
Vengo de una cultura rencorosa. Los cubanos no les perdonan a los españoles que en 1871 fusilaron injustamente a ocho estudiantes de medicina de la Universidad de La Habana. Todos los años conmemoran la fecha lacrimosamente y recuerdan aquella barbaridad en medio de discursos encendidos por la cólera. Pero no se trata de un fenómeno aislado. En toda América Latina sucede más o menos lo mismo. Los mexicanos tienen sus ''niños héroes de Chapultepec'', seis cadetes adolescentes que murieron en 1847 defendiendo una guarnición militar —el castillo de Chapultepec— ante los invasores norteamericanos. Los paraguayos continúan hablando de la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870), cuando se enfrentaron a Brasil, Argentina y Uruguay y murieron casi todos los varones en edad de esgrimir un cuchillo. Y así, en cada país, los agravios no se cancelan, sino se archivan y reviven periódicamente, como si el nacionalismo o la vinculación a los partidos políticos necesitaran alimentarse de estos viejos dolores para poder mantener su vigencia.
No se piense, claro, que esta curiosa conducta es propia únicamente de los latinoamericanos. Tal vez es la regla universal. Los árabes tienen aún más acusado el sentido del rencor histórico. Las razones por las que se matan los chiitas y sunitas tienen su origen en un oscuro pleito sucesorio, ocurrido en el siglo VII, muy difícil de explicar de una manera convincente a estas alturas. En España, aunque con menos virulencia, sucede lo mismo: hay castellanos que le imputan la decadencia del país a la entronización de la Casa de Austria en el siglo XVI, mientras muchos catalanes aseguran que la madre de todas las desgracias fueron el comienzo de la centralista dinastía de los Borbones a principios del siglo XVIII y los Decretos de Nueva Planta dictados por Felipe V para debilitar la identidad catalana. Incluso hoy, una de las formas que tiene el gobierno de Zapatero de mantener entretenidas a sus huestes socialistas es hurgar en las matanzas de la guerra civil de 1936 en busca de una siempre opaca "verdad histórica''.
¿Hay alguna cultura que no cultive el rencor histórico? Probablemente las que provienen del tronco británico. Estados Unidos, por ejemplo. La observación se me hizo evidente leyendo una historia de las formaciones políticas norteamericanas. Hoy la inmensa mayoría de los nativoamericanos --los de origen indio-- y de los afroamericanos votan por el Partido Demócrata, pese a que, en el pasado, ambas minorías fueron víctimas de feroces atropellos perpetrados por los líderes políticos de esta agrupación. El pendenciero Andrew Jackson (1829-1837), que fue querido (y odiado) como pocos presidentes demócratas, no sólo fue propietario de esclavos, sino trató, maltrató y expulsó a los indios de sus tierras de una manera que hoy calificaríamos como genocida.
El Partido Republicano, el de Lincoln, en cambio, fue el defensor de los negros durante la guerra civil, el que decretó el fin de la esclavitud, y el que luego propuso las enmiendas constitucionales XIII, XIV y XV que les otorgó los derechos civiles a los ex esclavos y a sus descendientes, todo ello frente a la intensa oposición de los demócratas. Por la otra punta, el Partido Demócrata, en el sur de los Estados Unidos, fue el principal sostén del Ku Klux Klan, y todavía hoy uno de sus antiguos miembros, Robert Byrd, es senador por West Virginia. Fueron los gobernadores demócratas sureños los que con mayor fiereza defendieron la segregación racial y se opusieron a la integración en las escuelas, obligando al presidente republicano Ike Eisenhower a utilizar a una división de paracaidistas para hacer cumplir las sentencias de los tribunales, circunstancia que explica que, en aquellos tiempos, Martin Luther King prefiriera votar por los republicanos.
Es cierto que esas posiciones racistas de los demócratas comenzaron a cambiar durante los gobiernos de Truman, Kennedy y Johnson en la década de los sesenta del siglo pasado, pero lo interesante no es la capacidad de adaptación de los dirigentes de ese partido, sino la casi absoluta falta de consecuencias electorales que tiene el pasado en el presente político del país. Esa pragmática actitud de indiferencia ante los hechos pretéritos, posiblemente sabia y envidiable, es casi incomprensible en nuestra cultura. ¿De dónde surge? Sospecho que de la relación que se tiene con el porvenir. En la cultura de origen anglosajón el futuro parece ser lo único importante. El pasado apenas cuenta. Nosotros vivimos aplastados por su peso.
