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lunes, 7 de abril de 2014

Tema Polémico: Nuestra responsabilidad como liberales

Finalmente tenemos un presidente electo y, para sorpresa de pocos, en ASOJOD estamos sumamente defraudados con la voluntad de las mayorías. La mayoría, ahora más que antes, le apuesta a formas de gobierno más estatistas y entrometidas en las vidas de todos. Le apuesta a una forma de gobierno desconfiada de las decisiones de los individuos y más entrometida en el mercado. 

El mensaje clarísimo no se dio ayer; el mensaje fue claro desde el 2 de febrero, día en que más de un 70% de los ciudadanos decidieron votar por partidos de tendencia socialista. El gane del PAC de ayer ni nos suma ni nos resta a nuestra desilusión pues francamente la diferencia entre ambos candidatos era despreciable.

Es ahora que las libertades individuales se ven más amenazadas y es precisamente ahora que nos corresponde a todos los liberales del país luchar con mayor fuerza. La gran ventaja es que la razón está de nuestro lado y las pruebas sobran. Tendremos que aprender a comunicarlas mejor. Tendremos que aprender a tener más presencia en medios, en universidades, en escuelas, en asociaciones, en cámaras y en otras organizaciones sociales.

Desde esta plataforma seguiremos dando la lucha y buscaremos otras formas de comunicar el mensaje e ir formando criterio. También los invitamos a ustedes, nuestros lectores regulares, que se unan a la lucha por la libertad y entre todos tratemos de sacar nuestra sociedad adelante por el camino correcto.

lunes, 31 de marzo de 2014

Tema polémico: ¿La promesa democrática?

El próximo domingo los costarricenses participaremos en una elección más de nuestra medianamente estable vida democrática. En estas épocas, en donde cada vez se percibe una mayor apatía respecto al sistema democrático nos interesa hacer una breve, pero importante reflexión.

Partimos de la hipótesis de que la mayoría de los costarricenses no comprende el propósito y finalidad que tiene la democracia dentro de un sistema político. Así, muchos piensan y creen que la democracia es la panacea a nuestros males, y le resienten cuando a pesar de tener elecciones cada cuatro años, los problemas siguen siendo los mismos: desempleo, competitividad, infraestructura, pobreza, seguridad, etc. Precisamente, esta premisa equivocada es la génesis del descontento por el sistema democrático. En este sentido, debemos entender que la democracia es simple y llanamente un sistema de elección de nuestros representantes, que asegura la transición pacífica entre cada gobierno. La democracia es sólo eso, pero eso, ya es mucho para una sociedad.

El resto de demandas ciudadanas, poco o nada tienen que ver con la democracia. A este respecto, se puede tener la democracia más consolidada del universo, pero si las políticas públicas que desarrollan las autoridades electas, no son las idóneas, los problemas continuarán.


Por ello, el reto del desarrollo es mayúsculo, ya que pasa por un verdadero análisis reflexivo e integral de los problemas que enfrenta el país, análisis que debe de empezar por los propios ciudadanos, ya que si ellos no saben cuál es el camino correcto, jamás podrán elegir a un gobernante que lo sepa. Bajo este panorama, no debemos hacernos falsas ilusiones y expectativas, como decimos popularmente no se le pueden pedir peras al olmo, lo que no significa que debamos deshacernos del olmo, sino mas bien lo que debemos es abonar al olmo, pero empezar a sembrar igualmente el árbol de peras.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Desde la tribuna: la gestión legislativa

Ha resultado sorprendente el llamamiento del candidato Araya a los diputados electos del PLN, en el sentido de entregar el control de la futura Asamblea Legislativa al PAC. Ello deviene grotesco y hasta repugnante, pues el PLN cuenta con una tercera parte de los diputados electos (será la fracción más grande), en tanto el PAC ni siquiera completa una cuarta parte del futuro congreso.

Cuando en 1966 el PLN perdió la elección presidencial, viendo que había obtenido mayoría legislativa acuñó la frase de “gobernaremos desde el Congreso”.  Ahora no hay ningún gesto de gallardía ni nada parecido. No debe olvidarse que dicho período, si bien incómodo para el Poder Ejecutivo, se caracterizó por una gran labor de control político por parte del Legislativo y por un funcionamiento interesante de las previsiones constitucionales.

Se atribuye a don José Joaquín Trejos (Presidente 1966-1970) haber expresado que la furiosa oposición del PLN y la constante llamada a seguir la normativa constitucional especialmente en cuanto al tema presupuestario, más bien le había “facilitado” hacer bien las cosas.  Ello por cuanto el celo por las normas constitucionales por parte del PLN  (en su papel de oposición) le facilitaba lidiar con la presión por aumentar el gasto público.

En el juego democrático y en los organismos colegiados integrados por elecciones, se espera que haya contradictorio, discusión, representación de intereses contrapuestos, deliberación y los roles propios de organismos parlamentarios. No es parte del juego entregarse, rendirse, callarse, ceder ante los demás ni tampoco hay regla alguna de la que se pueda deducir que hay que entregar el control del parlamento a quien presuntamente gane la elección presidencial.

Ello no solo es repugnante sino poco republicano. No encuentro cómo podría justificarse tan complicado entuerto. Por tal motivo, es menester recordar que el Poder Legislativo es un poder diferente del Ejecutivo.  Ambos órganos constitucionales forman parte del gobierno (por ello es un yerro mayúsculo reservar la expresión “gobierno” para el Ejecutivo, yerro en el que incurren constantemente comunicadores y algunos políticos).  Del texto constitucional y de la doctrina y discusiones constitucionales se deriva que el Legislativo es predominante y control del Ejecutivo y su posición constitucional es similar a la de una Junta Directiva o una Asamblea sobre un Gerente.  En el sistema de frenos y contrapesos se prevén mecanismos de compensación, como por ejemplo la posibilidad de los vetos y la capacidad para convocar sesiones extraordinarias y la de presentar proyectos de ley.    Este es el instrumento preciso de ejercicio de las relaciones entre los órganos desde la perspectiva del Ejecutivo.

Un buen ministro de la Presidencia (o de cualquier ramo) tiene la posibilidad de mejorar el posicionamiento de su gestión a través de sus relaciones personales, de su habilidad política y de su aceptación en la Asamblea y entre los diputados.  Sin embargo, bajo ningún concepto podrá entender el Ejecutivo que tiene prelación sobre el Legislativo, que deba deducirse que el Presidente de la Asamblea y el Directorio deban seguir el plan o color del Ejecutivo o que el ganar el Ejecutivo da peso moral para tomar el Legislativo.  

La organización constitucional asume el principio de la división de poderes.  Las normas constitucionales favorecen el funcionamiento de los frenos y contrapesos.  El Derecho Constitucional resguarda los derechos ciudadanos y de su tutela se favorece el funcionamiento de los órganos constitucionales en un plan y dinámica muy diferente al torpe deseo del frustrado candidato del PLN.  

Para los principios republicanos y nuestra doctrina constitucional es fundamental que se evite la concentración de poder.  Por tal razón, no entiendo cómo razona el entregado candidato, pues –aparte de lo que se pueda decir de su “renuncia” o posición “pasiva”, tan discutible y poco encomiable- su propuesta es por una extraña concentración de poderes.

