
Para estas vísperas de Navidad, en ASOJOD queremos reflexionar sobre un tema que todos conocen: el aguinaldo
El aguinaldo se estableció por vía legal a partir de la ley 2412, que fue reglamentada por el Decreto Ejecutivo Nº 20236-TSS, el cual manda en su artículo primero que "todos los patronos particulares cualquiera que sean sus actividades, pagaran a sus trabajadores, sin distinción alguna, un beneficio económico anual equivalente a un mes de salario completo por cada año de labores".
En ASOJOD nos oponemos al aguinaldo por dos razones principalmente: el hecho de que es un ahorro forzoso y porque crea la ilusión de ser un "regalo navideño" para el empleado.
En cuanto el primer punto, está claro que se trata de un ahorro forzoso, toda vez que el empleador no está pagando de más, sino que simplemente divide entre 13, y no entre 12, el total anual que estaba dispuesto a pagarle a un empleado. Esto provoca que, en vez de recibir un poco más de dinero cada mes, al empleado se le descuente un porcentaje de su salario para dárselo luego en diciembre (igual sucede con el famoso "ahorro escolar"). ¿Por qué en diciembre? Pues obviamente para aprovechar la temporada navideña, que es cuando más gastos tiene la gente, pero también para valerse de que hay más dinero circulando, pues en esa época, el Estado costarricense, muy astutamente, cobra el impuesto sobre la renta, el marchamo, los impuestos municipales, etc. Ahora sí que nadie puede excusarse en que no tenía dinero para pagar. Así pues, lo que sucede acá es una materialización de la metáfora de las dos manos de Bastiat: lo que con una se da, con la otra se quita.
Este engaño tiene su repercusión política-electoral: el aguinaldo, como se desprende del artículo supracitado, es algo con lo cual el patrono no puede hacer distinciones de ningún tipo: tiene que darlo indiferentemente de que el trabajador haya laborado bien o mal. Esto, evidentemente, refuerza la cultura del facilismo, la inmediatez, la no previsión y la mediocridad. ¿Para qué esforzarse más de la cuenta si al final a todos nos van a premiar igual? Definitivamente, el aguinaldo es parte de una familia de "bonificaciones" que incluyen los bonos, los subsidios, las proponas obligatorias, el salario escolar, etc. que premian al que no lo merece y mantienen al costarricense en el estado de eterno infante, impidiéndole hacerse responsable de sus propias decisiones. Pero, como poca gente hace el ejercicio mental para llegar a esta conclusión, cree que el Estado es el que le ha hecho la concesión graciosa de dinero: así, los distintos operarios del Estado costarricense han pregonado a los cuatro vientos que los trabajadores tienen más dinero gracias a aquellos políticos solidarios y con "conciencia social", con la intención, claro está, de que tan fantástico anuncio sea recordado positivamente por los votantes en las urnas electorales.
Por eso, en ASOJOD aspiramos a un sistema más ético, donde el empleador sea libre de entregar un bono navideño a aquellos que, durante un duro año de trabajo honrado, lo merecen y de no premiar al holgazán. Con esto, se estaría ante un juego de suma positiva, donde las partes ganan: por un lado, la empresa o institución mejora la productividad y logra conseguir los objetivos planeados, al tiempo que el empleado se siente premiado y motivado por su esfuerzo. Dicho sistema también eliminaría el incentivo perverso de "ahorrar por otros", de forma tal que sea cada quién el que decide si gasta ahora todo su salario o si guarda una parte para gastos de otra índole.
Esperamos que esta feliz navidad lo haga reflexionar sobre la gran cantidad de estratagemas y engaños desarrolla nuestro "benefactor" Estado costarricense.
El aguinaldo se estableció por vía legal a partir de la ley 2412, que fue reglamentada por el Decreto Ejecutivo Nº 20236-TSS, el cual manda en su artículo primero que "todos los patronos particulares cualquiera que sean sus actividades, pagaran a sus trabajadores, sin distinción alguna, un beneficio económico anual equivalente a un mes de salario completo por cada año de labores".
En ASOJOD nos oponemos al aguinaldo por dos razones principalmente: el hecho de que es un ahorro forzoso y porque crea la ilusión de ser un "regalo navideño" para el empleado.
