
¿Es Semanario Universidad, el diario de la conciencia lúcida del pueblo? ¿Realiza periodismo investigativo, como una vez lo dijera Alberto Cortés en un "debate" contra el TLC? No, simplemente es un pasquín lleno de prejuicios e ideas trasnochadas que representan un insulto a la inteligencia. La última ocurrencia de este panfletario rotativo fue la publicación de lo siguiente:
Ahora resulta que nuestros queridos adalides académicos aplican las herramientas conceptuales de la muy científica teoría de la conspiración para analizar "críticamente" la coyuntura médica que vive el mundo, llegando a la conclusión que las farmacéuticas tienen oscuros y macabros intereses con los que explotan a la humanidad. De ahí a sugerir, que es lo que a uno como lector le queda la sensación, que las farmacéuticas son las que desarrollan los virus para crear caos y luego salvar al mundo ganando con ello miles de millones de dólares., hay sólo un pequeño paso. Nunca contemplaron la posibilidad, totalmente lógica, de que ante una enfermedad se ocupen medicamentos, los cuales hay que comprar (porque algunos sí defendemos que se pague por las cosas y no que se espere a que Dios, el Estado o el hada madrina las regalen) y que eso signifique que quien los vende obtenga ganancias.
¿Qué vendrá ahora en las portadas de este pasquín de quinta categoría? ¿El terremoto de Cinchona fue producido por las grandes constructoras? ¿El equipo de primera división de la UCR casi desciende por culpa de una gran confabulación entre Saprissa, la Liga y los árbitros? ¿El calentamiento global es producido por un acuerdo entre el gobierno de los Estados Unidos, el imperio venusino y Oscar Arias? ¿O será que nos deleitarán con un titular así: "Semanario descubre que los eclipses solares son una artimaña de las grandes televisoras?. Cualquier cosa como estas se puede esperar de tan "crítico" diario, lo cual revela la falta de seriedad e inteligencia de la gente que escribe ese tipo de notas y de los que las creen.
En ASOJOD no nos oponemos a que un periódico tenga como línea editorial una serie de ideas diferentes a las de La Nación, La Extra, La República, etc. Nos parece totalmente sano que existan medios de comunicación con diferentes tendencias ideológicas y que sean críticos de la realidad nacional, sea cual sea el instrumental teórico de que hagan uso para ello, siempre y cuando estén bien fundamentados y apoyados por la realidad. Lo que no podemos aceptar es que se pretenda hacer pasar por serio un disparate como este. Pensar que detrás de cada cosa hay intereses y acciones perversas demuestra que la Universidad, si es que alguna vez lo fue, ha dejado de ser un espacio donde confluyen los académicos e intelectuales para discutir puntos de vista sensatos.
"El brote del virus H1N1, después denominado influenza norteamericana, ha despertado suspicacia en algunos sectores, pues según informaciones como la difundida por el boletín en Internet por Radio Mundial (http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?23595), las compañías farmacéuticas que venden medicamentos contra esta gripe estaban hasta hace poco en bancarrota.
La referencia es a las empresas que son las únicas que producen el medicamento Oseltamivir y Zanamivir, utilizados contra este virus. El Oseltamivir es el mismo que se aplica para combatir la gripe aviar. La otra produce el Zanamivir.
La información de Radio Mundial detalla que “los últimos indicadores de la bolsa de Zurich mostraban que uno de estos grupos farmacéuticos perdía un 8.47 % de sus acciones, lo que ratifica que durante los últimos meses sus cotizaciones iban en descenso progresivo. Mientras que el otro durante el primer trimestre de 2009, registró pérdidas del 1.5 %, lo cual -según analistas- es una evidencia de la caída vertiginosa de esta empresa”.
Ahora resulta que nuestros queridos adalides académicos aplican las herramientas conceptuales de la muy científica teoría de la conspiración para analizar "críticamente" la coyuntura médica que vive el mundo, llegando a la conclusión que las farmacéuticas tienen oscuros y macabros intereses con los que explotan a la humanidad. De ahí a sugerir, que es lo que a uno como lector le queda la sensación, que las farmacéuticas son las que desarrollan los virus para crear caos y luego salvar al mundo ganando con ello miles de millones de dólares., hay sólo un pequeño paso. Nunca contemplaron la posibilidad, totalmente lógica, de que ante una enfermedad se ocupen medicamentos, los cuales hay que comprar (porque algunos sí defendemos que se pague por las cosas y no que se espere a que Dios, el Estado o el hada madrina las regalen) y que eso signifique que quien los vende obtenga ganancias.
¿Qué vendrá ahora en las portadas de este pasquín de quinta categoría? ¿El terremoto de Cinchona fue producido por las grandes constructoras? ¿El equipo de primera división de la UCR casi desciende por culpa de una gran confabulación entre Saprissa, la Liga y los árbitros? ¿El calentamiento global es producido por un acuerdo entre el gobierno de los Estados Unidos, el imperio venusino y Oscar Arias? ¿O será que nos deleitarán con un titular así: "Semanario descubre que los eclipses solares son una artimaña de las grandes televisoras?. Cualquier cosa como estas se puede esperar de tan "crítico" diario, lo cual revela la falta de seriedad e inteligencia de la gente que escribe ese tipo de notas y de los que las creen.
En ASOJOD no nos oponemos a que un periódico tenga como línea editorial una serie de ideas diferentes a las de La Nación, La Extra, La República, etc. Nos parece totalmente sano que existan medios de comunicación con diferentes tendencias ideológicas y que sean críticos de la realidad nacional, sea cual sea el instrumental teórico de que hagan uso para ello, siempre y cuando estén bien fundamentados y apoyados por la realidad. Lo que no podemos aceptar es que se pretenda hacer pasar por serio un disparate como este. Pensar que detrás de cada cosa hay intereses y acciones perversas demuestra que la Universidad, si es que alguna vez lo fue, ha dejado de ser un espacio donde confluyen los académicos e intelectuales para discutir puntos de vista sensatos.