Mostrando las entradas con la etiqueta refinería china. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta refinería china. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de marzo de 2016

Tema polémico: RECOPE sigue pasándonos factura

En los últimos días asistimos a un espectáculo casi inédito: una rebaja importante en el precio de un servicio o bien público regulado: el precio del combustilbe disminuyó en aproximadamente ¢116. Curiosamente la lógica con la que se regularon estos precios -torcida dicho sea de paso- es evitar que "las fuerzas del mercado" disparen el precio de bienes o servicios sensibles para la población, como lo son electricidad, agua, combustibles, tarifas de transporte público, telecomunicaciones, entre otros, pero en la realidad pasa lo contrario, como lo hemos demostrado hartamente los liberales: el precio de los servicios o bienes regulados es mayor que el de los que se encuentran en competencia pues al no poder concurrir varios oferentes, no es posible generar condiciones en las cuales el consumidor se vea beneficiado con mejor calidad, precios más bajos, etc. 

Para muestra un botón, a propósito del combustible: como publicó en redes sociales hace poco el Diputado Mario Redondo, resulta que hoy día tenemos el mismo precio internacional del petróleo que en el año 2004: $36/barril; en ese entonces, el precio que fijó la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) para el combustible en las gasolineras era de ¢281/litro, pero con la rebaja "histórica" que vivimos los costarricenses, dicho precio apenas cayó hasta los ¢538/litro. ¿Qué provoca que a igual precio internacional de petróleo, tengamos que pagar casi el doble que hace 12 años? 

La respuesta no es, definitivamente, la inflación, ya que para ese año, la tasa de este fenómeno era de 13.1% según datos del Banco Central mientras que en la actualidad alcanza el -0.8%. La razón es una: RECOPE. Este verdadero elefante blanco viene trasladándole a los consumidores, desde hace muchísimos años, el costo de sus errores, sus ineficiencias, sus abusivas convenciones colectivas e incluso, las aventuras empresariales en las que literalmente se embarca.

El último capítulo de esta historia de terror fue el entuerto de la refinería con China. Para hacer corta la historia, en 2009 RECOPE y la Compañía Nacional de Petróleo de China (CNPC) concretaron un Acuerdo para conformar una empresa conjunta llamada SORESCO que desarrollaría la refinería de Moín. Para empezar, cada una debía aportar la friolera de $50 millones. 

Para hacerlo, como es típico, tuvieron que realizar estudios de preinversión, prefactibilidad, factibilidad, análisis de riesgo y demás hongos. Por eso, en 2010 SORESCO contrató a la empresa HQCEC para realizar varios de esos estudios y cuando el resultado salió como lo esperaban, pretendían continuar con el proyecto.

No obstante, la Contraloría General de la República detectó que los estudios de preinversión estaban basados en supuestos erróneos, no había un adecuado análisis de riesgo ni se adaptaba a las características del mercado costarricense, como lo es operar una actividad monopólica con precios regulados, por lo cual, eran poco confiables. Por si fuera poco, encontró que la empresa HQCEC era parte del mismo grupo de interés económico al que pertenece CNPC, lo cual minaba aún más la credibilidad de los resultados. A raíz de todo esto, ordenó a RECOPE no utilizar dichos estudios y desde entonces, el proyecto se encuentra paralizado. 

En 2015, el informe RIE-008-2015 de la Intendencia de Energía de la ARESEP evidenció que los $50 millones aportados por RECOPE para la conformación de SORESCO habían salido de los ingresos ordinarios de la institución. Siendo que casi la totalidad de esos ingresos son obtenidos por la venta de derivados del petróleo, es fácil comprender que los famosos $50 millones salieron del único lugar que podían salir: el bolsillo de los consumidores. 

Eso explica, en buena parte, por qué los costarricenses pagamos tantísimo dinero por los combustibles cuando otros países tienen precios mucho más asequibles. Claro, ellos no tienen que cargar con un anquilosado e inútil monstruo llamado RECOPE.  

¿Qué proponemos? Simple: parar esta aventura de terror, cerrar RECOPE y permitir la libre importación, almacenamiento, distribución y venta del petróleo, crudo o refinado y sus derivados, para así lograr obtener un mercado competitivo en esta materia y que eso se refleje en un decidido esfuerzo de los oferentes por darle a los consumidores mejores precios y mejor calidad en lo que compran.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Desde la tribuna: apuntes acerca del problema de RECOPE

A modo de introducción:
El 18 de junio de 2013, la doctora Mónica Araya, especialista en Política Climática y Desarrollo, suscribe una carta abierta al Ministro de Ambiente de Costa Rica.  En dicha misiva comunica su renuncia a la delegación costarricense de negociadores en cambio climático.  Con gran precisión señala que justifica su decisión en una seria inconsistencia gubernamental:  “Hemos apostado por un modelo de desarrollo limpio e incluso anunciamos al mundo que seríamos carbono neutral para el año 2021.   Sin embargo, al estar tan cerca de tomar un préstamo de China para que el país cuente con una moderna refinería de petróleo, con un valor de $1.300 millones, va en contra de nuestro liderazgo ambiental.  ¿Cómo un país que se ha fijado la meta de descarbonizar nuestra vía de desarrollo tendrá credibilidad cuando al mismo tiempo se endeuda en nombre de  los combustibles fósiles? Esta inconsistencia amenaza con deshacer dos décadas de liderazgo de Costa Rica en este tema y no tengo otra opción más que hablar en nombre de los y las costarricenses y de las esperanzas de personas vulnerables al cambio climático”.  Más adelante indica:  “El tema de fondo.  El gobierno y usted en particular le deben a Costa Rica  un debate abierto y honesto sobre la refinería. ¿Por qué necesitamos una refinería?  ¿Y quién decidirá?”.

El 20 de junio siguiente la Contraloría General de la República, en la tramitación de una denuncia, en relación con el curioso estudio de factibilidad de la futura refinería, resolvió  ordenar a Recope: “Abstenerse de utilizar el estudio de factibilidad realizado por la empresa HQCEC y cualquier otro estudio que se haya basado en los resultados de éste, para sustentar acciones relacionadas con la ejecución del referido proyecto de ampliación y modernización de la Refinería de Moín y adoptar las medidas pertinentes de frente a lo indicado en el presente oficio”.

