martes, 14 de agosto de 2012

La columna de Carlos Federico Smith: quéjense pero no hagan olas.

En ocasiones experimento cierta frustración, al notar cómo los medios de información dan a conocer noticias que deberían de alertar la acción de entidades estatales, dado que involucran el uso de fondos públicos, Sin embargo,  éstas no se ven incentivadas a actuar.  Tal vez es porque esperan que algún ciudadano les presente, en papel sellado,  una denuncia formal, en donde se especifiquen cargos y se den nombres y se brinde toda la parafernalia de detalles que únicamente el cerebro del burócrata puede imaginar.  Una institución, que de alguna manera esté encargada de monitorear posibles usos irregulares de fondos públicos, debería de alertarse ante la simple mención de los hechos y no esperar a que estos pasen a mejores glorias, a causa de su olvido, omisión o desidia. Parece que la conducta aceptable en nuestro país es que los ciudadanos y los medios de comunicación agiten las aguas, pero que no lleguen a hacer olas.
 
En días recientes se han dado informaciones en distintos medios acerca de varios hechos que voy a citar y tratar brevemente, que en apariencia tienen que ver con la utilización de recursos públicos o bien que tienen un obvio interés público. Todo ello debería de haber provocado la acción rápida e interesada de organismos públicos especializados, tanto para dirimir posibles interpretaciones al respecto así como para actuar, si fuere el caso, a fin de detener posibles hechos irregulares.
 
Uno de ellos tiene que ver con la denuncia, en un medio de televisión, de que la planta de tratamiento de aguas negras de la nueva comunidad de Cinchona, edificada con posterioridad al terremoto en esa zona, sufre de graves defectos en su construcción, que parecerían indicar no sólo su inoperancia en alto grado, sino también que su costo fue desproporcionado, además de que pone al vecindario en un verdadero peligro sanitario. No es suficiente la respuesta que en su momento brindaron los responsables de la obra, quienes dijeron que nada de lo que se dijo era cierto. Un estado moderno y acucioso acerca del uso apropiado de los recursos gubernamentales allí involucrados, debería de haber actuado de inmediato para solicitar que las afirmaciones efectuadas sean valoradas apropiadamente en cuanto a su verdad. El punto esencial es que son muy elevados los fondos públicos involucrados en ese proyecto, como para que simplemente la información sea una nota necrófila más y no una clara llamada de atención de un periodista acucioso e interesado en vigilar el buen uso de los recursos públicos.
 
Otro caso notorio y probablemente de mucho mayor impacto financiero que el anteriormente expuesto, se refiere al estado del régimen de pensiones de la Coste Suprema de Justicia. Su quiebra potencial constituye una amenaza grave a los recursos públicos.  Si lo que se ha escrito al respecto es cierto  –esencialmente que las pensiones que hoy se pagan bajo ese régimen y las que tendrán que pagarse en un futuro cercado no se podrán cubrir con lo que hoy recauda dicho régimen- su insuficiencia financiera terminará siendo pagada por toda la ciudadanía mediante presupuestos estatales. De hecho se ha afirmado que, si se cobrara hoy a los beneficiarios de ese régimen, de forma tal que no haya insuficiencia de recursos, casi que no alcanzaría siquiera con todo el sueldo de los trabajadores cubiertos. De hecho hoy una parte importante de ese régimen de privilegio es pagado por todos nosotros mediante el presupuesto del Poder Judicial.   No es admisible que don Luis Paulino Mora, jerarca del Poder Judicial, hoy guarde silencio acerca de la verdadera situación financiera del fondo de pensiones de ese poder. No debe esperarse más a que la situación empeore para poner orden en él, sin llegar a una quiebra inminente, para que, posiblemente, una vez mas, se acuda a los presupuestos públicos que todos financiamos, para que pueda seguir la manutención de los hoy beneficiarios directos del privilegio.  Ya es hora de poner orden en ese régimen de pensiones hoy tan cuestionado.
 
Una tercera noticia de la semana que verdaderamente se las trae es la denuncia de la Asociación de Importadores de Vehículos y Maquinaria (AIVEMA) de que la gasolina que vende RECOPE utiliza un aditivo, creo que denominado MTM, para elevar su octanaje, con el grave riesgo de que puede causar daños graves a la salud de los usuarios y, en general, de la población. Además de AIVEMA, también hubo declaraciones en noticieros de televisión de ingenieros químicos conocedores del tema, quienes también advirtieron de estos peligros.  La reacción del monopolio fue expedita, cual fue negar que tal cosa se estuviera dando. Pero todo lo expuesto deja grandes dudas entre los ciudadanos, quienes hoy no tenemos claro quién puede haber dicho la verdad. Nos sentimos indefensos por nuestro desconocimiento. Un estado responsable, y por la seriedad de quienes han afirmado la existencia de ese daño potencialmente tan grave, ya habría buscado averiguar cómo es que están las cosas y ver si es posible arreglarlas, ante de que haya algo que efectivamente dañe a una población indefensa. Pero la denuncia no parece haberle importado a nadie.  Por ejemplo, ¿por qué ningún diputado ha pedido que se investigue el asunto?
 
Ya que hablamos del monopolio de RECOPE, no hace mucho tiempo en varios programas de un noticiero de televisión se formuló una serie de denuncias , por parte de unos economistas muy respetables, quienes cuestionaron los costos de la nueva refinería multimillonaria que aquella entidad planea llevar a cabo junto con el gobierno chino.  Me imagino que, ante la forma vehemente y respetuosa como se refirieron esos economistas, que, de paso, ningún otro medio mostró un interés similar en investigar, se habría presentado alguna explicación, como respuesta sensata a aquellas objeciones.  Pero, como suele ser lo frecuente, nunca las hay y cuando aparece lo que aparenta ser una respuesta, ésta se circunscribe a una simple negación de los hechos que se afirmaron. El monto multimillonario de la inversión en una refinería de petróleo, cuyo costo tendremos que pagar todos los costarricenses, deberá ser escudriñado al máximo. No podemos vernos empantanados una vez más en proyectos con costos posiblemente inflados, en que haya precios más altos que los que alternativamente se podría pagar, entre otras linduras del caso.  Aunque RECOPE “sea el Estado”, un estado de verdad, que responda a los intereses de los ciudadanos, de inmediato se habría abocado a brindar públicamente, abierta a toda la ciudadanía, toda la información, explicaciones y datos  que nos merecemos. La oscuridad es totalmente inconveniente
 
Tanto que se habla de transparencia, pero no se le ve por ningún lado.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 13 de agosto de 2012

Tema polémico: las guías sexuales del Gobierno

Recientemente, la Sala Constitucional determinó que las guías para educación sexual presentadas por el Ministerio de Educación Pública violentaban el derecho de los padres para determinar la formación de sus hijos en esa materia y que el Estado no puede obligarlos a recibir una educación contraria a los deseos y valores de sus padres.

A pesar que en ASOJOD hemos dicho reiteradamente que nuestro país pasa por un serio problema en esa materia, toda vez que la oposición de las iglesias -católica, evangélica y otras- en la educación sexual ha contribuido a que miles de adolescentes no tengan la información necesaria para entender en la situación que se están metiendo cuando deciden tener relaciones sexuales, lo que deviene en embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, deserción del sistema educativo, abandono y maltrato infantil, prostitución, pobreza y otros flagelos, consideramos que la solución no pasa porque el Estado se entrometa en este campo y le diga a las personas cómo tienen que actuar. 

Puede sonar contradictorio pero en realidad no lo es. Para nosotros, la intromisión de cualquier institución con poder en la vida y decisiones de las personas no se justifica de ninguna manera. Consideramos que le corresponde a los padres decidir la formación que tendrán sus hijos y por eso nos parece positivo que la Sala Constitucional lo haya dejado claro. 