Algunos medios y comunicadores han salido a alabar la “renuncia” y la entrega  (no estamos hablando de una canción).  ¡Qué tentación la de algunos comunicadores!    De alguna manera están sobrepasando su función, que habría de ser más crítica y menos cortesana.  Ya en el pasado hubo un comunicador que se entregó (también) al famoso pacto “Figueres-Calderón” y, escondiendo al principio que había sido uno de sus redactores, apareció en su espacio haciendo alarde de sorpresa y brinco en los ojos ante el pacto de los hijos de los caudillos. En la actualidad parece que algunos comunicadores medio responsables de la renuncia, también quieren tener crédito en la entrega.  

Mal servicio para la democracia.  No se trata de que se las fuerzas políticas no se puedan poner de acuerdo.  Ello podría ser resultado de discusiones o posiciones bien establecidas, cantadas y determinadas.  Pero no de una entrega incondicional precedida de una renuncia con atisbos de inconstitucionalidad.  

Gran servicio hace a la Patria el diputado que pelea por lo que quiere, que busca el posicionamiento de sus ideas e intereses, que busca el mejor desempeño de sus fuerzas y partido.  Mal ha terminado siempre el pacto de entrega, silencio y “dejar hacer y pasar”.  Es bueno dar libertad a los ciudadanos, pero no a los contrincantes políticos.  El mejor favor es vigilarlo, complicarle sus pretensiones, obligarlo a luchar y explicar, a obtener los votos y a sopesar su situación.

¿Cómo es que el entregado candidato quiere regalar lo que el pueblo de Costa Rica no eligió, ni votó, ni ofreció ni regaló?  Cosa rara, singular y desatinada. El electorado hizo perder a todos.  El sistema no deja la Presidencia vacante sino que obliga a decidir entre los menos desfavorecidos.  ¡Ah!  Pero el asustado candidato ahora pretende dar control y directorio a quien el pueblo no dio siquiera una cuarta parte de los diputados.  

Se espera que en el Parlamento haya al menos deliberación, presentación de proyectos (de gobierno), exhibición de argumentos y uso de la palabra.  No que haya un grupo de entregados …  el rol de la oposición es oponerse, el rol de los que tienen más número es intentar ganar las votaciones, el rol de quienes hablan es intentar convencer, exhibir, criticar y cuestionar.  La entrega tan poco digna es reprobable y va contra la línea de los papeles que han de hacerse en el Congreso.  Es peor que ser tureca.  Aparte de mostrar poco entendimiento constitucional, jurídico, político, histórico y parlamentario, tal propuesta carece de sentido lógico y de valor.

En los organismos colegiados se espera la deliberación y discusión.  En las oposiciones se espera el contradictorio.  Eludirlo es traicionar los principios mismos de tal integración.  La Constitución no prevé dictadura, monarquía, tiranía o concentración del poder.  ¡Todo lo contrario!   

Federico Malavassi Calvo

miércoles, 19 de febrero de 2014

Desde la tribuna: picadillo legislativo

Desde la perspectiva de la libertad, ¿hay alguna interpretación del resultado electoral de febrero de 2014? Insisto en que no hay que echarse a morir por los números finales. Hay que intentar comprender la voluntad del electorado. El mayor número se quedó sin votar (30%), ¡ese fue el partido más grande.

Creo que en todos los partidos hubo bienintencionados que tenían como motivo algo encomiable: 

a) unos votaron por el PLN intentando frenar el peligro socialista, estatista o chavista que vieron en el FA, otros votaron por el PLN apreciando la apertura de este partido hacia ciertas necesidades urgentes en torno a la libertad (apertura energética, aprecio por algunos candidatos a ministros y su posición respecto de asuntos específicos), en su ánimo había una opción de libertad;
 
b) buena parte de los votos del PAC son prestados, un sector del electorado optó por este partido como una oportunidad para desplazar al PLN del poder, fin que en sí mismo encarna un importante principio del republicanismo y de la democracia costarricense, cual es la alternabilidad en el poder y evitar la concentración y el vicio del continuismo, no repararon en el estatismo paquiano ni su regodeo en los paquetes tributarios y las vías legislativas abusivas, sino que pensaron que el mensaje del PAC anticorrupción y su probabilidad de derrotar al PLN eran una oportunidad para usarlos con este motivo;

c) indudablemente la mayor cantidad de votos del ML son votos prolibertad, ello es irrefutable; aunque el ML ha quedado como uno de los derrotados de estas elecciones por algunos vicios y prácticas inaceptables (incluso incompatibles con sus supuestas posiciones liberales) es claro que la mayor parte de los votantes que lo favorecieron con el voto lo ha hecho pensando en la libertad;

d) en relación con el PUSC, es evidente que su candidato es uno de los ganadores morales del torneo, pues supero maniobras, traiciones y emboscadas; su mensaje fue perfectamente compatible con la libertad y es evidente que sus planteamientos armonizaron el socialcristianismo con el liberalismo;

e) incluso en el FA, estoy seguro que muchos de sus votos no iban por las propuestas estatistas sino contra la corrupción que ha caracterizado buena parte del actuar de algunos partidos, de alguna gente en el poder y como protesta contra el PLN y algunos problemas del status quo.

f) Y … ¿entre los votos del resto? .  No dudo que encontraremos en muchos de estos votos por minoritarios y emergentes actos de libertad, de decisión individual y de determinación personal que pueden identificarse con libertad y buenos deseos.

Ahora bien, el resultado electoral ha determinado un “picadillo legislativo”.  No ha habido tarta grande para ninguno. El partido que más diputados saca, el PLN, apenas logra una tercera parte de la totalidad de los diputados. El que sacó más votos en la elección presidencial, el PAC, apenas estaría acercándose a una cuarta parte de la totalidad de diputados. Juntos, ambos partidos, lograrían tres votos más que la mayoría absoluta  (29) pero estarían muy lejos de la mayoría calificada (38).

¿Les conviene ir juntos? Históricamente, el mejor socio del PLN ha sido el PAC. Cada vez que el PLN  ha intentado pasar impuestos, incluso por la vía inconstitucional, ha encontrado en el PAC el amigo incondicional. Ello dice mucho, sobre todo a quienes piensan que se trata de un mismo pensamiento estatista y poco inclinado al sector privado.  

Algunos hemos expresado que cada vez que el PAC avala la voracidad fiscal del PLN, reniega de su lucha contra la corrupción. ¿Por qué?  Porque le ayuda a tapar los malos manejos administrativos, la falta de control, la ineficacia y los huecos producidos por dineros mal gastados. 

No obstante, hay un dilema para el eventual ganador, si resulta ser del PAC. Combinarse con el PLN es evidenciarse como más de lo mismo, como pensamiento igual y como retrato del otro. Si resulta ser el PLN, no tendrá sonrojo alguno en echarse al PAC a la bolsa para poner impuestos y seguir en las mismas.  El PLN tiene larga experiencia en absorber diputados y partidos.  

