Hoy sale publicado en la prensa internacional que la Iglesia Católica se opone a la despenalización de la homosexualidad planteada por Francia en el marco de ONU. Lamentamos ver que a estas alturas de la vida, con la gran cantidad de avances científicos y tecnológicos y con la gran ampliación en las fronteras del conocimiento humano, todavía persista una mentalidad tan primitiva y salvaje que pretende, por la fuerza, imponer su credo y castigar a aquellos que, de una u otra manera, se atreven a no aplicarlo en sus vidas.Este tipo de noticias no pueden causarnos más que asco en ASOJOD ,pues nos preguntamos ¿cuál es el fundamento por el cual, en un acto barbárico y arcaico, un grupo pretende castigar a otros por hacer uso de su libertad? Que sepamos, los homosexuales que viven en los países que mantienen esta aberrante penalización, no le hacen ningún daño a nadie con el ejercicio de su libertad, por lo que la excusa de daños a terceros no es válida.
Una vez más vemos como los gobiernos y la Iglesia Católica se erigen como enemigos de la libertad, revisando, cuestionando y prohibiendo que las personas tomen las riendas de sus vidas y las manejen como mejor les parezca. ¿Con qué derecho hacen esto? Con ninguno. Se basan simplemente en la fuerza del misticismo (tanto del músculo como de la mente, como decía Rand) para asustar y atropellar los derechos de las personas.
Esperemos que las personas decentes del mundo eleven su voz en defensa de la libertad y presionen para que sus gobiernos dejen en el olvido esta estúpida penalización.
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