lunes, 31 de marzo de 2014

Tema polémico: ¿La promesa democrática?

El próximo domingo los costarricenses participaremos en una elección más de nuestra medianamente estable vida democrática. En estas épocas, en donde cada vez se percibe una mayor apatía respecto al sistema democrático nos interesa hacer una breve, pero importante reflexión.

Partimos de la hipótesis de que la mayoría de los costarricenses no comprende el propósito y finalidad que tiene la democracia dentro de un sistema político. Así, muchos piensan y creen que la democracia es la panacea a nuestros males, y le resienten cuando a pesar de tener elecciones cada cuatro años, los problemas siguen siendo los mismos: desempleo, competitividad, infraestructura, pobreza, seguridad, etc. Precisamente, esta premisa equivocada es la génesis del descontento por el sistema democrático. En este sentido, debemos entender que la democracia es simple y llanamente un sistema de elección de nuestros representantes, que asegura la transición pacífica entre cada gobierno. La democracia es sólo eso, pero eso, ya es mucho para una sociedad.

El resto de demandas ciudadanas, poco o nada tienen que ver con la democracia. A este respecto, se puede tener la democracia más consolidada del universo, pero si las políticas públicas que desarrollan las autoridades electas, no son las idóneas, los problemas continuarán.


Por ello, el reto del desarrollo es mayúsculo, ya que pasa por un verdadero análisis reflexivo e integral de los problemas que enfrenta el país, análisis que debe de empezar por los propios ciudadanos, ya que si ellos no saben cuál es el camino correcto, jamás podrán elegir a un gobernante que lo sepa. Bajo este panorama, no debemos hacernos falsas ilusiones y expectativas, como decimos popularmente no se le pueden pedir peras al olmo, lo que no significa que debamos deshacernos del olmo, sino mas bien lo que debemos es abonar al olmo, pero empezar a sembrar igualmente el árbol de peras.

viernes, 28 de marzo de 2014

Viernes de Recomendación

El día de hoy les recomendamos la actividad Presentación del Libro "La Moralidad del Capitalismo" a celebrarse en la biblioteca Luis Demetrio Tinoco en la UACA el día jueves 3 da abril.


miércoles, 26 de marzo de 2014

Desde la tribuna: espionaje de teléfonos

La Sala Constitucional ha restaurado el derecho a la privacidad y ha condenado el rastreo telefónico impulsado por el mismo Ministerio Público y el OIJ contra un periodista de Grupo Extra. En el fondo, es un triunfo no solo del respeto a la privacidad sino de la libertad de expresión.

Curiosamente, la invasión a la privacidad, el irrespeto al derecho a la confidencialidad, se ha originado en órganos públicos obligados a proteger al ciudadano. Tal irrespeto tiene relación con una información que trascendió hace unas pocas semanas, según la cual el dirigente de un sindicato hacía alarde de una persecución tributaria contra un dirigente político.  Finalmente, la maniobra tributaria estaba mal sustentada, pero los empleados de la Tributación y el sindicalista evidenciaron una gran falta a la privacidad y al Derecho.

¡Qué relevante resulta que los propios órganos llamados a tutelar el Derecho y el respeto a la ley son los que con total descaro violenten el ámbito de la intimidad!

Es indispensable reflexionar al respecto y entender cuán ilusos somos al poner tantas responsabilidades en manos públicas.  Ello es una mala asignación de la fe, un acto de estatolatría y una mala idea.  El funcionario público, per se, no es garantía de nada (¡claro que debería serlo!) y resulta inconducente estar asignando sagradas tareas en manos de un Estado que tiene en su seno y en su planilla gente con los mismos defectos de todos, pero amparados al poder.

No es factible ni conveniente cargar al Estado de tareas, funciones, posibilidades, competencias, facultades excepcionales ni creer en que lo que está en manos públicas está mejor que en las privadas.

Lo mejor es que cada cual maneje sus cosas, tenga segura su libertad y privacidad y no nos atengamos al Estado, al funcionario y a su infabilidad.  La experiencia muestra que las cosas están mejor en las manos de su dueño, que la libertad está mejor en manos de los particulares, que la creatividad crece cuando hay libertad y que es falso que hay mayor seguridad con el crecimiento del Estado.

A las pruebas me remito.

Federico Malavassi Calvo 

martes, 25 de marzo de 2014

La columna de Carlos Federico Smith: la intolerancia religiosa en China

China podrá ser ejemplo de muchas cosas, pero no precisamente de tolerancia religiosa.  Recientemente falleció en esa nación el obispo católico de Shanghái, el jesuita Joseph Fan Zhongliang. Lo relevante es que este pastor falleció a la edad de 97 años, tras 14 de arresto domiciliario por parte de las autoridades chinas.  Fang había sido nombrado en el 2000 como obispo de Shanghái por el Papa Juan Pablo II, pero los gobernantes de aquella nación nunca lo aceptaron como tal.  

En China los dueños del gobierno crearon la Asociación Católica Patriota de China, simplemente para impedir que la Iglesia Católica pudiera nombrar autoridades eclesiásticas –religiosas- en aquel país.  El régimen se caracteriza por impedir cualquier cosa que le quite algún grado de poder político; como un monopolista, los gobernantes aborrecen la competencia. En este caso, cualquier competencia en la detentación del poder.

Hace más o menos un año había fallecido el obispo católico de Shanghái, Aloysius Jin Luxian, también a la avanzada edad de 96 años. Este obispo también pasó en el ostracismo carcelario durante 17 años, por la simple razón de oponerse a aquella Asociación Católica Patriota, aun cuando después llegó a ser presidente de ella.

La relación conflictiva entre el estado chino y la Iglesia Católica se había mostrado con toda claridad al fallecer Jin, pues con su mediación (tratando de arreglar su sucesión ante su posible muerte) y la de Fa, Thaddeus Ma Daquin había quedado nombrado, con el beneplácito de Peking y del Vaticano, como obispo auxiliar de Shanghái.

Pero el día en que Ma asumió ese cargo, se alejó públicamente de la Asociación Católica Patriota. Seis meses después el gobierno chino lo destituyó y aparentemente desde ese momento se le mantiene recluido en el seminario católico de Sheshan.

Ahora no se sabe si la Iglesia Católica logrará tener en la importante ciudad de Shanghái un obispo propio y no nombrado por el gobierno chino.

Esta información me ha traído a la memoria las palabras de un eximio pensador liberal, John Locke, las cuales son especialmente relevantes para entender la diferencia entre un régimen que valora la libertad religiosa, de otro que pretende que la religión esté al servicio del estado, como es este caso de China:

“…toda jurisdicción del gobernante alcanza sólo a aquellos aspectos civiles, y que todo poder, derecho o dominio civil está vinculado o limitado a la sola preocupación de promover estas cosas; y que no puede ni debe ser extendido en modo alguno a la salvación de las almas… el poder del gobierno está sólo relacionado a los intereses civiles de los hombres; está limitado al cuidado de las cosas de este mundo y nada tiene que ver con el mundo que ha de venir.” John Locke, Carta sobre la Tolerancia, Estudios Públicos, 28, Santiago de Chile: Centro de Estudios Públicos, 1987, p. 6 y p. 8.

No puede estar mejor expuesta la diferencia entre un gobierno que respeta las libertades individuales y otro que otorga primacía al control político de un grupo sobre esas personas, a la vez que expone al totalitarismo político de China.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 24 de marzo de 2014

Tema polémico: el colmo del descaro



Nuestra sociedad ha llegado a niveles de descaro tan altos que cada noticia nueva parece no sorprender y, mucho menos, provocar algún sonrojo en los involucrados.  Para ilustrar esta lamentable característica de la cultura tica, queremos presentar dos ejemplos.

