Mostrando las entradas con la etiqueta ron paul. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ron paul. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de noviembre de 2012

Tema Polémico: ¿Partidos liberales o liberalismo en partidos?


Cuando Friedrich von Hayek fundó, en la década de los 40, la Sociedad Mont Pelerin aconsejó a todos los liberales “no ensuciarse los zapatos en campañas electorales y predicar el libre mercado a los socialistas de todos los partidos” ¿Estaba Hayek en lo correcto?  El día de hoy en ASOJOD trataremos responder esa pregunta.

Primero que todo, es importante aclarar que cuando nos referimos a política y políticos estamos hablando de la formación de partidos políticos o la incursión de liberales en puestos públicos de poder con el fin de llevar a cabo políticas públicas. Por supuesto, es imposible desligar la política del ser humano pues en nuestra vida en sociedad tomamos decisiones, realizamos negociaciones y discutimos nuestras ideas, todo lo cual nos convierte, en cierta medida, en políticos. Al fin y al cabo, como diría Aristóteles, todos somos seres políticos. 

Ahora bien, ¿serán ciertas las palabras de Hayek de que es más conveniente para los liberales predicar e influenciar la implementación de políticas públicas de índole liberal que ocupar los puestos públicos y hacerlas? Algo parecido a una figura como la de Milton Friedman y sus influencias en el gobierno de Ronald Reagan o por medio de asociaciones o “think tanks”.

Esto tiene mucho sentido y basta con tan solo ver las experiencias en Costa Rica para darse cuenta. El Movimiento Libertario fue creado en 1994 con un ideal claro y era el de gobernar por medio de políticas liberales; un “partido ideológico”. En el tiempo hemos visto cómo este partido se ha visto desprestigiado por casos de abusos y descontroles, por concentración de poder e inconsistencias ideológicas. Con el objetivo de ganar más votos se vio tentado a olvidar muchos ideales liberales e, incluso, hoy día, ha pactado con un ex Presidente de la República condenado en firme por los Tribunales de Justicia por un caso de corrupción. Otra gran consecuencia, o tal vez la más nefasta, ha sido el inevitable desprestigio de parte de muchos ciudadanos hacia el concepto del liberalismo a causa de los errores de unos cuantos sedientos de poder o por la asombrosa incapacidad de nosotros mismos por explicar a las personas cómo nuestras ideas funcionan, así como por la también increíble capacidad que tienen los colectivistas de difundir su idea, en mucho ayudados por lo atractivo que suenan sus postulados para buena parte de la sociedad. 

En fin, todo esto es, hasta cierto punto, inevitable: los partidos políticos están formados por personas y las personas cometen errores, se dejan tentar por el poder y se obnubilan. Además, los partidos políticos evolucionan a medida que van creciendo y nunca se puede predecir a ciencia cierta hacia qué dirección van a evolucionar. No obstante lo anterior, en ASOJOD consideramos que si los liberales nos apartamos de la política, cometeríamos un gran error. Discrepamos un poco de Hayek pues creemos que el liberal puede y debe participar para defender sus derechos y libertades. Así como rechazamos el principio socialista de que unos deben velar por otros, que a unos les corresponde pagar para que los otros puedan tener oportunidades, que es válido que otros no asuman sus responsabilidades y se las trasladen a otros, también rechazamos que alguien más se encargue de defendernos, porque simplemente, no confiamos en que lo hagan. Por eso, tenemos que hacerlo por nosotros mismos: el imperativo kantiano de sapere aude (saber por sí mismo), se convierte en una máxima política de hacer por sí mismo. 

El liberalismo puede plasmarse en políticas públicas puntuales. Y, lamentablemente, por la configuración de nuestro sistema político y el contenido del ordenamiento jurídico,la única forma de modificar esas políticas públicas es mediante las instituciones formales, ello es, mediante los Poderes Públicos que tienen capacidad de decisión colectiva. Por ello, se necesita que buenos liberales, como lo ha demostrado ser Ron Paul en Estados Unidos, estén ahí para intentar detener todas las afrentas posibles que la fauna colectivista, bastante creativa, impulse. El reto está en mantenerse firme en sus convicciones, leal a sus principios, en no transigir sobre sus valores, algo que los Diputados que ha tenido el Movimiento Libertario, con excepción de Federico Malavassi y Mario Quirós, no han logrado. 