Y … ¿los demás diputados?  ¿Qué harán o qué pueden hacer?  Allí puede estar el meollo del asunto. Si el PLN gana, intentará absorber a todos y comprometerlos con “gobernabilidad” y mucha responsabilidad y demás eufemismos del negociado.  ¡Siempre lo ha hecho!

Si el PAC gana, podría optar por una administración de gallardía y poderes separados, al estilo de los expresidentes Echandi y Trejos  (vetos, concentración en la acción administrativa y respeto a los espacios legislativos propios). También podría apostar al cogobierno (si lo dejan sus propios integrantes, sobre todo los más conspicuos) y convocar a algún tipo de acción cívica o coalición para intentar sacar adelante algunas tareas importantes.  

Pero también puede pensarse que el mandato del pueblo costarricense tiene como resultado el “picadillo”, no para que se pongan de acuerdo sino para que efectivamente haya frenos y contrapesos, crítica y control, dificultad y mucha oposición.

No quería al PAC con presidencia y asamblea, sino como instrumento para desplazar al PLN.  Tampoco quería a éste desarmado sino con la posibilidad de hacer una brava oposición (como con Echandi y Trejos).  

No quiere el  pueblo, mayorías concertadas ni ciertos partidos acomodaticios, apenas les ha dado a algunos para salir adelante y hacer méritos para determinar qué decidirá en el futuro.

No quiere a nadie con comodidad porque está cansado de leyes y leyes, de confundir las funciones con la legislación y no reparar en cuánta coacción y contradicciones se derivan del activismo legislativo.  Quiere un pluralismo que trabaje, que proponga, que discuta, que controle, que estudie y no cómodas mayorías, ni grupos legislativos fuertes.

Tal vez, hasta acaricie la idea de un cuatrienio sin leyes, sin más coacción, sin más impuestos, sin más limitaciones a la sociedad, sin más tareas para un Estado desfinanciado y endeudado, sin más crecimiento del sector público, sin más regulaciones y simplemente como un paréntesis en el torbellino de erradas decisiones y exceso de disposiciones. 

Quizás haya determinado que no quiere más demagogia ni falsas promesas, irresponsabilidades legislativas ni negociados inaceptables, más cargas tributarias ni angurrias impositivas … quizás desea un período de paz sin amenazas a sus bienes y vidas … ¡quizás, quizás, quizás! 

Federico Malavassi Calvo

lunes, 10 de febrero de 2014

Tema polémico: algunas proyecciones de la próxima Asamblea Legislativa

Pasada la página de las elecciones del 2 de febrero -en la cual no se definió un ganador de la contienda presidencial, siendo necesaria una segunda ronda el 6 de abril próximo- la composición de la Asamblea Legislativa está casi definida: el Partido Liberación Nacional (PLN) tendrá la fracción más grande con 18 legisladores, seguida por el Partido Acción Ciudadana (PAC) con 14, el Frente Amplio (FA) con 9, el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) con 8, el Movimiento Libertario (ML) con 3, el Partido Renovación Costarricense (PRC) con 2 y tres unipersonales. Decimos casi porque aún falta acabar el conteo en casos donde la diferencia entre candidatos diputadiles sea poca o existan apelaciones por resolver, pero creemos que la variación será mínima para arriba o para abajo en alguna fracción, lo que no cambia el peso relativo de cada una.

Esta conformación va a implicar un panorama poco halagüeño para las ideas de la libertad, pues solo contarán con tres legisladores del ML para su defensa. Por el tamaño tan pequeño de esa fracción, en ASOJOD consideramos que será muy difícil que se consiga abrir rendijas para que estas avancen, por lo que es de esperar que más bien se de una tarea de contención, de evitar en la medida de lo posible que se afecten. Aunque el PUSC podría ser un aliado en la protección de algunas de ellas, no es un partido confiable, pues la experiencia ha mostrado que se acomoda según la conveniencia de sus Diputados.

Por el contrario, el estatismo sí tendrá un panorama bastante amigable. Prácticamente 41 legisladores se visualizan como impulsores de más gasto, más regulación, más instituciones, más burocracia, más trámites y más impuestos. Precisamente en este último tema, es posible que el Ejecutivo nunca haya tenido un bloque tan cercano para el impulso de un Plan Fiscal que, desde hace tiempo, viene intentando aplicar para financiar al monstruo estatal y, de paso, apretar a la ciudadanía para hacerla pagar por la irresponsabilidad de los gobernantes. La alianza PAC-FA parece que al fin podrá cumplir su sueño revanchista: aumentarle los impuestos a todo el que genera riqueza, a todo el que produce. Ottón Solís, por fin, podrá alcanzar su fantasía: quitarle el dinero que tanto le ha costado ganar a los costarricenses.

Los partidos pequeños probablemente jueguen un papel similar al que han venido desempeñando: el de "turecas". Aportarán su voto a la coalición que más beneficios particulares les genere. Su agenda será totalmente personalista, para la defensa de intereses del grupo que los llevó al poder. Sin embargo, preocupa un Mario Redondo -del que se espera sea un aliado incondicional del PLN- que desde su anterior paso por la Asamblea Legislativa ha venido defendiendo una desarticulación del Reglamento Legislativo para facilitar la aplicación de mayorías automáticas, restringiendo al máximo el ejercicio de contrapeso que puedan tener las minorías, las cuales, para él, no deben ser más que testigos de primera fila de la materialización de aquella frase del ex Diputado Luis "caca" Bonilla: "pa'eso tenemos mayoría". 

En general, será una Asamblea bastante fragmentada que, en sociedades con una cultura política avanzada -cosa que no ocurre en Costa Rica- implicaría un desarrollo de la capacidad negociadora de los actores y un reconocimiento del multipartidismo.  Sin embargo, en nuestro contexto, solo motivará a que unos culpen a otros de impedir la aprobación a golpe de tambor e irreflexiva de cualquier ocurrencia que surja de sus obtusas mentes y, por tanto, se insista en "reformar" el Reglamento para que las minorías no opinen y las mayorías aprueben lo que deseen. No obstante, si en la segunda ronda, el ganador es Luis Guillermo Solís, es presumible pensar que el PLN no insistirá en esta modificación y se dedicará a bloquear la gestión del Ejecutivo. Si se da esto, podríamos esperar que las libertades no se vean fuertemente afectadas, aunque dependerá de las alianzas temáticas y los intereses de cada bloque. 

En todo caso, se vienen 4 años bastante duros, bastante peligrosos. Si los ciudadanos, en las calles, no se preocupe por su bolsillo o por sus libertades, en Cuesta de Moras seguirán avasallándolos. Y nada parece indicar que la actitud de la ciudadanía cambie en este proceso. Ojalá, frente a un avance del estatismo, la ciudadanía se oponga, se manifieste en las calles y se defienda. Ahí veremos la verdadera acción ciudadana. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Desde la tribuna: ¿Un resultado contra la libertad?

Ciertamente, cada cual podrá analizar los resultados electorales a su gusto.  Es su derecho. No obstante, creo que es incorrecto señalar que el resultado de las elecciones de febrero de 2014 en Costa Rica han sido una bofetada a la libertad.

