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martes, 10 de febrero de 2009

A menos de un año de las elecciones


El día de hoy la Nación publica la última encuesta realizada por Unimer en la cual se explora el panorama electoral de nuestro país, a continuación repasamos sus datos más importantes:

  • Entre las personas que piensan asistir a la convención del PLN, Johnny Araya lleva la delantera entre los votantes (50%) seguido por Laura Chinchilla con un 39% de apoyo.
  • Tanto Araya como Chinchilla superarían a Ottón Solís. Los verdiblancos tienen un apoyo de un 34% mientras que Solís aparece con un apoyo de alrededor del 18%. El tercer candidato con mayor fuerza es el ex-presidente Rafal Ángel Calderón.
  • Solís se perfila como el candidato favorito en el PAC.
  • Los personajes políticos más populares, son: Oscar Arias, Laura Chinchilla y Johnny Araya.
  • Por otro lado los políticos que más anticuerpos generan, son: Rafal Ángel Calderón y Ottón Solís.

Así es como la contienda política se encuentra al día de hoy, habrá que esperar para ver como se desarrollan los acontecimientos, teniendo muy en claro que: "en política nunca se sabe".

viernes, 3 de agosto de 2007

En vela


Uno de los datos más importantes de la reciente encuesta de Unimer para La Nación versa sobre el empleo o el trabajo. La razón del SÍ por el TLC para el 46% de los votantes decididos es el empleo (su obtención, su mantenimiento o su superación). El 52%, por su parte, votará SÍ por “el beneficio para el país”. En cambio, el 52% de los votantes dirá NO “por el perjuicio del TLC para el país” y el 13% por sus efectos en la agricultura.

Es decir, el SÍ combina un motivo concreto y esencial (el empleo) con una razón general (el bien nacional), mientras que el NO se funda en un móvil general (el perjuicio), sin un motivo concreto o directo, personal o familiar. El SÍ o, mejor, el binomio del SÍ (trabajo y beneficio social) es hijo de la realidad; el NO, de la ideología, esto es, de una idea general sin fundamento, lo que explica, en buena parte, la esterilidad del NO, en cuanto a propuestas de solución para Costa Rica. ¿Qué pasará de ganar el NO? El inmovilismo y la dispersión.

Este no es un mero ejercicio dialéctico. Estos datos reflejan una visión del desarrollo del país y de su dimensión social, por cuanto “el mejor modelo social es aquel que crea y da trabajo”. No es la solución integral, pero es un peldaño capital. Con este principio inspirador, entre otros, Nicolás Sarkozy ganó las recientes elecciones en Francia. El trabajo, el empleo, que supone la inversión privada y pública, y, por lo tanto, el comercio y la apertura, no es solo generador de ingresos, sino agente de realización personal y de estabilidad familiar.

Resulta, por ello, aberrante la posición ideológica del PAC y de los consejos universitarios de la UCR, UNA y del ITCR, al rechazar el TLC por motivos ideológicos, sin siquiera meditar en sus efectos en el empleo futuro de sus graduados. ¿Será que quieren para sus estudiantes lo que decía Gómez de la Serna: “El mejor destino que hay es el de supervisor de nubes, acostado en una hamaca mirando al cielo”? Así piensan Albino Vargas y ciertos políticos, sin oficio conocido desde hace muchos años o que ya llenaron sus arcas, pero no aquellos que, como cantaba Kalil Gibran, anhelan “amar la vida a través del trabajo” para “intimar con el más recóndito secreto de la vida”. Perdonen el desliz poético, pero, hace 40 años, murió –¡ay dolor!–, un sábado como el de mañana, Jorge Debravo, tan grande y tan humano.

Nuestro futuro está condicionado a la revalorización del trabajo (bien remunerado). “Manos callosas, manos honrosas”, cantaba Ruben Darío, sea que supiera o no que las computadoras también crearían callos, aunque sí sabía, de cierto, que los charlatanes, que solo usan la lengua, no usan las manos…


Julio Rodríguez, tomado del periódico La Nación

viernes, 13 de julio de 2007

No me sorprendería el resultado…


En un lugar en Montes de Oca, de cuyo nombre no debo acordarme (para no herir susceptibilidades), existe una respetable universidad, de gran renombre y prestigio, formadora e informadora de conciencias, altar de la sabiduría para muchos y piedra de tropiezo para otros.

