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lunes, 25 de septiembre de 2017

Tema polémico: extinción de dominio

Para este día queremos invitarlos al debate que está organizando la Asociación Nacional de Fomento Económico (ANFE) sobre el proyecto de ley de extinción de dominio que se discute en estos momentos en la Asamblea Legislativa. El evento tendrá lugar el próximo jueve 28 de septiembre a las 6:30 pm en el Hotel Crowne Plaza Corobicí (costado norte de La Sabana). 

Este tema es de suma importancia por cuanto se trata de una iniciativa desarrollada en el marco del combate al narcotráfico pero, para lo cual, ha trastocado el debido proceso y amenaza a las libertades individuales. Con la forma en que se plantea la extinción de dominio, se invierte la carga de la prueba y se anula el principio de inocencia, de forma tal que quien sea investigado por presunta legitimación de capitales deberá ahora demostrar la legalidad de sus bienes -cuando en cualquier Estado de Derecho corresponde al acusador demostrar que los bienes son producto de actividades ilícitas- y, de no hacerlo, se le quita su propiedad privada.

Participarán las siguientes personas:

  • Guillermo Araya Camacho, Director del Instituto Costarricense contra Drogas
  • Alfredo Chirino Sánchez, Decano de Facultad de Derecho UCR.
  • Federico Malavassi Calvo, Abogado Constitucionalista
  • Ronny Monge Salas, Diputado del Partido Liberación Nacional
El costo será de ¢5.000 para público general y gratis para los asociados de ANFE que se encuentren al día en el pago de sus cuotas. 

El pago puede realizarlo el día del evento o mediante depósito a la cuenta cliente 15100010012208242 del Banco Nacional a nombre de Asociación Nacional de Fomento Económico, cédula jurídica 3-002-045006. Favor enviar el comprobante a Olga Sánchez al correo guita61@hotmail.com. 

Cualquier duda o comunicación pueden dirigirla a los teléfonos 2253-4460, 2253-4497, 2224-7350 y  8996-6569 o al email: info@anfe.cr.

martes, 25 de julio de 2017

La columna de Carlos Federico Smith: jineteando su pensión

La expresión “jinetear el dinero” es sencilla de entender.  Pongamos un ejemplo. A usted alguien le tiene que devolver una plata en un momento dado.  Sin embargo, no lo reconoce o la entrega o le permite que usted disponga de ella, sino hasta tiempo después.  Ese lapso que medió entre la fecha en que debería de habérsele dado la plata y en la que efectivamente se le entregó, es un dinero del acreedor que lo puede jinetear el deudor.  Esto es, el deudor puede colocarlo en un ente financiero y ganar “algo” por ese lapso, o bien puede utilizarlo como si hubiera hecho un pago obligatorio a un ente, pero no lo hace con el dinero propio, sino con el suyo, ahorrándose así los intereses que tendría que haber pagado, para tener la plata que debería cubrir en aquel momento.  Por eso, se habla también de jugar con la plata ajena: “jinetear el dinero.” 

Recientemente se analiza un caso interesante en un artículo de Patricia Leitón en La Nación del 19 de junio, titulado “Desvío temporal de los aportes reduce pensión complementaria: Parte de las cuotas hacen paradas en el Banco Popular y el Fondo de Capitalización Laboral.” Podrá considerarse que se trata de “pichuleos”, pero, en realidad, parece ser mucha la plata que se jinetea en este caso. Vale la pena conocer el dato exacto de cuánta plata ganan el Banco Popular y el Fondo de Capitalización Laboral (FCL) de la CCSS, al recibir de paso esos fondos, en el lapso que va del aporte efectivo del patrono o el empleado y el momento en que ese monto suyo (más algunos intereses, como luego se verá) se deposita en la cuenta del fondo de pensión del trabajador (ROP).

Veamos la ruta del jineteo de los fondos de pensiones complementarias.  Según la ley, los patronos y trabajadores aportan un 4.25% del salario para el llamado Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP). El ROP es el depósito final que va teniendo cada ahorrante, para su pensión complementaria en algún momento futuro. 

De ese 4.25%, directamente entra un 1.50% al fondo del trabajador en el ROP. En éste, el trabajador empieza a ganar interés por tales depósitos que se acumularán para la pensión complementaria (aportes más intereses). Pero, de aquel 4.25%, hay un 0.25% que va a dar a la cuenta del trabajador en el Banco Popular. Allí se queda, sin que el trabajador obtenga rendimiento alguno durante un lapso de entre 18 y 30 meses, antes de trasladarse al ROP (y que el trabajador así gane intereses). 

Del 2.5% que nos sobra (4.25-1.50-0.25), un 1.00% queda depositado en una cuenta en el Banco Popular, a nombre del empleado. Estos recursos se acumulan mensualmente en la cuenta del trabajador y, en marzo de cada año, se traslada al ROP la mitad de esos fondos acumulados el año anterior y sólo se reconoce como rendimiento la tasa de inflación (normalmente los intereses en el mercado de fondos prestables suelen ser superiores a la tasa de inflación).  El restante 1.5% se deposita en el FCL y el empleado puede retirarlo del ROP cada cinco años o bien al terminarse la relación laboral. 

En resumen, sólo el 1.5% del aporte patronal y laboral (un 4.25% del salario) va directamente al ROP (y generarle rendimientos), en tanto que al Banco Popular le ingresa un 1.25%, que luego lo traslada al ROP, y un 1.50% al Fondo de Capitalización Laboral (FCL) de la Caja de Seguro Social, que también concluye después de cierto lapso en el ROP. O sea, hay una clara intermediación y jineteo de parte del Banco Popular y del FCL, pues los fondos no van de inmediato al ROP, en donde ganan a plenitud los rendimientos esperados de mercado (inflación más algo).

No hay razón alguna para que, con la tecnología de información moderna disponible en los mercados, haya tal intermediación y jineteo de fondos por parte de entes que así ganan y se dejan intereses de depósitos que son realmente propiedad de los trabajadores (quedan depositados en el Banco Popular y el FCL). 

Según el informe del medio citado, la Superintendencia de Pensiones “estimó que si los dineros llegaran directamente a la cuenta de los afiliados, sin pasar por el Banco Popular, la pensión complementaria que obtendría el jubilado sería de un 2.8% mayor. Y si la mitad de los recursos del FCL también se depositara en forma directa, con sus rendimientos, la jubilación subiría en un 3.8% adicional.” En sencillo, el voraz estado le está quitando hasta parte de las pensiones complementarias a los trabajadores.