Lo que sí es contradictorio es que la Sala no haya defendido ese criterio en otros casos, como por ejemplo, cuando permitió que el Estado le dijera a los niños qué pueden y qué no pueden consumir en sodas y comedores escolares cuando, al igual que en el caso de la educación sexual, el asunto corresponde a los padres.Tampoco entendemos por qué se mantiene un sistema educativo donde padres y alumnos no tienen poder de decisión en prácticamente ningún ámbito, pues el nombramiento de profesores, su metodología de enseñanza, el régimen disciplinario, el currículum educativo y todo lo demás es definido entre el Gobierno de turno y los sindicatos educativos. 

Sí nos preocupa que un fallo como el antes mencionado siga empoderando a las organizaciones religiosas que se oponen a que haya algún tipo de educación sexual y que parecieran estar más empeñadas en imponer sus visiones que en atender la problemática asociada a la ignorancia en ese aspecto. También nos inquieta que nuestro ordenamiento jurídico siga estando altamente influenciado por preceptos religiosos, especialmente por la intervención histórica que ha tenido la Iglesia Católica, que ha llevado a que nuestro Estado sea confesional (artículo 75 constitucional) y que, con ello, se reconozca jurídicamente la existencia de seres metafísicos (como el diablo en el caso del voto N° 1101-92) o se defina el inicio de la vida a partir de la doctrina católica (como el voto N° 2000-02306 que declara inconstucional la fecundación in vitro o los votos N° 2004-02792, Nº 2007-07958, Nº 2008-08760, N° 2004-12790, N° 2004-02792, N° 5130-94 y Nº 2007-007958 que prohíben el aborto). 

Pero para nosotros, la forma de enfrentar esta situación es diferente. Pasa por quitarle el carácter confesionalidad a nuestro Estado para lograr un sistema que fomente la libertad de culto o de creencia sin discriminaciones negativas ni positivas, eliminano los privilegios de unos y las persecuciones de otros. Pasa por darle el poder a los padres y a los hijos acerca de la forma en que quieren aprender, acerca de las metodologías, currículums, reglamentos, etc. de forma tal que sean ellos los que decidan. Significa permitir que se desarrolle un sistema educativo indivualizado, con libertad de escogencia en todas las áreas, con mayor énffasis en los intereses, vocaciones, expectativas e inteligencia de cada estudiante en lugar de un sistema masificado que, como bien lo ilustraba el video de Pink Floyd "The Wall", genera máquinas sin pensamiento.

Este sistema, donde padres y estudiantes asumen un rol muchísimo más participativo, permitirá enfrentar de mejor manera problemas como deserción, falta de educación sexual, calidad de educación y otros. Solo dejando a los padres y a los estudiantes decidir por si mismos cómo enfrentar y resolver los problemas, podremos avanzar. De lo contrario, una gigantomaquia, una lucha entre dos titanes -Iglesia y Estado- llevará a un continuum donde el ganador impondrá sus criterios y los conquistados -los ciudadanos- se limitan a recibir las órdenes e ideas.

sábado, 11 de agosto de 2012

Invitación ANFE

ASOCIACIÓN NACIONAL DE FOMENTO ECONÓMICO

Como parte de su programa Pizza & Política

Le invita al evento

Reformas al Sistema Político Costarricense.
(Nuevas formas de elección de diputados, parlamentarismo, semipresidencialismo, etcétera.)


Fecha: 16 de Agosto
Lugar: ANFE – 200 metros oeste de la Casa Italia – Barrio Francisco Peralta, costado norte de la Iglesia Sagrado Corazón
Hora: 6:15PM- 8:30PM

Programa



6:15pm – 6.30pm- Registro de participantes
6:30pm – 6:40pm- Palabras de bienvenida y moderador Sr.Óscar Álvarez Araya, Presidente de ANFE
6:40pm – 7:00pm- Sr. Enrique Obregón Valverde, Abogado y Ex diputado 
7:00pm – 7:20pm- Sr. Alejandro Barrantes Requeno, Vicepresidente de ANFE y Politólogo
7:20pm – 7:40pm-  Sr. Danilo Chaverri Soto, Abogado y Ex Presidente de la Asamblea Legislativa
7:40pm – 8:00pm-  Sr. Federico Malavassi Calvo, Ex diputado
8:00pm – 8:30pm - Preguntas de los asistentes
8:30pm–9:00pm- Refrigerio.


Costo: La actividad no tiene costo para los participantes
Importante: Cupo Limitado, favor confirmar a los teléfonos.
Reservaciones: Teléfonos: 2253-4460 / 2224-7350 / 8996-6569


Teléfono: 2253-4460 *Telefax: 2253-4497 * Apartado 3577-1000 San José, Costa Rica
E-mail: info@anfe.cr

viernes, 10 de agosto de 2012

Viernes de Recomendación

El día de hoy les recomendamos este vídeo donde Mario Vargas Llosa habla acerca el futuro del liberalismo


martes, 7 de agosto de 2012

La columna de Carlos Federico Smith: freno a la desesperanza

Entre otras cosas, me llaman la atención dos resultados obtenidos a partir de la reciente encuesta de la firma UNIMER. El primero es la creciente tendencia a una mayor abstención del voto ciudadano en las próximas elecciones nacionales. Los datos para julio indican que un 35% de los votantes no votará, en tanto que la cifra correspondiente para enero fue de un 22%. El segundo resultado de la encuesta que concita mi interés es la mayor predisposición de los ciudadanos para que se conforme un partido político nuevo que se oponga a Liberación Nacional, en contraste con una menor preferencia que indica que dicha contienda sea producto de la alianza de los actuales partidos de oposición.

Opino que para el elector el tema crucial implícito es cómo enfrentar el hecho aparente de que el Partido Liberación Nacional saldrá unido y ganador en las próximas elecciones. Sí, tengo muy presente que falta mucho rato para que éstas se lleven a cabo y muchas cosas pueden pasar en ese lapso, pero la encuesta brinda una radiografía de la opinión que a la fecha tiene el ciudadano. Me parece que claramente piensa que Liberación tiene mayores posibilidades de ganar las próximas elecciones y que, relativamente insatisfecho con ello, valora las posibilidades de que los electores puedan enfrentarlo mediante una coalición de los partidos existentes o con la conformación de uno nuevo.

A pesar de sus aparentes discrepancias y pleitos electoreros, la más explícita demostración de que todos esos aspavientes entre partidarios de Liberación Nacional no es más que eso, puros ademanes, es que, a la hora de las cosas y desde ya parecen revelarlo, estarán en el amasiato que ya conocemos. Un episodio de la serie de televisión de los Sopranos, la familia mafiosa de Nueva Jersey, exhibe claramente esa conducta.  En tanto había dudas de quién iba a ser el jefe de la mafia, todos los interesados en posesionarse del cargo se peleaban entre sí (violentamente era el caso). Pero, una vez definido, todos ellos se comportaron como obedientes ovejitas ante el capo de tutti il capi. Tal como ahora lo hacen, hablando horrores de los contrincantes, haciendo movidas para favorecer el momento de su elección, guardando silencios falsos y oportunistas en cuanto a decidir si participan en la contienda, además de que se rasgan las vestiduras en cuanto a la incapacidad y corruptela que ha rodeado esta administración de su propio partido, apenas tengan definido al jefe de turno, todos estarán mansitos a su lado.

Hay que entender bien el fenómeno político: lo único que les interesa es el poder y en la búsqueda de su logro o conservación harán lo que sea necesario. Ante la ciudadanía, algunos de esos políticos señalan ser radicalmente diferentes de los que lideran otros grupos dentro de su partido, de los cuales dicen avergonzarse. Pero, a la hora de las cosas, el instinto de supervivencia y la necesidad de conservar el poder (y de ser parte de él), harán que se unan. La mejor anticipación de esta conducta es una foto publicada hace poquitos días en el periódico La Nación, en donde, en la misma mesa política de la dirigencia partidaria, se ven sentaditos, sonrientes y casi que encariñados, a los precandidatos Arias, Figueres, Araya y Berrocal. El precandidato Álvarez posiblemente estuvo ausente del aquelarre porque no estaba en el país. Juntos y revueltos, mientras que la ciudadanía se angustia a un grado tal, que está dispuesta, en un altísimo porcentaje, a no votar en las próximas elecciones. Con esta conducta del ciudadano votante cuenta Liberación para ser re-electo en el poder.