En lo elemental, la Contraloría determina que la empresa que realizó el estudio  (HQCEC) está relacionada con la empresa estatal petrolera China National Petroleum Corporation (CNPC), socia de Recope en una entidad común (Soresco), constituida para realizar el proyecto.

Para llegar a este estado de cosas, se había invertido una suma cercana a los cincuenta millones de dólares en estudios y tratativas.  Una buena parte de esta suma ha sido aportada por el monopolio estatal de Recope.

El Ministro citado, Rector de la actividad, en lugar de sentar responsabilidades y sanciones, luego de tan mayúsculo desacierto, solicita a Recope un “Plan B”.
Lo que mal empieza, mal termina:
La historia de Recope se remonta al intervencionismo estatal que se inicia en con la Junta de Gobierno de 1948.  Ello es paradójico, pues en tanto la Asamblea Constituyente más bien diseña un gobierno semipresidencialista o semiparlamentario, considerando que los problemas nacionales se debían a la concentración de poderes en el Ejecutivo y en tanto se aprobaban garantías para proteger la libertad y mayor control del gobierno, la Junta de Gobierno estatizó la banca, la producción de electricidad y las telecomunicaciones.   Al sumar ello a algunas instituciones preexistentes (como el Banco de Seguros) se va construyendo un Estado interventor y monopolista de varias actividades.

Posteriormente, este Estado promueve un plan de sustitución de importaciones y proteccionismo industrial.  En tal marco, para el 16 de mayo de 1961, se crea Recope  (por parte de la Allied Chemichal) y en modo de industria protegida se importa una refinería vieja, que se usaba en el norte de África.  Ni siquiera servía para refinar crudo, sino que tenía que utilizar un cóctel. 

Era evidente que el proteccionismo industrial era posible hacer estos negocios.  A final de cuentas, era difícil competir con quien tiene las ventajas y las protecciones.

Hay un mercado cautivo que no puede buscar calidad ni mejor precio ni tiene opciones de la competencia.

Los años setentas terminaron de complicar la situación nacional.  Se aprobó la Ley de Presidencias Ejecutivas, para que el Ejecutivo tuviese una participación directa en una serie de instituciones autónomas (sobre todo las financieras), se aprobó la CODESA  (Corporación Costarricense de Desarrollo SA) y sus sociedades hijas.  Era la intromisión general del Estado y su gestión como Estado-empresario. 

En tal tesitura, no era de extrañar que de muy buena el gobierno aceptara la oferta de comprar la fracasada refinadora en un dólar.  De tal modo, en 1974 se adquirió Recope SA en un dólar, pero cargada de una millonaria deuda en divisas (de la que quedaron eximidos los accionistas costarricenses).
La aventura refinadora había sido un completo fracaso, no había buena calidad de los combustibles, los precios no correspondían a lo que se esperaba en calidad y el abastecimiento no era seguro.

Para reforzar la compra se aprobó la Ley Nº 5508 de abril de 1974.  Fue la primera ley que estatuía el monopolio.  Tal ley consolida la intervención estatal monopolística en el área de combustibles derivados del petróleo.  Determina a Recope como monopolio estatal en la forma de sociedad anónima.   En ella se conceptúa al Consejo de Gobierno como asamblea de accionistas de la indicada sociedad .  Es de rememorar que, en tal carácter de asamblea de accionistas de Recope, el Consejo de Gobierno ha llegado incluso a determinar el octanaje de la gasolina.

Dicha ley no incluyó la distribución de combustibles  en el monopolio, pero las compañías dedicadas a ello fueron retirándose del mercado costarricense (sobre todo las que habían estado dedicándose a este giro antes de la institución del monopolio).

Empiezan a darse situaciones deplorables:  para muchos Recope se convirtió en la caja chica del Estado, los precios se manipulan a conveniencia del gobierno, empiezan las gollerías para quienes trabajan en la refinadora y, además, aparecen los privilegios de los “políticos-ejecutivos” de la sociedad anónima.
Asimismo, se acuña la expresión de “actividad estratégica” en relación con las actividades de Recope.
Muchos más tarde se concluye que Recope no goza del “monopolio completo” y, por tal razón, se aprueba la Ley Nº 7356 de 24 de agosto de 1993, que determina en favor del Estado el monopolio de importación, refinación y distribución al mayoreo de petróleo crudo, derivados y naftas y da su administración a la sociedad Recope.

Este gestión en favor del “monopolio completo”  se aprueba aceleradamente por la presión sindical de Fetral (Federación de trabajadores limonenses) y grupos afines.

Esta situación es abiertamente inconstitucional, pues la institución del monopolio violenta los derechos ciudadanos básicos, el concepto de libertad, el bien común (hay menos calidad, más precio y menos libertad).  No hay cómo escoger , hay falta de control del poder y causa problemas y conflictos en áreas de la actividad humana tuteladas por la Constitución Política.

Asimismo, hay violación del Principio-Derecho de Libertad tal y como resulta de la conjunción de los artículos 28 (definición ontológica de la libertad, en contraposición al principio de legalidad) y 46 (libertad de empresa y comercio) de la Constitución Política.

Es obvio que rebasa los límites para la actuación pública y, además, constituye una amenaza para la actividad privada.

Además, convierta en acciones públicas las que, por naturaleza, no lo son.  Ni jurídica ni técnicamente es razonable el monopolio de Recope para realizar los fines constitucionales, más bien se opone a ellos.  Va mucho más allá de una regulación excesiva de la actividad privada, que más bien es garantizada en libertad.

Es imperativo señalar que la competencia no daña la moral ni el orden públicos ni causa daño a los derechos de terceros.

El monopolio cedido a Recope, en adición también contraviene el Orden Económico de la Libertad, la denominada Constitución Económica.  Este Orden Económico de la Libertad está formado por la libertad, la legalidad, la propiedad, el derecho al trabajo y la libertad de empresa.  Es indiscutible que el monopolio, además administrado por una sociedad anónima, contraviene todos estos derechos y libertades contitucionales.