No se puede confundir la libertad con un partido específico que, además, ha tenido una serie de cuestionamientos públicos y privados.  No se trata de enlodar las grandes jornadas con que este partido se lució en algunas oportunidades, lo bailado nadie se lo quita.  Mas tampoco es correcto cerrar los ojos ante desatinados episodios e inconsistentes actuaciones que han llevado al electorado a optar por otras posibilidades electorales.

¿Acaso vamos a ignorar que muchos de quienes votaron por el PAC lo hacían por remover el continuismo, entendiendo su voto como un acto de libertad?  ¿Acaso vamos a cerrarnos y no aceptar que incluso muchos de los que votaron por el PLN también conceptúan su voto como un acto de libertad, entendiendo que era la opción más aceptable frente a otros peligros?  ¿Acaso queremos invisibilizar los mensajes del candidato Piza, quien fuera presidente de ANFE y quien fue directo en la defensa de libertades y gestión privada? 

Durante muchos años el ML defendió la libertad con hidalguía, tino y consistencia.  Luego cayó en actuaciones indefendibles, inconsistencias incomprensibles e, incluso, en pactos inaceptables.  En esta campaña, en el afán de atraer votos, su candidato expresó en reiteradas ocasiones que se había quitado del partido a los radicales.  Asimismo, atrajo a sus tiendas a personajes de dudosa compatibilidad con la libertad. 

En la discusión de algunos proyectos de ley, en la elección de algunas temas de control político, en la actuación de algunos conspicuos representantes del partido y en la gestión política se han dado algunas situaciones que han quitado el atractivo al ML.  Del mismo modo, en su pretensión de hacerse potable a unos grupos, ha terminado por diluir un tanto sus posiciones, mostrando una inconsistencia y una variación complicada de explicar.

Además, desde hace mucho tiempo ha sido torpe en la elección de algunos candidatos a puestos de elección popular, renunciando a la entereza, a la lealtad y la fidelidad y optando por oportunistas, tránsfugas y demás rarezas que deslucen su trayectoria política, moral y de compromiso con la libertad.

De tal manera, es equivocado concluir que la elección del pueblo de Costa Rica, al no preferir al ML, es un entierro de la libertad. 

Por otro lado, creo que no se ha dado una adecuada promoción de la libertad desde las nuevas proclamas y campañas del ML.  La insistencia rayada en los temas de seguridad ciudadana no incluyen la prudencia y equilibrio de las posiciones de libertad.  Ello es un pecado contra la libertad.  Algún jefe de fracción expresó, con un volumen y difusión dignos de mejor causa, que “jamás votaría a favor de un magistrado garantista”.  ¡Ello, expresado por un liberal,  es una contradictio in terminis u oxímoron!  ¿Cómo puede un amante de la libertad no entender la importancia de una justicia penal garantista?  Es como ignorar las más caras tradiciones constitucionalistas sembradas por el liberalismo.

Y … ¿dónde colocamos los manejos de las finanzas partidarias?  Siempre cuestionadas y complicadas.  Queríamos equilibrar las finanzas públicas, racionalizar tanto el Estado como su presupuesto y gestión, hacer transparente la gestión pública y … ni siquiera se pudo dar un ejemplo de gestión apropiada.   La opción por la deuda política fue el inicio de la desviación, todo se fue torciendo …

¿Y el miedo?  Sí, el inaceptable miedo a utilizar la tribuna para defender la libertad y las posiciones liberales. El miedo a construir un partido que creciera orgánicamente y con personas convencidas de su valor.  El miedo a actuar como amantes de la libertad de manera integral y, sobre todo, en las cuestiones partidarias.  El miedo a llevar el mensaje con ilusión y buena explicación. 

Se terminó en cuestionamientos jurídicos, movidas financieras, adhesiones oportunistas, candidatos alejados de la libertad, parcelización de la asamblea para entregarla a grupos no comprometidos con la libertad, aplicando la práctica de que “billetera mata galán”, cayendo en el caudillismo tan contrario a la libertad y en inconsistencias e incoherencias inaceptables.

Por ello no se le puede reprochar al pueblo de Costa Rica que, en una elección escogiera como lo hizo.  El elector hizo lo que pudo.  Tampoco se le puede endilgar, como lamento, que el escogimiento popular es un entierro de las libertades.  El elector no encontró claros estos planteamientos en favor de las libertades ni actuaciones suficientemente consistentes.

Originalmente el ML y el PAC fueron partidos emergentes y alternativos.   Su praxis los ha mostrado cayendo en lo mismo, con abuso de la deuda incluido.  Con excepción de este último asunto, lo demás del PAC es su derecho, ahora tiene opción real de ganar una elección presidencial.  Lo del ML también, pero entonces no se vale salir a lamentarse de la decisión del electorado.  El electorado tiene todo el derecho a no escoger una opción inconsistente, errática y cuestionada y, por ello, a que no se tilde su decisión de un ataque a la libertad.  La falta contra la pregonada libertad ya la había cometido el propio partido.

Así pues, la libertad no ha sido atacada ni debilitada por la decisión electoral de los costarricenses.  El reto es salir a pregonarla, a buscar cómo promoverla y defenderla desde todas las tribunas (incluyendo la política) y encontrar formas consistentes y exhibibles, moralmente presentables, para difundirla.

Es incorrecto e inapropiado tildar de liberticida la decisión del electorado.  Lo correcto es formularle al electorado posiciones liberales apropiadas, bien estructuradas, aprovechables, atractivas y muy consistentes.

Yo sigo en la brega, siempre con ilusión y con la mayor disposición para ser consistente en mi mensaje y abierto a la tarea de convencimiento y difusión.

Federico Malavassi Calvo

lunes, 3 de febrero de 2014

Tema Polémico: Elecciones 2 de febrero 2014

Hace algunas horas se anunciaron los resultados de las elecciones presidenciales del 2014 y sorpresivamente, contradiciendo cualquiera de las cientos de encuestas que fueron publicadas en los pasados meses, el candidato del Partido Acción Ciudadana Luis Guillermo Solis se encontrará nuevamente con don Johnny Araya Monge en una segunda vuelta electoral este 6 de abril.

Los resultados obtenidos el día de ayer no son para nada alentadores para el futuro de Costa Rica. Los costarricenses han decidido que prefieren una Costa Rica con un Estado más intervencionista y menos preocupado por dar a respetar las libertades de las personas.

En nuestro último tema polémico quedó en evidencia que este blog favorecía don Otto Guevara y al Movimiento Libertario pues, comparado con el resto, era el que en mayor medida pensaba similar a nosotros sobre la dirección que debe tomar este país. Lamentablemente ayer el resultado fue bastante desfavorable para el Movimiento Libertario logrando si acaso un 12% de los votos para presidente y no más de tres o cuatro diputados en la Asamblea Legislativa. Mas los únicos perdedores no fueron los partidarios de don Otto; los perdedores fuimos todos los costarricenses que pensamos que no necesitamos más impuestos, que es necesario eliminar trámites para favorecer una mayor inversión, que el Estado no tiene por qué estar fabricando licor o debe mantener el control de servicios públicos tan necesarios para todos y que siguen subiendo de precio no a causa no del mercado sino de las ineficiencias de las instituciones públicas.