El primero. Como gran gracia, el Ministro de la Presidencia, Carlos Ricardo Benavides, realiza un llamado al próximo gobierno para que no ceda ante los sindicatos que amenazan con marchas y huelgas, cuando esta Administración ha estado marcada por la cobardía, por la falta de firmeza y por la indecisión, cuando su accionar ha estado limitado por los caprichos de las hordas sindicales, cuyas gollerías han empeorado el maltrecho estado de las finanzas públicas. ¡El diablo vendiendo escapularios!
 
La Administración Chinchilla Miranda no ha sido firme frente a todos los cuestionamientos de corrupción que se le hicieron (Procesos, Refinería China, Vuelo a Perú, Trocha, Paquetazo de impuestos, Préstamo chino para Ruta 32 por mencionar, tan solo, unos pocos ejemplos) ni tampoco lo frente a los propios sindicatos, especialmente el del ICE, que lograron todo lo que quisieron durante este periodo. 

Para muestra un par de botones: la apertura del mercado energético, tan necesaria para enfrentar la pérdida de competitividad que produce tener una de las tarifas más altas de la región por causa de un monopolio ineficiente y torpe (valga la redundancia), simplemente no avanzó porque el Ejecutivo cedió ante los sindicatos del ICE y otros sectores que amenazaron con paralizar el país. Cuando, en la Asamblea Legislativa, se tuvo la oportunidad de discutir e incluso dictaminar los distintos proyectos de ley, tanto la Presidente como la fracción liberacionista recularon. Otro caso es la Ley de empleo público, necesaria para frenar la fiesta que tiene la burocracia -particularmente la del sector descentralizado- con pluses salariales exorbitantes, topes de cesantías casi infinitos, pagos de bonificaciones por llegar temprano y otros excesos, ni siquiera fue presentada como proyecto de ley ante el Congreso por el terror de Casa Presidencial a una eventual huelga. ¡Y aún, frente a esta realidad, el Ministro viene a hacer gala de una gallardía que su propio gobierno no fue capaz de exhibir!

El segundo ejemplo, también relacionado con los sindicatos, fue la denuncia que realizara la Unión de Empleados de la Caja Costarricense del Seguro Social (UNDECA) sobre los presuntos aumentos de salarios y privilegios de los altos jerarcas de la institución. Eso está muy bien, todo aumento del gasto público para el pago de indecentes prebendas en el Sector Público -financiadas con nuestros impuestos- debe ser denunciado. Pero lo que resulta vergonzoso es que, quienes tiran piedras son los que tienen techo de vidrio. ¿Cuándo han denunciado los sindicalistas de la CCSS los privilegios que tienen los trabajadores de la institución como salarios altísimos, aumentos salariales sobre el total y no sobre la base, convenciones colectivas perversas que contienen sinecuras como el pago de la totalidad del salario y aguinaldos a pesar de encontrarse incapacitados, topes de cesantía de 20 años, pluses tan diversos como disponibilidad, prohibición, riesgos, zonaje, asignaciones para vivienda y viáticos, rotaciones, guardias médicas o incentivos especiales como los que contempla la Ley de Incentivos Médicos, que dispone que, ante cada aumento general de salarios para los funcionarios del Gobierno Central, los profesionales en Ciencias Médicas tendrán un aumento igual, entre otras cosas? Es muy fácil señalar a unos pocos como los culpables de la crisis financiera de la CCSS, pero reconocer que sus excesos han desangrado las finanzas públicas es una quimera. No queremos justificar ni defender a los jerarcas de la CCSS, pero sí hacer hincapié en que no son los únicos que han hecho de las finanzas institucionales una piñata. En esto ha sido experto el sindicato y sobre esto, nadie dice nada.

Esa es nuestra realidad, ante la cual nadie se sonroja, nadie se avergüenza. Todos dicen lo que hay que hacer pero nadie quiere reconocer su falla. Es un problema muy característico de la idiosincracia tica eso de decir una cosa y hacer otra. Pero el colmo del descaro es salir a los medios de comunicación a sermonear, a dictar cátedra de transparencia y autoridad moral, cuando están desangrando con su ineficiencia o sus privilegios, al erario público, a los tax payers. Lo más triste es que la propia ciudadanía permanece indiferente ante esto y sigue legitimando todo este tipo de situaciones, sea votando por los mismos o apoyando, tácita o expresamente, a estos grupos de presión que todos los días la empobrecen. 


viernes, 21 de marzo de 2014

Viernes de recomendación

Para esta ocasión, queremos compartir con ustedes el maravilloso libro de Rigoberto Stewart titulado "La magia y el misterio del comercio" donde explica, de forma sencilla y amena, cómo opera el principio de especialización e intercambio, los grandes beneficios que ofrece para la humanidad y expone la lógica del libre comercio como generador de riqueza. Esperamos que lo disfruten.

jueves, 20 de marzo de 2014

Jumanji empresarial: ¿es suyo, mío o de nadie?


Una vez tuve un debate con un congresista que me insistía que cada ciudadano es dueño de los activos del estado. Me insistía que yo era dueño de una parte del obelisco de Washington y yo le decía que eso no era verdad. En eso estuvimos un largo rato, hasta que me preguntó por qué mantenía tal posición. Le contesté con otra pregunta: "¿Puedo vender mi parte?" Esa es la verdadera prueba de que uno es dueño de algo. De hecho, la definición práctica de la propiedad privada es el derecho de su dueño de quedarse con ella o de venderla.

La propiedad privada tiene una función social vital que a menudo no se comprende. Usted no tiene que ser muy observador para haberse dado cuenta que las propiedades privadas están mucho mejor mantenidas que las que pertenecen a la comunidad.

Yo soy dueño de una buena casa, muy bien mantenida. Hemos plantado árboles y le hemos añadido habitaciones. Todas esas mejoras estarán allí mucho después que yo me haya ido de este mundo. Parte de la razón por la cual yo he hecho sacrificios financieros para mejorar mi casa es que obtendría más dinero por ella si llego a venderla.

¿Trataría yo a mi casa con el mismo cariño si le perteneciera al gobierno o si tuviera que pagar un impuesto de traspaso de 75% cuando la vaya a vender? Obviamente que cualquier cosa que reduzca mis derechos de propiedad sobre la casa también reduce mis incentivos para actuar de una manera socialmente responsable: pintarla y conservarla como un recurso escaso. Si la casa está bien cuidada el mercado me premia con un precio mayor. El derecho de propiedad y el libre mercado me obligan a comportarme como si a mi me importara quien va a vivir en esa casa en el año 2050.

Esa es una de las bendiciones del libre mercado. La gente le sirve a los demás sin coerción ni porque son bondadosos. Por ejemplo, a mi me parece magnífico que los ganaderos de Texas y los sembradores de papas en Idaho se aseguran que la gente de Nueva York tenga su bistec con papas en la mesa. ¿Usted cree que lo hacen por amor a los neoyorquinos? Puede que los odien, pero se aseguran de que haya carne y papas en los supermercados de esa ciudad.

La razón es sencilla: quieren más para sí. En un mercado libre la mejor manera de tener más para uno es servir bien a los demás. ¿Cuánta carne y papas cree usted que habría disponible en Nueva York si ello dependiera del buen corazón de otros? Me temo que estarían pasando hambre en Nueva York.

Piense en los millones de productos y servicios que otros elaboran para nosotros, sean automóviles, ropa, alimentos, entrenimiento o vivienda. La conclusión es que casi todas las cosas buenas provienen del deseo de obtener ganancias por parte de alguien. Y piense también sobre las cosas con las que no estamos satisfechos: las escuelas públicas, el servicio de correo, la policía y las colas en las oficinas gubernamentales. En ninguno de esos sitios hay "afán de lucro" ni derechos de propiedad.