Gran parte de esa desazón ciudadana se origina en la conducta exhibida por los sectores llamados de la oposición, que, después de muchos cuestionamientos, ampliamente conocidos, de varios de sus más destacados líderes, simplemente cree que si cada uno de esos grupos políticos que la compone lanza por separado su candidato presidencial, será suficiente para derrotar a Liberación. Este es en mucho el problema de la oposición: no dispone de líderes que aglutinen a los electores en un porcentaje significativo, tal que permita que se le considere una opción real a Liberación. Si los grupos de la oposición salen cada uno por separado, tengan por seguro que la derrota les abrazará con toda su fuerza. Incluso lograrán que surja una Asamblea Legislativa en donde la suma de sus minorías no será mayor que la de Liberación.  Esto es, podrían hasta perder su mayoría legislativa relativa de la que gozan hoy. Entre tanto, el dilema que encara el elector liberacionista no parece ser el de si votan por su partido, sino más bien por cuál de los precandidatos que hoy se exhiben lo harán. Y ello a pesar del tan cuestionado y mal gobierno actual de su partido.

La angustia de muchos ciudadanos partidarios de un cambio en los Poderes Ejecutivo y Legislativo llega a un grado tal, que indica preferir la conformación de un partido político nuevo, en vez de que surja una coalición de los partidos de la oposición.  Esta idea, que no me disgusta, tan sólo enfrenta una realidad que la hace casi imposible: ¿No se han dado cuenta acaso de lo difícil que es, política y legalmente, conformar un partido nuevo en Costa Rica? No se trata de soplar y hacer botellas y de pronto, ¡zas!, aquí está la tabla de salvación.  No sólo el marco jurídico actual favorece claramente al oligopolio de partidos existentes, sino que un partido político nuevo requiere de un financiamiento, que hoy más bien parece orientarse hacia quien tiene mayores posibilidades de ganar las elecciones y, por ende, repartir favores y protección.

Dado lo expuesto, la oposición tiente ante sí una enorme obligación ante la ciudadanía: en un marco de decencia básico, entendiendo la necesidad de priorizar intereses esenciales y dejar de lado otros (negociar a lo interno), buscar como presentar un candidato que los votantes acepten con algún grado de confianza, como para que vayan a votar por él y la coalición en las próximas elecciones. Esta parece ser la única opción viable en este momento, ante lo que evidencia ser el monopolio del poder político que representa Liberación. Si la oposición no actúa en consonancia, será corresponsable, por una parte, de que Liberación siga gobernando y, por otra, que se estimule el surgimiento de grupos extremos, que, para mal, capitalicen una muy bien fundamentada inconformidad ciudadana. Sonará meloso, pero creo que las buenas personas, los buenos ciudadanos, que creo hacen mayoría en este país, merecemos un mejor destino del que hoy se vislumbra.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 6 de agosto de 2012

Tema Polémico: Mercado de las Telecomunicaciones


 Parece que fue hace poco que el país se encontraba dividido entre aquellos que decían SI al TLC con Estados Unidos y los que estaban en contra. Uno de los temas más debatidos durante el proceso fue la apertura del mercado de las telecomunicaciones en Costa Rica. Por supuesto esto era de esperarse pues las tecnologías en telecomunicaciones cada vez más forman parte del diario vivir de todos. A nivel mundial, la cantidad de personas con internet y telefonía móvil ha venido creciendo en forma casi exponencial en la última década.

Por supuesto, una mayoría de los costarricenses en el 2007 tenían razones de sobra para votar por un cambio en la forma en que era administrado el mercado de telecomunicaciones. Estando la telefonía celular y el internet en manos de un monopolio único del Estado traía grandes inconvenientes para el desarrollo del país. Basta con solo recordar las enormes filas de gente saliendo de las sucursales del ICE cuando sacaban líneas al mercado o la cantidad de requisitos absurdos para comprender la molestia que sentíamos todos en aquel entonces. 

Claramente el ICE, en calidad de monopolio y al ser una empresa pública con todos los problemas administrativos que eso implica, no pudo cubrir las crecientes demandas del mercado al ritmo acelerado que se necesitaba. Para el 2008, Costa Rica era el último país de Latinoamérica en el ranquin de subscriptores de telefonía celular por cada 100 habitantes. Algo muy similar se puede concluir en el caso del internet; mientras que en el 2008 había un poco más de 30 usuarios de internet por cada 100 habitantes, en los países más desarrollados del mundo esta cifra ascendía a niveles de 80 o 90. 

Suscriptores de líneas celulares por cada 100 habitantes, 2008 
Fuente: Banco Mundial

Los defensores del NO alegaban que el gran beneficio de tener las telecomunicaciones en manos del Estado era que contábamos con las tarifas postpago más bajas de Centroamérica. Lo que nunca nos dijeron fue que la razón de esto era que el gran grueso del mercado de telefonía celular no es la telefonía postpago sino la telefonía prepago. Muestra de esto fue que al salir la telefonía prepago en el país (uno de los resultados beneficiosos de la apertura) el mercado se volcó hacia la misma que ahora tiene más del 70% de cuota y la mayoría de los usuarios pertenecen a clases de bajos recursos. La telefonía prepago le dio la oportunidad a las clases de más bajos recursos del país a contar con teléfono celular y pagar únicamente por los minutos que necesitan.

La entrada de otras empresas al mercado lo que logró fue dinamizarlo. Ahora contamos con un mercado de precios cada vez más competitivos y con cada vez más servicios para el hogar y empresariales. Se estima que los ingresos por la apertura al país alcancen los USD$1000 millones para el año 2016.

Y todo esto es a pesar de Sutel. La Superintendencia de Telecomunicaciones ha demostrado ser un obstáculo en lugar de una ayuda para el mercado. Para lo único que ha servido es para limitar la cantidad de oferentes en el mercado (provocando condiciones de oligopolio), inhabilitar a las empresas a que cobren tarifas baratas, dificultar el desarrollo de nuevos negocios como en el caso de los café internet, prohibir la entrada de empresas pequeñas con sus elevados requisitos y garantías y se las ingenió para atrasar la apertura del mercado de telefonía celular por más de 4 años.  En ASOJOD nos encantaría que SUTEL dejara de existir para empezar a ver más beneficios para todos los consumidores en este mercado tan importante para el desarrollo del país. No se nos ocurre ni un solo beneficio que Sutel le ha brindado al país desde su creación en la Ley General de Telecomunicaciones.

No nos cabe ni la menor duda de que la eliminación del monopolio del ICE en el mercado de telecomunicaciones ha sido muy beneficiosa a pesar de las regulaciones.  Ojalá que se pensara en tomar medidas similares para el resto de los monopolios del Estado.



viernes, 3 de agosto de 2012

Viernes de recomendación

Para este viernes de recomendación queremos compartir un extraordinario texto de Karl R. Popper, titulado "Contra las grandes palabras", donde este excelentísimo filósofo explica, de un modo sencillo y llano, buena parte de su pensamiento, siendo esta una práctica poco extendida entre sus colegas, quienes usaban grandilocuentes expresiones -como Habermas- para simplemente, no decir nada inteligente o cosas bastante obvias, olvidándose que lo que más necesita el pensamiento filosófico y científico, para expanderse y alcanzar su comprensión por el mayor número de personas posible, es un lenguaje concreto y accesible.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Desde la tribuna: en desagravio

La exViceministra de Juventud cometió algunos serios errores en su vida privada. Fue víctima de una vil difamación. No hay palabras para calificar a quien publicó el vídeo íntimo.

