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jueves, 13 de marzo de 2014

Jumanji empresarial: capitales sin visa

No encuentro en la literatura económica un solo argumento que se refiera a la necesidad de evitar el ingreso de capitales. ¡Todo lo contrario! El ingreso de capital, sea a corto o largo plazo, viene a sumarse al ahorro nacional. Sin ahorro, no puede haber inversión, ni crecimiento, ni generación de empleo. Por tanto, todo ingreso de capital (ahorro) debe ser siempre bienvenido.

La aprobación del proyecto “Ley para desincentivar el ingreso de capitales externos” ahuyentaría, per se, el ingreso de capitales, aunque el Gobierno nunca ejecute ni una sola coma de dicho plan, el cual  le permitiría al Banco Central congelar los capitales por seis meses con prórrogas indefinidas. ¿Quién va a querer invertir en Costa Rica con esas amenazas? El inversionista podría asumir el riesgo, pero pediría una tasa de interés más alta como compensación. En otras palabras, la sola aprobación del proyecto implicaría un tipo de cambio innecesariamente más alto (al reducirse la oferta de dólares) y tasas de interés mucho más altas, lamentablemente, de las que podríamos tener.

En teoría económica, el especulador cumple una función estabilizadora -sí, estabilizadora- al anticipar cambios fundamentales en la economía. Para hacer de la especulación un negocio, se debe comprar cuando hay excedentes y vender cuando hay escasez; lo cual contribuye a la estabilidad de precios, no a su volatilidad. Los problemas no surgen de los especuladores sino de los gobiernos que tratan, con políticas erráticas y arbitrarias de corto plazo, evitar los cambios esenciales que se van manifestando en la economía.

Friedrich A. Hayek, premio Nobel de Economía, diría que él no encuentra argumento ni siquiera para la existencia de un Banco Central. Milton Friedman, premio Nobel de Economía, escribió en “Un Programa Monetario y Fiscal de Estabilidad Económica” (1948), que la intervención en la política monetaria, con el fin de estabilizar movimientos de corto plazo, resultan contraproducentes, porque terminan creando mayor inestabilidad. Esto es así, porque la información siempre es incompleta e inexacta y es imposible saber con anticipación los efectos absolutos de la intervención, tanto en el corto como en el largo plazo. A lo anterior hay que sumarle el ruido y volatilidad adicional que crea la incertidumbre ante una eventual intervención en los mercados.

La historia económica nos enseña que toda burbuja financiera, o crisis económica, surge con políticas del Gobierno de corto plazo negando los ajustes reales de la economía. ¡Así sucedió en la Administración Carazo Odio! Por tanto, por el bien de Costa Rica, archivemos ya el proyecto de “Ley para Desincentivar el Ingreso de Capitales Externos” y dejemos a los capitales sin visa, para que entren y salgan libremente del país.

José Joaquín Fernández

jueves, 17 de octubre de 2013

Jumanji empresarial: es absurdo desincentivar el ingreso de capitales

No encuentro en la literatura económica un solo argumento que hable de la necesidad de evitar el ingreso de capitales. ¡Todo lo contrario! El ingreso de capital, sea de corto o largo plazo, viene a sumar al ahorro nacional. Sin ahorro, no puede haber inversión, ni crecimiento, ni generación de empleo. Por tanto, ningún ahorro podrá ser jamás fuente de inestabilidad económica.

Cuando un capital extranjero compra un título valor en colones, se está prestando recursos al emprendedor costarricense y la única manera de que este último honre dicha deuda es que su actividad sea productiva. Por tanto, es absurdo por definición, un proyecto de ley que pretenda desincentivar el ingreso de capitales no productivos de los productivos. Si el capital extranjero fuera utilizado en actividades no productivas, éste no podría jamás recuperar su inversión.

En teoría económica, el especulador cumple una función estabilizadora -sí, estabilizadora- porque es quien logra anticipar cambios en variables fundamentales en la producción y con ello hace que los cambios en cantidades y precios sean más estables y menos volátiles que en ausencia de especuladores.

El incremento en las reservas monetarias internacionales (RMI) del 2012 fue tan solo una pequeña fracción del incremento en las RMI que Costa Rica ha experimentado desde el 2004. El ingreso de capitales no es un fenómeno de corto plazo sino de largo plazo que se viene manifestando de manera constante desde hace 10 años. La apreciación del colón es inevitable. Dicha apreciación significaría que caería el precio de todos los bienes importados, incluyendo la gasolina, lo cual implica un incremento en el salario real de todas las personas que ganan en colones. ¡Excelente noticia!

Los problemas no surgen de los especuladores sino de los gobiernos que tratan, con políticas de corto plazo, evitar los cambios fundamentales que se van manifestando en la economía. El problema actual es que el Banco Central de Costa Rica se empeña en mantener un tipo de cambio de manera artificialmente alto. La historia económica nos enseña que toda burbuja financiera, o crisis económica, surge con políticas del gobierno de corto plazo negando los ajustes de largo plazo. ¡Así sucedió en la Administración Carazo Odio! Por tanto, por el bien de Costa Rica, archivemos ya el proyecto de “Ley para Desincentivar el Ingreso de Capitales Externos”.

José Joaquín Fernández

jueves, 22 de agosto de 2013

Jumanji empresarial: es absurdo desincentivar el ingreso de capitales

No encuentro en la literatura económica un solo argumento que hable de la necesidad de evitar el ingreso de capitales. ¡Todo lo contrario! El ingreso de capital, sea de corto o largo plazo, viene a sumar al ahorro nacional. Sin ahorro, no puede haber inversión, ni crecimiento, ni generación de empleo. Por tanto, ningún ahorro podrá ser jamás fuente de inestabilidad económica.

Cuando un capital extranjero compra un título valor en colones, se está prestando recursos al emprendedor costarricense y la única manera de que este último honre dicha deuda es que su actividad sea productiva. Por tanto, es absurdo por definición, un proyecto de ley que pretenda desincentivar el ingreso de capitales no productivos de los productivos. Si el capital extranjero fuera utilizado en actividades no productivas, éste no podría jamás recuperar su inversión.

En teoría económica, el especulador cumple una función estabilizadora -sí, estabilizadora- porque es quien logra anticipar cambios en variables fundamentales en la producción y con ello hace que los cambios en cantidades y precios sean más estables y menos volátiles que en ausencia de especuladores. El incremento en las reservas monetarias internacionales (RMI) del 2012 fue tan solo una pequeña fracción del incremento en las RMI que Costa Rica ha experimentado desde el 2004. El ingreso de capitales no es un fenómeno de corto plazo sino de largo plazo que se viene manifestando de manera constante desde hace 10 años. La apreciación del colón es inevitable. Dicha apreciación significaría que caería el precio de todos los bienes importados, incluyendo la gasolina, lo cual implica un incremento en el salario real de todas las personas que ganan en colones. ¡Excelente noticia!

Los problemas no surgen de los especuladores sino de los gobiernos que tratan, con políticas de corto plazo, evitar los cambios fundamentales que se van manifestando en la economía. El problema actual es que el Banco Central de Costa Rica se empeña en mantener un tipo de cambio de manera artificialmente alto. La historia económica nos enseña que toda burbuja financiera, o crisis económica, surge con políticas del gobierno de corto plazo negando los ajustes de largo plazo. ¡Así sucedió en la Administración Carazo Odio! Por tanto, por el bien de Costa Rica, archivemos ya el proyecto de “Ley para Desincentivar el Ingreso de Capitales Externos”.

José Joaquín Fernández