El libre mercado y los derechos de propiedad no conducen a una utopía; para ello tenemos que esperar ir al cielo. Pero aquí en la tierra el libre mercado y los derechos de propiedad le ganan por mucho trecho a cualquier otro sistema en servir las necesidades de la humanidad.

Walter Williams

miércoles, 19 de marzo de 2014

Desde la tribuna: exceso de leyes, demagogia y pereza

En una entrevista en dos partes, el Ministro de Hacienda deja en claro cómo están las cosas en las finanzas públicas de Costa Rica.

La expresión “despilfarro del gobierno” resulta de lo más preciso para calificar el caos que vivimos. Salarios y transferencias son la causa del desastre de las finanzas públicas de Costa Rica.

De acuerdo con el ministro Ayales, no se puede aprobar un paquete de impuestos y dejar las cosas como están.  Además, lo que sucede es que hay pereza para discutir las finanzas públicas.

Deja claro el Ministro que las transferencias al PANI, al IMAS y a las Universidades públicas son parte del serio problema que vivimos.

Reclama que en los últimos 3 años se han aprobado 63 leyes de transferencias sin proveer ingresos.

¡Claro, hay un enorme grupo de políticos y periodistas que exigen que los diputados legislen, hagan leyes y no discutan ni hablen, que no piensen ni controlen!

Es claro que el daño no está en la cuestión de los ingresos y los impuestos.  Ni siquiera en el exceso de transferencias y salarios.  Está en otro lado.  No es un tema de evasión fiscal sino de Estado evadido, perdido, enloquecido y políticos irresponsables.  Hay una corrupción de robo y coimas, es cierto.  Pero hay una corrupción mayor en llenar el Estado de obligaciones, inventar transferencias, elevar los gastos públicos, llenar los bolsillos de los burócratas, crear monopolios públicos e impedir el progreso de Costa Rica. 

Una mala concepción del Estado, un exceso de funciones y tareas, un exceso de gasto público y miedo de discutir los resultados, los efectos y el desastroso estado de las finanzas públicas.

Pereza, la madre de todos los vicios …

Federico Malavassi Calvo

martes, 18 de marzo de 2014

La columna de Carlos Federico Smith: RECOPE, el monopolio insaciable

Si no hubiera sido por La Extra del martes 11 de marzo, tal vez no habríamos llegado a saber a tiempo acerca de la ambición monopolística de RECOPE, pues en estos días no he visto que otro medio nos lo haya informado.

Resulta que, insatisfecho con el monopolio de los combustibles, ahora RECOPE, limitado en su poder controlador al mercado doméstico de los derivados de petróleo, ahora pretende que también se le otorgue la exclusividad en la importación, transformación y distribución del gas natural. Es decir, evoluciona en su mente totalizadora hacia ampliar el control de las fuentes de energía en nuestro país. 

Hay mucho de verdad en que el gas natural, tanto usado directamente como a través de su versión licuada, tendrá una enorme relevancia como fuente energética en el mundo, particularmente a partir del enorme desarrollo de su producción en los Estados Unidos y posiblemente México y Canadá.  Ello podría liberarnos, ante la oposición a que Costa Rica busque abastecerse por sí misma de ambos combustibles, de la provisión casi monopólica que hoy nos da Venezuela. Pero, aún más importante, el gas natural en sus diversas formas podría convertirse en un combustible más barato que lo que nos cuestan los derivados de petróleo.

El torpe manejo de RECOPE en el caso de la refinería china ya nos está pasando su factura.  La mala situación financiera de RECOPE, utilizada hace pocos días para pedir a la ARESEP un aumento en el precio de los combustibles, no se debe tan sólo a la reciente devaluación del tipo de cambio y, en algún grado, al alza de los precios internacionales de los derivados de petróleo, sino también a causa de las pérdidas originadas en la decisión de mala hora de RECOPE, para compartir su monopolio con los chinos en una refinería desafortunada –cohonestado el maridaje por una lamentable decisión de la Contraloría General de la República. El costo de esa infeliz aventura lo empezaremos a pagar todos los ciudadanos con el próximo aumento en los precios de los combustibles.

Como si esto fuera poco, el monopolio no se sacia; quiere más, infatigable en sus ansias de poder. Buscará ser el importador exclusivo, el único que transforme el bien importado (si es como la refinería actual, sólo será otro salón de maquillaje más), además de vendedor privilegiado y absoluto del gas natural y sus derivados. Los costarricenses no tendremos otra opción más que comprárselos al monopolista.  

No podremos escoger entre diferentes precios o calidades, sino los que le da la gana brindarnos el único proveedor. La ciudadanía estará sujeta a que RECOPE continúe imponiéndonos sus condiciones de pago, porque, si no estamos de acuerdo con ellas, no tendremos otra posibilidad –un escape- hacia dónde acudir. Incluso, si no hubiera tal monopolio, hasta el precio de la energía eléctrica en el país podría bajar, al ahorrarse el actual gasto en bunker por un combustible más barato. Claro, ese “más barato” sólo se obtendría si hay competencia en los proveedores, en vez del monopolio de RECOPE, que buscará cobrar un precio mayor que el que podría obtenerse en competencia.

Pero, también, un RECOPE puesto a hacer más cosas que ahora (aunque hoy casi no hace nada, excepto expoliarnos), gracias a un monopolio ampliado, podrá aumentar su planilla de privilegiados, incluyendo zánganos de ciertos sindicatos, todo lo cual los costarricenses terminaremos pagando, sólo que esta vez los mayores costos serían cargados a los combustibles, así como también al gas natural y sus derivados. Ese desperdicio de recursos deberá será cubierto por nuestros bolsillos… como si nos estuviera sobrando la plata.

Asimismo, con la ampliación del monopolio no nos podremos beneficiar de la competencia.  Si alguien pensó que en Estados Unidos había un monopolio en los combustibles derivados de petróleo (lo cual no es así), más bien la intrusión en los mercados energéticos de ese país con esta nueva provisión de gas natural, ya ha tenido su efecto positivo, dando lugar a un freno en el alza de los precios del petróleo. La innovación en las técnicas de extracción de combustibles en aquella nación, que se ha reflejado en la moderación de los precios de los energéticos, es resultado de la capacidad empresarial competitiva de ese país.  Aquí no nos beneficiaríamos de esos progresos, porque dependeríamos de la voluntad monopolista de RECOPE. Estará en manos de RECOPE y no de la competencia el que nos beneficiemos como consumidores. RECOPE bien podría escoger que sólo aumenten los ingresos para beneficio de su monopolio y el de sus empleados.

Los costarricenses tenemos que estar muy atentos a estas pretensiones de RECOPE para ampliar su monopolio.  Principalmente los consumidores, para que así los políticos entiendan el mensaje, de que preferimos la eficiencia y el cuidado de operadores privados al de políticos metidos a empresarios, como sucede con los monopolios estatales.  También ante aquella pretensión de ampliar el monopolio, es de esperar que el sector productivo nacional frene el ímpetu de RECOPE, pues, de no hacerlo, pronto estará en manos de aquellos políticos-empresarios, que terminarán por cobrarle más por los insumos que deben adquirir del monopolio.  Deberá lucharse por la apertura de los mercados de combustibles, para así aprovechar las enormes oportunidades que eso abre para suplir adecuadamente a los consumidores, a precios y calidades mejores que las que puede ofrecer RECOPE. La competencia nos beneficia a todos. El monopolio estatal sólo beneficia al estado y a unos cuantos que viven de él. Esa es la diferencia…Debe impedirse que RECOPE amplíe sus fauces monopólicas.