Jorge Corrales Quesada








viernes, 22 de mayo de 2015

Viernes de Recomendación

Para el día de hoy queríamos presentarles este breve -pero importante- reportaje efectuado por Noticias Repretel. El mismo refiere a la reforma que está pretendiendo efectuar el INVU al Reglamento para el Control Nacional de Fraccionamientos y Urbanizaciones. Como se puede apreciar, dicha propuesta presenta graves amenazas al desarrollo económico, así como al derecho de propiedad privada.  En este sentido todos debemos de estar vigilantes, y presionar para que dicha propuesta sea enviada inmediatamente a la basura que es donde merece estar.

jueves, 30 de abril de 2015

Jumanji empresarial: sobre la violencia contra los animales

Hace un tiempo, Murray Rothbard escribió: 

Sobre los desechos de los animales:

Murray Rothbard

"La historia bíblica es plenamente significativa en este punto: al hombre se le ha «dado» —en términos de la ley natural podríamos decir que «tiene»— el dominio sobre todas las especies de la tierra. La ley natural está necesariamente vinculada a la especie.

Puede verse asimismo que el concepto de ética de la especie es parte de la naturaleza del mundo cuando se contemplan las actividades de las restantes especies. Hay algo más que una simple broma cuando se subraya que, en definitiva, los animales no respetan los derechos de otros animales; la condición del mundo y de todas las especies naturales es que las unas viven a base de comerse a las otras. La supervivencia entre las diferentes especies es cuestión de garras y dientes. Y sería indudablemente absurdo decir que el lobo es «malo» porque existe a base de «agredir» y devorar corderos, gallinas, etc. El lobo no es un ser maligno que acomete a otras especies; simplemente obedece a la ley natural de su propia supervivencia. Y lo mismo el hombre. Tan absurdo sería afirmar que los hombres «atacan» a las vacas y los lobos del mismo modo que los lobos atacan al rebaño como decir que el lobo es un «vil agresor» que debe ser «castigado» por su «delito». Y, sin embargo, esto es lo que se deduce cuando se quiere ampliar a los animales la ética natural de los derechos. Los conceptos de derechos, delincuencia, agresión, sólo pueden ser aplicados a las acciones de un hombre o de un grupo de hombres frente a otros seres humanos".

Sobre esto, considero lo siguiente: 

Los derechos de los animales están subordinados a los derechos de propiedad de los seres humanos, y cualquier otra opción sería catastrófica para la sobrevivencia de los humanos.

La crueldad en contra de los animales es un asunto moral y no legal.

Es inmoral ser cruel con los animales pero el repudio debe de ser de carácter social y no penal.

Andrés Pozuelo Arce

jueves, 20 de marzo de 2014

Jumanji empresarial: ¿es suyo, mío o de nadie?


Una vez tuve un debate con un congresista que me insistía que cada ciudadano es dueño de los activos del estado. Me insistía que yo era dueño de una parte del obelisco de Washington y yo le decía que eso no era verdad. En eso estuvimos un largo rato, hasta que me preguntó por qué mantenía tal posición. Le contesté con otra pregunta: "¿Puedo vender mi parte?" Esa es la verdadera prueba de que uno es dueño de algo. De hecho, la definición práctica de la propiedad privada es el derecho de su dueño de quedarse con ella o de venderla.

La propiedad privada tiene una función social vital que a menudo no se comprende. Usted no tiene que ser muy observador para haberse dado cuenta que las propiedades privadas están mucho mejor mantenidas que las que pertenecen a la comunidad.

Yo soy dueño de una buena casa, muy bien mantenida. Hemos plantado árboles y le hemos añadido habitaciones. Todas esas mejoras estarán allí mucho después que yo me haya ido de este mundo. Parte de la razón por la cual yo he hecho sacrificios financieros para mejorar mi casa es que obtendría más dinero por ella si llego a venderla.

¿Trataría yo a mi casa con el mismo cariño si le perteneciera al gobierno o si tuviera que pagar un impuesto de traspaso de 75% cuando la vaya a vender? Obviamente que cualquier cosa que reduzca mis derechos de propiedad sobre la casa también reduce mis incentivos para actuar de una manera socialmente responsable: pintarla y conservarla como un recurso escaso. Si la casa está bien cuidada el mercado me premia con un precio mayor. El derecho de propiedad y el libre mercado me obligan a comportarme como si a mi me importara quien va a vivir en esa casa en el año 2050.

Esa es una de las bendiciones del libre mercado. La gente le sirve a los demás sin coerción ni porque son bondadosos. Por ejemplo, a mi me parece magnífico que los ganaderos de Texas y los sembradores de papas en Idaho se aseguran que la gente de Nueva York tenga su bistec con papas en la mesa. ¿Usted cree que lo hacen por amor a los neoyorquinos? Puede que los odien, pero se aseguran de que haya carne y papas en los supermercados de esa ciudad.

La razón es sencilla: quieren más para sí. En un mercado libre la mejor manera de tener más para uno es servir bien a los demás. ¿Cuánta carne y papas cree usted que habría disponible en Nueva York si ello dependiera del buen corazón de otros? Me temo que estarían pasando hambre en Nueva York.

Piense en los millones de productos y servicios que otros elaboran para nosotros, sean automóviles, ropa, alimentos, entrenimiento o vivienda. La conclusión es que casi todas las cosas buenas provienen del deseo de obtener ganancias por parte de alguien. Y piense también sobre las cosas con las que no estamos satisfechos: las escuelas públicas, el servicio de correo, la policía y las colas en las oficinas gubernamentales. En ninguno de esos sitios hay "afán de lucro" ni derechos de propiedad.

El libre mercado y los derechos de propiedad no conducen a una utopía; para ello tenemos que esperar ir al cielo. Pero aquí en la tierra el libre mercado y los derechos de propiedad le ganan por mucho trecho a cualquier otro sistema en servir las necesidades de la humanidad.

Walter Williams

jueves, 24 de octubre de 2013

Jumanji empresarial

En 1776, el escocés Adam Smith publica su obra clásica “La riqueza de las Naciones” donde expone una idea que fue un desafío al pensamiento económico de su época y que lo sigue siendo en el siglo XXI. La idea central del libro es que la libertad económica, y no la planificación, es la causa del desarrollo económico.

