
Desde hace meses hemos venido observando importantes cambios en la dirección de la política exterior costarricense. La ruptura de relaciones diplomáticas con Taiwán y el inicio de ellas con China; el traslado de la sede diplomática de Jerusalem a Tel Aviv, el establecimiento de relaciones con Palestina y la adhesión a Petrocaribe, entre otros. Todo esto en el seno de una carrera por obtener un escaño no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
En ASOJOD hemos dado seguimiento a esta nueva política que pareciera fundamentarse en la idea de quedar bien con "dios y con el diablo" y, que al mismo tiempo, parece trastocar los valores de la política exterior costarricense. De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores, la política exterior costarricense se ha caracterizado por "el respeto al derecho de asilo, el apego a la democracia, la abolición del ejército, el desarme y la promición de los derechos humanos". En ese sentido, asistimos a algunas serias contradicciones axiológicas que queremos sacar a colación para el debate.
China:
Si se dice que Costa Rica tiene como norte la protección de los derechos humanos y la promoción de la democracia, el establecimiento de relaciones diplomáticas y comerciales con China resulta toda una contradicción. Para nadie es un secreto que China es un régimen de partido único, con limitadas libertades de expresión, asociación, credo, etc., caracterizado históricamente por violaciones a los derechos humanos, especialmente por el mantenimiento de la esclavitud. También es cierto que las políticas internas represivas del Gobierno Chino, impulsando un "capitalismo" de Estado, donde persiste la propiedad colectiva de muchos medios de producción, el clientelismo político, el amiguismo entre el aparato gubernamental y algunos empresarios, el control de precios, y en fin, la intervención del mercado. Asimismo, se mantiene un sistema legal que patrocina la esclavitud y eso es lo que ha permitido a China tener una mano de obra tan barata, capaz de lograr una tasa de crecimiento económico promedio de 9.3% entre 1986 y 2006. Evidentemente, en ese país ni hay democracia ni respeto por los derechos humanos, pero eso no fue óbice para que la Administración Arias Sánchez rompiera los lazos diplomáticos con Taiwán y los iniciara con China.
En ASOJOD no pensamos en que es necesario dejar de negociar con China, sino que no es necesario establecer relaciones diplomáticas para tener relaciones comerciales, salvo que se tratare de un Acuerdo de Asociación como el que actualmente se está tratando de establecer con la Unión Europea. Como siempre lo hemos defendido, el Estado no debe intervenir en la economía, lo que implica que no tiene por qué participar en las relaciones comerciales entre unidades económicas de distintos países: el contrato entre privados sólo debe involucrar a esos privados y sólo ellos deben participar y verse obligados por él. La única relación interestatal (no entre las unidades económicas privadas) que debería existir entre China y Costa Rica es meramente administrativa, para efecto de trámites consulares, asistencia a ciudadanos en el otro país y legalización de documentos.
Palestina e Israel:
Si, por otro lado, se pretende patrocinar el desarme y la paz, resulta ilógico establecer vínculos diplomáticos con Palestina, dado que ese Estado tiene una fuerte vinculación con el grupo terrorista Hamás y se le acusa de dar protección a miembros de Al Qaeda. Antes de que alguien pegue el grito al cielo, queremos aclarar que también consideramos como terrorista al gobierno de Israel y a todo aquel pueblo, Estado-nación o grupo que se proclame "elegido" y crea que tiene licencia para matar en nombre de alguna deidad.
Lo más lógico es que si en verdad Costa Rica está comprometida con la paz y el desarme, tendría que romper relaciones con ambos Estados hasta tanto no haya un acuerdo de cese a las hostilidades. Esto implica, por supuesto, dejar de apoyar cualquier iniciativa tanto de Israel como de Palestina en el concierto de las Naciones que no vaya dirigida a alcanzar una paz estable y limitarse, al igual que con China, a mantener relaciones de índole administrativa.
Cuba y Venezuela:
A pesar de que, en la actualidad, Costa Rica no mantiene relaciones con Cuba, lo cierto es que nuestro país nunca debió establecerlas mientras Fidel Castro y su régimen de partido único violador de libertades permaneciera en el poder. A largo del tiempo, Costa Rica ha roto algunos lazos con ese país pero los ha vuelto a reestablecer, al mejor estilo de las relaciones amorosas tormentosas, donde la pareja termina y reinicia una y otra vez.