A nuestros lectores, les garantizamos que nuestra lucha por la libertad seguirá más fuerte que nunca. Nos esperan años difíciles y muchas luchas por delante y esperamos afrontarlas con el mayor deseo siempre de contar con una Costa Rica mucho mejor.

miércoles, 29 de enero de 2014

Desde la tribuna: defensa de la libertad

Mientras algunos se discuten acerca del resultado de los debates, el voto útil, el porqué de las discrepancias de las encuestas, el “jaqueo” del sitio de un semanario, la suspensión de la publicación de una encuesta, el accionar de los “trolles” y demás particularidades de esta elección 2014, envío un mensaje directo a quienes aman la libertad,  quieren buena economía, racionalizar el Estado y un clima apropiado para el desarrollo.

¡Pongan atención a las papeletas para diputado!  Comparen las cifras y calculen donde asignar con mayor eficacia el voto, a fin de llevar buenos diputados a la Asamblea, comprometidos con el desarrollo, la libertad, la lucha contra la corrupción y las gollerías, el enfrentamiento de las prebendas y privilegios, el fomento de la buena economía y el respeto a la dignidad humana, incluyendo el compromiso con la libertad de expresión.

Hay que aprender a distinguir entre las libertades públicas (poder de autodeterminación acompañadas de responsabilidad) y las mal llamadas “libertades sociales”  (derechos programáticos derivados en pro de aspiraciones particulares), hay que aprender a leer los lenguajes cifrados (más legislación equivale a menos libertad, más impuestos significa cohonestar la corrupción y el despilfarro, más regulaciones son tramitopatía).

¿Quiénes estarán dispuestos a alzar las banderas de libertad sin miedo y con consistencia?  ¿Quiénes han caído víctimas del miedo, el populismo, el clientelismo y la demagogia?

Costa Rica necesita libertad, responsabilidad, racionalidad, orden y seguridad jurídica.  Vista la posibilidad de muchas fracciones, es estratégico lograr una buena cantidad de diputados responsables y comprometidos, conocedores y con experiencia en trabajos profesionales y empresariales, que sepan cómo se produce, cómo se trabaja, cómo se sufre en el sector privado.    No necesitamos repartidores de lo ajeno, interventores de la libertad, estatólatras y vividores, sino todo lo contrario.

Así pues, propongo en lo que queda de campaña indagar acerca de la composición de la futura Asamblea, seleccionar lo mejor para el desarrollo, estudiar y decidir pensando en el futuro de Costa Rica.

Federico Malavassi Calvo

martes, 28 de enero de 2014

La columna de Carlos Federico Smith: déficit gubernamental sigue creciendo

Reconozco los esfuerzos del actual Ministro de Hacienda para reducir el déficit del sector público. Lamentablemente tal reconocimiento no es suficiente para paliar el grave hecho de que este año nuestra economía posiblemente llegue a un déficit del 6% del Producto Interno Bruto (PIB). Los resultados obtenidos no han sido suficientes. El fracaso del esmero del Ministro se evidencia en los últimos datos que el propio Ministerio nos dio recientemente: el gobierno terminó el 2013 con un déficit del 5.4% del PIB, superior al pretendido de un 5% y también mayor que el del año pasado, que fue de un 4.4% del PIB.

Lo más preocupante es que a la mayoría de los candidatos a presidente de la República parece no importarle la situación.  Francamente, con excepción de los candidatos Piza y Guevara, el resto de los punteros enfatizan en sus programas de gobierno un mayor requerimiento de recursos; esto es, más gasto gubernamental, aunque también nos hablan –a veces solapadamente- de que aumentarán los impuestos.  

Esos políticos dispendiosos –Araya, Villalta y Solís- no se han dado cuenta de que el serio problema económico que encara ominosamente nuestro país no es el déficit, sino un gasto gubernamental excesivo.  El llamado déficit gubernamental se presenta cuando los gastos del gobierno exceden sus recaudaciones, básicamente tributarias. El problema no radica en que no hay suficientes ingresos para cubrirlo: es que apenas se reciben esos ingresos, corren a gastarlos, dado lo que nos anuncian en sus planes de gobierno.  Es más, ya Araya anunció, irresponsablemente y, creo que más que él, su candidata a vicepresidenta, la entrega de ₡20.000 por persona, con fondos que presuntamente están disponibles en Asignaciones Familiares. Eso, ni más ni menos, es un aumento en el gasto público adicional, que elevará aún más el desorbitado déficit y que luego, tarde o temprano, tendrá que ser pagado por todos los costarricenses, ya sea con mayor endeudamiento, con más y nuevos impuestos o con tasas de interés más altas. Esos fondos a hoy no han sido gastados; constituyen un ahorro fiscal. Ahora ya sí los van a gastar, sin importarles.  Casi como que si ese dinero más bien les estorbara. Eso sí no se lo dicen a los ciudadanos y menos que lo reconocen: todo sea por gastar fondos públicos para tratar de convencer a votantes potenciales, mediante dádivas que todos los costarricenses las pagaremos con creces.

Cuando los gobernantes nos dicen que hay un déficit casi inmanejable, con razón nos preocupamos.  Incluso nos angustia que posiblemente sea necesario aumentar los impuestos.  Pero eso es engañoso.  El problema no es insuficiencia de impuestos, pues, “la tasa total impositiva (incluyendo impuestos al trabajo a los ingresos y otros gravámenes) asciende al 55.3% de las utilidades de un negocio local promedio, en comparación con el aún elevado 47.3% en América Latina y el 41.3% en la naciones que comprenden la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD)”. 

De acuerdo con un informe reciente de la CEPAL, la carga tributaria de Costa Rica no es del 13.2% del PIB que los gobernantes actuales han señalado, pues si se incorporan otros impuestos que estos no suelen sumar, como cargas sociales, municipales y otros similares que paga el ciudadano, nos lleva a casi el 22% del PIB, que es la sexta más alta de América Latina (únicamente superada por Cuba, Argentina, Brasil, Uruguay y Bolivia).

El problema es la excesiva demanda de recursos por parte del estado costarricense; es decir, el disparatado gasto gubernamental. El déficit es el resultado de un gasto desproporcionado en comparación con lo que recibe el gobierno.

La historia fiscal reciente de nuestro país es clara en cuanto a que, con cierta regularidad, se nos dice que hay un déficit que debe ser llenado mediante más y mayores impuestos, los cuales son aprobados por la Asamblea Legislativa -con excepción de las últimas dos ocasiones- pero luego, casi inmediatamente, de nuevo se dispara el gasto público llevándonos a nuevos déficits. Una vez más se produce el ciclo déficit-aumento de impuestos- incremento en la gastadera gubernamental- nuevo déficit y así sucesivamente a lo largo de los años.