Jorge Corrales Quesada

lunes, 17 de marzo de 2014

Tema Polémico: Que montón de tontos hay en la calle

Como nos molesta que políticos, periodistas, analistas financieros y economistas sigan insistiendo que este país necesita más impuestos para solventar el déficit fiscal. Como pueden ver noticias como la del pasado viernes de la Nación adonde claramente se expone la carga que representa para el gobierno los incentivos automáticos en el sector público y aun así seguir defendiendo la necesidad de un nuevo paquete de impuestos. Antes nos preguntábamos si es que los políticos nos veían la cara de tontos pero lamentablemente la realidad es mucho peor; la realidad es que una buena parte de la población costarricense es tonta. Porque ver noticias como esta y seguir defendiendo más impuestos es absurdo y cae definitivamente en lo tonto.

Desde mediados del 2008 durante el gobierno de Oscar Arias Sanchez y hasta la fecha se incrementó el gasto de manera casi exponencial impulsado en su gran mayoría por aumentos de salarios y planillas en el sector público. Los aumentos decretados por ley acompañados de los pluses automáticos metieron las finanzas del gobierno en un tremendo embrollo. En este momento, y por primera vez en la historia con todos los peligros que eso implica, muchísimos salarios en el sector público son mayores que en el sector privado. Además, los incentivos o pluses en los empleados públicos en algunos casos representan más del 50% del ingreso total percibido (especialmente en los puestos mejor remunerados).

Esto no solo se da en el Gobierno Central, es aún peor en empresas públicas como RECOPE, instituciones autónomas del estado como la CCSS y en otros poderes de la república como el Poder Judicial. Allí los beneficios ya se pasan de lo absurdo y lo abusivo.

Para rematar, resulta que la gran mayoría de estos incentivos no tienen nada que ver con la forma en que los empleados realicen su trabajo y no están sujetos a indicadores de rendimiento de ningún tipo. ¡Que siga la fiesta! Claro no es de extrañarse que en Costa Rica el gasto en salarios representa un 42% del gasto corriente y en otros países como Chile y Colombia sean cifran menores al 20%. Que tristeza.

¿Y aun así nos quieren meter más impuestos? Pues sí y cada vez parece más inevitable. La gente, a pesar de todo esto, sigue votando por partidos políticos que no solo no proponen soluciones a esto sino que son apoyados por los mismos grupos sociales que se ven muy beneficiados con estos abusos. Tonta es la gente que se queja al ver esto pero al mismo tiempo vota por el PAC, el Frente Amplio e inclusive Liberación. Con estos partidos el problema no se resolverá; con suerte y no será peor. Tonta es la gente que le gusta ganar dinero pero critica a los que lo hacen de manera decente y prefiere que le quiten sus recursos para continuar con esta fiesta. 

La solución no está en meterle más impuestos a la gente para que siga la fiesta, la solución está en detener y disminuir estos abusos en los gastos, estos abusos en los salarios públicos. Asegurarse de que los programas sociales no se disuelvan en salarios y corrupción. Asegurarse de que las contrataciones y licitaciones se hagan por lo que verdaderamente valen etc. La diferencia es que nosotros no somos tan ilusos de creer que con solo cambiar a la gente en el gobierno ya es suficiente para que esto deje de suceder. Para que esto deje de suceder hay que quitarle poder al gobierno, hay que limitar sus funciones, hay que darle más libertad a la gente. 

viernes, 14 de marzo de 2014

Viernes de recomendación

Para esta ocasión, queremos invitarlos cordialmente al conversatorio que realizará la Asociación Nacional de Fomento Económico (ANFE): 

Pizza y Política: volatilidad del tipo de cambio: ¿cuál es su impacto en la economía?

Fecha:              Jueves 20 de marzo del 2014
Lugar:              ANFE – 200 metros oeste de la Casa Italia – Barrio Francisco Peralta, contiguo al Templo Votivo
Hora:               6:30 p.m-8:30 pm.

Programa

6:30 pm – 7:00 pm     Registro de participantes
7:00 pm – 7:05 pm     Palabras de David Henneberger, Representante para América Latina de la Fundación Naumann
7:05 pm – 7:10 pm     Palabras de bienvenida, Sr. Óscar Álvarez Araya, Presidente de ANFE
7:10 pm – 7:30 pm     Germán Felipe Vega, Economista Amagi
7:30 pm – 7:50 pm     Jorge Luis Araya, Economista
7:50 pm – 8:10 pm     José Joaquín Fernández, Directivo ANFE
8:10 pm – 8:30 pm     Preguntas y respuestas


Costo: Público en general ¢2.000. Para los Asociados que se encuentren al día en el pago de sus cuotas, la actividad será gratuita.

Importante: Cupo Limitado.

Reservaciones: 2253-4460 *Telefax: 2253-4497 * 22247350 * 89966569 * Apartado 3577-1000 San José, Costa Rica
E-mail: info@anfe.cr 

jueves, 13 de marzo de 2014

Jumanji empresarial: capitales sin visa

No encuentro en la literatura económica un solo argumento que se refiera a la necesidad de evitar el ingreso de capitales. ¡Todo lo contrario! El ingreso de capital, sea a corto o largo plazo, viene a sumarse al ahorro nacional. Sin ahorro, no puede haber inversión, ni crecimiento, ni generación de empleo. Por tanto, todo ingreso de capital (ahorro) debe ser siempre bienvenido.

La aprobación del proyecto “Ley para desincentivar el ingreso de capitales externos” ahuyentaría, per se, el ingreso de capitales, aunque el Gobierno nunca ejecute ni una sola coma de dicho plan, el cual  le permitiría al Banco Central congelar los capitales por seis meses con prórrogas indefinidas. ¿Quién va a querer invertir en Costa Rica con esas amenazas? El inversionista podría asumir el riesgo, pero pediría una tasa de interés más alta como compensación. En otras palabras, la sola aprobación del proyecto implicaría un tipo de cambio innecesariamente más alto (al reducirse la oferta de dólares) y tasas de interés mucho más altas, lamentablemente, de las que podríamos tener.

En teoría económica, el especulador cumple una función estabilizadora -sí, estabilizadora- al anticipar cambios fundamentales en la economía. Para hacer de la especulación un negocio, se debe comprar cuando hay excedentes y vender cuando hay escasez; lo cual contribuye a la estabilidad de precios, no a su volatilidad. Los problemas no surgen de los especuladores sino de los gobiernos que tratan, con políticas erráticas y arbitrarias de corto plazo, evitar los cambios esenciales que se van manifestando en la economía.

Friedrich A. Hayek, premio Nobel de Economía, diría que él no encuentra argumento ni siquiera para la existencia de un Banco Central. Milton Friedman, premio Nobel de Economía, escribió en “Un Programa Monetario y Fiscal de Estabilidad Económica” (1948), que la intervención en la política monetaria, con el fin de estabilizar movimientos de corto plazo, resultan contraproducentes, porque terminan creando mayor inestabilidad. Esto es así, porque la información siempre es incompleta e inexacta y es imposible saber con anticipación los efectos absolutos de la intervención, tanto en el corto como en el largo plazo. A lo anterior hay que sumarle el ruido y volatilidad adicional que crea la incertidumbre ante una eventual intervención en los mercados.

La historia económica nos enseña que toda burbuja financiera, o crisis económica, surge con políticas del Gobierno de corto plazo negando los ajustes reales de la economía. ¡Así sucedió en la Administración Carazo Odio! Por tanto, por el bien de Costa Rica, archivemos ya el proyecto de “Ley para Desincentivar el Ingreso de Capitales Externos” y dejemos a los capitales sin visa, para que entren y salgan libremente del país.

José Joaquín Fernández

miércoles, 12 de marzo de 2014

Desde la tribuna: la gestión legislativa

Ha resultado sorprendente el llamamiento del candidato Araya a los diputados electos del PLN, en el sentido de entregar el control de la futura Asamblea Legislativa al PAC. Ello deviene grotesco y hasta repugnante, pues el PLN cuenta con una tercera parte de los diputados electos (será la fracción más grande), en tanto el PAC ni siquiera completa una cuarta parte del futuro congreso.

