Todos recordamos el famoso lema de campaña del Presi. Durante la
contienda electoral Solís se presentó como un académico serio, mesurado y
conocedor de la realidad del país así como de las propuestas necesarias para
desarrollarlo. Más de siete meses después cualquier observador cauto e
imparcial, sabe que esta imagen no es más que un espejismo. El gran último
gazapo del Presi ha sido el levantamiento del veto de la reforma laboral.
Vamos evitar en este artículo el tema de la legalidad en cuanto al
levantamiento del veto o la conveniencia de la reforma, ambos temas nos
resultan opinables de una forma u otra de forma intelectualmente honesta. En
este sentido, lo que nos interesa el día de hoy es enfocarnos en el carácter
moral del Presi en cuanto a la forma en que presentó ante la opinión pública la
toma de decisión de dicha medida.
El primer aspecto que nos interesa resaltar, es el del famoso
decreto que Solís anunció que firmaría para evitar que se den huelgas en los
servicios públicos esenciales. Sin lugar a dudas, esta medida no es más que una
vil burla al pueblo costarricense, tal vez el Presi al igual que el asesor de
Obama Jonathan Gruber piense que todos somos estúpidos, y no sabemos que un
decreto no puede contravenir una ley. En pocas palabras: puro atolillo con el
dedo.
El segundo tema, es esta imagen que deseo presentar el Presi de si
mismo como una especie de gran reformador social, que ha decidido seguir con
esta decisión la línea política de los años 40, cuando en realidad esto no es más que una movida
política para complacer a su aliado más importante: el Frente Amplio. Cajita
blanca para todos aquellos que piensen que el cálculo politiquero no tuvo
impacto alguno en la toma de esta medida.
Con todas estas actitudes a nosotros al menos nos queda claro que
el gobierno del cambio, no es más que una falsa promesa, y que la famosa casa
de cristal cada día se encuentra más empañada.
Así las cosas, hoy más que nunca todos los ciudadanos debemos mostrarnos
alertas y críticos ante cualquier nueva jugarreta con la cual pretendan
burlarse de nosotros.