Veamos los últimos datos, para que vean lo grave del manejo de la situación fiscal de nuestro país. Mientras la economía (medida por el Producto Interno Bruto Nominal) ha venido creciendo en el último año a una tasa del 9.2%, los ingresos nominales reportados por el Ministerio de Hacienda durante el 2013 crecieron en un 7.7% anual (debido en mucho al poco crecimiento real de nuestra economía). Pero los gastos, según datos de ese Ministerio, se incrementaron en un 14%. Y, si se excluye el pago de intereses, que en realidad no sé por qué debe hacerse eso, pues también es un gasto, el incremento en el año sería de un 11.5%. En todo caso, en este año creció más el gasto gubernamental que en lo que aumentaron los ingresos.

Es importante señalar que las remuneraciones (básicamente salarios en el gobierno) crecieron en el 2013 en un 10.3%. Eso es muy significativo, pues las remuneraciones constituyen el 37% de los gastos totales del gobierno.

Lo que se requiere queda muy claro: entrarle en serio a frenar el crecimiento del gasto gubernamental, en vez de proponer más impuestos, que, al afectar un ya escuálido crecimiento de la economía, más bien provocará un descenso en la recaudación de impuestos (tal como lo han reflejado las cifras en el 2013), además de una baja en la generación de empleo productivo en la economía y, por tanto, un incremento de la pobreza.  Aumentar el empleo y disminuir la pobreza, nos han dicho todos los candidatos a presidente, es crucial lograrlo en Costa Rica. Pero algunos proponen impuestos que más bien van a aumentar la pobreza y a disminuir el empleo. ¡Chingo de contradicciones!

Jorge Corrales Quesada

lunes, 27 de enero de 2014

Tema Polémico: No todo lo que brilla es oro

Estamos al día de hoy a menos de una semana de las elecciones. En estos momentos, como lo han evidenciado las distintas encuestas, así como probablemente cada uno de nosotros lo ha podido atestiguar, existe una buena parte del electorado que se encuentra indeciso. Ahora bien, pareciera con los últimos acontecimientos que han ocurrido en los días pasados, que el candidato del PAC Luis Guillermo Solís ha tomado un segundo aire para estas elecciones, y se encuentra en un vertiginoso ascenso. Precisamente el Tema Polémico del día de hoy aborda el por qué don Luis Guillermo no es la persona idónea para gobernar nuestro país.

Primero que todo, como se dice popularmente “al César lo que es del César”, no tenemos duda de que el candidato del PAC, es un hombre serio, preparado, honesto, trabajador, y con muy buenas intenciones para gobernar nuestro país. Pero, a pesar de todo esto, el mayor problema que presenta el señor Solís, es que su formación académica y laboral en nada se ajusta a los retos que enfrenta nuestro país. Nos explicamos. En ASOJOD creemos que el problema más grande que hoy en día atraviesa Costa Rica es el tema económico, en sus distintas aristas: empleo, competitividad, eficiencia del gasto público, déficit fiscal, inversión, etc. Desafortunadamente, en este campo el candidato del PAC tiene una experiencia nula. El señor Solís, toda su vía ha sido un asalariado del sector público o un consultor internacional, por lo que no tiene un conocimiento ni teórico ni práctico de qué implica manejar y administrar una empresa. Don Luis Guillermo, no ha vivido en carne propia la tramitomanía de nuestro estado, no sabe lo que cuesta pagar una planilla, desconoce el riesgo de la inversión, ya que por su profesión  no le ha correspondido desempeñar este tipo de actividades, situación que se evidencia con sus propuestas (impuestos, más estatismo, más participación del sector público, no apoya aperturas de mercados, etc). Queremos dejar muy claro que en nada estados desmeritando el trabajo que ha realizado don Luis Guillermo, es simple y llanamente que su experiencia laboral aporta muy poco o nada a las tareas que debe asumir.

Por otro lado, el candidato del Movimiento Libertario ha sido un profesional liberal exitoso, ha participado en el negocio turístico de su familia, y cuenta con una formación académica por parte de la Universidad de Harvard en Administración de Empresas, es decir, posee un perfil más adecuado a los problemas que enfrenta nuestro país, lo que igualmente se ve reflejado en sus propuestas (apertura del mercado eléctrico, apertura de Recope, reducción de trámites, control de gasto público, no más impuestos, etc).

Este próximo domingo, los costarricenses debemos elegir no sólo a una buena persona, sino igual o más importante aún, a una persona idónea para brindar soluciones a los retos que el país tiene por delante. Que cada uno de nosotros piense muy bien su voto…

viernes, 24 de enero de 2014

Viernes de recomendación

Para esta ocasión, queremos compartir con ustedes las principales propuestas del candidato presidencial del Movimiento Libertario, Otto Guevara Gutt así como la nómina de los aspirantes a Diputados por parte de esa agrupación política.

Sin duda, estas son las propuestas que más se acercan a lo que pensamos y defendemos en ASOJOD, razón por la cual las apoyamos e invitamos a todos los costarricenses a darle su respaldo a ambas papeletas el próximo 2 de febrero para lograr una sociedad más libre y más próspera.