Cuando en 1966 el PLN perdió la elección presidencial, viendo que había obtenido mayoría legislativa acuñó la frase de “gobernaremos desde el Congreso”.  Ahora no hay ningún gesto de gallardía ni nada parecido. No debe olvidarse que dicho período, si bien incómodo para el Poder Ejecutivo, se caracterizó por una gran labor de control político por parte del Legislativo y por un funcionamiento interesante de las previsiones constitucionales.

Se atribuye a don José Joaquín Trejos (Presidente 1966-1970) haber expresado que la furiosa oposición del PLN y la constante llamada a seguir la normativa constitucional especialmente en cuanto al tema presupuestario, más bien le había “facilitado” hacer bien las cosas.  Ello por cuanto el celo por las normas constitucionales por parte del PLN  (en su papel de oposición) le facilitaba lidiar con la presión por aumentar el gasto público.

En el juego democrático y en los organismos colegiados integrados por elecciones, se espera que haya contradictorio, discusión, representación de intereses contrapuestos, deliberación y los roles propios de organismos parlamentarios. No es parte del juego entregarse, rendirse, callarse, ceder ante los demás ni tampoco hay regla alguna de la que se pueda deducir que hay que entregar el control del parlamento a quien presuntamente gane la elección presidencial.

Ello no solo es repugnante sino poco republicano. No encuentro cómo podría justificarse tan complicado entuerto. Por tal motivo, es menester recordar que el Poder Legislativo es un poder diferente del Ejecutivo.  Ambos órganos constitucionales forman parte del gobierno (por ello es un yerro mayúsculo reservar la expresión “gobierno” para el Ejecutivo, yerro en el que incurren constantemente comunicadores y algunos políticos).  Del texto constitucional y de la doctrina y discusiones constitucionales se deriva que el Legislativo es predominante y control del Ejecutivo y su posición constitucional es similar a la de una Junta Directiva o una Asamblea sobre un Gerente.  En el sistema de frenos y contrapesos se prevén mecanismos de compensación, como por ejemplo la posibilidad de los vetos y la capacidad para convocar sesiones extraordinarias y la de presentar proyectos de ley.    Este es el instrumento preciso de ejercicio de las relaciones entre los órganos desde la perspectiva del Ejecutivo.

Un buen ministro de la Presidencia (o de cualquier ramo) tiene la posibilidad de mejorar el posicionamiento de su gestión a través de sus relaciones personales, de su habilidad política y de su aceptación en la Asamblea y entre los diputados.  Sin embargo, bajo ningún concepto podrá entender el Ejecutivo que tiene prelación sobre el Legislativo, que deba deducirse que el Presidente de la Asamblea y el Directorio deban seguir el plan o color del Ejecutivo o que el ganar el Ejecutivo da peso moral para tomar el Legislativo.  

La organización constitucional asume el principio de la división de poderes.  Las normas constitucionales favorecen el funcionamiento de los frenos y contrapesos.  El Derecho Constitucional resguarda los derechos ciudadanos y de su tutela se favorece el funcionamiento de los órganos constitucionales en un plan y dinámica muy diferente al torpe deseo del frustrado candidato del PLN.  

Para los principios republicanos y nuestra doctrina constitucional es fundamental que se evite la concentración de poder.  Por tal razón, no entiendo cómo razona el entregado candidato, pues –aparte de lo que se pueda decir de su “renuncia” o posición “pasiva”, tan discutible y poco encomiable- su propuesta es por una extraña concentración de poderes.

Algunos medios y comunicadores han salido a alabar la “renuncia” y la entrega  (no estamos hablando de una canción).  ¡Qué tentación la de algunos comunicadores!    De alguna manera están sobrepasando su función, que habría de ser más crítica y menos cortesana.  Ya en el pasado hubo un comunicador que se entregó (también) al famoso pacto “Figueres-Calderón” y, escondiendo al principio que había sido uno de sus redactores, apareció en su espacio haciendo alarde de sorpresa y brinco en los ojos ante el pacto de los hijos de los caudillos. En la actualidad parece que algunos comunicadores medio responsables de la renuncia, también quieren tener crédito en la entrega.  

Mal servicio para la democracia.  No se trata de que se las fuerzas políticas no se puedan poner de acuerdo.  Ello podría ser resultado de discusiones o posiciones bien establecidas, cantadas y determinadas.  Pero no de una entrega incondicional precedida de una renuncia con atisbos de inconstitucionalidad.  

Gran servicio hace a la Patria el diputado que pelea por lo que quiere, que busca el posicionamiento de sus ideas e intereses, que busca el mejor desempeño de sus fuerzas y partido.  Mal ha terminado siempre el pacto de entrega, silencio y “dejar hacer y pasar”.  Es bueno dar libertad a los ciudadanos, pero no a los contrincantes políticos.  El mejor favor es vigilarlo, complicarle sus pretensiones, obligarlo a luchar y explicar, a obtener los votos y a sopesar su situación.

¿Cómo es que el entregado candidato quiere regalar lo que el pueblo de Costa Rica no eligió, ni votó, ni ofreció ni regaló?  Cosa rara, singular y desatinada. El electorado hizo perder a todos.  El sistema no deja la Presidencia vacante sino que obliga a decidir entre los menos desfavorecidos.  ¡Ah!  Pero el asustado candidato ahora pretende dar control y directorio a quien el pueblo no dio siquiera una cuarta parte de los diputados.  

Se espera que en el Parlamento haya al menos deliberación, presentación de proyectos (de gobierno), exhibición de argumentos y uso de la palabra.  No que haya un grupo de entregados …  el rol de la oposición es oponerse, el rol de los que tienen más número es intentar ganar las votaciones, el rol de quienes hablan es intentar convencer, exhibir, criticar y cuestionar.  La entrega tan poco digna es reprobable y va contra la línea de los papeles que han de hacerse en el Congreso.  Es peor que ser tureca.  Aparte de mostrar poco entendimiento constitucional, jurídico, político, histórico y parlamentario, tal propuesta carece de sentido lógico y de valor.

En los organismos colegiados se espera la deliberación y discusión.  En las oposiciones se espera el contradictorio.  Eludirlo es traicionar los principios mismos de tal integración.  La Constitución no prevé dictadura, monarquía, tiranía o concentración del poder.  ¡Todo lo contrario!   

Federico Malavassi Calvo

martes, 11 de marzo de 2014

La columna de Carlos Federico Smith: pobre Luis Guillermo y pobres nosotros

El próximo gobierno de don Luis Guillermo Solís tendrá que enfrentar serios problemas en el campo económico.  Y eso tendrá consecuencias para cada uno de nosotros. Por tanto resulta crucial que tenga éxito en su gestión, para que ella nos favorezca. Pero hay temas que están por allí, “como un fantasma” recorriendo nuestro mundito local y que deben ser encarados con toda claridad.

Empiezo por lo fiscal, aunque necesariamente sé que en esto, como en los otros temas que analizaré, debo ser breve y espero que sustancioso. 

Es un hecho que la situación fiscal es sumamente grave. Un déficit público cercano al 6.5% del PIB es complicado, no sólo en la realidad del costarricense, sino ante los ojos de quienes eventualmente tendrían que tener que ver con la economía, directa o indirectamente, como serían, por ejemplo, el Fondo Monetario, el Banco Mundial, las agencias clasificadoras (Moody’s, Standar and Poor’s y Ficht, principalmente). De su actitud y percepción acerca del comportamiento de la economía costarricense, dependerá en mucho lo que hagan entidades financieras privadas del exterior, así como la inversión externa presente y potencial en el país –la cual parece ser la tablita de salvación para algún grado de crecimiento de nuestra economía- y el mismo sector privado nacional.

