La revista TIME nombró a Mark Zuckerberg -el creador de Facebook- como la persona del año 2010, reconociendo el efecto de su proyecto, el cual logró conectar a medio billón de personas en la red social más grande en la historia.
Sin lugar a dudas, las redes sociales como Facebook, Twitter, Youtube, Blogger han transformado la forma en que la sociedad se comunica e interactúa. Ellas son, simplemente, una nueva herramienta de comunicación y pueden favorecer o no la lucha por la libertad, dependiendo de las ideas que se comuniquen. Por esto, sería absurdo decir que las redes sociales son más afines a alguna ideología; sin embargo, creemos que estas nuevas formas de comunicación si han favorecido un poco a la libertad, por lo menos desde el punto de vista de libertad de expresión, pues han permitido que el individuo pueda expresar sus ideas a un grupo grande de personas con mayor facilidad que antes y un riesgo mucho menor de que existan posibles reprimendas por parte del gobierno o cualquier otro grupo de poder.
La comunicación de ideas ha generado una indudable descentralización, pues ha pasado de estar controlada por una minoría en medios de comunicación como televisión, radio y prensa escrita a estar al alcance de cualquier persona que tenga acceso al internet. Por ejemplo, difícilmente ASOJOD hubiera tenido cabida en alguno de los canales costarricenses de televisión o en algún periódico. Es gracias al Blogger, Facebook y Twitter que tanto ASOJOD como millones de grupos o individuos pueden exponer sus ideas a otros tantos millones de personas y, mejor aún, sin grandes costos o una junta directiva que censure. También, otra ventaja del internet es que no tiene fronteras físicas, así que puede ser visto por cualquier persona alrededor del mundo que tenga acceso a la red. De ahí el mérito de estas redes: han potenciado la comunicación, han expandido los alcances de las ideas y han democratizado la posibilidad de convertirse en formadores de opinión.
Las personas que critican las redes sociales aducen que las mismas invaden la privacidad de la gente. Esto es relativo pues las redes sociales les permiten a los usuarios exponer su vida personal en el nivel que ellos quieran y a las personas que ellos deseen. Con el adecuado uso de niveles de privacidad no debería existir una invasión indeseada de la vida de alguien y, en última instancia, si alguna persona tiene desconfianza de estos medios de comunicación pues está en toda la libertad de no utilizarlos.
Creemos que la interacción de las personas por medios virtuales apenas está empezando a desarrollarse y definitivamente ha llegado para quedarse. Países como China, Cuba e Irán, que repudian la idea de que las personas se expresen libremente encuentran cada vez más difícil censurar estos comportamientos y es una batalla que difícilmente podrán ganar pues las maquinarias gubernamentales de Estados represivos casi siempre son demasiado lentas y les cuesta mucho alcanzarles el paso a estas innovaciones que ponen a interactuar a las personas libremente.
Celebramos que existan herramientas como estas, pues no sólo representan un buen ejemplo del orden espontáneo que en ASOJOD defendemos, toda vez que no hay una autoridad central planificando las comunicaciones, ideas, efectos y demás cosas relativas a su impacto, sino que también funcionan como puertas de entrada para la libertad. Cada día queda más claro que su impacto en la generación de debate, en la comunicación de ideas y, particularmente, en la dotación de información es fundamental para que los individuos tengan acceso a noticias y datos que probablemente no conseguirían de otra forma. Y al expandir el conocimiento, se reduce el poder de grupos organizados y se disemina hacia individuos, dándoles más herramientas para tomar sus propias decisiones.
Sin lugar a dudas, las redes sociales como Facebook, Twitter, Youtube, Blogger han transformado la forma en que la sociedad se comunica e interactúa. Ellas son, simplemente, una nueva herramienta de comunicación y pueden favorecer o no la lucha por la libertad, dependiendo de las ideas que se comuniquen. Por esto, sería absurdo decir que las redes sociales son más afines a alguna ideología; sin embargo, creemos que estas nuevas formas de comunicación si han favorecido un poco a la libertad, por lo menos desde el punto de vista de libertad de expresión, pues han permitido que el individuo pueda expresar sus ideas a un grupo grande de personas con mayor facilidad que antes y un riesgo mucho menor de que existan posibles reprimendas por parte del gobierno o cualquier otro grupo de poder.
La comunicación de ideas ha generado una indudable descentralización, pues ha pasado de estar controlada por una minoría en medios de comunicación como televisión, radio y prensa escrita a estar al alcance de cualquier persona que tenga acceso al internet. Por ejemplo, difícilmente ASOJOD hubiera tenido cabida en alguno de los canales costarricenses de televisión o en algún periódico. Es gracias al Blogger, Facebook y Twitter que tanto ASOJOD como millones de grupos o individuos pueden exponer sus ideas a otros tantos millones de personas y, mejor aún, sin grandes costos o una junta directiva que censure. También, otra ventaja del internet es que no tiene fronteras físicas, así que puede ser visto por cualquier persona alrededor del mundo que tenga acceso a la red. De ahí el mérito de estas redes: han potenciado la comunicación, han expandido los alcances de las ideas y han democratizado la posibilidad de convertirse en formadores de opinión.
Las personas que critican las redes sociales aducen que las mismas invaden la privacidad de la gente. Esto es relativo pues las redes sociales les permiten a los usuarios exponer su vida personal en el nivel que ellos quieran y a las personas que ellos deseen. Con el adecuado uso de niveles de privacidad no debería existir una invasión indeseada de la vida de alguien y, en última instancia, si alguna persona tiene desconfianza de estos medios de comunicación pues está en toda la libertad de no utilizarlos.
Creemos que la interacción de las personas por medios virtuales apenas está empezando a desarrollarse y definitivamente ha llegado para quedarse. Países como China, Cuba e Irán, que repudian la idea de que las personas se expresen libremente encuentran cada vez más difícil censurar estos comportamientos y es una batalla que difícilmente podrán ganar pues las maquinarias gubernamentales de Estados represivos casi siempre son demasiado lentas y les cuesta mucho alcanzarles el paso a estas innovaciones que ponen a interactuar a las personas libremente.
Celebramos que existan herramientas como estas, pues no sólo representan un buen ejemplo del orden espontáneo que en ASOJOD defendemos, toda vez que no hay una autoridad central planificando las comunicaciones, ideas, efectos y demás cosas relativas a su impacto, sino que también funcionan como puertas de entrada para la libertad. Cada día queda más claro que su impacto en la generación de debate, en la comunicación de ideas y, particularmente, en la dotación de información es fundamental para que los individuos tengan acceso a noticias y datos que probablemente no conseguirían de otra forma. Y al expandir el conocimiento, se reduce el poder de grupos organizados y se disemina hacia individuos, dándoles más herramientas para tomar sus propias decisiones.