martes, 21 de enero de 2014

La columna de Carlos Federico Smith: el control de precios y la caída de Amberes

Desde hace muchos años me ha interesado, como economista, el tema del control de precios y los efectos que tienen en las economías. Ello porque son numerosos los episodios en la Historia, que demuestran como dichas políticas ocasionan efectos no previstos, usualmente diferentes de los esperados por quienes las impusieron.
Hace poco, traveseando en Internet, me encontré con un librito escrito por Mary G. Lacey, titulado Food Control During Forty-six Centuries: A Contribution to the History of Price Fixing (Chicago, 1933), el cual recoge una conferencia que ella pronunció ante la Sociedad de Historia Agrícola de los Estados Unido, el 16 de marzo de 1922. En dicho libro expone el episodio de control de precios que se dio en Bélgica en los años 1584-1585, según lo narró el historiador John Fiske en su obra The Unseen World and Other Essays (Boston, 1904, p. 20).
Dice Lacey que la caída de la ciudad de Amberes en 1585, se debió a la chapucera legislación de fijación de precios puesta por el Gobierno de la ciudad. Y luego transcribe lo escrito por Fiske:
“El giro crucial de la gran revolución Holandesa, en lo que tiene que ver con las provincias que ahora constituyen Bélgica, lo fue el famoso sitio y captura de la ciudad de Amberes. El sitio duró mucho y la resistencia fue obstinada y la ciudad posiblemente no habría sido capturada si la hambruna no hubiera acudido en ayuda de los sitiadores. Es interesante investigar qué pasos podrían haber tomado las autoridades de la ciudad para prevenir esa calamidad. Habiendo averiguado que los especuladores estaban acumulando y acaparando provisiones en anticipación de un período de precios altos, aquéllas impusieron un precio tope a todo lo que se podía comer y prescribieron fuertes penas para quienes pretendieran cobrar más que la suma decretada por ley. Las consecuencias de esta política fueron dos. Había pasado mucho tiempo para que el Duque de Parma (Alejandro Farnesio, el famoso militar al servicio de la Corona Española, quien luchó contra los protestantes durante la llamada Guerra de los Ochenta Años), quien estaba asediando la ciudad, tuviera éxito en bloquear el Río Escalda (Scheldt) de forma que impidiera que los barcos cargados de comestibles pudieran ir río arriba hacia la ciudad. Miles de toneladas de maíz y de carne en conserva podían haber sido traídos rápidamente a la ciudad rodeada. Pero ningún mercader correría el riesgo de que sus barcos fueran hundidos por las baterías del Duque, simplemente por el hecho de tener un mercado que no era mejor que muchos otros que podían ser accedidos sin riesgo alguno. La tarea de un Gobierno es legislar para los hombres tal como son, no como se supone que lo deberían ser. Si las provisiones hubieran obtenido un precio más alto en Amberes, ellas habrían sido llevadas río arriba.  Por su propia estupidez, la ciudad se bloqueó a sí misma mucho más allá de lo que el Duque de Parma pudo haber logrado.
En segundo lugar, la fijación arbitraria de precios más bajos previno cualquier ahorro general de parte de los ciudadanos. Nadie consideró necesario economizar. De manera que la ciudad vivió de muy buen ánimo hasta que se acabaron las provisiones y el Gobierno tuvo que meterse de nuevo para paliar el desastre que había provocado.
De esta manera, un acto chapucero de legislación ayudó a decidir lo peor para una campaña que involucraba la integridad territorial y el bienestar futuro de lo que podría haber sido una gran nación, que desempeñara una valiosa función en el sistema de comunidades europeas”. (Mary G. Lacey, Food Control During Forty-Six Centuries: A Contribution to the History of Price Fixing, p.p. 12-13). Los paréntesis son míos.
Sorprende que, a estas altura de nuestra civilización, algunos continúen creyendo en que los controles de precios son benévolos, que ayudan a los “sufridos” consumidores y que no tienen el claro resultado de que más bien provocan escasez y hasta hambrunas o caídas de los pueblos, como el ejemplo que nos narraron Fiske y Lacey.  Uno encuentra hoy en día proponentes del control de precios, como Maduro en Venezuela, pero hoy basta con observar en ese país los anaqueles de los negocios vacíos, en donde escasean muchos productos que antes solían abundar.  Nunca he entendido cuál es el afán de tener una economía bajo el control de precios, con el pretexto de que así se abaratan los bienes y se favorece a los consumidores relativamente más pobres, si después no van a encontrar esos bienes artificialmente abaratados.  El control de precios se convierte, más bien y en un contraste inesperado para los políticos, en enemigo de los consumidores. Se supone que ese no era el objetivo que tenía en mente el Gobierno al imponer esos controles. Resulta ser éste un caso claro de lo que se suele denominar como “las consecuencias no previstas”. Los gobernantes que propusieron el control de precios no previeron que el resultado sería la escasez, la hambruna y el empobrecimiento.
Ojalá José María Villalta tomara en cuenta estas lecciones de Historia y de Economía. Tal vez así corregiría su absurdo planteamiento de promover controles de precios. De no tomar en cuenta estas lecciones de la Historia en consideración y tiene la oportunidad de ponerlas en marcha, simplemente terminará causando más daño a quienes dice defender. Entonces, buscará alguna otra excusa para justificar su disparate.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 20 de enero de 2014

Tema polémico: el arte de lo posible

Dicen que la política es el arte de lo posible, de lo realizable. De cara a este proceso electoral 2014, esa frase adquiere capital importancia en cuanto a la posición de ASOJOD respecto a lo expresado por el Movimiento Libertario sobre dos temas puntuales. Con anteriorirdad, nos hemos manifestado abiertamente a favor del aborto y el matrimonio de personas del mismo sexo bajo el principio de que cada individuo tiene derecho a decidir sobre su cuerpo y sobre su vida y de cierta manera, nos ha incomodado el conservadurismo que ese partido ha expresado en esta campaña, a veces sonando igual que agrupaciones como Restauración Nacional o Renovación Costarricense. Nos ha disgustado el tono moralista que, en general, ha tomado esta campaña, donde incluso el Frente Amplio optó por citar encíclicas papales y se vende ahora como otro partido religioso más. 

Muchos han criticado a Otto Guevara por sus manifestaciones acerca de que la vida comienza desde la concepción y por su negativa a ir más allá de las sociedades de convivencia en el caso de parejas del mismo sexo. Y aunque en algunos casos no compartamos esa posición y hasta nos cueste escucharla de un liberal, entendemos lo que está pasando. 

El tema del aborto es bastante complejo. Con el tiempo, hemos comprendido que tanto defenderlo como oponérsele puede ser igualmente liberal. Más que un asunto axiológico e ideológico, es un asunto científico y moral. Científico porque ni siquiera en la comunidad médica existe un consenso acerca del inicio de la vida, por lo que ese punto de partida queda sujeto a las convicciones y creencias de cada uno, lo que nos lleva a la moral. Al final, sobre este tema, cada quien asume la posición que se adecúa a sus valores y la que le permite la tranquilidad de conciencia. Hay grandes liberales que defienden el derecho de cada persona a decidir sobre su cuerpo y, por tanto, decidir si quieren o no continuar un embarazo; pero también hay grandes liberales que defienden que, siguiendo el principio de que cada quien puede hacer lo que desea siempre y cuando no afecte derechos de terceros, el aborto afecta a una vida sobre la cual nadie tiene derecho. Ambas posiciones son éticamente válidas y reflejan precisamente la complejidad del tema. No se puede resolver tan sencillamente como decir que una es buena y la otra mala.

Con el tema de las personas del mismo sexo aplican otras consideraciones. Se trata del reconocimiento del derecho que tiene cada quién de hacer de su vida lo que desee, uniéndose e intercambiando con otros en los términos que así lo prefiera. De ahí la importancia de eliminar las restricciones que plantea el ordenamiento jurídico con respecto a los derechos patrimoniales de estas parejas, pues la convivencia no está limitada por ley. Con base en el principio de autonomía de la voluntad, cada quién puede vivir con la persona que desee y la ley no puede impedirlo. Siendo así, si el verdadero elemento de discriminación es el irrespeto de derechos patrimoniales, con la aprobación de la Ley de Sociedades de Convivencia -propuesta por el Movimiento Libertario y defendida por la bancada parlamentaria tanto en este cuatrienio como seguramente se hará en el siguiente- se puede resolver el problema. Lo del matrimonio es discutible: como figura religiosa, difícilmente va a variar su contenido en el corto o mediano plazo, especialmente por el poder que tiene la Iglesia Católica sobre la ciudadanía. Falta mucho camino por recorrer que no pasa precisamente por la política. Primero debe darse una maduración de las personas a fin de que abandonen prejuicios que traen desde su educación familiar y ningún candidato ni gobernante podrá eliminarlos si antes, cada individuo no se decide a utilizar la razón en lugar del dogma. Pero también debemos preguntarnos si realmente debe el Estado meterse en los matrimonios: los homosexuales deberían dejar de preocuparse porque el Estado les permita casarse; es más, los heterosexuales también. Cada quien tiene la libertad de unirse con quien lo desee y la ley no puede impedírselo. Nadie necesita que el Estado o la Iglesia lo certifique o lo regule. Con que se le reconozcan los derechos asociados a la unión debería ser suficiente. Entonces, la concentración debería darse en eso y no en que el Estado realice las uniones.