De acuerdo con el Código Penal y la ley 9048 (la tan criticada ley de delitos informáticos), la exViceministra es víctima de un delito. Quizás también sea víctima de extorsión y otras figuras similares. Pero …¡qué curioso! Se da una reacción veloz del Ejecutivo y la exViceministra es “renunciada” ipso facto. ¡Víctima de una acción ruín y delictiva!

No puedo abstenerme de comentar las cuestiones que suscita tal reacción del Ejecutivo. Días atrás, ante un pronunciamiento de la Procuraduría de la Ética en relación con actuaciones de funcionarios públicos que transgredieron la Ley contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito, el Ejecutivo se deshizo en argumentos y excusas para no aplicar las sanciones correspondientes a la responsabilidad administrativa. Se trataba de actuaciones enmarcadas en la deleznable figura del “tráfico de influencias”, conducta que la Ley contra la Corrupción (¡sí, “corrupción”) tipificó y sancionó (con el voto de la ahora presidente). No obstante, el Ejecutivo se ha hecho el tonto con el asunto.
 
Ahora, en cambio, con el escandalillo del vídeo amoroso de la exViceministra, actuó otro hemisferio cerebral:  pronto, contundente y duro. De una vez para afuera. Algunos dicen que es doble moral. A mí me parece que es simplemente inmoral. Obsecuencia con las infracciones a la Ley contra la Corrupción e inflexibilidad y fariseísmo con la víctima del delito. 

Si estuviéramos en la escena que narran los Evangelios de la adúltera, la Presidente estaría lanzando pedradas. Pero con el contraste de los funcionarios implicados en el tráfico de influencias, no tengo problema en interpretar aquello de ver la astilla en el ojo ajeno y no la viga en el propio. ¿Qué es peor para la moral pública, el vídeo o la corrupción?  

Me quedo pensando también en la mentada Ley 9048 (delitos informáticos). No me he olvidado de que ante la protesta pública por los riesgos para la libertad de expresión,  el Ejecutivo actuó ambiguamente.  Porque a pesar de que instaló una comisión para ver si la ley requería reformas, no dudó en ponerle el “Ejecútese” y promulgarla. Ahora, que una exViceministra fue víctima de un delito informático (la difusión del vídeo por la Internet), queda claro que no importaban tales delitos, pues la víctima fue revictimizada.
 
Me quedo pensando en la soledad de la exViceministra. ¡Todo hundido! Renunciada y difamada. Me pongo a imaginarme a aquella mujer de los Evangelios, que tuvo la ventaja de ser defendida por el propio Jesús, una vez pasada la trifulca ¿cómo se sentiría?  Allí temblando, ultrajada y a punto de perder todo, sin saber quizás qué había pasado. Pero al menos tuvo una relación directa con Él, que la perdonó y la aleccionó. La exViceministra, en cambio, no tuvo quien parara las pedradas. Esta vez el fariseísmo triunfó.
 
¿Qué norte orienta las actuaciones del Ejecutivo? ¿Se salvan los hombres y no las mujeres? ¿Se salvan los que cometen actos que transgredan la Ley contra la Corrupción pero no las que realicen actos bochornosos aunque sean de la esfera privada? ¿Será que se salvan los “vivazos” y no las tonterías? 
 
La vida privada, la esfera privada, las preferencias privadas no deberían trascender de esta forma. Quizás todos deberíamos haber actuado como los vecinos de Conventry, cuando Lady Godiva fue obligada a salir desnuda. Sin embargo, la exViceministra ha sido víctima del amor, ¡pobre desdichada! y  el delincuente victimario nos ha convertido  a todos en voyeristas o samueleadores.  ¡Grave y terrible!
 
¡La mayor lección de educación sexual para los ingenuos! ¡Hay que temerle al enamoramiento que nos arrebata y nos convierte en incondicionales esclavos del capricho ajeno! Estado mental lindante con la inconsciencia que nos lleva a despreciar lo propio, lo seguro y a arrojarnos irreflexivamente en las pasiones.  En un segundo, el Ejecutivo ha hecho más que las guías del ministro implicado en las cartas prohibidas por la Ley contra la Corrupción. Ha demostrado que el fariseísmo sigue campando, que sigue lapidando a las adúlteras como los fundamentalistas Estados islámicos, ha ejemplificado la tragedia de la entrega sin correspondencia, el vacío social en que puede caerse y el escarnio público sobreviniente. 
 
Este artículo, aunque no parezca, pretende exponer temas de libertad, teoría del Estado, forma de gobierno, probidad en la función pública y política criminal. 
   
Federico Malavassi Calvo.

martes, 31 de julio de 2012

La columna de Carlos Federico Smith: una propuesta valiosa

Hay dos razones por las cuales no debe pasar desapercibida la reciente propuesta del columnista de La Nación, señor Julio Rodríguez, para que, en mis palabras, se cierre el actual Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).  La primera, porque dicha propuesta proviene de más allá de círculos usualmente no muy inclinados a promover la participación del Estado en cuanta cosa se le ocurre, como es el caso de mi persona. Pero también porque atina a reflejar una desilusión creciente de la ciudadanía con las acciones ineficientes del Estado costarricense, en donde sólo parece que la ocurrencia de gastar más, con independencia de un muy elevado déficit, es la solución para los problemas de su gestión.  La alternativa del señor Rodríguez pasa por dar mayores espacios a la actividad privada, en la provisión de una serie de servicios que actualmente mal desempeña el MOPT.

No voy a referirme con detalle a la serie de fracasos recientes que han estado ligados al accionar del MOPT, muchos de los cuales los reseña el señor Rodríguez, pero los recientes episodios de la platina, del hueco en la autopista a Alajuela y de la malhadada trocha en la frontera norte, muestran en todo su esplendor el rosario de fracasos del MOPT en el desempeño de sus funciones esenciales. 

No todas las actividades que el Estado desempeña al alero del MOPT serán fácilmente trasladables a la empresa privada para que ésta las lleve a cabo. Ejemplo de ello podría ser la Dirección General de Tránsito. Si bien algunos, como boy scouts en el pasado, contribuimos a dirigir el tránsito en la ciudad de San José, sabemos que eso más bien era una responsable diversión, que una buena sustitución del poder de autoridad conferida a los agentes del Tránsito. Pero un mayor uso de ciudadanos como inspectores ad honorem, podría contribuir enormemente a mejorar una vigilancia a todas luces hoy deficiente.

Similarmente, podría ser necesario que exista un marco regulatorio, con participación estatal, en algunas actividades que tienen que ver con el transporte formal, como, por ejemplo, las concesiones de transporte urbano e inter urbano, así como para la operación de puertos y aeropuertos, entre otras posibles actividades, que no son la ocasión de mencionar.

Lo que sí es importante destacar es lo difícil que resulta en Costa Rica lograr el traslado de actividades del sector público al sector privado, aunque esto aparente ser algo relativamente sencillo.  Podría citar, como ejemplos, a la famosa saca de guaro mejor conocida como FANAL o la eliminación de un hoy casi inoperante por innecesario Consejo Nacional de Producción (CNP). Ambas entidades utilizan recursos que bien podrían ser utilizados en cosas más necesarias, que las que actualmente hacen. Pero hay temas similares, cuya discusión política inevitable en cuanto a decidir su operación por medio del sector privado en vez del sector público, se ha convertido en una especia de tabú. La propuesta del señor Rodríguez sin duda que requiere de una discusión abierta y sin acogotamientos politiqueros, pero sí que nos permita a los ciudadanos decidir el futuro de lo que deseamos se lleve a cabo eficientemente por nuestro estado y qué por el sector privado.

Como ejemplo, las licencias, en lugar de ser otorgadas centralizadamente, procedimiento que constantemente es objeto de crítica por una ciudadanía afectada por su ineficiencia, entre otras cosas, podrían ser otorgadas des-centralizadamente por los gobiernos locales. Es así como se hace, por ejemplo, en muchos lugares de los Estados Unidos.

