
"De acuerdo con el párrafo inicial de Populorum Progressio, el documento es para ayudar a la gente a 'comprender sus serios problemas en todas sus dimensiones ... en este punto de inflexión en la historia humana'. Esta promesa no se cumple. Las cartas papales [Populorum Progressio y Octogesima Adveniens] no son declaraciones teológicas, doctrinales o filosóficas que reafirman las creencias cristianas o ayudan a la gente a orientarse. Son declaraciones políticas apoyadas por argumentos falaces y, como tales, pueden solo confundir a los creyentes."
Peter Bauer, Ecclesiastical Economics: Envy Legitimized. En: "Reality and Rhetoric". 1984. Página 87. Traducción ad hoc de Adrián Brenes.