Parafraseando a Carlos Alberto Montaner, dado que a Fidel Castro se le ha extendido la vida para ver el fracaso de su sistema y la forma en que su propio hermano lo acaba, lo que Costa Rica debería hacer en ese contexto es simplemente esperar el reestablecimiento de la democracia en Cuba. Una vez logrado, sería correcto que nuestro país reiniciara las relaciones diplomáticas.
Respecto a Venezuela, la situación es aún más complicada. Al tener ese país un régimen de partído único (de facto), que se caracteriza por la violación sistemática a las libertades individuales, especialmente a las económicas y políticas, no se justifican las relaciones diplomáticas que Costa Rica tiene con la república bolivariana. Sin embargo, a pesar de que Chávez ha insultado una y otra vez al gobierno costarricene, ahora resulta que la Administración Arias Sánchez defiende a la de Chávez Frías, en el marco de la integración de Costa Rica a Petrocaribe para obtener petróleo "más barato". Nos preguntamos si en términos económicos efectivamente existirá ese ahorro, dado que hasta el momento no hemos visto ningún dato que lo compruebe. Pero nuestra duda es mayor en términos de costo político: literalmente, el ingreso a Petrocaribe es poner la cara para recibir bofetadas. Y como toda relación enfermiza de amor-agresión, la víctima justifica y perdona, lo cual hace pensar que se le entrega un recurso de poder a Venezuela sobre la política exterior de Costa Rica
Finalmente, en todo ese contexto de relación Cuba-Venezuela y Venezuela-Costa Rica, exista una especie de transitividad, de forma tal que indirectamente Cuba y Costa Rica se abrazan unidas. Llama poderosamente la atención que ahora nuestro país se convierta en defensor de Cuba luego de entrar a Petrocaribe, una organización financiada por el teniente-coronel Chávez y sus petrodólares. Esto lo demuestran declaraciones de Oscar Arias, cuando afirma que Estados Unidos debería cerrar Guantánamo y revocar el embargo a Cuba.
En ASOJOD estamos de acuerdo con ambas medidas, pero nos resulta sumamente curioso que don Oscar las traiga a colación ahora y no en el contexto del TLC con Estados Unidos. Para nosotros, el cierre de Guantánamo debe darse por ser este un lugar donde se violan derechos humanos y el cese del embargo, porque es una intervención del Estado en la economía, prohibiéndole a cubanos y a estadounidenses comerciar libremente entre sí. No obstante, las declaraciones de don Oscar nos hacen pensar más en una forma de congraciarse con Chávez que en un interés racional y responsable para que aquella situación finalice.
En ASOJOD hemos dado seguimiento a esta nueva política que pareciera fundamentarse en la idea de quedar bien con "dios y con el diablo" y, que al mismo tiempo, parece trastocar los valores de la política exterior costarricense. De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores, la política exterior costarricense se ha caracterizado por "el respeto al derecho de asilo, el apego a la democracia, la abolición del ejército, el desarme y la promición de los derechos humanos". En ese sentido, asistimos a algunas serias contradicciones axiológicas que queremos sacar a colación para el debate.
China:
Si se dice que Costa Rica tiene como norte la protección de los derechos humanos y la promoción de la democracia, el establecimiento de relaciones diplomáticas y comerciales con China resulta toda una contradicción. Para nadie es un secreto que China es un régimen de partido único, con limitadas libertades de expresión, asociación, credo, etc., caracterizado históricamente por violaciones a los derechos humanos, especialmente por el mantenimiento de la esclavitud. También es cierto que las políticas internas represivas del Gobierno Chino, impulsando un "capitalismo" de Estado, donde persiste la propiedad colectiva de muchos medios de producción, el clientelismo político, el amiguismo entre el aparato gubernamental y algunos empresarios, el control de precios, y en fin, la intervención del mercado. Asimismo, se mantiene un sistema legal que patrocina la esclavitud y eso es lo que ha permitido a China tener una mano de obra tan barata, capaz de lograr una tasa de crecimiento económico promedio de 9.3% entre 1986 y 2006. Evidentemente, en ese país ni hay democracia ni respeto por los derechos humanos, pero eso no fue óbice para que la Administración Arias Sánchez rompiera los lazos diplomáticos con Taiwán y los iniciara con China.