Finalmente, es evidente que el monopolio cedido a la sociedad anónima también violenta las normas constitucionales de control del gasto público y el principio de legalidad tributaria.  

Los ejemplos sobran, desde la constitución de la sociedad anónima “Soresco” hasta las complacencias del antiguo SNE (regulador de precios) y la actual ARESEP.  Es un hecho que Recope ha sido más que la caja chica del Ejecutivo del gobierno.

La aventura china:
Estamos frente a la aventura del diseño, instalación y puesta en funcionamiento de una nueva refinería que Recope planea hacer en sociedad con la empresa petrolera china CNCPI (petrolera China National Petroleum Corporation).  Una aventura que se suma a todos los apuntes acerca de Recope y, además, al hecho descarnado de empleados públicos jugando al empresario, con fondos públicos, disponiendo para las negociaciones de un mercado secuestrado y del monopolio como si fuese su patrimonio. 
Recope, en alianza con la CNCPI, constituye la sociedad SORESCO con el propósito de construir y operar una refinería en Limón.  Esta es una sociedad caribeña y es absolutamente discutible su constitución, el modo de hacerlo y la participación en sus gestiones (societarias y demás de las personas relacionadas con Recope).

Al parecer, algunos de estos temas se trataron en los acuerdos suscritos con ocasión de la visita del Presidente chino Xi Jinping a nuestro país.  Pero estos documentos no están integralmente al alcance del público.  Se sabe que uno de los acuerdos tiene que ver con poner a disposición de Soresco la suma de $900,000,000.oo (novecientos millones de dólares).

Recope se comprometió a aportar a Soresco la suma de $400,000,000.oo (cuatrocientos millones de dólares).

La Administración pública (el Ejecutivo) ha sido secretista en este asunto y no han estado a disposición de todos los solicitantes los documentos completos relativos a esta información.

Se sabe que se han invertido más de cincuenta millones de dólares a través de Soresco.  ¿Han salido de las ventas de Recope?  ¿Cuánto es el sobreprecio de los productos de Recope y cómo es que Aresep y la Contraloría no han hecho objeciones a este gasto y a estos esquemas?

¿Por qué ninguna entidad pública detuvo la constitución de Soresco y la documentación que aporta el monopolio a esta aventura?  

De conformidad con los artículos 2 y 3 de la mencionada Ley Nº 7356 de 24 de agosto de 1993 el capital accionario de Recope debe pertenecer totalmente al Estado costarricense y, asimismo, “El Estado no podrá ceder, enajenar ni dar en garantía  ninguna acción representativa del capital” de Recope.  La constitución de una tercera sociedad, con el socio chino, es una violación a este principio, pues es obvio que de lo que se trata es que el “monopolio” no salga del control del Estado (bastante deficiente por lo comentado) y quede a expensas de una aventura entre Soresco y la CNCPI. 

Ahora no se entiende si es un préstamo chino, un contrato de sociedad, una manera ilegal e irresponsable de disponer de activos públicos y cuánto dinero se ha comprometido con ello.

En pocas líneas, estos apuntes son un repaso de lo acontecido.

Ahora ¿qué sigue?

Federico Malavassi Calvo

viernes, 23 de agosto de 2013

Viernes de recomendación



La Asociación Nacional de Fomento Económico
Invita

Pizza y Política:
Monopolio de RECOPE y Refinería China ¿Qué esperar?


Fecha:              Jueves 29 de agosto del 2013
Lugar:              ANFE – 200 metros oeste de la Casa Italia – Barrio Francisco Peralta, contiguo al Templo Votivo
Hora:               6:00 p.m-8:30 pm.

Programa

6:00 pm – 6:30 pm             Registro de participantes 
6:30 pm – 6:40 pm             Palabras de bienvenida, Sr. Óscar Álvarez Araya,           Presidente de ANFE 
6:40 pm – 7:10 pm             Dr. Leiner Vargas, Economista UNA
7:10 pm – 7:40 pm             Dr. Manrique Jiménez, Abogado
7:40 pm – 8:10 pm             Lic. Federico Malavassi, Ex diputado y abogado 
8:10 pm – 8:20 pm             Preguntas y comentarios del público
8:20pm – 8:30 pm              Palabras finales
8:30 pm                            Pizza y refrigerio


Costo:                              La actividad es gratuita pero el cupo es limitado




Reservaciones: 2253-4460 * 89966569 *

Apartado 3577-1000 San José, Costa Rica

E-mail: info@anfe.cr  

miércoles, 24 de julio de 2013

Desde la tribuna: la fiesta de RECOPE, a propósito de un anuncio del PAC

El PAC publicó un anuncio en el cual critica el festín de recursos público que sucede en Recope.  El film de 18 segundos se llama “Paremos la fiesta, elijamos cambiar (RECOPE)” y puede ser visto acá.

Recope, calladito calladito ante todo lo que pasa, no obstante sí se enoja con el dichoso anuncio y reacciona señalando que es "inaudito que se utilice un montaje para hacer creer al ciudadano que hay una fiesta en las instalaciones de la empresa".

¡Ay mi Dios!  Solo falta que invoquen el derecho de imagen de la supuesta refinadora o que acusen al realizador del anuncio de “difamación de persona jurídica”.  Es el caso típico de las pavas tirándole a las escopetas.

Es indefendible la posición de Recope, con solo recordar los titulares de la información de los últimos meses su prestigio queda por los suelos:  la Aresep tiene que intervenir porque Recope distribuyó y vendió gasolina contaminada que dañó los vehículos, se asoció con una empresa china en una sociedad caribeña y a través de ella ha gastado más de 25 millones de dólares en estudios de factibilidad para hacer una refinería (la refinería china), la Contraloría rechazó el estudio de factibilidad porque dijo que no era aceptable por haber conflicto de intereses y otras linduras, el empleado de Recope es el más caro del sector energía (más caro que el del ICE), los empleados de la refinería están ganando aunque la refinería está varada, incluso se paga “hora extra” a los empleados de la refinería varada. 

El citado “spot”, pone una imagen de la refinería en Limón y le agrega música y barullo de fiesta más una especie de focos de feria.  Es un mensaje metafórico … es claro.    Lo curioso es la molestia que provoca y, creo yo, es por el origen del ataque.