En cuanto el primer punto, está claro que se trata de un ahorro forzoso, toda vez que el empleador no está pagando de más, sino que simplemente divide entre 13, y no entre 12, el total anual que estaba dispuesto a pagarle a un empleado. Esto provoca que, en vez de recibir un poco más de dinero cada mes, al empleado se le descuente un porcentaje de su salario para dárselo luego en diciembre (igual sucede con el famoso "ahorro escolar"). ¿Por qué en diciembre? Pues obviamente para aprovechar la temporada navideña, que es cuando más gastos tiene la gente, pero también para valerse de que hay más dinero circulando, pues en esa época, el Estado costarricense, muy astutamente, cobra el impuesto sobre la renta, el marchamo, los impuestos municipales, etc. Ahora sí que nadie puede excusarse en que no tenía dinero para pagar. Así pues, lo que sucede acá es una materialización de la metáfora de las dos manos de Bastiat: lo que con una se da, con la otra se quita.
Este engaño tiene su repercusión política-electoral: el aguinaldo, como se desprende del artículo supracitado, es algo con lo cual el patrono no puede hacer distinciones de ningún tipo: tiene que darlo indiferentemente de que el trabajador haya laborado bien o mal. Esto, evidentemente, refuerza la cultura del facilismo, la inmediatez, la no previsión y la mediocridad. ¿Para qué esforzarse más de la cuenta si al final a todos nos van a premiar igual? Definitivamente, el aguinaldo es parte de una familia de "bonificaciones" que incluyen los bonos, los subsidios, las proponas obligatorias, el salario escolar, etc. que premian al que no lo merece y mantienen al costarricense en el estado de eterno infante, impidiéndole hacerse responsable de sus propias decisiones. Pero, como poca gente hace el ejercicio mental para llegar a esta conclusión, cree que el Estado es el que le ha hecho la concesión graciosa de dinero: así, los distintos operarios del Estado costarricense han pregonado a los cuatro vientos que los trabajadores tienen más dinero gracias a aquellos políticos solidarios y con "conciencia social", con la intención, claro está, de que tan fantástico anuncio sea recordado positivamente por los votantes en las urnas electorales.
Por eso, en ASOJOD aspiramos a un sistema más ético, donde el empleador sea libre de entregar un bono navideño a aquellos que, durante un duro año de trabajo honrado, lo merecen y de no premiar al holgazán. Con esto, se estaría ante un juego de suma positiva, donde las partes ganan: por un lado, la empresa o institución mejora la productividad y logra conseguir los objetivos planeados, al tiempo que el empleado se siente premiado y motivado por su esfuerzo. Dicho sistema también eliminaría el incentivo perverso de "ahorrar por otros", de forma tal que sea cada quién el que decide si gasta ahora todo su salario o si guarda una parte para gastos de otra índole.
Esperamos que esta feliz navidad lo haga reflexionar sobre la gran cantidad de estratagemas y engaños desarrolla nuestro "benefactor" Estado costarricense.
3 comentarios:
Ja ja. Tiene mucho sentido lo que dicen pero no puedo evitar asociar a Alejandro con EL GRINCH
Gracias por todo.
No sé si es una idea demasiado utópica la mía, pero... ¿no sería mejor pagar al trabajador según su desempeño en lugar de pagarle por horas de trabajo? Es muy fácil sentarse en una oficina o dar vueltas por cualquier lugar fingiendo que estás trabajando, esperas a que termine el turno y listo. Sin hacer un pepino ya tiene uno garantizado un sueldo (?)
Por supuesto que nadie QUIERE creer que eso sucede, o simplemente la mayoría lo hace y prefiere que así quede la cosa porque sabe que se va a poder beneficiar. Sabemos que los políticos -por ejemplo- ganan una fortuna sin importar lo que hagan y lo que no hagan, pero hay algunos (aunque sean muy pocos) que hacen las cosas bien y otros que mejor hubiera sido que jamás hubieran nacido... y a los dos se les paga por igual (?) Creo que quien hace las cosas bien -más allá de su profesión- merece una buena paga, dentro de los parámetros de cada profesión, a diferencia del que ni se esfuerza.
En lugar de inventar tantos sueldos -que el aguinaldo (robo)- que esto y lo otro, mejor sería un criterio evaluador que además incentivaría a un mejor rendimiento por parte de todos. Si la gente llegara a trabajar incesantemente -que dudo realmente que eso sucediera en latinoamerica- simplemente apelamos a lo mismo que los japoneses: los robots que echan a la gente que se queda hasta tarde trabajando XD Saludos.
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