En ASOJOD no pensamos en que es necesario dejar de negociar con China, sino que no es necesario establecer relaciones diplomáticas para tener relaciones comerciales, salvo que se tratare de un Acuerdo de Asociación como el que actualmente se está tratando de establecer con la Unión Europea. Como siempre lo hemos defendido, el Estado no debe intervenir en la economía, lo que implica que no tiene por qué participar en las relaciones comerciales entre unidades económicas de distintos países: el contrato entre privados sólo debe involucrar a esos privados y sólo ellos deben participar y verse obligados por él. La única relación interestatal (no entre las unidades económicas privadas) que debería existir entre China y Costa Rica es meramente administrativa, para efecto de trámites consulares, asistencia a ciudadanos en el otro país y legalización de documentos.
Palestina e Israel:
Si, por otro lado, se pretende patrocinar el desarme y la paz, resulta ilógico establecer vínculos diplomáticos con Palestina, dado que ese Estado tiene una fuerte vinculación con el grupo terrorista Hamás y se le acusa de dar protección a miembros de Al Qaeda. Antes de que alguien pegue el grito al cielo, queremos aclarar que también consideramos como terrorista al gobierno de Israel y a todo aquel pueblo, Estado-nación o grupo que se proclame "elegido" y crea que tiene licencia para matar en nombre de alguna deidad.
Lo más lógico es que si en verdad Costa Rica está comprometida con la paz y el desarme, tendría que romper relaciones con ambos Estados hasta tanto no haya un acuerdo de cese a las hostilidades. Esto implica, por supuesto, dejar de apoyar cualquier iniciativa tanto de Israel como de Palestina en el concierto de las Naciones que no vaya dirigida a alcanzar una paz estable y limitarse, al igual que con China, a mantener relaciones de índole administrativa.
Cuba y Venezuela:
A pesar de que, en la actualidad, Costa Rica no mantiene relaciones con Cuba, lo cierto es que nuestro país nunca debió establecerlas mientras Fidel Castro y su régimen de partido único violador de libertades permaneciera en el poder. A largo del tiempo, Costa Rica ha roto algunos lazos con ese país pero los ha vuelto a reestablecer, al mejor estilo de las relaciones amorosas tormentosas, donde la pareja termina y reinicia una y otra vez.
Parafraseando a Carlos Alberto Montaner, dado que a Fidel Castro se le ha extendido la vida para ver el fracaso de su sistema y la forma en que su propio hermano lo acaba, lo que Costa Rica debería hacer en ese contexto es simplemente esperar el reestablecimiento de la democracia en Cuba. Una vez logrado, sería correcto que nuestro país reiniciara las relaciones diplomáticas.
Respecto a Venezuela, la situación es aún más complicada. Al tener ese país un régimen de partído único (de facto), que se caracteriza por la violación sistemática a las libertades individuales, especialmente a las económicas y políticas, no se justifican las relaciones diplomáticas que Costa Rica tiene con la república bolivariana. Sin embargo, a pesar de que Chávez ha insultado una y otra vez al gobierno costarricene, ahora resulta que la Administración Arias Sánchez defiende a la de Chávez Frías, en el marco de la integración de Costa Rica a Petrocaribe para obtener petróleo "más barato". Nos preguntamos si en términos económicos efectivamente existirá ese ahorro, dado que hasta el momento no hemos visto ningún dato que lo compruebe. Pero nuestra duda es mayor en términos de costo político: literalmente, el ingreso a Petrocaribe es poner la cara para recibir bofetadas. Y como toda relación enfermiza de amor-agresión, la víctima justifica y perdona, lo cual hace pensar que se le entrega un recurso de poder a Venezuela sobre la política exterior de Costa Rica
Finalmente, en todo ese contexto de relación Cuba-Venezuela y Venezuela-Costa Rica, exista una especie de transitividad, de forma tal que indirectamente Cuba y Costa Rica se abrazan unidas. Llama poderosamente la atención que ahora nuestro país se convierta en defensor de Cuba luego de entrar a Petrocaribe, una organización financiada por el teniente-coronel Chávez y sus petrodólares. Esto lo demuestran declaraciones de Oscar Arias, cuando afirma que Estados Unidos debería cerrar Guantánamo y revocar el embargo a Cuba.