Carlos Alberto Montaner
24 comentarios:
¡Vaya cosas las que se viene a encontrar uno a veces entre Mandagüevo y este blog!!
Carlos Montaner, Julio Rodríguez y Apuleyo Mendoza elevados a categorías de intelectuales planetarios... Bueno, con esos mentores no es posible mucho esperar de ustedes. ¡Qué garbo... qué fuste analítico!!
Bueno, supongo que para uds los comentarios de tales lamentables publicistas serán "racionales, serios e interesantes"... Sí es así, nada que hacer. Me da pena ajena sinceramente...
Mire ud lo que la marea trajo de nuevo (eso pasa por tener mares contaminados): el maravilloso, magnánimo y super genial filósofo de Bremen.
El filósofo-economista viene ahora a darnos lecciones de seriedad. Un tipo que cita a Franz Hinkelammert y Le Monde Diplomatique como fuentes de las que reboza la sabiduría.
Una vez más Iván demuestra el poco nivel de exigencia de la Universidad de Bremen, pues parece que tiene demasiado tiempo libre como para andar visitando blogs y venir a catalogar de infrarracionales a seres que, contrario a él, han querido usar sus neuronas.
Créanos Iván, que hasta los comentarios de un indigente nos parecen más racionales que los suyos, filósofo barato.
Si no le gusta el blog o los artículos, le recuerdo la maravilla de la libertad: no está obligado a visitarlos ni a leerlos. Haga uso de su libertad y visite los links estúpidos que gente como ud frecuenta.
Bueno, leer y aprender de un pensador de la talla de Franz Hinkelammert no me parece para nada vergonzoso, sino todo lo contrario, para usar vocabulario caro a uds, "racional" y "sensato". En realidad hacía mucho que no visitaba su blog, pero les confieso que cada vez que entro en él aprendo muchísimo. No es sarcasmo, se los juro... En él encuentro condensado de forma esquemática los principales temas e ideologemas del discurso neoliberal, lo que para mi trabajo resulta muy útil. En otras palabras, el tiempo que "pierdo" (uds mismo lo dijeron) leyendo su blog no es tal, sino es un gran acicate para mi investigación.
Saludos, y no sean tan amargados. Esas virulencias no son propias de "amantes de la libertad"...
Que dicha que tanto este aprendiendo Iván, si quiere seguir creciendo lo invito a que lea nuestros viernes de recomendación, en donde publicamos autores que si han hecho aportes al pensamiento a diferencia de los filósofos de cuarta que realizan sus investigaciones con dinero de los tax payers.
Manuel
Gracias por la recomendación, ya vi un par de cosas por ahí que me sirven y que voy a imprimir. Nada más recuerden un principio básico: el hecho de que lo haya dicho Hayek en la LSE, Popper en la Mont Pellerin o Carlos Montaner en The Miami Herald, eso no hace a una teoría ni verdadera ni más allá de toda sospecha, si no todo lo contrario. Me parece que su acercamiento a las teorías deja mucho que desear, hace abstracción de una serie de condicionamientos, cuestiones de sociología del conocimiento (locus enunciatorio), geopolíticas, metodológicas, etc. etc., por lo que a nivel discursivo adquiere tientes de fanatismo, eurocentrismo (o primermundismo) y adolescentismo acrítico y eufórico. En suma, me parece bastante inmaduro.
Otra cosa: ¿por qué no "contribuyente" en lugar del pedante "tax payer"? ¿O es que creen que con eso le dan más peso a una afirmación?
Iván:
Dudo que ud trabaje. El trabajo implica habilidad (para hacer algo) y genera producción. Dado que es evidente que ud no tiene habilidad y que sus recalentadas ideas son un fracaso y llevan a más fracasos, no hay tampoco ninguna producción de conocimiento.
A su pregunta del tax payer le contesto que lo que refleja es simplemente la realidad: alguien que paga impuestos. La palabra contribuyente implica un deseo de colaborar con algo, pero sabemos que en la realidad la cosa no es tan voluntaria como ud cree. De serlo, no existirían las penas por evasión fiscal.
Alejandro
Gracias por descubrir el agua tibia Iván, evidentemente la validez de las teorías no viene a partir del nombre que las cacaree, Hayek resulta un buen ejemplo de ello, ya que nosotros discrepamos totalmente con su safety net, con Friedman discrepo respecto a la necesidad de la banca central, y así podemos seguir con distintos autores.