Los fundamentos de la libertad económica son: libre elección, intercambio voluntario y mercados libres. El argumento de Smith contradice la creencia popular que en el intercambio alguien gana y otra pierde. Según el escocés, todo intercambio voluntario –libre- genera beneficios para ambas partes, caso contrario la transacción no se realizaría. Este es el fundamento generador de la riqueza de las naciones. Por eso es que es absurdo creer que con el libre comercio un país gana y otro pierde porque cuando hay libertad, nadie transa para perder. Las regulaciones en materia económica, el proteccionismo, los impuestos, el gasto público, los obstáculos a la inversión extranjera, los monopolios públicos creados por ley, etc. no hacen más que reducir las ventajas del intercambio voluntario según Smith.

Pero, ¿qué dice la evidencia empírica al respecto? En 1996 se publicó el primer reporte anual del “Economic Freedom of the World” que elabora el Fraser Institute de Canadá en cooperación con el Instituto CATO de los EE.UU. Este primer informe tomó años de investigación con un equipo interdisciplinario que incluyó a varios premios nobel. El informe anual del 2013 clasifica a 152 países utilizando 42 variables en cinco áreas: Tamaño del gobierno, protección a la propiedad privada, libre comercio, una sana política monetaria y regulaciones en los mercados de crédito, negocios y mano de obra. Quien quiera revisar con detenimiento las conclusiones de la publicación le recomiendo visitar la página del CATO y descargar una versión gratuita en formato PDF.

La conclusión del “Economic Freedom of the World” es contundente: Existe una relación directa entre libertad económica y desarrollo económico. Donde los impuestos son más bajos, mayor es la tasa de crecimiento. A menor gasto público, mayor es la tasa de crecimiento de los salarios. Donde hay menos regulaciones en los mercados, existen menores tasas de desempleo. En fin, a mayor libertad económica, más es la riqueza y el bienestar de los pueblos.

José Joaquín Fernández

viernes, 20 de septiembre de 2013

Viernes de Recomendación

El día de hoy queremos compartir con ustedes la ceremonia de Doctorado del Profesor George Reisman, realizada en la Universidad Francisco Marroquin. Reisman ha sido un destacado defensor del capitalismo, la propiedad y el sistema de libertad económica

martes, 9 de abril de 2013

La columna de Carlos Federico Smith: progreso en la frontera norte

Recientemente, en una arenga para promover la reanudación de la construcción de la ya famosa trocha de la frontera norte, uno de los argumentos esbozados por la presidenta de la República fue que, con su existencia, se lograría el progreso de la zona norte del país.

Dicho en esos términos, difícilmente se puede alegar lo contrario, pero, si se analiza con mayor detalle, hay elementos que deben ser tomados en cuenta, si es que en verdad se quiere que efectivamente el progreso alcance a los ciudadanos de esa región.

Es evidente que una vía de comunicación va a traer progreso en las vecindades de donde se construya. Principalmente si también tiene otros elementos asociados, tales como electricidad, seguridad, agua potable, entre otras cosas básicas. Pero también este beneficio esperable se lograría si se construye una carretera similar en otros lugares del país. Es aquí en donde se debe tomar en cuenta un factor crucial que diferencia a la propiedad en las cercanías de nuestra frontera y en el resto del país.

Es un hecho que, al haberse iniciado la construcción de la llamada trocha, se han vendido muchas propiedades de sus cercanías.  Me imagino que es debido al potencial de crecimiento que, con esa obra, tendrá la zona. Algo similar es lo que ha sucedido con zonas aledañas a la Costanera Sur o a la nueva carretera a Caldera. Los vendedores han visto una buena oportunidad para vender a un precio mayor lo que poseen y los compradores la han adquirido, en la expectativa de que podrán generar buenas ganancias que compensen esas inversiones.

Lo que pasa es que no hay plena propiedad privada plena en la frontera norte (y también al sur) del país.  Si usted es dueño de un terreno ubicado en las cercanías de la frontera y necesita hacer en él una construcción, no puede utilizar al primero como garantía para esa edificación: los bancos no aceptan esos terrenos como garantía.  Si usted quiere meter ganado en su propiedad, tampoco puede usar su tierra como garantía para obtener el préstamo bancario. A las tierras aledañas a las fronteras se les considera bienes de uso público, que no pueden ser objeto de posesión. Esto es, no pueden ser propiedad privada, sino tan sólo una concesión de hecho.

Esta limitación a la propiedad privada creo que constituye un obstáculo, tal vez más importante que otros, para que los ciudadanos de la frontera inviertan en mejorar sus tierras. Tal vez más que la ausencia de vías de comunicación y otros factores claves, como agua potable, seguridad y electricidad.  Cuando la gente no es propietaria de las cosas, al igual que sucede con el caso llamado “la tragedia de las propiedades comunes”, no surge el incentivo para procurar el progreso de aquello en lo que laboran, excepto para sacar una cosecha que no implique grandes inversiones. Sin un derecho pleno a la propiedad, no hay razón para que el “dueño” arriesgue su patrimonio en una inversión. Ello porque no hay garantía de que él se puede apropiar de los resultados de dicha inversión.  El día de mañana, el estado puede apropiarse de dicha inversión. No tiene seguridad jurídica de su propiedad.

Por ello, es mi opinión que, si en verdad se quiere lograr el desarrollo de nuestras tierras fronteriza, se otorgue plena propiedad privada a quien hoy usufructúa de esas tierras.  Así podrá darse el cuidado, la vigilancia, la observación y la supervisión, todos factores esenciales para la generación de riqueza de parte de un individuo o una empresa. No sería como ahora, en donde, al no haber propiedad, no existen los incentivos indispensables para que se dé ese aumento de riqueza. Con esa forma de propiedad, si así puede llamársele, condenamos a la pobreza a esos vecinos de nuestras fronteras.