También muchos departamentos del MOPT podrían ser eliminados y absorbidos por otras entidades estatales o de naturaleza pública en algún grado, como el Colegio de Ingenieros o el LANAME de la Universidad de Costa Rica, sin que implique los gastos innecesarios que hoy se dan en el MOPT. Igualmente, ese Ministerio dejaría de hacer obras que serían llevadas a cabo exclusivamente por el sector privado nacional e internacional, en un marco que efectivamente promueva la competencia y que evite el choricero que hoy se ha observado, por ejemplo, en el caso de la trocha de la frontera norte. Esto podría requerir mejorar nuestro actual sistema de contratación, para evitar prácticas de colusión entre oferentes, que termina por conspirar contra la nación y finalmente contra el bienestar del ciudadano.

Es indispensable el aporte ciudadano para la reformulación propuesta del MOPT.  Cuando se estableció el INCAE en el país, me parece que su objetivo principal era el impulso al desarrollo nacional, mediante el aporte que el sector privado, en su capacidad de empresario, pudiera brindar.  Una ampliación del espacio en que el sector privado puede participar y ofrecer su capacidad, sin duda que calza naturalmente con  esos propósitos iniciales del INCAE. En mi opinión, con el paso del tiempo, INCAE nos ha quedado debiendo en este aporte del sector privado al desarrollo, pues muchos de los ejecutivos que han emergido de sus aulas y principalmente sus docentes, se han dedicado a prestar sus servicios profesionales al estado, en puestos de destacada importancia. 

Como sabemos, en el estado mucha de la práctica usual consiste en establecer restricciones, limitaciones, políticas no necesariamente proclives a que el sector privado pueda desarrollar todo su potencial, así como a preservar privilegios para sectores particulares de la economía, lo cual ha contribuido a fortalecer al estatismo y no al sector privado. Por ello me permito sugerir que el INCAE, a quien considero una institución que podría aportar mucho y sin cobro alguno a los costarricenses, encabece una propuesta de traslado de funciones del estado hacia el sector privado, empezando por el MOPT. De esta manera abandonaría su práctica actual de proveedor de altos ejecutivos al gobierno (una especie de Escuela de Altos Estudios Francesa, adaptada a nuestro medio), y dirija su papel hacia el enriquecimiento de la sociedad, mediante una mayor participación productiva de un sector privado independiente y no convertido en rémora de los fondos estatales. El INCAE está en capacidad de sugerir ese destete oportunamente sugerido por el señor Rodríguez. Sin embargo, como yo creo que es la competencia la que en verdad favorece al consumidor –en este caso al ciudadano- también sugiero que propuestas similares de restructuración sean formuladas por las escuelas de negocios de las universidades estatales y privadas. Así estaremos en capacidad de evaluar diversas opciones y sugerencias respetables.

lunes, 30 de julio de 2012

Tema polémico: Figueres y el electorado

Sin duda alguna, el evento político de la semana pasada fue la presentación del "Plan País" del escurridizo José María Figueres. De más está decir que el mismo generó las más diversas opiniones, favorables y desfavorables, pero nuestro interés no es centrarnos en su contenido ni intención, sino en la actitud del electorado respecto a la figura del exmandatario.
 
En primer lugar, cabe destacar un hecho lamentable acerca de la expectativa provocada por el "plan Figueres": el evidente mesianismo político que caracteriza a buena parte de los costarricenses, que siguen creyendo que con la venida cuasi milagrosa del caudillo, se resolverán los problemas. "Ahora sí hay norte", "ahora sí hay propuestas para combatir los problemas del país" habrán pensado los más incautos. Prensa, políticos, académicos y ciudadanos en general se comieron las uñas durante las semanas de espera que duró el mediático exPresidente, un genio -debemos reconocerlo- en las labores histriónicas, en las artes mediáticas para absorber y convencer, como ya lo había demostrado en aquella lacrimógena entrevista realizada por Ignacio Santos. En ese momento, entre sollozos y lamentos, todo se confabuló como para pensar que habían hecho una mancuerna para lograr el perdón y la lástima de los costarricenses. Y, por lo visto, parece que lo lograron, presunción confirmada por la encuesta publicada ayer por La Nación, en la que declara un empate técnico para la candidatura presidencial del PLN entre Arias, Araya y Figueres (a pesar de que éste ni siquiera se ha anunciado como precandidato). 

En ASOJOD encontramos impresionante e increíble que buena parte del electorado se haya comido el cuento de Figueres o que, contrario a lo que inocentemente pensamos, sean votantes cínicos, sin pudor, vergüenza ni conciencia histórica, a los que no les importan las serias dudas que pesan sobre el accionar de Figueres en el trístemente célebre caso de ICE-Alcatel. Al menos, buena parte de los miembros del PUSC se alejaron de ese partido cuando dos de sus figuras fueron declaradas culpables por participar en actos de corrupción. Pero eso es mucho pedir para los liberacionistas, que llevan años justificando lo injustificable, defendiendo lo indefendible o guardando silencio ante los abrumadores hechos deleznables que recaen sobre los miembros de ese partido y, por los cuales, la Fiscalía no ha movido un solo dedo, como si lo ha hecho contra otras organizaciones políticas acusadas por hechos iguales o menos graves que los cometidos por algunos verdiblancos.

Quienes han estado esperando la venida del Mesías liberacionista, se comieron las uñas por el famoso "plan" que bajaba, cuales tablas de Moisés, con los mandamientos que deben seguir para alcanzar la felicidad y quienes están dando su apoyo a Figueres, sin siquiera cuestionarse los hechos que nublan sus aspiraciones y otros tantos que no han tenido tanta resonancia mediática pero que son igual de criticables, dejan mucho que desear y siembran de desesperanza el futuro político de Costa Rica. Esperemos que sean minoría y no puedan llegar al poder, pero si por la víspera se saca el día, las opciones en otras aceras no son moral ni políticamente muy diferentes. 

jueves, 26 de julio de 2012

Jumanji empresarial: ¿por qué no soy conservador?

El conservadurismo político-cultural es un envase con contenidos de claras variantes. Qué se conserva en cada territorio o era, desde luego, es algo absolutamente distinto. Son conservadores un ayatollah iraní, un rabino ortodoxo judío, un stalinista (en la Rusia de los 1950’s), un Legionario de Cristo (en el México de los 1990’s), pero también lo son Thomas Sowell, Pat Buchanan y Sarah Palin. ¿Qué tienen en común estos personajes, al margen de las -ojalá- obvias diferencias? Probablemente todos queremos ciertas certezas en un mundo incierto pero eso no nos vuelve conservadores culturales y políticos.

¿Qué cosas sí tienen en común los conservadores? Estimados lectores, permítanme un intento de síntesis y crítica dentro de lo que este espacio permite.
 
1) La naturaleza humana
 
El conservador considera que el ser humano es básicamente defectuoso. No está a la altura del Paraíso o Era Dorada (que puede ser el Edén judeocristiano, el comunismo primitivo de Marx-Engels o cualquier otro tipo de mitología conveniente) por lo cual debe ser liderado con firmeza y vigilancia, por un pastor digno de su rebaño.
 
Pero no, el ser humano es el portentoso fruto de millones de años de evolución. Posee capacidades cognitivas y morales únicas por su grado de desarrollo. Nunca un gato pensó “qué paisaje tan hermoso” ni una ardilla“¿a dónde va mi vida?” ni un perro jamás pensó “¿qué significa ser leal a mi mejor amigo en este contexto particular?”. Pero al mismo tiempo hay rasgos parciales en otros animales avanzados de estos procesos de formación de una psiquis. ¿Qué significa esto? Que esas capacidades vienen de procesos paulatinos y completamente naturales.