En dicha casa de estudios, existe una (no menos prestigiosa) escuela, desarrolladora de grandes mentes, de paradigmas, teorías y cientos de invaluables aportes a nuestro sistema educativo. Esta escue- la, realiza anualmente su muy popular encuesta de opinión pública, de gran confianza a nivel nacional; siempre pensé precisamente que podría ser la encuesta más imparcial y objetiva que podría haber en el país.

Gran decepción la mía un par de semanas atrás, cuando, bajo el abrasante calor dominguero de la bella ciudad de Atenas, una persona encargada de aplicar la encuesta se me acercó y preguntó si estaría dispuesto a participar en ella, a lo cual respondí animadamente que sí.

Temeraria afirmación. Todo transcurrió con normalidad hasta los primeros 20 ítems de la encuesta (me sentía muy importante de ser objeto de este experimento social). Después, entramos en una etapa de “temas de conflicto”. Por ejemplo, se me planteó la siguiente afirmación, cito textualmente: “A los jueces les importa un pito la seguridad de los ciudadanos, al dejar libres a los delincuentes reincidentes”.

Todavía no salgo del asombro y no logro explicarme cómo osaron utilizar una afirmación de ese tipo, cómo es posible que se aventuraran a plantear algo en términos tan chabacanos y tan erróneos en contenido. Si bien es cierto que los jueces dejan salir a muchos delincuentes, lo hacen por que no les queda de otra, ya que nuestras leyes dejan portillos abiertos para que ese tipo de circunstancias se den. Así, aventurarse a decir que la culpa recae única y exclusivamente sobre los jueces es una afirmación temeraria.

ICE, INS y agricultores… Ni qué decir de las afirmaciones que se hacen con respecto al TLC. “El TLC privatizará al ICE y al INS” (sic). Hasta yo mismo, si no supiera que con el TLC no se privatizan, sino que más bien se da una apertura de mercados, lo cual es diametralmente opuesto a lo que se afirma, hubiera respondido arremetiendo en contra del TLC. “El TLC provocará la bancarrota de los agricultores” (sic), ante lo cual inquirí a quien me entrevistaba: Bueno, pero ¿de cuáles agricultores me estás hablando? ¿De los que exportan piña? ¿De los que exportan chayotes o yuca? ¿De los que cultivan naranjas? ¿De los caficultores que apostaron por vender calidad en vez de cantidad? No creo.

Pero lo que realmente me preocupa del todo es que la forma en que está planteada la afirmación predispone al grueso de las personas a responder lo que ellos quieren oír, lo cual introduce en la encuesta un sesgo, con lo que, como bien se sabe, estaría perdiendo credibilidad.

Credo evangelizador. La verdad, no me sorprendería que los resultados arrojaran que el 60 o más por ciento de las personas que dicen saber poco o nada del TLC mostraran animadversión por el tratado porque, repito, la encuesta está echa para que, precisamente, ese sector de la población abandone su indecisión y abrace el “no”; no por convicción, sino por temor sin fundamentos, ante lo cual la encuesta deja per se de ser una útil herramienta para transformarse en un credo evangelizador.

Señores: no dejen que su opinión ciegue su profesionalismo, porque estoy seguro de que, por ejemplo, con la apertura de seguros, muchos actuarios que de ahí salen graduados estarían encontrando buenos empleos.

Tal vez pueda uno hasta pensar que quien redactó las afirmaciones y preguntas no sabía qué sentido iban a tomar para quien las escuchara, o tal vez fue que ese día se topó con una de las tantas marchas antitodo, cuyos estribillos suelen ser pegajosos. Por eso sugiero a los creadores de encuestas que examinen muy bien quién redacta cada pregunta y cada ítem, pues, basados en los resultados que obtengan, habrá (para bien o para mal) personas que tomen sus decisiones.

Por Jorge Luis Araya
Tomado de la Nación