Algunos comentarios al respecto (internet) me dan la pista.  Hay un lanzado que acusa al PAC de ser como los demás partidos.  Y ya la pesqué … ¡por supuesto!  Hablando del asunto en el programa que Por la Libertad, la compañera cometarista Ester Méndez me interrumpe y sentencia, “Pero … ¿qué hace el PAC criticando lo que pasa en Recope si está a favor del monopolio?”.

¡Claro!  Recope no esperaba un ataque desde un partido que ha mostrado ser partidario de monopolio, estatista de vocación y apuntado con los empleados con el sector público.   Se aguantaron las críticas del “nollamadoporDios” porque interpretaron que no era contra la entidad ni el monopolio sino contra el “negocio de la refinería china”  (llamada la “Recochina”, por aquello de combinar a Recope y a la china).

Y mi amiga dio en el clavo:  el PAC, sin darse cuenta, ha evidenciado su inconsistencia, incluyendo su asesora/tesorera del ICE.  No se pueden criticar los efectos si se está de acuerdo con las causas.  No se puede llamar excesos a las naturales consecuencias de las cosas.  

¡Lástima que la trifulca entre Recope y el PAC no siguió!  Habría sido un interesante espectáculo porque la línea de consistencia en ambas posiciones no aguanta mucho.

Moraleja doble:  no se puede defender lo indefendible (Recope), no se puede criticar el efecto si se endosan las causas (PAC).

Federico Malavassi Calvo 

lunes, 1 de julio de 2013

Tema polémico: Recope: apertura, ahora o nunca


Entre más noticias se publican respecto al negocio de la refinería China, más se evidencia que nuestros dirigentes han perdido cualquier signo de pudor o auto-contención. Parece que ya nada les da pena y no tienen contemplación alguna a la hora de saquear a los costarricenses.


Ahora bien, como dice el refrán popular no hay mal que por bien no venga. Los pocos actores políticos sensatos, así como la sociedad civil deben aprovechar esta oportunidad única para romper de una vez por todas con el nefasto monopolio de Recope.

Dicha reforma debe estar sustentada bajo los sólidos principios del libre mercado. Es decir, cualquiera que lo desee debe poder participar dentro del mercado, ya sea importando, refinando, etc y además debe existir una libre fijación de precios sobre la venta de combustible, eliminando de una vez por todas la fijación de precios que realiza la ARESEP. En resumen, debe regir la ley de la oferta y la demanda, con un mercado verdaderamente disputable con el menor número de barreras de entrada y salida para los competidores.

En este sentido, no nos cabe la menor duda de que las condiciones para emprender la tan necesaria reforma son más ideales que nunca, debiendo el Movimiento Libertario aprovechar dicha coyuntura ya que dicho partido ha presentado durante varios años distintos proyectos de ley para abrir el mercado de los combustibles. Así, resulta vital un esfuerzo de comunicación política por parte de dicha agrupación que permita poner en la palestra pública la presente discusión, y más importante aun que logre sumar importantes activos de la sociedad civil que respalden dicha iniciativa.

La oportunidad para romper el monopolio de Recope no puede ser desperdiciada, ya que en este país con tan corta memoria histórica pronto ya todo será olvidado y quién sabe cuándo se nos vuelva a presentar un escenario tan favorable como el presente: es ahora o nuca, manos a la obra!!!


martes, 25 de junio de 2013

La columna de Carlos Federico Smith: la Asamblea da pena.

Un par de días antes de que la Contraloría General de la República le diera un fuerte golpe al proyecto de refinería de SORESCO (sociedad entre RECOPE y la empresa petrolera estatal china CNPC), en la gloriosa Asamblea Legislativa se desechó un proyecto del diputado Luis Fishman, para que esa entidad fijara su posición en torno a la bondad de aquel proyecto.  Se han dado varios argumentos para ese rechazo, entre ellos el del presidente legislativo, Luis Fernando Mendoza, de que la propuesta del diputado Fishman no contenía una resolución o declaración de fondo. Por esto, que me parece una excusa falaz, el diputado Mendoza decidió mandarla al fondo del basurero; esto es, la ubicó para que sea analizada detrás de una serie de proyectos que llevan muchos años pendientes de ser vistos en la Asamblea. En la decisión de este diputado, fue apoyado mayoritariamente por la fracción de su partido político.

No nos hagamos tontos.  Esta vez se trata, una vez más, del ejercicio del poder que tiene el Partido Liberación en la Asamblea Legislativa.  Por supuesto que a dicha agrupación un análisis del tema de la refinería no le era conveniente en ese momento. Así que, para no darse el color total de su oposición a discutir razonadamente acerca de la cuestionada inversión, decidieron enviar la petición de Fishman a lo que se conoce como el refrigerador. Simplemente ejercitaron el poder de tapar lo que ya olía mal.

Ya conocemos de la prudente decisión que en torno a la refinería tomó la Contraloría General de la República. Sin embargo, si bien es un golpe fuerte a las pretensiones del gobierno, de imponernos a medias con los chinos una refinería innecesaria y muy costosa, tampoco la resolución de la Contraloría significa que le haya dado un golpe de gracia a ese mal proyecto.  Se trató de un cato bien pegado, pero no de un knock-out paralizante. Prueba de ello es que le dejó las puertas abiertas a los políticos de hoy y a los de mañana, para que resuciten el aparente cadáver petrolero. Solo que esta vez deberá ser endulzado o, mejor, oreado, con el cuento de las energías limpias, pero que resultan ser muy costosas, así como proponer el ahorro energético, por el cual entienden disminuir el uso de combustibles. Sin embargo, ese plan B que pidió el Ministro de Energía, René Castro, como resultado del rechazo de la Contraloría, será formulado por quienes hoy cercenan la posibilidad privada de generar energía hidroeléctrica, entre otras opciones igualmente privadas. Es decir, el plan B será algo, dentro, por y para el monopolio de RECOPE, pero, eso sí, con la plata china, aunque terminemos pagando con creces lo recibido.