Jorge Corrales Quesada

viernes, 15 de marzo de 2013

Viernes de recomendación

Para este Viernes de recomendación y a propósito de la elección del nuevo Papa, Jorge Mario Bergoglio, queremos compartir con ustedes un interesante artículo de Alberto Benegas Lynch, en el que aclara las confusiones ideológicas del entonces Arzobispo de Buenos Aires. Esperamos que, a partir de entonces, tanto Bergoglio como muchos otros líderes mundiales, comiencen a entender que solamente puede enfrentarse la pobreza con más libertad, más propiedad privada, más generación de riqueza, más emprendedurismo y no sobre la base de prejuicios y revanchismos plasmados en políticas públicas de corte redistribucionista.

jueves, 31 de mayo de 2012

Jumanji empresarial: derechos de los animales y propiedad privada

Esta no va a ser una defensa basada en la supuesta tradición de que la tauromaquia forma parte. Yo mismo nunca he pisado una plaza de toros y creo que no lo haré en lo que me resta de vida. Sinceramente no me atrae un espectáculo donde un tipo con un traje ultra ajustado juega a hacerse el muy macho a sabiendas que sus posibilidades de morir son ínfimas. Pero a mi parecer los reclamos de los amantes de los animales tienen carencias lógicas dignas de destacar, ambos grupos los que están a favor y lo que están en contra centran la defensa de su posición en tratar de poner en su lado la violencia estatal, ya sea para legalizar la tauromaquia o prohibirla. Voy a concentrarme en dos aspectos en los supuestos derechos de los animales y la propiedad privada de los mismos. Así mismo daré unas alternativas a los que les disgustan las corridas pero que no implican el uso de la violencia estatal para imponer su punto de vista.

Derechos de los animales

Muchos grupos que se muestran preocupados por los animales nos dicen que estos tienen derechos tal como los humanos, yo personalmente creo que no los tienen. Esto significaría que el animal es un ser racional que puede entender sus derechos y las obligaciones que estos conllevan. Pero pareciera que no es el caso, sería un desperdicio de nuestro tiempo intentar explicar el derecho de propiedad a un perro o gato. Pero esto es mas notorio cuando de forma incoherente son aplicados o exigidos según convenga. Me recuerda a los padres fundadores de USA, creían que todos los hombres tienen derechos inalienables salvo los negros.

Los defensores aplican un doble rasero y son incoherentes con lo que pregonan, no les molesta que se maten vacas en privado para poder disfrutar su carne todo el año pero se escandalizan cuando esto se lo realiza en espectáculos públicos. En ambos casos, me da pena decirlo, pero el toro termina servido en un plato. Mas grave aún es que estos justicieros de la madre tierra tienden a usar vacas muertas como prendas de vestir (chompas, botas y cinturones de cuero) y muchos de ellos son abiertamente pro aborto, esto quiere decir que valoran más la vida de seres inferiores como toros que de potenciales seres humanos. Si les molesta que se maten animales deberían ser vegetarianos extremos, esos que ni siquiera prueban huevo o leche. Lo de la leche suena absurdo e irracional pero si exigimos derechos para los animales es claro que manosear las tetas a diario es un atentado contra su dignidad.

Solo pido coherencia, si creen que los animales tienen derechos ¿por qué no lo exigen para todas las especies y en todas las circunstancias? ¿Imaginan la popularidad de sus propuestas al incluir prohibiciones de venenos y trampas para ratas o insecticidas? Bueno me dirán que exagero, que por higiene solo ciertos animales tienen derechos y otros no, por lo que debemos excluir a roedores e insectos del análisis. ¿Entonces son criminales sus empleados en un camal, o los pescadores? Entonces asegurarán que es una tradición comer carne animal y solo en esos casos es correcto matarlos. Por lo que llego a la conclusión que los que odian la tauromaquia lo hacen por simple estética; para ellos esta bien que se suspenda el derecho a la vida de los animales pero solo en los casos que se ajusten a su forma de pensar. Otra opción es que no soportan al tipo de gente que acude a este tipo de espectáculos.

Propiedad privada

John Stossel, un presentador de TV en EEUU, da siempre un consejo a los que quieren salvar a los animales, cómaselos! Suena absurdo a primera vista pero tiene su lógica, solo un grupo de animales tiene asegurada su salvación: los que tienen un dueño que usufructúa de ellos. Estos animales deben su larga o corta vida a sus propietarios, caso contrario estarían sometidos literalmente a la ley de la selva. Como dijimos anteriormente los animales no entienden derechos tan básicos como el de la vida por lo que por más que se lo expliquemos a un león este no vacilará en almorzarse una gacela.

Vacas, pollos, caballos, alpacas nunca estarán en peligro de extinción ya que son de propiedad privada, lo mismo aplica para el toro de lidia que existe gracias a la afición taurina. Caso contrario ¿qué pasaría con ellos si llegaran a prohibir la tauromaquia a nivel global? Al no tener mayor utilidad pasarían a ser parte de los animales que nos alimentan o se verían enfrentados a una lucha constante por sobrevivir en la naturaleza, que por cierto a diferencia de la películas de Disney ofrece un clima bastante hostil y peligroso.

Alternativas

Para el defensor de los animales, sobretodo aquel que come carne y en las protestas anti-taurinas luce orgulloso su chaqueta y botas de cuero, existen alternativas que pueden ayudar a su causa en el largo plazo. Estas sugerencias son válidas solo si se tiene respeto por la propiedad privada y la libertad de asociación de las personas. Esto implica que en ningún caso se debe apoyar el uso de la violencia estatal para regular el uso de propiedad privada de los dueños de los toros y de las recintos donde estos espectáculos se dan, tampoco es válido el uso de vandalismo contra los dueños o los aficionados o su propiedad.

Enumero las cuatro alternativas, la primera alternativa disponible es bastante obvia, no atender este tipo de espectáculos de forma presencial o virtual; la segunda es evitar toda asociación con personas y empresas que apoyan la tauromaquia; la tercera es iniciar una campaña de educación para ganar adeptos a la causa y en el futuro esperar que los gustos cambien y el arte taurino se desvanezca por falta de afición; la última es tomar en serio los principios que digo poseer y dejar de consumir todo producto derivado de animales, de seguro no será una tarea fácil.

Tomado del blog Capitalista 101

jueves, 15 de marzo de 2012

Jumanji empresarial: propiedad, un concepto clave


No es un secreto que, en Costa Rica, practicamos el hábito de querer tapar el sol con un dedo. De allí que cuando presionamos a los políticos para promover una legislación regulatoria destinada a cambiar la cultura de la gente, de acuerdo con la visión moralista o sanitaria de los grupos de presión, cobijados bajo el manto sagrado de sus asociaciones, quienes creen poseer el monopolio de la sanidad moral o los conocimientos sociológicos necesarios juegan de ingenieros sociales. La excusa que utilizan, por lo común, es que el ciudadano promedio no solo carece del conocimiento indispensable, sino que tampoco posee un sentido de responsabilidad básico para tomar las decisiones pertinentes.