Es más, el ser humano viene equipado con ciertos circuitos (hardwiring) al igual que otros primates, para la empatía. Es decir, venimos equipados para la cooperación. El gran descubrimiento del ser humano, y que ningún otro primate ni especie animal posee es el trueque. A diferencia del comercio entre los sexos que puede ser observado en los bonobos (comida o status a cambio de sexo), el ser humano descubre una división del trabajo usando bienes enajenables. Es decir: entregar algo que valoramos (y es escaso y mensurable) a cambio de algo que valoramos aún más.

A través del comercio -que cabe recordar, es diez veces más antiguo que la agricultura- es que los seres humanos entablan división del trabajo (¡cooperación!) con extraños. Esto es algo absolutamente único en la naturaleza. Las hormigas y abejas tienen sistemas de división del trabajo relativamente interesantes, pero dentro de su familia biológica. El comercio va reemplazando cada vez más a la agresión como forma de relacionarse con extraños, y nos recuerda Steven Pinker que este es el momento más pacífico en la historia de la humanidad.
 
Y es el comercio el mecanismo para liberar tiempo (invito al lector a estudiar el principio más esencial de la cooperación recurrente con extraños: la ley de ventajas comparativas) que permite ir construyendo civilizaciones mediante el encuentro de ideas, arte, lenguaje y otras instituciones mengerianas.
 
¿Qué tiene que ver este -aparente- desvío hacia la biología, la antropología y la economía con el conservadurismo?
 
Todo, en realidad. Si el ser humano es cooperativo por naturaleza y a la vez el fruto de al menos dos millones de años de evolución biológica y cultural, no podemos decir tan a la ligera que es “malo” o “degenerado” (fallido, defectuoso) ni tampoco, desde luego que es “bueno” en algún sentido soso. Si bien los contextos no necesariamente condicionan las decisiones individuales podemos poner como polos extremos el Stanford Prison Experiment -o Auschwitz/Treblinka- por un lado y por el otro los miles de gestos de generosidad, ternura y heroísmo anónimos que jamás llegan a aparecer en los noticieros. En el medio una inmensa franja marcada por la cooperación y la confianza en menor o mayor medida. Mientras más amplios los lazos de confianza -demuestran psicólogos sociales como Esteban Laso en una sociedad, mejor será su calidad de vida cultural y material. Los entornos asfixian, envician o potencian, pero ciertamente el individuo tiene la capacidad de tomar decisiones morales -esta palabra no tiene nada que ver con religión, por cierto- más que cualquier otra cosa basado en su autoimagen y sus prioridades vitales -conocidas también como valores, otra palabra que los conservadores han pretendido monopolizar).

2) Su actitud vital: puritanismo, oposición al cambio y sumisión.
 
De lo que he podido observar, el rasgo personal más importante del modo de ser conservador es un grado elevado de puritanismo. Como lo definía el magnífico periodista y libertario H.L. Mencken:
Puritanismo: el atormentante miedo de que alguien, en algún lugar, pudiese ser feliz.
 
Esa frase va al corazón del altruismo la doctrina de Comte, ampliamente confundida con generosidad, solidaridad o caridad y que a su vez son distintas entre sí- en el plano del disfrute de la vida. El mensaje parece ser “que nadie disfrute hasta que todos puedan disfrutar”. Es como esa falacia usada por alguien de la familia en la niñez, “tómate la sopa, hay niños en África que no tienen qué comer”. Sí, es cierto, pero tanto la sopa como el disfrute son intransferibles a cientos o miles de kilómetros. Y a veces a pocos metros. Y de hecho la sopa o los recursos para hacerla/comprarla pueden al menos ser donados. Pero la alegría no. Que suframos no eleva el estado de ánimo de otros. Que nos neguemos placer en la vida tampoco hace ipso facto del mundo un lugar mejor. El placer de abrazar a un hijo para supuestamente enseñarle templanza. El placer de hacer el amor con alguien que apreciamos profundamente. El placer de bailar sin medir cada gesto por el que dirán (las voces en nuestra mente, incluso estando a solas). El de compartir carcajadas sin cálculo ni estrategia.
 
Esto no implica ser mezquinos y poco compasivos. Al contrario. Se puede hacer voluntariado con alegría, se puede luchar por causas impostergables con gusto y se puede ser generosos sin creer que eso nos resta permiso para darnos gustos necesarios.
 
El conservador no concibe nada de esto: quiere impedir por medio de mandatos morales o legislación el consumo de sustancias y el ejercicio de actividades recreacionales entre adultos. Por eso considera virtuosos los sacrificios y valores propios de la guerra: tanto en la formación como en el combate se “tiempla” el carácter de una forma que la sociedad comercial no puede ofrecernos a su modo de ver. Para el conservador no sólo debemos ser parcos, abnegados y castos sino que deben serlo los demás también. De hecho muchos conservadores suelen promover estándares de -supuesta- perfección humana para la cual claramente nadie pueda “estar a la altura.” De esa forma pueden sembrar culpa y manipular a los demás para obtener su atención, su tiempo y su dinero.
 
Los conservadores en esencia son platónicos y no artistotélicos. Platón decía que este es el mundo -ilusorio, pasajero- de lo fenomenal mientras que lo eterno y real es noumenal. Las eras platónicas de Occidente han sido las más oscurantistas pues bajo esa idea el conocimiento, la justicia y la alegría eran asunto de ultratumba. Siguiendo a Aristóteles, rechazo esa noción enteramente. Yo creo que ésta es la vida que debe ser vivida. Si existen otras o no es quizá irrelevante. En esta vida podemos y debemos buscar la eudaimonia. Es decir, la plena expresión en todos los campos. Personalmente tengo gustos modestos en muchos temas -que no en todos- pero ciertamente defiendo el derecho al lujo, el exceso y a aprender de los propios errores para todos.
 
Tampoco quiere el conservador que las familias puedan tener arreglos afectivos ni legales distintos que el que consideran tradicional. En realidad esa tradición tiene bastante poco tiempo en la historia. No que ser antiguo o nuevo vuelva a algo bueno per se, pero apelar a “lo natural” cuando hay cientos de especies animales que tienen relaciones homosexuales o a lo “tradicional” cuando hay familias nucleares hace muy poco tiempo en la historia, es un argumento de lo más fantástico. Es fantasía pura.
 
3. Formas de matrimonio en el Antiguo Testamento de la biblia cristiana.
 
Otra actitud vital conservadora es la oposición al cambio drástico. En ese plano sólo diré que fueron conservadores quienes querían una respuesta sobre “¿quién cosechará los campos?” antes de liberar a los esclavos. Muchas instituciones han demostrado éxito y complejidad asombrosa por su evolución a lo largo de cientos o miles de años. En esto el conservador muestra cierta prudencia sabia que buena falta le hace a un revolucionario. Sin embargo esa prudencia sin una vara para evaluar las instituciones y costumbres termina asfixiando toda riqueza y volviendo a los países (y familias) meros museos de glorias pasadas. La razón, en el sentido humeano -limitado- y no cartesiano -ilimitado- nos puede ayudar a evaluar si una institución -legal o cultural- es a) justa o b) productiva. Es muy difícil reformar racionalmente, pero sí se debe abolir lo que sea que traiga injusticia o sufrimiento innecesario.
 
La esclavitud puede ser todo lo tradicional que se quiera -de hecho aún existe entre ciertos grupos negros en África- pero eso no la hace justa. Las tradiciones deben ser tratadas con prudencia pero evaluadas sin misericordia.
 
Finalmente, su fijación con la autoridad y sumisión. Para la mentalidad conservadora, la autoridad debe ser respetada a como dé lugar. El conservador no reflexionó sobre la frase de Proudhon que dice “La libertad es la madre y no la hija, del orden”. Es en realidad a través de tratos libres (merecer y dar confianza) que las instituciones se plasman. No es el más fuerte el que impone las reglas en los grupos humanos exitosos. El uso de la fuerza tiene usos adecuados en sociedad, pero suplantar líderes con jefes no es uno de ellos. Si el “líder” obtiene su autoridad con engaños (¿la amenaza de un fuego eterno?) o amenazas (paredones, cárcel, expulsión del núcleo humano) entonces no es líder, es un jefe cualquiera.
 
