
La misión del Instituto Tecnológico de Costa Rica es “contribuir al desarrollo integral del país mediante la formación de recursos humanos, la investigación y la extensión, manteniendo el liderazgo científico, tecnológico y técnico, la excelencia académica y el estricto apego a las normas éticas, humanistas y ambientales, desde una perspectiva universitaria estatal de calidad y competitividad a nivel nacional e internacional”.
Los firmantes –profesores, funcionarios, estudiantes, profesionales egresados y exfuncionarios del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC)–, ante las circunstancias que acompañaron el proceso de referéndum del 7 de octubre del 2007, manifestamos a la Comunidad Nacional:
- En un sistema democrático como el costarricense, cuando las autoridades universitarias asumen un papel de activismo político se genera una confusión que transgrede, contamina y trastoca el papel académico y de conciencia lúcida que la sociedad constitucionalmente ha conferido a las universidades estatales y que se vio seriamente comprometido.
- Asimismo, el uso de bienes e instalaciones públicas no deben comprometerse para la realización de mítines políticos partidarios, cualquiera que sea la fracción involucrada en el proceso de elección o consulta popular.
- Las acciones mencionadas en los puntos anteriores menoscaban el prestigio y credibilidad de las instituciones comprometidas.
kEl activismo político en las universidades estatales en decisiones trascendentales, como la del referéndum, dejan a la ciudadanía confundida y ayuna de análisis serios y objetivos que les permitan sustentar una mejor decisión. Las universidades no deben involucrarse en los rediles de la política en menoscabo de su histórico papel de ser conciencia lúcida de la sociedad.
- El TEC, por su vocación, desde sus inicios se ha caracterizado por mantener una estrecha relación con el sector productivo. Su labor tesonera en la preparación de profesionales de excelencia en el campo de la tecnología y ciencias conexas, sus actividades de vinculación y su proyección social le han permitido cimentar un sólido prestigio nacional e internacional.
- Las autoridades del TEC deben cumplir y respetar a cabalidad la misión y los fines para los que fue creada la institución, e interponer sus mejores oficios para salvaguardar su prestigio y buen nombre. Consecuentemente corresponde, en particular, al rector, como su cabeza más visible, “velar por la buena imagen del Instituto” (Artículo 26, inciso w del Estatuto Orgánico).
- Todos los ciudadanos costarricenses tienen el derecho de participar activamente en actividades políticas y de aspirar a puestos políticos. Sin embargo, no es correcto que cimienten sus propias plataformas políticas a costa de la investidura pública que ostentan, contraviniendo el juramento constitucional asumido ante la institución que los nombró.
Con base en estas consideraciones, respetuosa, pero enfáticamente, solicitamos al rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica, Eugenio Trejos Benavides, desistir, de forma pública y notoria, de su activismo político y retomar, en toda su dimensión, las múltiples actividades, funciones y responsabilidades que, como rector del TEC, juró asumir ante la patria. Asimismo, le solicitamos interponer sus mejores oficios para restablecer y fortalecer la excelente imagen que tradicionalmente ha tenido la institución ante el sector productivo y la ciudadanía en general.
Carta firmada por más de 400 personas vinculadas al ITCR