Claro que, dentro del vocabulario de estos ingenieros sociales, la palabra "irresponsable" es sinónimo de desobediencia y no de la capacidad de cada individuo de responsabilizarse por sus propios actos. Pero si definimos "responsabilidad" como la capacidad o condición de todo ser humano de poder atestiguar o asumir una deuda por las consecuencias, como actor primario de un acto especifico que causa un efecto en las vidas de otros seres; entonces, bajo esta definición, es contradictorio ecualizar responsabilidad con desobediencia, dado que una persona no puede ser responsable de sus propios actos, si a la vez está forzado a obedecer una directriz que ha sido formulada por alguien más.

Con esto en mente, si lo que realmente deseamos es una sociedad con ciudadanos responsables, entonces debemos borrar de nuestra cabeza la necesidad de que estos sean obedientes o sumisos y tenemos que concentrarnos en generar una continua conciencia de que cualquier acción tiene consecuencias y que todos estamos sujetos a ser llamados a atestiguar por nuestros actos y a asumir nuestra deuda social.

Sin querer ahondar en temas que conciernen más a psicólogos infantiles, existen muchas técnicas o rutinas de condicionamiento educativo que los padres de familia y educadores pueden utilizar para estimular un sentimiento de responsabilidad en los jóvenes, basado en el derecho natural de autoposesión y la condición de no agresión hacia otros. Pero, desde el punto de vista económico, es poco lo que podemos avanzar si la mayoría de la gente no tiene la posibilidad de acceder o no entiende un concepto que prácticamente precede al sentimiento de responsabilidad; y este es, simplemente, el concepto de "propiedad", la clave que mejor explica el problema.

"Perdonad, y seréis perdonados" y "No hagáis a otros lo que no te gustaría que te hagan a ti”, dicen los evangelios. Pero, para perdonar a alguien, este tiene que haber aceptado antes su falta y ser consciente de que es también el dueño de sus decisiones. Lo cual implica, por deducción, aceptar dos cosas: su autoposesión y el derecho a la libertad individual.

En psicología, cuando la persona asume la responsabilidad de sus actos, se dice que es dueño de hecho de sus decisiones. Entonces, en un sentido práctico, responsabilidad es la propiedad de nuestras propias decisiones. Por eso, el énfasis en una sociedad, debe de ser el de fomentar el ciclo económico: especialización, "propiedad" e intercambio libre. El mero hecho de ser propietario convierte al individuo en una persona responsable de su propiedad y defensor de un sistema legal que no solo proteja sus bienes, sino el bien de nuestros prójimos. ¿Y acaso no es esto mismo lo que buscamos?

Andrés Pozuelo Arce

jueves, 8 de marzo de 2012

Aniversario de ASOJOD


Hoy hace 5 años, nació un proyecto dirigido a defender y difundir las ideas de la libertad, especialmente los planteamientos del objetivismo, la escuela austriaca de economía, el racionalismo crítico popperiano y otras corrientes que ponen el énfasis en el individuo y sus derechos, en la protección de la propiedad privada, en la reducción y control del Estado y el gasto público, la denuncia contra la corrupta intervención de los gobernantes en nuestras vidas y otros problemas que, en todo este tiempo, hemos abordado de una forma dura, crítica, sin anestesia ni miramientos, socavando incluso las bases de lo "políticamente correcto".

En este día tan especial, queremos agradecer a todas las personas que han participado. Mencionamos apenas a algunos de los que nos han dado su gran aporte y que todavía siguen dándolo: Jorge Corrales, Andrés Pozuelo, Mario Quirós, Federico Malavassi, Adrián Brenes y Felipe Echandi. También agradecemos enormemente a nuestros lectores, quienes sacan su tiempo diario para ver nuestros artículos y hacen sus aportes con comentarios.

¡Celebremos en este día un aniversario más de la defensa de la libertad!

viernes, 4 de noviembre de 2011

Viernes de recomendación


Para este Viernes de recomendación, queremos compartir con ustedes el célebre ensayo de Frederic Bastiat, "El recaudador de impuestos", que consiste en una fábula de la angurria y voracidad fiscal, en tiempos cuando el Estado costarricense nos pretende aturuzar con un paquetazo de impuestos para financiar sus payasadas.

jueves, 28 de octubre de 2010

Jumanji empresarial: sacrificar al cerdo

Con bombos y platillos, el improductivo Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) anuncia su nuevo catálogo de trámites que incluye los 1.780 trámites que componen el marco empresarial de nuestro pequeño pero complejo sistema socioeconómico. Aún más significativo es el anuncio, por parte de esa cartera, de que este nuevo catálogo ya incorpora las reformas regulatorias que han surgido del proyecto de mejora regulatoria del gobierno actual.

Los colectivistas siempre han señalado que la intervención del gobierno es necesaria para: 1) proteger a la sociedad de los costos externos, vía regulación, provenientes de las actividades económicas; 2) redistribuir riqueza; y 3) proveer servicios que el mercado suministraría de modo ineficiente. Sobre el primer punto, objeto de esta modesta contribución literaria, creo conveniente señalar que, aunque la existencia de una externalidad o “falla de mercado” es condición necesaria para la acción del Estado, no es sin embargo una condición suficiente para generar otros costos externos o efectos negativos causados por la regulación.

La observación e identificación de “pseudofallas” del mercado, aparte de que indica una ignorancia voluntaria y radical, es casi un deporte en las trincheras colectivistas. Pero la intervención regulatoria, producto de una hiperreacción ante el menor indicio de un costo externo, genera siempre costos externos propios (consecuencias no previstas) que deben confrontarse con los potenciales beneficios de dichas acciones. Entre estas consecuencias se encuentra el “aumento en los costos de transacción, costos de búsqueda e información, costos de negociación y de decisión, costos de políticas y reforzamiento, todo lo cual representa una pérdida de recursos debida a la ausencia o distorsión de la información” (Williamson 1975, 1985).