Tampoco la sumisión a un texto sagrado, al padre, al marido, al hermano, al partido, al Estado, a la ley o a la mayoría es una virtud. Existen múltiples libros sagrados. Invito a los católicos a leer el Bhagavad Gita, a los musulmanes a leer el Zend Avesta y -ya que estamos en esas- a los ateos a leer “Lo que el Buda enseñó” de Walpola Rahula. El padre tiene cierto liderazgo evolutivo en los primates, pero la madre tiene otro en muchos planos así como superioridades en muchos planos. El marido es un compañero antes que nada (luego ya ambos verán sus roles dinámicos). El Estado tiene orígenes ilegítimos y funcionamientos truculentos inherentes, como nos enseñó el sociólogo Franz Oppenheimer. Y sobre la ley diré lo mismo que sobre la esclavitud: cada regla debe evaluarse contra una noción universalizable de derechos individuales. Si la ley viola los derechos innatos, la que debe violarse es la ley. La sumisión no es una virtud: sí el respetar los tratos y respetar a los demás. Cuando un trato (personal, social) nos exija someternos a lo que Ayn Rand llamó los Atilas del Cuerpo o los Atilas de la Mente, es hora de cambiar nuestro entorno.
 
Conclusiones
 
El conservadurismo es una actitud vital que mira hacia el pasado o a fuentes de autoridad supuestamente inapelables para hallar respuestas. No se trata de combatirlo con irreverencia ciega ni con escepticismo paralizante. Pero sí de entender sus aportes y limitaciones. Algo de conservadurismo es no sólo sano sino inevitable en cualquier grupo humano y frente a cualquier corriente nueva. Sin embargo no es es una filosofía para ser feliz ni dejar ser felices a los demás aquí y ahora. Parece propia de quien no cree en los demás y por eso pretende gobernar su mente y acciones. Yo creo que el ser humano tal y como es, es capaz de hacer un mundo mejor, por eso no soy conservador.

Juan Fernando Carpio

miércoles, 25 de julio de 2012

Desde la tribuna: gestión monopólica, una alerta

Las consultorios contratadas por RECOPE, en cuyos expedientes militan las recomendaciones de altos jerarcas del gobierno chinchillista, junto a cotizaciones ferreteras para un contrato de consultaría en imagen para la refinería china, son una advertencia preclara de lo que ocurrirá con la nueva refinería, excepto que los montos serán planetarios. 

Los combustibles de origen fósil están monopolizados en Costa Rica. Antes, el gestor del monopolio fue RECOPE, propiedad del mismo estado, pero esta en ejecución un contrato irregular que entrega ese monopolio a empresas del Estado Chino. La excusa de crear monopolios estatales, para salvaguardar la soberanía, se ha quedado en el vacío. Pero los conceptos vaciados son algunos más. 

La jerarquía de RECOPE, guiada desde casa presidencial, se involucro en un contrato para construir una refinería de petróleo cuyos niveles de producción, mezcla de productos, suministros y costos,  carecen de sentido y transparencia.

Conceptualmente, una refinería para atender el pequeño mercado local costarricense, es en si misma problemática. No se trata solo de la cantidad de barriles de petróleo procesados, sino de la mezcla de productos que se extraen del petróleo, pues los combustibles demandados por los usuarios son varios y en distintas cantidades cada uno: gasolinas, diesel, combustible de aviación, asfaltos, bunker.

No existe un petróleo, como materia prima, que pueda garantizar, al final de la tubería de refinación, el exacto perfil del consumo. Pero, mas grave aun, ese perfil es dinámico y va cambiando con el tiempo.  El cambio puede y ha sido inducido por precios relativos, por parte del mismo monopolio. Un ejemplo es el precio del diesel, que ha venido acercándose al de las gasolinas. Con estas manipulaciones de precios relativos, RECOPE  ha intentado y logrado modificar la mezcla de consumo, pero a costa de los consumidores, aplicándoles jugadas con los precios. 

Sin embargo, estas jugarretas,  tienen limites y, sobre todo, si se expande la producción, como se planea hacer, con respecto al consumo nacional. Bien puede esperarse que una gestión monopólica al estilo de RECOPE, en la administración de la nueva refinería china, vaya a costar caro a los consumidores. 

Los peligros que asoman en el horizonte incluyen, además de lo anterior, los costos de construcción y consultorios de la refinería, como siempre, descontrolados y sin ninguna transparencia. Pero hay otro referido a costos de oportunidad con respecto al uso de otros combustibles como gas natural, que ha estado tomando importancia en el mundo en los últimos tiempos. Y no es que no tuviera importancia antes, pero en Costa Rica no conviene seguir ignorando los hechos. 

Los planes de refinación de la nueva refinería consideran un esquema de fuentes energéticas congelado en el pasado.

Mario Quirós Lara

martes, 24 de julio de 2012

La columna de Carlos Federico Smith: remoción presidencial

El tema de la remoción legislativa de miembros electos del Poder Ejecutivo, como Presidente, Vicepresidentes, Ministros, Viceministros, y otros como los Contralores, empieza, una vez más, a circular.  Creo que, independientemente a que ese llamado se origine en la mala administración que, bien o mal, se le adscribe a la actual, no me aparece afortunado que aquellos puedan ser removidos, aún por mayoría calificada, por parte de una Asamblea Legislativa, tal como está actualmente institucionalizada.
 
Esto último no porque el método sugerido conduzca a una ingobernabilidad, palabra que bien podría utilizarse para justificar al peor de los gobiernos, administrativamente hablando. Creo que mucha de la llamada ingobernabilidad deviene precisamente de la incapacidad política de las cabezas del Poder Ejecutivo y no necesariamente de otros sectores, a los cuales casi siempre el vulgo se la endilga.  Lo que sí es importante, partiendo del principio de que la soberanía reside en el pueblo, es que cuando éste considere, ya sea a inicios, mediados o finales de una gestión, que hay razones suficientes y poderosas para cambiar a quienes encabezan el Poder Ejecutivo, pueda hacerlo, sin que la sociedad tenga que incurrir en enormes y dolorosas penurias.  Una elección popular no debe convertirse en una aceptación inconmovible, invariable, aunque sea por un período dado, cuando la gestión que realiza el elegido va en contra de la soberanía popular.
 
Una forma de sustituir a unos gobernantes que el pueblo ya no desea, es mediante la utilización del método del referendo, en donde la consulta popular directa definiría, bajo ciertas reglas, como, por ejemplo, haber sido solicitado por un número significativo de votantes, lo que se supone es reflejo de la voluntad popular.  El uso del referendo debe ser una opción que el ciudadano tenga para lograr sus mejores propósitos, sin verse obligado a aceptar lo que en su momento se puede considerar como inaceptable.
 
Me parece que mejor opción es que nuestro actual orden político evolucione hacia lo que se conoce como un sistema parlamentario, del cual, de manera sencilla, podemos decir que los gobiernos –el Poder Ejecutivo- surgen, se constituyen, se conforman, a partir del conjunto de diputados que libremente eligió la ciudadanía. Ya sé que tenemos, especialmente en tiempos recientes, muy malas experiencias con la calidad de los diputados, como para dejar en manos de ellos decisión tan importante. Pero evitar ese problema de calidad es parte de lo que se trata de lograr mediante un sistema parlamentario.  Aunado a que se puedan elegir directamente los diputados y no mediante listas amañadas y tal vez en un marco que posibilite la reelección de los diputados (carrera legislativa, como se le ha llamado), los incentivos estarían puestos para que los ciudadanos soberanos escojamos a quienes consideramos son los mejores ciudadanos para esos cargos.  Por supuesto que quienes salgan electos podrían llegarnos a defraudar, razón por la cual, como bien dijo el pensador David Hume, es necesario tener presente al forjar instituciones –frenos y contrapesos- el supuesto de que todos ellos deben ser considerados como si fueran  unos “vivazos” (“knaves” es la palabra que usó en inglés), aunque en la realidad no lo sean.