Hay un hecho fundamental del cual la Contraloría no puede ser omisa, cual es, como lo ha señalado el abogado Manrique Jiménez, experto constitucionalista y en contratación administrativa, la existencia de nulidad absoluta de todo lo actuado por RECOPE, en unión de CNPC, mediante la firma SORESCO.  Si existe una nulidad absoluta, las cosas deberán volver a ser como estaban antes; es decir, nada vale de lo hecho hasta hoy por SORESCO. 

Afortunadamente, el diputado liberacionista Víctor Hugo Víquez salió por el camino de la decencia e insistió en que la Asamblea debería de entrarle al tema de la refinería china. Esa debería de haber sido la actitud de toda la fracción liberacionista desde el momento en que el diputado Fishman propuso que la Asamblea tomara una posición al respecto. Pero optaron por frenarla, a como diera lugar.
El enredo es muy grande y no le doy cabida a la chismografía que suele rodear este tipo de cosas. Pero el tema de la refinería tiene que ser investigado muy a fondo por la Asamblea Legislativa.  No sólo se deberá buscar la responsabilidad de quienes han provocado gastos que, se dice, ascienden a $50 millones, los cuales han sido incurridos por RECOPE en el proyecto de SORESCO, sino que también, quienes se supone que representan a la ciudadanía –los diputados- deberán buscar ver cómo se le explica esta aventura gubernamental a los costarricenses.

Sé que habrá escépticos que, con mucha razón, me dirán: “cuándo la Asamblea ha descubierto a los grandes involucrados en algún tamal con fondos públicos”. Pero, al menos, las comparecencias de algunos caracteres a las comisiones investigadoras legislativas, permiten que los ciudadanos nos demos cuenta, con algún detalle, del grado en que se ha extendido la corruptela en nuestro país -y tal vez hasta poder vislumbrar a algunos de los principales actores.  Así ha sucedido con casos tan sonados, como la Trocha o con las recomendaciones impropias e ilegales y no olvido la comparecencia ante la Asamblea de políticos por nombramientos incorrectos de diplomáticos o por el viaje que, en su momento, realizó acompañado el ex gerente de Acueductos y Alcantarillados. Sabemos que hay otros incidentes que deberían haber sido objeto del control político legislativo, como, por ejemplo, el viaje en jet o las andanzas de políticos peruanos en nuestro país o Crucitas o la concesión a la firma OAS para construir la carretera a San Ramón. Pero no ha sido así. Por algo será…

Puede ser que me está seduciendo el histrionismo que uno observa en las comisiones investigadoras, pero, además de los estrados penales, es tal vez el escenario más visible en esta democracia, de lo que puede suceder con los fondos públicos.

El problema es que posiblemente esas exhibiciones no le convengan a quienes detentan el poder momentáneo y escogen hacer lo que muchas veces practica el avestruz: meter la cabeza en la arena, para que no se les vea (o mire a los ojos). Tapar y tapar parece ser el objetivo del poder, el cual sólo puede ser derruido si todos los ciudadanos nos constituimos en vigilantes del uso que se hace de nuestros recursos, que los gobiernos nos extraen mediante impuestos, deuda o inflación.

Restaurar la vergüenza en la Asamblea Legislativa es crucial. No sé si lo podremos lograr en las próximas elecciones.  Lo único que sé es que DonBurro Diputado bien puede resultar mejor que lo que hoy se tiene allí, con notorias excepciones. Aunque se resienta el actual presidente de la Asamblea Legislativa, Luis Fernando Mendoza, quien ahora ataca a quienes escrutan a los políticos, él y todos los demás diputados son empleados nuestros (y muy bien pagados). Están obligados a dar cuentas de sus actos al pueblo costarricense, tanto en lo moral como en lo político. Esa es la regla en las democracias. La pretensión de infalibilidad que algunos creen tener, no sólo sería un ejercicio de arrogancia, sino demostraría una ambición medio-frustrada de lograr el poder totalitario.

Así que, a pedirles cuentas bien claras a los diputados en cuanto a su accionar político, pues la alternativa sería dejar que florezca una corruptela rampante y sin freno. No podemos dejar que el poder, que una mayoría relativa detenta en cierto momento en el Congreso, permita que se tapen cosas que, a los ojos de los ciudadanos, son vistas como totalmente incorrectas, impropias y soberbias.

Jorge Corrales Quesada

martes, 4 de junio de 2013

La columna de Carlos Federico Smith: una refinería alternativa

La refinería conocida como SORESCO (o refinería china), que RECOPE y la China National Oil Petroleum Company (CNPC) planean llevar a cabo conjuntamente, parece ser un negociado inconveniente para los costarricenses. No sólo se ha puesto en evidencia un claro conflicto de intereses en la negociación de la propuesta, sino que también se han utilizado dudosos procesos legales de contratación. Asimismo, el proyecto terminará por imponer un costo muy elevado al ciudadano, a lo cual se debe agregar que, posiblemente, posee problemas técnicos, de rentabilidad y que podría constituir indebidamente una extensión internacional del monopolio que tiene RECOPE, el cual ahora compartirá con SORESCO.

El año pasado, los economistas Leiner Vargas, Carlos Leiva y Juan Antonio Rodríguez formularon una serie de críticas a dicho negociado, pero éstas aún no han sido debidamente contestadas. Tan sólo hace pocos días, don Leiner insistió en lo que considera una falta de claridad de muchas cosas en torno al proyecto de marras.

Se han expuesto públicamente situaciones claras de posible corrupción derivada de conflictos de intereses, cual es, en un primer caso, la contratación de una subsidiaria de la empresa china codueña de SORESCO (la firma Huanqiu Contracting and Engineering Corporation cuya dueña es también la China National Petroleum Company, socia de RECOPE en el proyecto de la refinería) para que hiciera el estudio de rentabilidad de la inversión y de una eventual puesta en marcha del proyecto. En un segundo caso, se contrató a la empresa estadounidense Honeywell, para que analizara el defectuoso estudio inicial -públicamente reconocido- de Huanqiu Contracting. Como Honeywell no pudo determinar si el proyecto era rentable y que, más bien, los montos estimados de inversión habían sido sobreestimados, SORESCO entonces contrató a la empresa WorleyParsons Limited, para que revisara los hallazgos, hasta ese momento, de los dos consultores antes citados.  Resulta que quien hizo el estudio no fue WorleyParsons Limited, sino una empresa conjunta que WorleyParsons tiene con una subsidiaria de la China Petroleum Company  (Esta es la empresa socia de RECOPE en SORESCO). Tan sólo estos dos casos ponen en duda la independencia necesaria que debe haber entre quienes hacen los estudios y todos aquellos que van a llevar a cabo la inversión.  Esa independencia es especialmente crucial, dado que en la inversión de SORESCO participa RECOPE con un 50%, como socia de los chinos. ¿Falta de cuidado elemental de parte de RECOPE? No creo que sean tan tontos. ¿Chorizo en marcha? Lo dejo para que usted lo considere.