También podemos enfrentar la intervención estatal con la necesidad de garantizar los derechos de propiedad, claves para el desarrollo económico y social de un país. Los derechos de propiedad suelen ser acordados más eficientemente por los mismos individuos o empresas, pero no se elimina la necesidad de que estos sean protegidos por el “imperio de la ley”. Según Gerald P. O´Driscoll Jr. y Lee Hoskins, en su tesis “Derechos de Propiedad (la clave del desarrollo económico)”, los dos elementos esenciales de los derechos de propiedad son: 1) el derecho exclusivo a usar los propios recursos como se juzgue conveniente, siempre que no violen los derechos de un tercero; y 2) La capacidad de los individuos para transferir o intercambiar estos derechos a voluntad. El grado en que se respeten esos elementos y se exija su cumplimiento determina la eficiencia con que se asignan los precios de bienes y servicios dentro de una economía. Y resumen los autores que “cuanto mas fuerte es el sistema de derechos de la propiedad privada, tanto mejor es la economía para asignar con eficiencia y ampliar las oportunidades de creación de riqueza”.

Claro que para las mentes estilo MEIC, un ministerio de por sí tan antieconómico, entender conceptos tales como costos de transacción y derechos de propiedad es como querer que un cochinito entienda el por qué de la tradición de comer el apetecido cerdo en las fiestas navideñas. Simplemente lo hacemos para festejar y por eso sacrificamos al puerco: ¡no hay otra salida!

Andrés Pozuelo

miércoles, 5 de mayo de 2010

Irrespeto a la propiedad privada


El día de ayer, don Oscar Arias tuvo otra de sus ocurrencias: develar una placa donde, según él, se construirá la nueva Casa Presidencial, a pesar que los terrenos no han sido comprados. Ante la pregunta de rigor, el señor Presidente contestó lo que los socialdemócratas y demás colectivistas siempre han pensado: si no quieren vender, se les expropia.

Una vez más, este tipo de personas nos demuestran que consideran la propiedad privada no como un derecho inalienable del ser humano, sino como una mera concesión graciosa del Estado, revocable cuando al buen funcionario público se le ocurra. El irrespeto a la propiedad que las personas han conseguido a base de esfuerzo y trabajo, puede aparecer si a quienes detentan el poder político consideran que su interés está por encima del interés de los propietarios, para lo cual se vale del mecanismo de compulsión y coerción que es el Estado.

Así, si uno no se adapta a lo que el angelical gobernante desea, el uso de la fuerza se vuelve un imperativo para pisotear los derechos individuales. Quedamos avisados.

viernes, 22 de enero de 2010

Para este Viernes de Recomendación, queremos presentarles un interesante ensayo de Richard Pipes, titulado "Propiedad y libertad: la piedra angular de la sociedad civil", donde el autor hace un repaso histórico del surgimiento de ambas instituciones y explica su importancia dentro del desarrollo de la humanidad.

lunes, 18 de enero de 2010

Tema polémico: zona marítimo-terrestre


Para este Tema polémico, en ASOJOD queremos abordar la situación en que se ven las personas que habitan en la zona marítimo-terrestre en cuanto a la tenencia de propiedad privada y la afectación negativa en que viven, respecto a las oportunidades para generar riqueza, pues la Ley N° 6043, Ley de Zona Marítimo-Terrestre, representa una clara violación al derecho de la propiedad privada y genera grandes limitaciones para que los pueblos costeros se puedan desarrollar adecuadamente.

Esta ley estipula que todo el terreno ubicado en la franja de 200 metros de ancho a lo largo de los litorales de ambas costas del país no puede ser objeto de informaciones posesorias e impide a los particulares apropiarse de ellos ni legalizarlos a su nombre. En otras palabras, todo el terreno a menos de 200 metros de la costa le pertenece al Estado. Esta franja está dividida en dos secciones: la Zona Pública, que son los primeros 50 metros, que no pueden ser objeto de ocupación de ningún tipo a menos que el Estado así lo decida porque la obra será "en beneficio de todos los ciudadanos" o instalaciones turísticas de "notoria conveniencia para el país". La otra es la Zona Restringida, en la cual los particulares si pueden realizar obras de infraestructura pero por medio de concesión y el plazo de esta puede ser de 5 a 20 años con posibilidad de una prórroga de 20 años más.

Ahora bien, una gran parte de la actividad económica de las provincias costeras de nuestro país está estrechamente relacionada con los litorales. La actividad pesquera es fuente de ingreso de muchísimas familias de bajos recursos, muchas de las cuales tienen su residencia, lógicamente, dentro de la zona marítimo-terrestre. Sin embargo, estas personas no cuentan, muchas veces, con título de propiedad de sus residencias y esto las imposibilita a adquirir un préstamo bancario pues no pueden utilizar su vivienda como garantía, con la consecuente falta de oportunidades para que desarrollen pequeños emprendimientos por su propia cuenta. Por si fuera poco, aquellos que se aventuran a montar una empresa (verdadera aventura por la maraña de trámites, impuestos, permisos, pagos, licencias, etc que caracterizan a nuestro país), deben hacerlo en régimen de concesión, cuyo vencimiento provoca que vivan en constante riesgo de que, al finalizar, el Estado les deje en la calle.

Otra actividad seriamente perjudicada con esta ley es la ligada con el turismo. Inversionistas nacionales y extranjeros probablemente optan por no invertir en estos terrenos para hacer hoteles y restaurantes por el simple hecho de que saben que lo que construyan no será propiedad de ellos y están sujetos a que esta inversión caiga en manos del Estado. Además, vender esa propiedad en algún momento dado sería más difícil puesto que no puede contar la facilidad de que sea adquirida por medio de un préstamo bancario.

Si, como hemos visto, las limitaciones establecidas por esta norma no generan beneficios para los pobladores, entonces ¿para qué existe? Una de las razones principales por la cual se creó esta ley es por motivos de conservación del medio ambiente. No obstante, en ASOJOD nos preguntamos de qué manera el hecho de dejar la decisión de las obras de construcción en esta zona en manos de las municipalidades o el Estado ayuda a mejorar el medio ambiente, si las edificaciones que se construyen en esa área deben de contar con los mismos permisos que cualquier otra edificación fuera de la zona marítimo terrestre. Permisos que supuestamente deben asegurarse de que el impacto en el medio ambiente sea razonable. Por el contrario, al pasarle esa capacidad de decisión a las municipalidades lo único que se genera es que la distribución de esas tierras para obras de infraestructura responda a intereses políticos y se genere mayor corrupción.