Para resolver esta situación fiscal básicamente se han hecho tres planteamientos. Uno, que es el del Partido Liberación Nacional y que favorece Ottón Solís del PAC, que es simplemente aumentar los impuestos, por supuesto que aderezado con promesas de refreno del gasto estatal. El segundo es, me parece, el de los libertarios –aunque varios economistas que hasta hace poco estaban en sus tiendas, han propugnado por mayores impuestos- los cuales consideran que no debe ponerse más gravámenes, sino que principalmente atacar el déficit por el lado de disminuciones del gasto público. El tercero es el planteamiento que don Luis Guillermo, quien, como candidato presidencial del PAC -si bien no de algunos sectores de esa agrupación- ha dicho una y otra vez que, antes de poner nuevos impuestos en los primeros dos años de gestión gubernamental, primero ordenar, reducir, eficientizar –algo así por el estilo- el gasto público y después valorar si es necesario introducir nuevos  gravámenes.

La posición de “espera y verás” del próximo presidente, señor Solís, me parece muy razonable y atinada, dado que expresa la posibilidad de poner algún grado de orden en el desorden fiscal imperante, antes de simplemente acudir a poner mayores y nuevos impuestos, como es la posición del PLN y, de paso, aunque dicen oponerse a nuevos gravámenes, también del Frente Amplio, el cual apoyaría nuevos impuestos “siempre que fuera a los ricos”. 

En el Frente Amplio (y en Liberación) ignoran algo que en economía conocemos muy bien, como es el fenómeno de la pro-traslación de impuestos; esto es, que si “a los ricos” se les suben los gravámenes, estos los trasladarán al consumidor, aumentándoles los precios de los bienes y servicios que les venden. Asimismo, en el Frente Amplio y en Liberación ignoran otro fenómeno que los economistas también conocemos muy bien, cual es la retro-traslación de los impuestos, que quiere decir que, si se les aumentan los gravámenes, los ricos y sus empresas (así como las empresas de los no ricos), no van a contratar tanta gente como pensaban e incluso podrían hasta despedir trabajadores, a fin de mantener rentables a sus operaciones.

Hay dos pecados capitales de los proponentes de más impuestos para reducir el déficit. Hemos visto que esa es la esencia de la propuesta de Liberación, que está implícita en la del Frente Amplio y que es compartida por algunos (economistas) dentro del Movimiento Libertario y por grupos dentro del PAC. Su primer pecado es que con lo que proponen no resuelven definitivamente el problema del déficit, cual es el exceso de gasto gubernamental por encima de lo que recauda en impuestos.  Si se aumentan o crean nuevos gravámenes, simplemente el estado dispondrá de mayores recursos para poder seguir gastando, incluso hasta más que ahora, si es que el déficit actual tan elevado sirve podría haber servido para asustar en algo a los proponentes de un mayor gasto público, por las consecuencias que eso tendrá en la economía.  Si se aumenta la recaudación tributaria con más y mayores impuestos, simplemente se liberará al estado de la amarra que significa una situación de grave déficit fiscal, que, se supone (y testigo de ello es el actual Ministro de Hacienda) debería de imponer algún grado de orden y moderación en el gasto. Pero no, darle más plata al gobierno por la vía de aumentar los impuestos, es como darle droga a un adicto a la heroína: simplemente tomará una corta pausa, para luego continuar con el vicio (eso si es que el gobierno logra algo más de plata, pues los cansados contribuyentes bien podrían reducir su actividad económica imponible).

Por ello, la solución al problema de exceso de gasto público por encima de los tributos recaudados, pasa por reducir ese desbandado gasto estatal. Por lo tanto, esperanzados los ciudadanos debemos apoyar la propuesta que nos ha hecho don Luis Guillermo, cual es la de probar que, en sus primeros dos años de gobierno, es posible que el estado se modere a sí mismo, principalmente debido a una firme, clara y contundente decisión de los líderes político-económicos del gobierno. Algún escéptico me podría decir que “qué está fumando Jorge Corrales”, que “cuando ha visto que los políticos se limiten a sí mismo en lo que es el gasto”. Eso puede ser muy cierto, pero estoy dispuesto a darle la oportunidad al nuevo gobierno de que, antes de proponer nuevos impuestos ya, primero se reduzca el gasto público ineficiente y dispendioso.

Para lograrlo deberá empezar por poner orden en los conocidos disparadores del gasto, como son el aumento de la planilla estatal, el alza desproporcionada de los salarios en el sector público, principalmente de los sueldos de jerarcas altos y medios (y tanto del gobierno central, como de todas las entidades autónomas, descentralizadas y de poderes distintos al Ejecutivo), el financiamiento por todos nosotros de regímenes de pensiones de privilegio en el sector público y notoriamente en el Poder Judicial, entre otros, así como en la aprobación de nuevos proyectos de gastos por la Asamblea Legislativa, sin que se brinde el financiamiento que esos proyectos van a requerir. Estos son ejemplos de la titánica tarea que encara el gobierno de don Luis Guillermo y también todos nosotros, pues, como lo han atestiguado recientes acontecimientos en Europa, por muchos bien conocidos, cuando quiebra el gobierno, sufren fuertemente las economías privadas –esto es, los hogares, los trabajadores y empresas del sector privado, así como los del sector público, que terminan siendo despedidos y, en general, todas las familias de los costarricenses. 

El otro problema serio que enfrentará este gobierno se relaciona con la política monetaria.  Don Luis Guillermo no debe buscar la solución a los problemas cambiarios, ni de crecimiento de la actividad privada en la economía, expandiendo la política monetaria.  Aunque habrá amigos que me reprochen esta afirmación, “Remember Carazo”, que fue cuando el país terminó con la mayor inflación de mucho tiempo atrás y con la tasa más elevada de desempleo, eso se presenta cuando a una política fiscal mal manejada se le sobrepone (como sucede con el “interés compuesto”) una política monetaria mal manejada.  Ese es un peligroso coctel y los ciudadanos de las naciones que, de alguna manera, se lo tomen, sufrirán más, pero mucho más, que una simple goma. Es muy parecido a la debacle económica que hoy encara el gobierno de Nicolás Maduro y que, en la historia, no es exclusivo de ese país que ahora lo padece.  América Latina tiene una larga historia de sufrimientos por el mal manejo fiscal en conjunto con el mal manejo monetario que han proseguido autoridades irresponsables.

No sólo don Luis Guillermo tendrá que escoger gente experimentada y bien ponderada, moderada, dispuesta a entender cuándo se equivoca, para dirigir el Banco Central.  No es un lugar para experimentos, ni para poner en práctica teorías que en cierto momento pueden haber sido útiles (Keynesianismo en la Gran Depresión), que ya no son viables en una realidad de tipos de cambio variables, no fijos y que no pueden ser manipulados por largo tiempo por esas autoridades bancarias.
Es poco lo que he escuchado hasta el momento acerca del rumbo que se esperaría del Banco Central bajo el gobierno de don Luis Guillermo.  Pero creo que debe meditar cuidadosamente sus posiciones en torno al Banco Central; si se daña la moneda, se daña a todos los costarricenses, De nuevo, lo sucedido a mediados de la década de los ochenta debe estar presente en las meditaciones de don Luis Guillermo.

Otro tema crucial que enfrentará el próximo gobierno creo que ha sido evidentemente señalado por los costarricenses, cual es la falta de empleo. Así nos lo indican en numerosas y diversas encuestas, como el principal problema que hoy encaran.  Incluso lo expresan con mayor frecuencia que temas como delincuencia, narcotráfico, seguridad, de  los cuales ya nos tenían casi habituados. 