Don Manrique Jiménez, un distinguido abogado especialista en asuntos de contratación administrativa, hizo públicas sus críticas a la forma como se ha procedido con las negociaciones.  Yo las comparto y las resumo en que no se han seguido las leyes de contratación pública del país, siendo que RECOPE es parte del estado costarricense. No entiendo cómo, simplemente, RECOPE escogió a dedo a un socio, sin sacarlo a licitación pública y que ello fue, supuestamente, aceptado por las autoridades contraloras. No me extenderé en temas de derecho, que no es mi campo, pero ciertamente no comparto lo que la Contraloría -dicen- ha permitido al respecto.

Recuerdo que una de las críticas, que casi desde sus inicios se le formuló al proyecto de SORESCO, era que la refinería propuesta tenía una capacidad muy pequeña, con lo cual difícilmente podría resultar ser económicamente rentable.  En cierto momento se indicó que una capacidad de refinación deseable era de unos 200.000 barriles diarios, en vez de los 60.000 o 65.000 que se ha indicado tendrá la refinería de SORESCO.  Sobre este asunto de la capacidad instalada óptima no se ha vuelto a indicar nada.

El tema de la forma en que se financiará el proyecto es también muy interesante, pues se ha indicado que el costo de los $1.300 millones por la construcción de la nueva refinería y final del proyecto de alrededor de $1.500 millones será cubierto en unos $900 millones por un préstamo del gobierno chino y el resto por el aporte social de SORESCO (partes iguales entre chinos y RECOPE). El monto total requerido, para empezar, ha venido aumentando conforme ha ido pasando el tiempo. Al momento en que escribo esto, no se conocen con toda claridad las cláusulas del eventual financiamiento. En todo caso, esa deuda de $900 millones aumentaría la ya muy elevada deuda pública del país, pues RECOPE es parte del sector público y el endeudamiento aparentemente sería suscrito entre los gobiernos de China –el acreedor- y el de Costa Rica, como deudor. Esto último significaría para cada costarricense una deuda adicional per cápita de aproximadamente $200 (alrededor de ¢100.000).  Eso es lo que, sin considerar los intereses, cada uno de nosotros le deberá pagar al gobierno chino. Para ello, SORESCO le garantiza el pago de un arrendamiento al socio chino durante 15 años.  Según lo que se ha informado, China considera que la tasa interna de retorno del proyecto debe ser de un 16%, lo cual le serviría de base, supuestamente, para que se pague esa deuda con ellos. Sin embargo, ya se han hecho señalamientos de que, dada la capacidad de refinación propuesta y a fin de lograr esa rentabilidad requerida, que incluso se ha señalado en ciertos estudios que sería de un 19.6%, será necesario que el precio de los combustibles suba entre $18 y 20 por barril. Eso lo pagaremos todos nosotros.

Ello lo dice el ingeniero químico Reinhardt Acuña, “En términos simples, para poder Soresco lograr esa rentabilidad, deberá refinar con un margen de ganancia que asegure los US$ 18 a US$20/barril lo que significa que para poder lograrlo, deberá subir el precio de los combustibles hasta un punto que les permita alcanzar ese margen. Ese es el propósito de producir únicamente los combustibles más caros y rentables… Como siempre el que pagará los platos rotos será el consumidor; como siempre, con precios elevadísimos de combustibles.” (Comentario electrónico al artículo de La Extra, del 1 de junio del 2013, “China prestará $900 mills. para la nueva refinería”.)

Estas son parte de mis dudas que no he visto aclararse. Por ello, lo veo como un proyecto, tal como está constituido, que resulta ser muy arriesgado, en donde cada uno de nosotros tendría que asumir parte del riesgo.  Como ciudadano que deberá pagar eventualmente esos fondos, yo no quiero asumir ese riesgo, por lo cual me permito hacer una propuesta para que sean otros quienes lo tomen, a la vez que disfrutaríamos de los bienes que daría una refinería de petróleo en el país.

Frente a la propuesta de desarrollar en Costa Rica una refinería producto de la conjunción de dos entes estatales, RECOPE y la China National Petroleum Company, propongo la alternativa –que eventualmente deberá será mejor desarrollada- de que haya la posibilidad en Costa Rica de realizar una oferta internacional para instalar en el país un refinería privada.  Ello nos garantizaría lo siguiente:

    -Que no haya conflicto de intereses como los observados, pues la refinería privada que podría estar interesada, haría los estudios de rentabilidad necesarios que determinarían que su inversión se justifica. Esos estudios deberían reflejar una rentabilidad verdadera y adecuada de la inversión. En caso contrario, ésta no se llevaría a cabo por los socios privados del proyecto.
    -Que igualmente la capacidad sea la óptima, según las condiciones del mercado. Nadie va a construir una planta industrial cuyo tamaño no sea rentable. Tal vez por ello es que la mayoría de las refinerías occidentales modernas suelen procesar diariamente tres o cuatro veces más barriles de crudo, que como lo haría el proyecto de SORESCO. El tamaño lo definiría, dada la demanda, las posibilidades de oferta de crudo.  El potencial oferente de construir la refinería aquí buscaría tener seguro el suministro del crudo materia prima. Si no lo tiene seguro, no se arriesgaría a llevar a cabo una inversión tan elevada.
    -Las justas preocupaciones medioambientales deben ser igualmente satisfechas de acuerdo con nuestra legislación, ya se trate de una refinería privada o una bi-estatal como SORESCO. Igual debe suceder con todas las reglas jurídicas pertinentes.
    -Dado que los políticos de por aquí nos han dicho que lo más importante de tener una refinería en el país es que no dependeríamos de la oferta internacional de los derivados, sino que “se obtendría el crudo de países amigos”, la refinería privada que se instale en el país deberá observar una cláusula de provisión prioritaria de sus producto a  satisfacer las necesidades nacionales.  De manera, en caso de crisis en la oferta de derivados, tendríamos garantizado el abastecimiento doméstico. El precio sería el mismo al que se venden los productos refinados al resto del mundo.
    -No tendríamos una refinería que fuera monopolio de nada. Deberá existir la posibilidad de que haya otros oferentes en el país. En todo caso, habría siempre la garantía contractual de que, el precio al cual se venden los derivados a Costa Rica, no será superior al que debe pagar el resto del mundo.
    -No habría convenciones colectivas leoninas, en donde los costos derivados de ésta son trasladados automáticamente al consumidor nacional, como sucede en la actualidad mediante precios internos más altos de los derivados.
Finalmente deseo referirme a algo que aún no logro entender acerca de la política energética de este gobierno.  Supongo que está interesado en que se instale en el país la refinería de SORESCO. Es decir, que con ella seguirá siendo preeminente el suministro energético doméstico con base en derivados de petróleo. Sólo que, con  SORESCO, no importaríamos combustibles derivados, sino el crudo, que aquí se refinería.  Una parte de ello se iría exportado al exterior y otra para el consumo doméstico.

Hace pocos días, cuando Obama nos visitó, casi que vimos suplicando a nuestras autoridades ante las de Estados Unidos, para que se nos asegurará que, cuando esa nación empezara a exportar gas natural, dado el enorme “boom” actual de su producción, se nos garantizara su suministro. Tengo entendido que Estados Unidos se ha convertido en la potencia mundial de una forma de energético que, en alto grado, va a sustituir gradualmente al proveniente de la refinación de petróleo.  Ciertos políticos de este país se han referido al gas natural como la fuente más promisoria en cuanto al suministro energético. Pues bien, este gobierno, en vez de proceder al desarrollo de energía con base en el gas natural, obtenido tanto interna como externamente, decide hacerlo, realizando una inversión desproporcionada en una refinería de petróleo en conjunto con el gobierno chino.

No sé si una apertura a la inversión privada internacional para hacer una refinería en el país va a ser aceptable para los inversionistas, en especial si se consideran las posibilidades de un mayor desarrollo con base en el gas natural. Pero la decisión de llevar a cabo una inversión en una refinería de petróleo por agentes privados, no va a poner en riesgo a todos los ciudadanos, sino tan sólo a quienes sean los inversionistas. Serán ellos quienes corran el riesgo. Ese es el contraste entre esa refinería bi-estatal que se quiere construir en el país o dejar que la empresa privada la lleve a cabo: el riesgo en la bi-estatal lo asumimos todos los costarricenses. Las decisiones de hacer la inversión son tomadas por los políticos. Por contraste, si la decisión de invertir la llevan a cabo empresarios privados, lo harán tomando en cuenta la rentabilidad verdadera de la inversión, en comparación con el costo de llevarla a cabo. Actuarán eficientemente. Esto destaca una diferencia esencial que hay entre una inversión privada y una inversión estatal.

Jorge Corrales Quesada

miércoles, 25 de julio de 2012

Desde la tribuna: gestión monopólica, una alerta

Las consultorios contratadas por RECOPE, en cuyos expedientes militan las recomendaciones de altos jerarcas del gobierno chinchillista, junto a cotizaciones ferreteras para un contrato de consultaría en imagen para la refinería china, son una advertencia preclara de lo que ocurrirá con la nueva refinería, excepto que los montos serán planetarios. 

Los combustibles de origen fósil están monopolizados en Costa Rica. Antes, el gestor del monopolio fue RECOPE, propiedad del mismo estado, pero esta en ejecución un contrato irregular que entrega ese monopolio a empresas del Estado Chino. La excusa de crear monopolios estatales, para salvaguardar la soberanía, se ha quedado en el vacío. Pero los conceptos vaciados son algunos más. 

La jerarquía de RECOPE, guiada desde casa presidencial, se involucro en un contrato para construir una refinería de petróleo cuyos niveles de producción, mezcla de productos, suministros y costos,  carecen de sentido y transparencia.

Conceptualmente, una refinería para atender el pequeño mercado local costarricense, es en si misma problemática. No se trata solo de la cantidad de barriles de petróleo procesados, sino de la mezcla de productos que se extraen del petróleo, pues los combustibles demandados por los usuarios son varios y en distintas cantidades cada uno: gasolinas, diesel, combustible de aviación, asfaltos, bunker.

No existe un petróleo, como materia prima, que pueda garantizar, al final de la tubería de refinación, el exacto perfil del consumo. Pero, mas grave aun, ese perfil es dinámico y va cambiando con el tiempo.  El cambio puede y ha sido inducido por precios relativos, por parte del mismo monopolio. Un ejemplo es el precio del diesel, que ha venido acercándose al de las gasolinas. Con estas manipulaciones de precios relativos, RECOPE  ha intentado y logrado modificar la mezcla de consumo, pero a costa de los consumidores, aplicándoles jugadas con los precios. 

Sin embargo, estas jugarretas,  tienen limites y, sobre todo, si se expande la producción, como se planea hacer, con respecto al consumo nacional. Bien puede esperarse que una gestión monopólica al estilo de RECOPE, en la administración de la nueva refinería china, vaya a costar caro a los consumidores. 

Los peligros que asoman en el horizonte incluyen, además de lo anterior, los costos de construcción y consultorios de la refinería, como siempre, descontrolados y sin ninguna transparencia. Pero hay otro referido a costos de oportunidad con respecto al uso de otros combustibles como gas natural, que ha estado tomando importancia en el mundo en los últimos tiempos. Y no es que no tuviera importancia antes, pero en Costa Rica no conviene seguir ignorando los hechos. 

Los planes de refinación de la nueva refinería consideran un esquema de fuentes energéticas congelado en el pasado.