En ASOJOD estamos de acuerdo con ambas medidas, pero nos resulta sumamente curioso que don Oscar las traiga a colación ahora y no en el contexto del TLC con Estados Unidos. Para nosotros, el cierre de Guantánamo debe darse por ser este un lugar donde se violan derechos humanos y el cese del embargo, porque es una intervención del Estado en la economía, prohibiéndole a cubanos y a estadounidenses comerciar libremente entre sí. No obstante, las declaraciones de don Oscar nos hacen pensar más en una forma de congraciarse con Chávez que en un interés racional y responsable para que aquella situación finalice.
4 comentarios:
Bueno yo pienso que la norma de esta dirección en la RI de CR, es un punto clave, don Oscar Arias, de fijo va aspirar a dirigir un organismo a nivel internacional y está haciendo camino, con los principales actores geopolíticos del mundo.
Por eso no es de extrañarse que tenga relaciones con China, y que no haya condenado a Rusia en el Consejo de Seguridad.
Al final creo que debería ser parejo, que tengamos relaciones con todas las naciones del mundo, y así poder tener presencia en esas naciones, donde se violan derechos humanos. Una representación costarricense seria buena en esas naciones.
No veo porque romper relaciones con el estado de Israel, me parece que esa apreciación que no está correcta, desde el punto de vista de la lógica.
Israel es una nación y una democracia, si fuera así, debería romperse relaciones diplomáticas con los EU, ya que casi toda la política israelí, va de la mano con la gringa, usando la transitividad que usas con Cuba/Venezuela/Costa Rica
Palestina, yo estoy de acuerdo con que se tenga relaciones con el pueblo palestino, ya que una cosa es el pueblo de palestina y otra con los grupos terroristas, o los gobiernos de turno. Claro hay que tomar en cuenta que aún no es una nación reconocida en el concierto de naciones.
Venezuela podrá tener un solo partido, pero es una democracia, aunque nadie lo crea, no sé porque no tener relaciones con un país soberano.
Imagínate tenemos relaciones con EU, viola los derechos humanos en Guantánamo, en las cárceles flotantes donde ni siquiera la Cruz Roja puede llegar, se fue a una guerra contra Irak y lo invadió, tiene presencia militar en Afganistán, ejecuta a sus presos sin respetar la vida, es muy contradictorio que ustedes digan con quien se debe tener relaciones diplomáticas y con quien no, ya que hay naciones con las cuales tenemos relaciones y son grandes violadores del derecho internacional y de los derechos humanos.
Si nos ponemos a hilar tan fino, pues casi con nadie podríamos tener relaciones diplomáticas.
Cada pueblo debe decidir su vida, respetar la autodeterminación de cada nación que nos guste o no sus regímenes, es otra cosa.
Son los pueblos los llamados a poner a sus dirigentes a gobernarlos, y como dice un refrán, cada pueblo tiene los dirigentes que se merecen, aunque a veces pienso, que han hecho ciertas naciones para merecerse unos gobiernos tan tiránicos como los que se gastan.
En este mundo globalizado y tan interrelacionado, no podemos estar cerrándole las puertas al mundo, hay que tener presencia en todo lado, y así sacar el mejor provecho posible de todas las circunstancias, ya sean económicas, políticas.
Para mi más bien es contradictoria la política de OAS, si se tiene relaciones con China, porque no con Cuba, al final hay que ir parejo. Claro Cuba no dona millones de $ para hacer un estadio, ni tiene un puesto permanente en el Consejo de Seguridad, ni tiene la influencia global de China.
Lo curioso es que cuando Miguel Ángel Rodríguez era candidato a la OEA, se le pidió a Chávez, que hablara con Fidel Castro, para que los países del Caribe, en donde Cuba tiene influencia votaran por Costa Rica, y así lo hicieron.
Esto de las RI, es como la prostituta fina, se buscan cuando se necesitan y al final lo que nos mueve son los intereses personales de nuestros gobernantes de turno, o el interés ya sea económico o energético.
Saludos
Roy, vamos punto por punto porque me parece que el debate se pone interesante:
1. En lo personal también creo que OAS está aspirando a algún cargo internacional. Lo que me preocupa es que por esa ambición termine diseñando una política exterior para quedar bien con dios y con el diablo, lo que evidentemente no se puede.
