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miércoles, 6 de junio de 2012

Desde la tribuna: un Estado a troche y moche

Recientes acontecimientos en Costa Rica deberían poner a reflexionar a los supresores sistemáticos de la libertad, quienes se decantan por un fundamentalismo estatista. Me refiero a los criminales atrasos en las mamografías a cargo de la CCSS y el desabasto en medicamentos básicos, incluidos algunos para tratamiento del cáncer, por más de un año, en la misma institución. Ambas noticias han sido publicadas por La Nación.
 
Sin duda, estas son gravísimas fallas de un estado anquilosado e insensible. Algunas personas, pueden salir de estos compromisos con la salud, por medio de servicios privados y medicamentos adquiridos en el tan difamado mercado. Pero, muchas no. Debe recordarse, porque esto es olvidado con frecuencia, que los servicios de salud no son gratuitos, cuestan a los contribuyentes directos de la caja, patronos y trabajadores y a los contribuyentes de los impuestos, cuando el estado deja impagos sus compromisos legales para con la CCSS. Muchas familias no pueden hacer frente a los dos pagos, el de planilla y el de servicios privados. Pero, tampoco es posible descartar el hecho de que, a la economía familiar, el encarecimiento en la contratación de trabajadores puede causarle daños en posibilidades no solo de pago directo de servicios, sino de empleo.  
 
No es este, sin embargo un problema de recursos de la CCSS. Se trata, más bien de manejos corruptos o ineficaces e ineficientes de los fondos disponibles. Se trata de administrar a troche y moche, improvisando y facilitando abusos. Por cierto, el desabasto de medicinas facultaba la declaración de estados de emergencia o de urgencia que, a su vez, permitían saltarse los procedimientos de compra con competencia.  Impedir la competencia era el desiderátum.
 
No es esa conducta exclusiva de la CCSS. La construcción de la trocha mocha en la zona norte y sus desenfadados abusos, hizo uso del mismo mecanismo de emergencia, adobado con patrioterismo, para montar una plataforma de corrupción, despilfarro y mala ingeniería. La urgencia permitía evitar la competencia y el falso patrioterismo sirve hoy, para intentar tapar todos los abusos. Impedir la competencia era el desiderátum.
 
El panorama no queda aún completo. Costa Rica es un país cada vez menos competitivo. Está ahogado en trámites creados al  impulso del fundamentalismo estatista y la demagogia. Además, el costo de la energía, en un país que quiere propiciar el mejoramiento en la calidad de vida, y la creación de nuevas oportunidades, ha llegado a niveles tan altos, que un gobierno a troche y moche, ha propuesto subvencionar a un reducido número de empresas, elevando la tarifa para el resto de los consumidores de energía. Si bien el esquema de subvención es inaceptable y el problema de estas empresas por subvencionar podría solventarse moviendo o flexibilizando las áreas de servicio de productores y distribuidores actuales, el costo de la energía eléctrica en Costa Rica, es superior, kilowatt/hora por kilowatt/hora al de Estados Unidos de América. Efectivamente,  de acuerdo a la publicación “Electric Power Monthly” de Mayo 2012, con datos de marzo del 2012 del U.S. Energy Information Administration (EIA), el costo promedio de en EUA no excede, en promedio, los 10 centavos de dólar por Kwh, mientras que en Costa Rica ese costo llegó a  17 centavos de dólar por Kwh, un abismal setenta por ciento más,  con una preocupante tendencia alcista.
 
Si no se disminuyen los privilegios y la ineficacia e ineficiencia y se acrecientan dinámicamente las oportunidades de empresa, de competencia y de trabajo,  cada vez menos costarricenses serán capaces de abandonar la trampa de su desatención médica. Bien sea esto consecuencia de una CCSS  cuarteada por privilegios y urgencias artificiosas o de desempleo y falta de mejoramiento en los ingresos familiares. 

Tristemente, Costa Rica vive un presente rememorando glorias pasadas, en medio de presagios sobre un futuro muy desmejorado. Se requiere de propuestas de mayor alcance, de abandonar el etiquetado ideológico y de reconocer la realidad.  Normalmente, los enemigos de la libertad, señalan cualquier contratiempo económico como causado por fallas de la libertad de empresa, de la propiedad privada, del capitalismo o del mercado. Impidiendo la competencia, piensan encontrar la solución. Como remedio, sugieren más estado y menos sociedad.  Muchos consideramos  llegado el momento de revisar el rumbo. 

Mario Quirós Lara.

miércoles, 8 de julio de 2009

¡Por el escusado!



En ASOJOD a lo largo de nuestros diferentes artículos hemos destacado la necesidad de que los gastos públicos se realicen de forma eficiente. Pero, desgraciadamente según un informe del BM y el BID nos encontramos muy lejos de lograr dicho objetivo. El informe establece que el país desperdicia unos $460 millones debido a que carece de un sistema ordenado e interconectado para realizar sus comprars Incluso el informe concluye que el país se podría ahorrar entre $300 y $460 millones de contar con un sistema de compras eficiente.

En ASOJOD esperamos que las autoridades pongan una especial atención a este asunto. Este es un asunto técnico que es perfectamente corregible y que mucho bien le haría a nuestro país.

lunes, 19 de noviembre de 2007

El dinero por el excusado


Definitivamente hay que vivir en Costa Rica para poder creerlo, el último gran logro de nuestra política es destinarle fondos a un instituto ¡inexistente! Este es el caso del Instituto Nacional para el Desarrollo de la Inteligencia, adscrito al Ministerio de Educación Pública, al cual se le asignaron ¢134 millones en el proyecto de presupuesto del 2008. Esta situación se da debido a que dicha institución sólo existe en el mundo de fantasía del Derecho, en este sentido su ley de creación la 8166 exige que a dicho centro se le asigne una partida específica del presupuesto, pero al no existir en el mundo de la realidad lo que sucede es que dicho dinero quede congelado.

En ASOJOD siempre asumiremos una actitud crítica señalando todo lo que debe cambiar en nuestro país para que demos un salto al desarrollo, este tipo de cosas son las que silencian todas las fantasías en que viven muchos de nuestros intelectuales y políticos que andan en la búsqueda de constantes chivos expiatorios que nos exculpen de nuestra responsabilidad, desgraciadamente para ellos la vida no es así de fácil, somos nosotros los únicos dueños de nuestro destino en nosotros está dar el cambio que se necesita para que este tipo de cosas no se den más.