Mario Quirós Lara

lunes, 11 de junio de 2012

Tema polémico: la refinadora china


Como parte de los negocios que montó el Gobierno anterior al romper relaciones diplomáticas con Taiwán y establecerlas con China, tuvimos el "regalo" del Estadio Nacional y la compra de bonos por más de $300 millones, con posiblemente algunas comisiones y premios para los "negociadores" criollos. Pero nos faltó una sorpresita más, que avanza silenciosa pero muy peligrosamente: la refinadora china. 

Como bien saben todos, RECOPE no cumple un rol necesario ni destacado en el imaginario costarricense: no refina y se ha dedicado a convertirse en una simple bodega de almacenaje financiado con recursos públicos y como el único importador autorizado por ley de petróleo y sus derivados. Gracias a su monopolio y a la decisión de sus dirigentes, los costarricenses tenemos el combustible más caro de Centroamérica y uno de los más caros de todo el continente.

Frente a este problema de altos precios, la lógica y la evidencia empírica ordenan que, para solventarlo, se requiere abrir el monopolio de la importación de petróleo y permitir un mercado competitivo que le pueda ofrecer mejores condiciones a los consumidores. Pero no. Ya sabemos que la gran mayoría de políticos costarricenses no creen ni en la lógica ni en la evidencia: sus decisiones se orientan por el simple interés de llenar sus billeteras valiéndose de sus puestos. 

Así pues, se inventaron un "negocio" con China para instalar una refinería en Moín -la zona donde los trabajadores son los más responsables del mundo y nunca van a huelgas para no perder ni un minuto de sus apreciadas labores- con cuatro objetivos: 1) utilizar recursos económicos liberados por la sustitución de importación de combustible por importación de crudo (cualquier parecido con el modelo de sustitución de importaciones de la década de los 60 es mera coincidencia); 2) contar con producto terminado de una calidad mayor al que actualmente se importa, 3) garantizar la seguridad en el suministro de producto y 4) generar una disminución en el precio interno de venta de los combustibles.

Como podrán pensar, estimados lectores, estos cuatro objetivos nunca se van a cumplir. Y lejos de poner como razón para suponer este fracaso la experiencia del pasado, en ASOJOD queremos ofrecer algunos datos que pueden ayudar a entender por qué los costarricenses quedaremos peor si se implementa esta ocurrencia. 

Para echar a andar el negocito, se creó una compañía llamada Soresco, con 50% de capital puesto por el Gobierno de China y el otro 50% por el Gobierno de Costa Rica. Soresco será la encargada de construir el megaproyecto de la refinería y cobrará a RECOPE una cuota por concepto de arrendamiento (que según los estudios técnicos deberá ser de un 5% anual sobre el valor del proyecto), que deberá contemplar el costo del financiamiento más los intereses, el costo por depreciación y la utilidad, que según los cálculos pactados en el contrato suscrito por esta última y CNPC (la compañía petrolera china), será del 16%.

Ahora bien. El costo del financiamiento se las trae, porque según el contrato, se requieren alrededor del $1.500 millones. China pondría $500 millones y le correspondería al estado costarricense poner otros $500 millones. Siendo que RECOPE no tiene recursos para ponerlos, es muy probable que el Gobierno de Costa Rica tenga que solicitar un préstamo internacional y eso significa que todos los costarricenses tendremos que pagarlo en el futuro.
Adicionalmente, RECOPE deberá asumir en su presupuesto, los costos del financiamiento, esto es, la amortización e intereses por los préstamos que incurra, así como  los costos adicionales en la operación de la nueva planta, entre los cuales se deben incluir mano de obra adicional, cuya cantidad estima la empresa que será de 200 funcionarios nuevos. Esto con el inconveniente de que proyectos similares realizados en otras latitudes son intensivos en uso de tecnología y no así en mano de obra. De hecho, se dice que plantas del calibre de la que quiere tener RECOPE no requerirían más de 50 empleados, casi todos de nivel superior, por tratarse de manejo y supervisión de equipos que utilizan tecnología de punta.

El costo del arrendamiento y los costos adicionales para Recope han sido calculados en aproximadamente $ 586 millones anuales, los cuales deben ser absorbidos, de acuerdo con los objetivos del proyecto, por el ahorro en la sustitución en la importación de productos terminados por crudo y que, en términos de costo por barril, representa la cifra de $ 40.83. Esto significa que, para que el proyecto sea factible desde el punto de vista económico, el ahorro que se debe producir entre el costo del barril de producto terminado y el costo del barril de petróleo debería ser mayor $ 40.83 para que los precios internos de venta de los combustibles fuesen menores. Viendo el comportamiento histórico de mediano y largo plazo de las diferencias entre el precio del producto terminado y el crudo, el promedio en el periodo 2002-2011 es de apenas $9. En otras palabras,  con el porcentaje de utilidad pactado, los costos operativos y las constantes fluctuaciones en el precio del crudo, es muy poco probable que los costarricenses paguemos un precio menor por el combustible.

Como puede verse, es claro que los números no calzan con los fantásticos castillos de arena construidos por RECOPE. Esta ocurrencia, en la cual deben abundar las consultorías, las comisiones, los viajes a China y los negocios indirectos (como el alquiler de oficinas en Forum para Soresco, pagado aparentemente con fondos de RECOPE), será en beneficio de unos pocos que están dentro de la "argolla" que negoció con el gigante asiático. Los demás, los ciudadanos comunes y corrientes, los que trabajamos todos los días para ganarnos nuestro dinero honradamente, asumiremos los costos. Esa es la lógica del modelo mercantilista que domina este país y del cual, el PLN es el mayor exponente: privaticemos ganancias y socialicemos pérdidas. 

Costa Rica no requiere una refinería como esta, que le terminará costando millones de dólares a los tax payers actuales y futuros. Para tener una mejor calidad, precios más baratos y un sector más dinámico, con más empleos y oportunidades, lo único que se requiere es abrir el mercado para que todo el que quiera pueda importar combustible y venderlo, con reglas simples y claras, fáciles de cumplir y que le permitan al consumidor ejercer su derecho a escoger libremente el producto que mejor satisfaga sus necesidades.