Como bien se titula este artículo, entendemos que la política es el arte de lo posible. Esto quiere decir que, en este contexto por el que transita nuestro país, comprendemos perfectamente la posición que ha asumido Guevara. Él no puede luchar contra corriente. La gran mayoría de costarricenses, culturalmente, aún no ha llegado al punto de aceptación de estas posturas, por lo que no puede ni debe desgastarse cuando las prioridades están en otro lado. Él debe proponer e impulsar las ideas liberales con mayor viabilidad, lo que sea posible implementar en un plazo de cuatro años. Ese es su rol y se lo agradecemos mucho porque está abriendo un camino para el futuro.

Sonará feo, pues los derechos y libertades no pueden postergarse. Pero como lo hemos dicho en reiteradas ocasiones, parafraseando a nuestro amigo y colaborador, el economista Jorge Corrales Quesada, la libertad entra y sale por rendijas. En estos momentos, con un déficit fiscal rampante que amenaza con un aumento de impuestos, con un incremento en los costos de transacción y operación para los emprendedores, cuando un ambientalismo desbocado amenaza la propiedad privada y las oportunidades de empleo, cuando casi un 10% de la población económicamente activa se encuentra sin trabajo y casi un 20% de la población nacional vive en condiciones de pobreza, cuando la inseguridad afecta la vida y la propiedad de las personas, cuando la corrupción amenaza la estabilidad política de Costa Rica y las ideas colectivistas, siempre presentes en nuestra vida, amenazan con radicalizarse producto del descontento de enormes sectores ciudadanos y generar el caldo de cultivo para un sistema totalitario a futuro, creemos que los esfuerzos liberales deben concentrarse en el corto plazo, en los frentes que bien ha liderado Otto Guevara.: empleo, eliminación de trámites, oposición a más impuestos, reformas legales para fomentar el emprendedurismo, reducción de obstáculos para generar riqueza, etc.

Por eso le apoyamos. A pesar de las discrepancias que podamos tener el el abordaje de algunos temas, en el enfoque de algunas propuestas de política pública, él y el Movimiento Libertario son los más cercanos a nuestras ideas. Son los exponentes políticos de lo que pensamos y sabemos que, en un sistema político multipartidario, no todo se puede lograr de la forma y a la velocidad que deseamos. Hay que negociar, hay que dar concesiones, hay que ir avanzando poco a poco, en lo que se pueda. La libertad entra por rendijas, así que cualquiera que se logre abrir, es una ganancia para los liberales.  A aquellos que no participamos activamente en política o al menos no ocupamos cargos de elección popular nos corresponde dar la pelea en los otros frentes, en los de largo plazo, en las aulas, en las casas, en las comunidades, tratando de cambiar los horizontes culturales de los costarricenses. 

Se trata de un trabajo en dos frentes: uno político, otro académico-intelectual. No pueden ir separados pero no se les pueden exigir los mismos resultados. Cada quién da la lucha desde la trinchera que puede. Así que en lugar de estar peleando entre nosotros mismos para ver quién es más liberal que el otro, respetuosamente sugerimos trabajar en la expansión de nuestras ideas, desde el frente que mejor prefieran, pero siempre con el mismo objetivo: lograr una sociedad libre, abierta, con pleno respeto a los derechos indivuduales.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Viernes de recomendación: el maestro de obras y el cabeza caliente

En esta ocasión, queremos compartir con ustedes unos vídeos que nos envió un amigo lector que reflejan, en pocos segundos, la realidad de las propuestas de Johnny Araya y José María Villalta.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Tema polémico: De los reyes desnudos

Para aquellos que les gusta seguir la política estadounidense no resultará una sorpresa el presente artículo, ya que el día de hoy queremos sugerir una serie de paralelismos entre la campaña política del 2008 que llevó a Obama a la Casa Blanca, y el boom del cual hoy goza el candidato del Frente Amplio José María Villalta.

Sin duda en ambos eventos históricos hay grandes similitudes tanto respecto a los candidatos, así como a las condiciones externas que los rodean.

Primeramente en cuanto a los candidatos debemos resaltar que ambos al estar nominados contaban con muy poca experiencia política, lo cual les permitía venderse como una especie de “outsider”, un producto fresco, nuevo, alejado de los vicios recurrentes de la clase política tradicional y del sistema político imperante, lo cual les generó un gran apoyo entre la población joven que sueña con “cambiar el mundo”, mismo que se ve reflejado en el dominio de ambos de las redes sociales. Por último, nos interesa resaltar la excelente oratoria de ambos candidatos (entendida por ésta la manía patológica de decirle a las masas lo que quieren escuchar, nunca lo que deben), fundada en la idea de crear chivos expiatorios que invisibilizaran sus carencias de experiencia así como de propuestas, en el caso de Obama sin duda fue Bush (a pesar de que sus políticas han sido puntos más puntos menos las mimas), y en el caso de Villalta dicho demonio lo personifica el “¿neo?liberalismo.

En cuanto a las condiciones externas que los rodean debemos destacar dos factores sumamente peligrosos, máximo cuando los mismos se mezclan. Por un lado tenemos una prensa absolutamente acrítica, incapaz de cuestionar a ambos candidatos así como sus propuestas, y por otro lado un séquito de simpatizantes fanáticos que han concedido cualidades cuasi-mesiánicas a su candidato, y que no les interesa hacer análisis crítico de sus propuestas, sino simplemente hacer excusas cada vez que se ve mal (tal y como ocurrió con la entrevista de Alberto Padilla). Estas afirmaciones queremos sustentarlas con dos ejemplos sumamente ilustrativos: a) El primero de ellos son unas declaraciones de Villalta en  donde indica celebrar la revolución china, una revolución que sólo llevó pobreza y sangre a un pueblo afligido. En este caso, nos interesa destacar como prácticamente nadie ha cuestionado a Villalta por dichas manifestaciones, mas bien le han permitido salirse con la suya. Evidentemente, este tipo de trato preferencial es impensable para cualquier otro candidato, simple y sencillamente imagínense el escándalo que se armaría (con justa razón) si por ejemplo Otto Guevara indicara que el celebra el golpe de estado en Chile por parte de Pinochet. b) El segundo evento que nos interesa destacar es el hecho de que el Frente Amplio tenga nombrad como noveno puesto a Diputada a San José a un payaso (literalmente a un payaso), se imaginan si esto lo hiciera otro partido político por ejemplo Liberación, se pueden imaginar el sin fin de chistes, burlas, memes y chotas que esto hubiera generado, pero desafortunadamente las cosas nunca se miden con la misma vara.


Realmente es triste el panorama tan pobre analíticamente hablando y tan servil que estamos viviendo en estas elecciones, ojalá que el pueblo costarricense no tenga que pasar por lo que pasó el estadounidense: elegir a un producto que es simplemente imagen, para darse cuenta al final del día que eltraje les quedaba grande…