El problema de la falta de empleo está directamente relacionado con el comportamiento del crecimiento de la economía y, particularmente, porque no creo que nadie en su sano juicio pueda hoy proponer aumentar el empleo público. La clave está en que la economía privada pueda crecer más de lo que lo hace en la actualidad. Cuando hablo de empresa privada me refiero a una amplísima gama de actividades productivas, que los costarricenses llevamos a cabo a fin de generar ingresos para nuestros hogares. Ese abanico se extiende desde la gran productora de componentes electrónicos hasta la pulpería del barrio; desde la empresa bananera a la recolectora de deshechos metálicos que clama con megáfonos en los barrios, que le vendan lo que sea.  Empresa privada es lo que involucra todo el quehacer productivo de un país, desde la más poderosa a la más chiquitica; desde la más arrogante a la más humilde.  Es toda aquella que, para tomar sus decisiones, no depende de un dueño que es el estado, sino de una persona privada.

El cuidado que tendrá que tener don Luis Guillermo es dual. Por una parte, el de no caer en la trampa de gremios, que lo que buscan de un gobierno es que les den un privilegio, como, por ejemplo, la protección ante la competencia, tanto externa (aranceles), como interna (subsidios), que les permita hacer rentables o más rentables sus actividades privadas, pero a costas de eliminar la posibilidad de que el consumidor pueda ser favorecido con una competencia que abarata precios y que nos brinda una mayor diversidad de productos.

Otra labor esencial que en este tema deberá poner en práctica el gobierno de don Luis Guillermo, es brindar certeza de las reglas de juego vigentes en la economía; esto es, no hacer que sus acciones generen una incertidumbre paralizante de la inversión. Ejemplos de factores precursores de un incremento de la incertidumbre, podrían ser una amenaza permanente de instaurar nuevos y más elevados impuestos, poner mayores regulaciones absurdas y onerosas, que suelen ser cargas relativamente más pesadas para las empresas pequeñas, así como no garantizar debidamente los derechos de propiedad.  Si no existe esa certeza básica, uniforme y generalizada de las reglas de juego en la economía y si, por el contrario, se acude en la relación estado- sector privado primordialmente a satisfacer la demanda de rentas y privilegios de parte de grupos específicos del sector privado, tan sólo veremos como resultado una economía de magro crecimiento, de una débil actividad económica, de un alicaído sector productivo y de una débil apertura de oportunidades para las personas, principalmente trabajadores (excepto en el caso de los influyentes favorecidos con el privilegio), todo lo cual nos expresa con claridad que la economía no brindará los frutos deseables de progreso que favorece a toda la ciudadanía. Simplemente si se truncan las oportunidades amplias de éxito que debe poseer y brindar una economía, no habrá más que decadencia y ausencia de innovación, excepto una mayor presión de grupos organizados para que el estado les otorgue onerosos privilegios, los cuales pagaremos con creces todos nosotros. Habrá un menor pastel económico y más grupos deseosos de que el estado les entregue una mayor parte de ese pastel. Obviamente, la alternativa deseable es que haya un mayor pastel del que todos podamos participar.

Sin duda que hay muchos otros temas relevantes que deberá enfrentar el próximo gobierno.  Por ejemplo, la situación externa es muchas veces crucial para nuestra economía, pero es poco lo que usualmente se puede hacer, en especial para naciones que no poseen grado alguno de influencia en los mercados, como es el caso de Costa Rica.  De nuevo, la precaución, el ahorro, la prudencia en el gasto, que creo ha sido parte del éxito de muchas naciones de América Latina en esta crisis aún vigente en nuestras economías, deberá ser la norma que cobije el comportamiento del Banco Central. Pero también creo que será relevante la ampliación de nuestro comercio internacional, no ya con trataditos casi innecesarios con Zumbambia y Juepuchistán, sino con el sector que en estos momentos ofrece las mayores posibilidades de acoger nuestros productos (y nosotros los de ellos), como es el Asia Pacífico y su pivote en América Latina. Debemos de asegurarnos de estar bien amarrados en ese, aparentemente único en estos momentos, carro que nos dé oportunidades de crecer en los próximos años.

Debo concluir este comentario, pues no deseo que pierda su ímpetu tratando de cubrir muchos temas económicos a la misma vez.  Por ello fue que decidí básicamente concentrarme en el tema fiscal, el monetario y algo del sector económico externo. Ojalá que estas reflexiones ayuden a que nuestro país recupere el crecimiento económico, tal alicaído de estos últimos años.  Si lo logramos, la ciudadanía apreciará la labor de un buen gobierno, pues eso se traducirá en mayor empleo y más elevado ingreso familiar, que me parece es lo que hoy se anhela en nuestros hogares. Si hay un fracaso, no sólo pobre Luis Guillermo, sino también todos nosotros.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 10 de marzo de 2014

Tema polémica: Letargo en nuestra competitividad

Para todos es sabidos, que el mundo de hoy en día es un mundo globalizado. Lo anterior implica una movilidad constante de las inversiones y capitales. Todos los días un sin fin de empresas toman decisiones respecto en donde invertir, o en donde no hacerlo. Igualmente, dado esta internacionalización de las economías, también la competencia se ha expandido, siendo que dichas empresas poseen un menú de opciones para elegir.

Bajo este nuevo paradigma, la competitividad del país es clave para la atracción de inversiones, y parte de esa competitividad pasa por la calidad de infraestructura y servicios que el país ofrece. En este sentido, queríamos destacar dos noticias que desnudan una vez más el estado de impotencia y letargo en el que nos encontramos. La primera de ellas, es la noticia de que al fin un tramo de la carretera de circunvalación norte ha sido finalmente adjudicada, después de un largo proceso de varios años. Sin duda alguna, es decepcionante atestiguar como tan sólo siete kilómetros de construcción resultan ser todo un dolor de cabeza y una odisea para nuestro erosionado sistema institucional.  

La segunda noticia se refiere a la supuesta construcción de un moderno y nuevo aeropuerto en la ciudad de Orotina para el años 2025. Proyecto que se ve truncado, en razón de que al día de hoy no existe carretera alguna que tenga la suficiente capacidad para dar abasto para una obra de esta envergadura. Es decir, la famosa ruta 27 por la cual los ticos esperamos alrededor de 30 años, nació muerta. Situación que evidencia categóricamente la visión y mentalidad empobrecedora que se ha postrado sobre nuestro país.

De este recuento de malas anécdotas, excluimos al famoso tema de la electricidad, el cual es tomo un problema en sí mismo. Problema al que pareciera no existe ninguna solución seria por parte de los candidatos a la presidencia, situación que agrava la zozobra del sector productivo.

Así las cosas, el país debe hacer un giro de ciento ochenta grados respecto a la forma en que ha venido manejando y administrando esta clase de proyectos. Cada una de nuestras malas decisiones son opciones que dejamos ir, y que otras naciones y mercados aprovechan. Debemos poner el pie en el acelerador, antes que se nos acaban (sino es que ya se han acabado) los excedentes del pasado…

sábado, 8 de marzo de 2014

Aniversario de ASOJOD

Hoy celebramos 7 años de existencia: 7 años de defender las ideas de la libertad, el capitalismo, el individualismo, el objetivismo, las ideas de la escuela austriaca y otras corrientes de pensamiento que nos llevan hacia una sociedad abierta y que son combatidas día a día por sus enemigos, por aquellos que quieren que el Estado regule cada aspecto de nuestras vidas.

Agradecemos el tesonero esfuerzo de nuestros miembros, Alejandro Barrantes Requeno, Manuel Echeverría Echeverría y Arturo Rosabal Arce, así como de nuestros colaboradores que muy gentilmente sacan tiempo de sus agendas para regalarnos maravillosos artículos: Jorge Corrales Quesada, Federico Malavassi Calvo y Andrés Pozuelo Arce.
 
