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martes, 18 de agosto de 2009

Liberalismo Aplicado: El liberalismo NO favorece la contaminación

La contaminación es un subproducto indeseado de la producción, es decir, está compuesta por materiales que uno ha comprado pero no ha sido capaz de transformar en el producto final deseado. Y esto significa que son un gasto. El objetivo de cualquier productor es reducir gastos y aumentar ingresos para tener un gran beneficio. Pero si los contaminadores han de hacer frente a múltiples gastos en forma de regulaciones e impuestos, la reducción del gasto en contaminación ya no será tan prioritaria para ellos. En una sociedad capitalista que les deje en libertad y no tengan que hacer frente a estos gastos burocráticos, los productores se afanarán reducir la cantidad de producto pagado pero no aprovechado, esto es, la contaminación. ¿O es que alguien cree que a alguien a quien le guste pagar materias primas para que se esfumen por las chimeneas tiene un gran afán de lucro? ¿O que alguien así podría sobrevivir en el mercado competitivo de una sociedad capitalista?

Los datos sobre polución en las ciudades occidentales muestran que los niveles se han reducido a un tercio de los existentes a principios de la década de los ochenta. Es más, a principios de los sesenta la concentración de SO2 en Londres era de 180 ug/m3, a mediados de los noventa era de 20 ug/m3. En el mismo periodo el ?black smoke? se ha reducido allí de 150 ug/m3 hasta 10 ug/m3. Cualquier persona que pasee por Londres puede ver como la mítica niebla vuelve a ser meteorológica y no de hollín.

Sin embargo, se han dado en nuestro planeta casos alarmantes de contaminación destructiva. Es el caso del Mar de Aral, que hasta hace pocas décadas era el cuarto mayor mar interior del mundo y hoy es el sexto. De 1961 a 1991, el volumen de agua se redujo un 60%, el nivel del agua bajó 15, desplazando la ribera hasta 70 kilómetros. La concentración salina aumentó del 10% al 23%. Casi treinta mil kilómetros cuadrados de fondo marino quedaron al descubierto y unos cuarenta millones de toneladas de sedimentos salinos y pesticidas fueron desplazados por el viento arruinando las cosechas cercanas y dañando gravemente la salud de la población. La desaparición de especies animales fue tan grande que la industria pesquera, que había ocupado a sesenta mil personas, desapareció totalmente a principios de los ochenta. Esto sucedió en la República Socialista Soviética de Kazajstán, donde el capitalismo brillaba por su ausencia.

Antonio Mascaró Rotger

domingo, 10 de junio de 2007

¿Conciencia ecológica?


Recientemente los estudiantes de la Universidad de Costa Rica nos vimos sorprendidos con la noticia de que el próximo 5 de junio solo se va a permitir el ingreso de vehículo 0 emisiones al campus.

En ASOJOD nos preocupamos por el ambiente pero consideramos que esta medida no provoca más que perjuicios, además de no cumple la función por la cual se instaura. Un análisis básico de la medida nos muestra entre posibles perjuicios:

• Genera un costo extra para profesores y estudiantes: Aquellos que insistan en venir en un vehículo contra la sapiencia de la UCR, tendrán que pagar un parqueo (nada barato por cierto), en las cercanías del campus. No nos olvidemos que muchos trabajan después de clases y el venir en automóvil particular es una necesidad. Esto sin contar los costos extra por buses o taxis.

• Pone en peligro la seguridad de los profesores y estudiantes: Por su parte aquellos valientes que decidan venir en patines, bicicleta, pogo saltarín, carreta o similares se enfrentaran a la posibilidad de quedar maltrechos o hasta paralíticos; bien conocido es que las vías costarricenses con costos son adecuadas para carros, menos para medios alternativos de transporte.

• Producirá caos en el transporte público: Cualquiera que viaje en bus a la Universidad habrá notado lo difícil que es obtener un asiento, tan siquiera un espacio de pie en muchas rutas. Con esta medida tal parece que no quedara más que abarrotar hasta el techo de pasajeros. Además entre más cargado esta un vehículo, más contamina.

• ¡No resuelve nada!: Las fabricas seguirán con su smog, los carritos y motos seguirán circulando ese día con su RITEVE alterado contaminado alegremente; y más importante, muchos estudiantes simplemente le dirán ha algún familiar que los pase dejando y recogiendo, contaminado el ambiente de paso.

Así las cosas parece ser que la educación ese miércoles será exclusiva de los estultos o valientes que decidan seguirle el juego a los “ecólogos de escritorio” que tomaron esta medida sin considerar sus efectos. Esperemos que los impulsores de esa disposición recapaciten .