta tecnología. ¡Falso otra vez! Los trabajos manufactureros no son las únicas bajas provocadas por el libre comercio.

Hay estimados de que en los últimos dos años 560,000 empleos en alta tecnología se han perdido en este país y que muchos han ido a parar a la India. Y lo que es peor, de acuerdo con el Forrester Research, “en los próximos 15 años, 3.3 millones de empleos de la industria de servicios de Estados Unidos y $136 mil millones de salarios en salarios se irán fuera del país. La industria de la tecnología de la información iniciará el éxodo”.

De acuerdo con la empresa consultora Booz Allen Hamilton, las compañías pueden bajar costos por 80% al trasladar tareas tales como programación de computadoras, contabilidad y logística a China. Entre las muchas compañías que están trasladando trabajos de alta tecnología al extranjero se encuentra Microsoft, que está gastando $750 millones en los siguientes tres años en investigación y desarrollo y outsourcing en China.

De esta manera, el libre comercio no solo nos ha costado nuestra industria textil, nuestra industria zapatera, nuestra industria acerera, nuestra industria de herramientas, nuestra industria electrónica, nuestra industria mueblera y muchas otras sino que ahora nos costará también millones de empleos en alta tecnología.

Los Estados Unidos necesita tener una relación fuerte y positiva con China, pero que no signifique permitir que las corporaciones estadounidenses y sus aliados en la Casa Blanca y el Congreso destruyan la clase media estadounidense al hacer de los empleos la exportación número uno de Estados Unidos. Si continuamos forzando a los trabajadores estadounidenses a “competir” contra gente desesperada a lo largo del mundo, los trabajadores estadounidenses continuarán perdiendo.

Estados Unidos es el mercado más lucrativo del mundo. Necesitamos apalancar su valor para lograr acuerdos de comercio que resulten en la exportación de productos, no trabajos, estadounidenses."


Bernard Sanders, congresista de los Estados Unidos