También queremos agradecer a quienes nos han ayudado en diferentes momentos: Adrián Brenes Leiva, José Andrés Solano Sánchez, Mario Quirós Lara, José Joaquín Fernández y Alberto Medina Méndez, entre otros.

Esperamos que sigan acompañándonos por más tiempo y nos honren con su lectura y comentarios.  

jueves, 6 de marzo de 2014

Jumanji empresarial: Ecuador, pro-empresa vs pro-mercado

Se suele asumir que si uno está a favor del libre mercado uno está a favor de las empresas. Pero hay muchas maneras de promover las empresas que están totalmente reñidas con la promoción de un mercado abierto en el que la entrada y la salida de los actores es fluida. Los empresarios son muy dados a utilizar la retórica de libre mercado aunque muchos de ellos, una vez que están dentro de una industria, también suelen caer fácilmente en la tentación de defender y luchar por privilegios concedidos por el Estado.

Por ejemplo, es comprensible que a los productores locales que no dependen en gran medida de insumos importados, les resulte más fácil contentar a los políticos que tienen el poder de restringir las importaciones, que tener que luchar día a día por la preferencia de los consumidores, frente a la libre disponibilidad de productos extranjeros. Si usted es un empresario con capital para empezar o expandir un negocio, le convendría obtener la lista de productos afectados por la restricción de importaciones y producirlos localmente, pues tendrá asegurado muchos clientes cautivos. Es un negocio redondo por el cual el empresario tendrá que estar muy agradecido con la Revolución Ciudadana.

Poco le importa al empresario que goza de estos privilegios o a los políticos que los conceden que el consumidor de ingresos más bajos no tenga como protegerse de precios artificialmente más altos y de una reducción en su libertad para elegir entre distintas opciones. La reducción de opciones ya se empieza a sentir en los supermercados, dado que en enero de este año cayeron las importaciones un 58% en relación a enero de 2013. Para que tenga una idea, ingresaron al país el primer mes de este año 76% menos desodorantes corporales, 77% menos fórmulas de leche para bebés, 86% menos sombras y rímel, 81% menos pintalabios, 98% menos jabones de tocador.1 Pareciera que el Ecuador de la Revolución Ciudadana será maloliente, desnutrido y desagradable. Pero no se asuste, en el capitalismo de compadres, algunos podrán seguir importando gracias a los “acuerdos”.

Por supuesto que esto no favorece a todas las empresas. De lo contrario, no merecería el nombre “capitalismo de compadres”. Siempre serán las grandes empresas las más beneficiadas, siendo estas capaces de invertir más para adaptarse a las nuevas regulaciones o para obtener privilegios de políticos. No me refiero a sobornos, sino otro tipo de gasto como aquel derivado de acuerdos que comprenden garantizar X cantidad de producción local a cambio de obtener un permiso de importar X porcentaje de lo que determinada empresa importó el año anterior.2 Ya están ocupados muchos empresarios tratando de ser los primeros en obtener estos acuerdos, y el primero que los obtenga en su industria verá su poder de mercado fortalecido. Claro que esperaremos sentados a que la Superintendencia de Control de Poder de Mercado haga algo al respecto, cuando hay verdaderas e injustas barreras a la competencia.

Todas estas medidas ignoran la destrucción de riqueza (y de empleo) que resulta de sustituir importaciones para reemplazarlas con producción local más cara y de menor calidad. La simple verdad es que si la producción local fuese más eficiente y de mejor calidad, ya la hubiesen preferido los consumidores sin ser obligados.

Gabriela Calderón Burgos
Publicado en Instituto Cato

miércoles, 5 de marzo de 2014

Desde la tribuna: ¿Fachos? ¡Por favor, seriedad y decencia!

Curioso neolenguaje el de algunos que cunden en las redes sociales, ofendiendo a diestra y siniestra y descalificando a quien ose pensar, ser diferente, apreciar la libertad o simplemente no concordar con ellos.

De fijo, le llamaran “troll”, aunque ellos (terroristas del teclado) son los verdaderos trolles. También se intentarán victimizar, llamando “campaña de miedo” a cuanta persona advierta acerca de peligros totalitarios, estatistas o liberticidas.

Finalmente, porque tienen la palabra a flor de labios, llamarán “fascista o facho” a cuanta persona no concuerde con el ideario estatista, socialista, chavista o marxista.  

¿Pone usted en su perfil que está de acuerdo con la apertura eléctrica?  ¡Le dirán “facho”.  ¿Le pone un “me gusta” a la apertura comercial o a la Alianza Pacífico?  ¡Le cargarán de insultos y le dirán “facho” y cómplice del “miedo”! ¿Pone usted que está en contra de las gollerías de Recope? ¡Le ofenderán y le pondrán que está usted a favor de los monopolios privados, que es un explotador, que es un “facho”!

Y así sucesivamente. ¡Cuidado se atreve a poner alguna imagen de solidaridad con el pueblo de Venezuela,  algo a favor de la democracia y la libertad en ese país! ¡Rapidito le dirán “pinochetista” y “fascista”!

Con el miedo tuvieron pivote en la torpeza de un exministro y un exdiputado, más inútiles que vivos, pues el famoso “memorial”, protestado también por muchos partidarios del TLC, les puso en la picota.  Pero no hay que olvidar que los contrarios al TLC fueron los verdaderos promotores del miedo:  ¿acaso no salieron a decir que Costa Rica se quedaría sin agua? ¿Acaso no mintieron afirmando que el país sería invadido por miles de profesionales extranjeros? ¿Acaso no se alejaron descaradamente de la verdad sosteniendo que la CCSS se quedaría sin presupuesto para pagar medicamentos? ¿Acaso no fueron unos curitas de Guanacaste que mintieron diciendo que habría comercio de embriones humanos? ¿Acaso no intentaron meter miedo diciendo que perderíamos hasta la Isla del Coco? En realidad son los enemigos de la libertad quienes andan con el cuento del miedo pero … con la mentira y la repetición de que ellos son las víctimas.

En el caso del fascismo la mentira es suprema y evidencia gran ignorancia o la falacia absoluta de la falsedad.  ¿Por qué?  Porque el fascismo es un socialismo, porque el fascismo es estatismo, porque el fascismo es enemigo de la libertad, porque el fascismo cree que todo debe estar en manos del Estado, porque el fascismo termina en estatolatría y diluyendo las libertades y las responsabilidades personales y ciudadanas. El fascismo está más cerca del nacionalismo, del cierre de fronteras, de las limitaciones al libre comercio, de los monopolios públicos, de la hiperregulación y tramitopatía, de la represión y el culto a la personalidad de algunos líderes políticos, del racismo y el colonialismo. ¡Basta estudiar un poco de historia para saberlo!  El fascismo, al igual que su hermano el nazismo, terminó en despotismo, autoritarismo y tiranía, se conculcaron las libertades públicas y se violaron los derechos fundamentales.

De manera que resulta absolutamente mentiroso, indecente y poco serio tildar y calificar a los amantes y propulsores de la libertad, el republicanismo, el respeto a los derechos ciudadanos y la apertura de “fachos” y similares.

Es típico de los fascistas hacer campañas descalificadoras.  Hasta en eso se parecen todos los enemigos de la libertad.

Bien se les puede enrostrar aquello de que “dime de qué presumes … ". Quienes están por monopolios, contra la libertad, contra la apertura, contra el libre comercio, por el cierre de fronteras y demás barreras al comercio, a favor de la represión del pueblo venezolano, contra los tratados de libre comercio y hacen este tipo de campaña, en realidad están encarnando el fascismo.  Ellos son los verdaderos “fachos” y actúan de conformidad.  ¡Qué paradoja!

Federico Malavassi Calvo