De ahí la necesidad de que, a pesar de las decepciones, los liberales no nos alejemos de la política. Debemos saber que si no estamos allí, nadie defenderá nuestras libertades. Por eso nos toca arrollarnos las mangas y aprovechar cualquier espacio que surja, sea en partidos liberales (retomando al Movimiento Libertario o impulsando uno nuevo, según sea el deseo de cada quien) o incursionando en otros partidos como un caballo de troya, tal como lo hizo Paul con el Partido Republicano 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Viernes de Recomendación

Para el día de hoy les ofrecemos el discurso de despedida de Ron Paul del Congreso estadounidense. Sin lugar a dudas Ron Paul se convirtió en los últimos años en el defensor más sistemático y articulado de la libertad. Los Republicanos perdieron una gran oportunidad al no escogerlo como su candidato para la presidencia, ya que él era la única persona capaz de devolver al partido a los principios que alguna vez abrazaron. Ahora sólo queda esperar y desear que alguien más asuma su estandarte...




lunes, 16 de enero de 2012

Tema Polémico: La Revolución de Ron Paul


El martes de la semana pasada, el senador por Texas, Ron Paul, obtuvo el segundo lugar en los resultados de las primarias republicanas en New Hampshire, Estados Unidos. Una semana antes, obtuvo un reñido tercer lugar en Iowa. Esta semana se perfila como uno de los favoritos en las primarias de South Carolina. Con estos resultados, es claro que Ron Paul se ha convertido indudablemente en un contendiente fuerte para la candidatura republicana por la Presidencia de los Estados Unidos. Lo que hace tan solo un año era un movimiento, ahora tiene aires revolucionarios. Y es que Ron Paul responde al descontento de una gran cantidad de estadounidenses que están cansados de tener un Estado cada vez más entrometido en todos los aspectos de la vida cotidiana y cada vez más endeudado perjudicando el futuro de las próximas generaciones.

Muchos estadounidenses se han dado cuenta que por ese camino el país cada vez más pierde su grandeza y han visto una luz de esperanza en manos de este candidato liberal (cuando nos referimos a “liberal” estamos hablando del verdadero concepto ligado a la defensa de la libertad y no al concepto equivocado “liberal-socialista” utilizado en los EEUU para referirse a seguidores del partido demócrata). Paul se ha encargado, durante sus años en política, de dejar en evidencia las nefastas consecuencias de un Estado sin ningún tipo de responsabilidad fiscal y monetaria, un Estado con cada vez menos respeto por la libertades individuales de las personas, incluida la libertad a la vida, pues manda a sus ciudadanos al resto del mundo a combatir luchas sin justificación que para lo único que han servido es para alimentar el odio por esa nación en distintas partes del mundo. Paul representa a ese grupo de personas cada vez más grande que quiere un cambio de verdad en la política con propuestas claras y sencillas por medio de una campaña electoral basada en principios y no en favor de los intereses de grupos particulares como ha sido característico tanto en republicanos como en demócratas.

En ASOJOD celebramos la revolución de Ron Paul. Tal vez no compartimos algunas cosas pero su línea es muy similar a la nuestra y es el tipo de representante político que deseamos para nuestro país: alguien coherente y consistente, defensor de las ideas de la libertad, sin temor a decir lo que piensa ni con consideraciones de cálculo político para el futuro. Un hombre valiente capaz de defender sus ideas.

Tal vez Ron Paul no logre convertirse en el candidato republicano pero la gran ganancia de esta revolución no es una nominación sino haber logrado que todas estas ideas a favor de la libertad ahora estén en boca de una gran mayoría. Temas de suma relevancia como la existencia de la Reserva Federal, la responsabilidad fiscal, la guerra perdida contra las drogas que antes no se hablaban ahora son importantes en todos los debates y tienen a la gente pensando. Al ser un país tan influyente, esperamos que estos nuevos debates puedan extenderse por el resto del mundo y que lleguen a nuestra pequeña nación. Ojalá que pronto en Costa Rica estas ideas obtengan la misma relavaría y se pueda generar una revolución aquí también.

Indistintamente si gano o no, las ideas que ahora están boca de todos los ciudadanos estadounidenses y del mundo gracia sa sus mensajes es una ganancia significativa.