Todo lo anterior reafirma un punto que en ASOJOD siempre hemos enarbolado: que las regulaciones y protecciones, contrario a lo que se cree, siempre terminan perjudicando a los ciudadanos.

martes, 8 de diciembre de 2009

Los riesgos a la propiedad privada



Como en este país somos expertos en copiar las malas ideas, queríamos advertir de un nuevo concepto que amenaza con poner en peligro absoluto la propiedad privada. En Estados Unidos se ha desarrollado el concepto de: "Eminent Domain", el cual permite que el Estado expropie a sus ciudadanos para permitir el desarrollo de proyectos PRIVADOS que el ominisciente planificador central considera deseables para la ¿sociedad?

Es cierto que en Costa Rica la propiedad privada puede ser expropiada para impulsar proyectos estatales de interés general, pero de ninguna forma se puede el Estado expropiar para darle esa zona a entes privados para que desarrollen sus actividades privadas.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Tema polémico: la envidia y el socialismo


El Tema polémico de hoy, en ASOJOD queremos comentar un poco sobre la forma en que funciona la ideología socialista. Para esto, queremos empezar el análisis con la siguiente pregunta: ¿Cuál es la actitud de las personas cuando alguien logra tener éxito en algún aspecto de la vida, un éxito basado en el esfuerzo personal y apegado a la responsabilidad ante la ley? Comúnmente hay dos tipos de reacción: las personas que, admiradas, tratan de obtener una enseñanza del éxito alcanzado con el objetivo de obtener resultados similares y las personas que ven el éxito alcanzado con repudio y envidia y les molesta no haber obtenido los mismos resultados aún cuando el esfuerzo invertido fue diferente. Hay un término para el comportamiento de este segundo grupo de personas: envidia.

Empujados por esta envidia, muchas personas de este segundo grupo consideran que el individuo que alcanzó lograr esa meta debería obligadamente compartir los beneficios obtenidos con el resto. ¿Cuál es la justificación para esto? Pues la excusa es que no es justo que esa persona esté en condiciones diferentes a otras. Suena ilógico, sin embargo, es mucha la gente que piensa de esta manera. Tal "argumento" se ha convertido en toda una ideología y su nombre es Socialismo, con la cual se han creado conceptos para "denuciar" lo anteriormente señalado: lo han llamado injusticia social. Según el credo de la injusticia social, la persona que se esforzó en la vida y obtuvo riqueza como resultado es el villano y el castigo que merece es la pérdida de lo suyo para repartirlo entre todos los demás.

En ASOJOD creemos en que todas las personas deben de contar con la libertad de luchar para tener éxito en la vida sin que luego nadie se lo arrebate: por eso defendemos la propiedad privada. Se trata del resultado de un esfuerzo basado en la legalidad, en la dedicación personal, la empresarialidad, en el uso de la voluntad y la libertad y, en fin, en la premisa de tratar a todos como comerciantes, intercambiando valor por valor. Cuando esa forma de pensar es aplicada por un grupo de personas conviviendo en sociedad, el resultado es impresionante. Las personas, cada una luchando por obtener sus metas personales, terminan beneficiando a otras durante el proceso, generando riqueza en forma colectiva. Para poder desarrollar un negocio, esa persona va a requerir contratar bienes y servicios y esos negocios que se contratan van a requerir otra variedad de bienes y servicios para su desarrollo. Esta situación continúa repetidas veces dando como resultado un beneficio colectivo que, empujado por necesidades individuales, permite abrir espacios para que otros obtengan riqueza o éxito.

Por otro lado, los socialistas piensan diferentes. Creen que es necesario distribuir la riqueza para que todas las personas tengan igualdad de condiciones sin importar el grado de esfuerzo que cada una invierta o el riesgo que corra en una operación. Esta forma de pesar tiene dos grandes debilidades: la primera es que el sistema no contempla que, para poder distribuir la riqueza es necesario primero generarla (como bien decía Rand, "para distribuir primero hay que crear" y esa creación sólo se da en un marco capitalista, de pleno respeto por la propiedad privada); la segunda es que en el socialismo no hay ningún tipo de incentivo para que alguien o algunos generen riqueza pues, ¿de qué sirve generarla si luego va ser arrebatada por el sistema? En ese sentido, la historia ha evidenciado que en toda sociedad socialista, la pobreza, la falta de innovación, el totalitarismo, el éxodo y la desgracia son comunes denominadores. Llevaba razón Churchill cuando decía que "el vicio inherente del capitalismo es el desigual reparto de riqueza. La virtud inherente del socialismo es la equitativa distribución de la miseria".

Evidentemente, el socialismo no es un sistema basado en sentido común y lógica; es un sistema basado resentimiento y mediocridad, en la esclavitud y el despojo institucionalizado. En otras palabras, es un sistema creado para que las personas envidiosas puedan obtener una gran porción del pastel sin haber hecho el esfuerzo correspondiente, basándose en definiciones arbitrarias de lo que es justo. Es un sistema que ve a los individuos que se diferencian del resto por sus méritos como amenazas y odia la innovación pues quiere decir que alguien está haciendo algo diferente que, probablemente, deje en evidencia su rezago.

Los que creemos en el mercado y en el capitalismos no vemos el éxito personal con envidia, todo lo contrario, lo vemos como un gran mérito. No creemos que la felicidad sea sinónimo de igualdad. No creemos que la envidia deba impulsar nuestros actos y nuestra forma de pensar. Creemos en la riqueza se puede crear en beneficio de todos y para poder lograr esto no podemos recriminarle ni quitarle a nadie su propiedad en beneficio de otros.

Por eso en ASOJOD siempre hemos defendido a ultranza que cada invididuo sea un fin en sí mismo, lo que significa que tenga plena libertad para buscar sus fines -por diferentes que sean- y que los resultados -positivos o negativos- sean sólo suyos.

lunes, 10 de agosto de 2009

Tema polémico: impuestos, formas de recaudación


En ASOJOD creemos que todos los individuos tenemos derecho natural a la vida, a la libertad y al goce de sus propiedades. Estos derechos son los más importantes que poseemos, por lo que es necesario asegurarlos y garantizarlos en la vida en sociedad. Esta es, en resumidas cuentas, la labor fundamental del Estado. Así las cosas, el Estado de Derecho tiene, como función primordial, el establecimiento y la administración de un sistema de justicia que regule los derechos y deberes del individuo con respecto a los demás.