2. Yo no creo que tener relaciones diplomáticas con países que violan claramente los DDHH sea bueno. Quizá ud lo enfoca en términos de fortalecer lazos para negociaciones de paz o para convencerlos de un cambio en sus sistemas, pero si lo analizo desde la perspectiva de la realpolitik, noto que CR tiene poca, sino nula, influencia para lograr direccionar la conducta de otros países simplemente porque no tiene ningún recurso de poder.
3. El punto de Israel es algo complicado, lo acepto. Sin embargo, me parece que como una forma de presionar para un acuerdo de paz, muchos países deberían romper relaciones diplomáticas (ojo, no administrativas ni comerciales, pues estas últimas son entre unidades económicas y no entre países). Si CR mantiene relaciones con Israel, de una u otra forma lo está apoyando. Lo mismo sucede si tiene con Palestina. Y peor aún si tiene con ambos al mismo tiempo. Lo deseable es que un grupo grande de países pudieran romper relaciones diplomáticas con esos estados y condenarlos internacionalmente como una forma de presión. Por supuesto, esto es casi imposible.
4. En lo de Venezuela discrepamos totalmente. No es una democracia, ni desde el punto de vista teórico ni práctico. En el caso teórico, no cumple con NINGUNO de los requisitos de democracia señalados por los más importantes autores (Dahl, Lijphart, etc) e instituciones (Freedom House, PNUD, IIDH-CAPEL, etc).
El sólo hecho de que exista un partido único implica la inexistencia de competición partidaria. Si no hay competición partidaria no hay oposición institncionalizada y formal. Si no hay este tipo de oposición no hay control político ni crítica a la política del oficialismo. Si esto no existe, no hay incentivos para la transparencia gubernamental. Y si no existe el peligro de perder el poder en el siguiente periodo, todos los mecanismos de accountability se desdibujan, especialmente el societal.
5. Estamos de acuerdo con que EEUU viola DDHH. Precisamente criticamos que CR no condene pública y sistemáticamente esa conducta, sino que por el contrario, apoyara a ese país en la guerra de Irak (Administración Pacheco de la Espriella) y guarde silencio ante dichas violaciones. Como nosotros lo hemos dicho: las cosas se critican no importa quién las haga.
6. En efecto, cada pueblo debe escoger su forma de organización (principio de autodeterminación de los pueblos). Pero recuerde que el reconocimiento y el establecimiento de relaciones diplomáticas son actos jurídicos unilaterales y, como tales, dependen de la voluntad del Estado que los emite. Esto significa que, aún respetando la autodeterminación, un Estado no está obligado a mantener relaciones diplomática ni a reconocer si no lo desea. Y esto no tiene que ser tomado como una forma de presionar al otro país para que cambie su forma de organización, sino como un acto libre y voluntario de un Estado para decidir con quién se relaciona.
7. Ud dio en el clavo: el punto de este artículo es precisamente que CR se está comportando como una prostituta en el diseño de su política exterior. Dice defender ciertos valores, pero ante la primera oferta, los vende. ¿Dónde está la ética en este caso?
Alejandro
Roy:
Varios puntos:
1- No se de donde desprende ud del art, que si se deben de tener relaciones diplomáticas con los USA, concuerdo con ud en cuanto que hay que ser parejos, y es muy cierto que los USA deja mucho que desear en estos temas, así que táchelo con toda tranquilidad.
2- Le recuerdo que cuando en el art hablamos de relaciones diplomáticas, nos referimos en este caso a alianzas, a cooperación estratégica, por ej: donaciones, becas ese tipo de cosas. Obviamente creo que nuestro país debe tener presencia en todos los países del mundo, para efectos administrativos, como legalización de documentos o para colaborar con un costarricense que se encuentre en dicho país (cosa que se menciona en el artículo). En cuanto al comercio internacional, para nosotros en ASOJOD, esta es una potestad que debe necesariamente salir de las manos de los Estados, y que sea autonomía absoluta de los individuos, perimitiendo un comercio irrestricto entre todos los ciudadanos del mundo.
Quiero dejar esto claro de nuevo, debemos tener presencia en todos los países, pero las relaciones estrechas de cooperación y ayuda deben darse únicamente con aquellos otros países que comulguen con nuestras ideas.
Manuel
Manuel: No lo desprendo del artículo ya que NO lo pusieron, solo hice uso de la transitividad que ustedes mismos usaron, además tampoco dicen que NO hay que tener relaciones con EU, no lo mencionan.
Saludos
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