Los sistemas parlamentarios no han comprobado históricamente que conduzcan a la ingobernabilidad –ya señalé que muy posiblemente ésta se presente por la incapacidad del Poder Ejecutivo- pero es cierto que uno podría pensar que las facciones estarían interesadas constantemente en cambiar a los gobernantes del momento por otros, a fin de lograr la captura del poder. Lo cierto es que la forma en que operan los parlamentos modernos conduce a la estabilidad de las coaliciones, que definen el gobierno bajo el denominado parlamentarismo.  Hasta Italia, que allá por los años sesenta del siglo pasado exhibió conductas parlamentarias altamente volátiles y volubles, ha madurado notablemente. Incluso en momentos que se podrían considerar como políticamente muy difíciles (o inestables), ha logrado conservar un alto grado de estabilidad de sus gobiernos.
 
Al final de cuentas lo importante es que la ciudadanía pueda tener formas civilizadas, lo menos traumáticas posibles, de poder cambiar sus gobernantes cuando así lo desea, si bien es obvio que ese posibilidad de cambio debe surgir de razones bien fundadas que lo ameriten. Por ello en un sistema parlamentario no se observa un cambio constante de gobiernos porque dicho cambio se suele lograr sino después de amplias discusiones en el seno de la Asamblea y de acuerdos mayoritarios, en el sentido de ir a nuevas elecciones para reconstituir las mayorías en un parlamento, tales que permitan reflejar ese deseo popular de cambio de los gobernantes. El punto esencial es que, si los gobernantes del momento no les satisfacen a los ciudadanos, como la soberanía no reside en esos gobernantes, sino en quienes los eligieron, pues que también esos ciudadanos soberanos los pueden sustituir, cuando a bien lo tengan en consideración, dentro del procedimiento parlamentario definido al respecto.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 23 de julio de 2012

Tema polémico: la revocatoria de mandato

Desde hace unas semanas, en ASOJOD planteamos cambios importantes para mejorar el sistema político costarricense: primero fue la idea de someter a referéndum muchas políticas públicas, especialmente impuestos y endenudamiento; luego la democratización en la elección de los magistrados y ahora queremos abordar la necesaria revocatoria de mandato.

Los recientes hechos acontecidos en Paraguay con la destitución de Fernando Lugo y la polémica local surgida por la inacción de la "firme y honesta" Presidente de la República, Laura Chinchilla, frente a los serios cuestionamientos hacia el Vicepresidente Liberman y el Ministro de Educación, Leonardo Garnier, nos hacen reflexionar sobre la necesidad de esa institución en el ordenamiento jurídico de Costa Rica. 

Hoy en día, en casi todo el mundo occidental se da por supuesto que la democracia es la mejor forma de organización política de una sociedad, como resultado del proceso histórico que ha llevado a consolidar el derecho de los ciudadanos a elegir a sus gobernantes. Pero la democracia es evolutiva y necesita reinventarse para mantener su legitimidad -es decir, su adecuación a los valores, preferencias, expectativas e intereses de los ciudadanos-, por lo que no puede suponerse que acaba con la extensión de ese derecho a prácticamente todos los miembros de una comunidad política. 

Precisamente, para mantener esa legitimidad se requiere pasar de un modelo donde el ciudadano tiene el derecho a elegir a sus gobernantes a otro donde se contemple la contrapartida lógica: removerlo cuando ya no se adecúe a esos valores, preferencias, expectativas e intereses. Ahí es donde entra el instituto de la revocatoria de mandato. La ecuación es muy sencilla: si yo tengo derecho a darle poder, debo tener derecho a quitárselo.

Algunos podrían argumentar que tal mecanismo genera inestabilidad política y se presta para el populismo, aunado a que con la cultura política propia de nuestro país haría que, por revanchismo político, se intente destituir a cada gobernante que no se comporte como ciertas élites lo desean. Incluso, no faltará quien compare esta situación con un retorno a la inestabilidad propia de la época de la oligarquía cafetalera costarrincense del siglo XIX. Otros, más ignorantes, alegarán que hablar de esto es como apoyar un golpe de Estado que atenta contra la propia democracia. 

Pues bien, nada más falso que eso. La democracia, como ya dijimos, necesita reiventarse, evolucionar para mantener su legitimidad. En la política, las lealtades y apoyos no son para siempre: los regímenes democráticos per se tienen una legitimidad de origen finita y débil: el valor democrático no se cultiva sin la legitimidad en ejercicio, es decir, la forma en que el sistema va adecuándose a los valores y expectativas de los individuos. Conforme ellos sientan que la democracia es el medio apropiado, el medio que más valoran, para convivir pacíficamente, la defenderán. Cuando sientan que ella no responde a lo que esperan o lo que desean, el caldo de cultivo para una reforma se gesta. 

Por ello, el punto de discusión es ¿qué tipo de reforma? La experiencia histórica nos muestra que cuando la democracia no es capaz de evolucionar, muere. La Alemania previa al ascenso de los nazi o la Venezuela anterior a Chávez, así lo demuestran. Las dictaduras no surgen porque sí; surgen porque se van acumulando los factores y los problemas que hacen a la gente dejar de valorar el régimen democrático y comenzar a valorar otras opciones: muchas veces, por macabro y retorcido que suene, la gente elige a un "hombre fuerte" que tome decisiones en su nombre. Y cuando eso sucede, casi siempre tiene que pasar mucho tiempo o correr mucha sangre, para sacarlo del poder.

De ahí que, para evitar esas situaciones, una válvula de escape que proponemos es la revocatoria de mandato. El ciudadano no tiene por qué  aguantar a un gobernante ni siquiera por todo su mandato. Este no tiene por qué ser una condena para aquellos. Si, como nuestra Constitución Polítia explica, los ciudadanos son los que tienen el poder y eligen a representantes por un periodo, la mala gestión de estos no tiene por qué tolerarse hasta qe termine el mandato; por el contrario, debe existir la posibilidad de que, mediante el plebiscito -y así se disipa el miedo de que sea un revanchismo partidario- los individuos puedan sacar a los gobernantes del poder. 

Solo con mecanismos así la democracia puede sobrevivir. Solo con mecanismos así puede evitarse que surja el totalitarismo.






viernes, 20 de julio de 2012

Viernes de Recomendación


 El día de hoy queremos invitarlos al seminario organizado por la Asociación Nacional de Fomento Económico (ANFE) titulado: ¿Están en juego los derechos de propiedad en Costa Rica?

Fecha:           Jueves 26 de julio
Lugar:           Hotel Aurola Holiday Inn. San José
Hora:            6:00PM- 9:00PM

Programa

6:00pm – 6.25pm-   Registro de participantes

6:25pm – 6:30pm     Sr. Oscar Álvarez, Presidente de ANFE (palabras de bienvenida)

6:30pm – 7:00pm     Sr. Oscar Álvarez, Presidente de ANFE

7:00pm – 7:30pm     Sr. Manrique Jimenez, Abogado constitucionalista y administrativista

7:30pm – 8:00pm     Refrigerio

8:00pm – 8:40pm     Sr. Guillermo Cabieses, Master en Derecho

8:40pm – 9:00pm     Espacio de preguntas
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Guillermo Cabieses, expositor internacional:

Máster en Derecho (LL.M.) University of Chicago Law School
Profesor de Economía y Derecho, Contratos, Incentivos Económicos y Medio Ambiente, Teoría Legal, y Antitrust en la Universidad de Lima, Pontificia Universidad Católica del Perú y Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.
Miembro de la Mont Pelerin Society.
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Hay becas para estudiantes

Costo: 10.000 (diez mil colones).
Importante: Cupo Limitado
Reservaciones: Teléfonos: 2253-4460 / 2224-7350 / 8996-6569