Para poder cumplir con esta labor, el Estado tiene que financiarse de alguna forma y normalmente se recurre al cobro de impuestos. La naturaleza obligatoria del impuesto lo convierte en una medida inmoral, pues es un arrebato de la propiedad de cada individuo, por lo que resulta irónico pensar que el Estado, cuyo objetivo es velar porque se respeten los derechos de los individuos, se financie por medio de impuestos. A pesar de esta evidente contradicción, en ASOJOD estamos conscientes que es inviable la eliminación por completo de los impuestos como forma de financiamiento del Estado. Lo que si creemos es que es necesario un sistema tributario que logre el mínimo nivel de recaudación, de modo que distorsione lo menos posible el sistema económico.

Según datos del Banco Mundial, mientras que en los países Europeos la carga tributaria ronda entre el 35% y el 45% del PIB, en Latinoamérica se encuentra entre el 10% y el 24% del PIB. Sin embargo, estos datos son engañosos pues no incluyen varios impuestos que son significativos en la región, como las cargas sociales, el impuesto inflacionario y algunos impuestos municipales. Las cargas sociales, cuotas patronales y obreras ascienden al 35% del salario de los costarricenses y son un impuesto de seguridad social y el impuesto inflacionario ha sido en de un 17% anual en promedio durante los últimos 35 años. La realidad es que la carga tributaria en Latinoamérica es demasiado elevada y Costa Rica no es la excepción.

Actualmente contamos con un sistema tributario demasiado complejo, lleno de una gran variedad de impuestos y excepciones. Esto lo único que genera es que la recaudación sea muy ineficiente y aumente la corrupción y la evasión fiscal. Según el último informe sobre evasión fiscal elaborado por el Ministerio de Hacienda:

Una de las características del sistema tributario que impera en Costa Rica es su complejidad; que ha quedado manifiesta por la existencia de leyes específicas que crean distintos impuestos y por el resultado de múltiples reformas experimentadas a través de los años y a la aplicación sucesiva de leyes y decretos que exoneran diversos bienes y servicios, así como la exención a diferentes instituciones públicas y privadas; que complican el control y fiscalización de los tributos. Esta situación provoca una situación de injusticia horizontal, es decir un tratamiento impositivo entre contribuyentes de una misma actividad económica y una obstrucción al control fiscalizador por parte del ente impositivo, lo que ocasiona una estimulación a la evasión.

A esto se le debe sumar el hecho de que el retorno del Estado es muy poco, dando como resultado la ausencia de seguridad ciudadana, un sistema judicial inefectivo, bajos niveles de educación y salud e infraestructura pobre. Según la encuesta Latinómero 2005, en Costa Rica solo un 12% de la población confía en el buen uso de los impuestos, pues el Estado destina sus recursos a muchas actividades que no le competen.

¿Cuál es la reacción de los contribuyentes? Los contribuyentes respondemos con desacuerdo y desconfianza al sistema tributario actual. El resultado es un elevado nivel de elusión y evasión fiscal tanto legal como ilegal y un aumento de los negocios informales. Nos explicamos: la elusión fiscal consiste en evitar el pago de impuestos aprovechando los portillos existentes en la ley. Como se había analizado antes, el sistema tributario de nuestro país es sumamente complejo , característica que permite a las personas, tanto jurídicas como físicas, encontrar formas de evitar el pago. La evasión, en cambio, es la forma ilegal de no pagar impuestos. Nuevamente, el hecho de tener un sistema tan complejo, propicia que los contribuyentes no paguen sus impuestos e incremente la existencia de corrupción.

Por su parte, los negocios informales existen porque no les queda otra opción, dada la elevada carga tributaria. Al ser ilegales, ven opacadas sus oportunidades de crecimiento y el acceso al sistema judicial para resolver conflictos contractuales.

Por eso, en ASOJOD creemos que es necesario buscar otras formas de recaudación de impuestos que sean menos complejas, menos injustas y que mejoren la competitividad del país ante la constante necesidad de una mayor entrada de inversión extranjera directa. Un sistema que consideramos podría ayudar a resolver una gran mayoría de las debilidades de nuestros sistema tributario actual es el adoptado por varios países de Europa Oriental y Rusia conocido como “low flat tax”.

Este sistema consiste en aplicar una única y competitiva tasa de impuesto sobre la renta a todos los contribuyentes indiferentemente de si son personas físicas o jurídicas y sin importar el tipo de actividad que realicen. Esta base tomaría en cuenta todos los ingresos percibidos sin hacer ningún tipo de excepción o exclusión. Es un sistema simple y transparente, por lo tanto, es fácil de administrar y, al ser la tasa baja, disminuye las posibilidades de evasión fiscal. Cuando existen altas tasas impositivas, las personas de más recursos pueden pagar abogados y contadores que les ayuden a evadirlas y las de menores ingresos, por su propia condición, prácticamente no las pagan, lo que termina generando que la carga pese sobre las personas de ingreso medio. Pero, con un “low flat tax”, los ricos podrían encontrar más barato pagar sus impuestos que a los abogados y contadores, los pobres quizá podrían aportar algo y se liberaría la presión fiscal, al menos en buena parte, sobre la clase media -la que más miembros tiene en el país.

El “low flat tax” permitiría un aumento en la capacidad de financiamiento del gasto público, una distribución más justa de la carga tributaria y la creación de un contexto tributario que incentive el crecimiento económico.

Este sistema ha dado muy buenos resultados en varios países del mundo. La primera vez que se aplicó el “flat tax”, fue en Estonia, en 1994, por medio de una tarifa única del 26% para la renta personal y corporativa. Al observar el grado de éxito, sus países vecinos, Letonia y Lituania, lo implementaron también. El “flat tax” dejó en evidencia que era una herramienta no solamente efectiva para recaudar impuestos, sino que también propiciaba la libertad económica, por ende, el crecimiento económico. Fue en el 2001 que el “flat tax” pasó a la fama con su implementación en Rusia. Esa nación introdujo el concepto de “low flat tax” que consistía en una tasa impositiva menor al 15%. La gran ventaja de tener una tasa baja fue que incentivaba el pago de los impuestos en todas las clases sociales y sectores de la economía. Luego de implementar un sistema de “low flat tax” con una base del 13%, obtuvo un incremento en la tributación en términos nominales del 46%.

Este sistema tributario aplicado ya en varios países del mundo demuestra que existen otras maneras de financiamiento estatal más justas y eficientes que facilitan el adecuado desarrollo económico y social. Claro está, reiteramos que los impuestos son en esencia una violación al derecho de propiedad de las personas; sin embargo, dado que deshacernos de ellos no es una opción realista, el “low flat tax” demuestra que existen otros caminos más afines a estos principios de libertad.