Me sumo a la aclaración de Alejandro, efectivamente la palabra tax-payer ilustra mejor la situación que se da en la realidad, porque la palabra contribuyente puede hacer pensar que existe una voluntad, un deseo, encaminado a entregar mi dinero al Estado, cuando lo que existe es viloencia´, fuerza, coacción para hacerlo y hasta la cárcel si no lo hago. Hay que tener cuidado con el uso del lenguaje Iván -por eso utilizamos dicha palabra- me resulta lamentable que le tenga que recordar esto a un estudiante de filosofía.
Manuel
Manuel
¿A qué se debe la censura?
Lo único que demuestra es su carácter sectario, fanático e intransigente. Creo que uds no son más que un par de cabezas calientes que repiten cual loros una retórica neoliberal gastada. Dudo además que entiendan lo que leen, o que sean al menos capaces de digerir y articular creativamente información, pues su discurso encalla en los mismos ideologemas y consabidos lugares comunes. Pero bueno, ¿qué se puede esperar si Hayek y Popper hacen lo mismo? Cuando la "doctrina" está viciada la torpeza del vasallo es hasta cierto punto excusable, al menos comprensible.
Lo que más risa dá, es que crean que están haciendo una especie de revolución o que tienen la misión de ilustrar a los demás a partir de las verdades eternas del "individualismo metodológico" y el "realismo científico", es decir, del CONOCIMIENTO OBJETIVO. Crasa y patética pretensión de conocimiento. Pienso que uds condensan muy bien la psicología del subdesarrollo.
Por último:
¿De qué producción de conocimiento hablan, si a partir del "individualismo metodológico" lo que se desprende es nada más una celebración de lo fragmentario y una tautología del individuo, absolutamente estériles en las ciencias, sobre todas las sociales?
¡¿A mí con ese cuento?!! Deberían ir a reclutar carajillos a los colegios a ver si acaso ellos se tragan esa retórica...
Vea Iván en cuanto a lo del individualismo metodológico su principal función es desenmascarar tonterías, para mi eso es de gran utilidad para la producción de conocimiento, en cuanto al carácter fragmentario lo invito a que lea nuestro viernes de recomendación de la semana pasada, porque para alguien que habla tanto de individualismo metodológico parece no saber nada, el individualismo metodológico no niega agregados sociales de carácter macro que son producto de la interacción de los individuos, lo que niega es el carácter holista de estos agregados, negando así que los mismos sean propios de una entidad distinta al individuo, también puede ir a leer la crítica de Popper al holismo, así que por favor háganos un favor a todos y no opine de lo que no sabe. Critique lo que le de la gana pero al menos sepa lo que esta criticando, de nuevo por si se le había olvidado elindividulismo metodológico no lo invento la escuela austriaca, incluso lo utilizan marxistas analíticos como Elster.
Un ej del individualismo metodológico y su utilidad en las ciencias de la acción humana (prefiero la clasificación de Mises): como los individuos sienten de forma distinta los efectos de la inflación, y como la misma tiene repercusiones distintas para cada individuo.
Manuel
Así ràpidamente porque voy saliendo:
1. La crítica al "holismo" por parte de Popper adolece de arbitrariedad, pues se trata de una construcción ad hoc hecha por él, una especie de "tipo ideal" a lo Weber, algo que él mismo reconoce. A eso me refiero cuando hablo de la construcciòn de espantapájaros o monigotes teóricos a la medida como estrategia para allanar el camino a sus propios intereses teóricos e ideológicos. Pasa lo mismo con un concepto tan hueco y omniaplicable como el de "colectivismo", una especie de "weasel-word", como decía Hayek al respecto de la palabra "social".
2. El análisis dialéctico en ningún momento hispotasia "agregados" más allá del individuo, pues para comenzar la categoría de "totalidad dialéctica" (o concreta, como la llamó Kosik) remite a todo menos a un agregado o sumatoria de individuos, sino que es más bien una herramienta teórica necesaria para entender relaciones e interrelacionalidades. ¿Qué pasa con el lamentable análisis de Hayek? A partir de la constatación de la complejidad de los fenómenos y relaciones sociales -de esas interrelacionalidades precisamente- niega la posibilidad de construir totalidades analíticas, y nos sale con el pobrísimo y en todo gratuito argumento de que eso implicaría una mente todopoderosa -algo imposible por supuesto- y, por consiguiente, su aplicación práctica traería como consecuencia la necesidad de crear una especie de Oficina Central que tendría la tarea de tomar y administrar decisiones que afectan a toda la sociedad, es decir, palabra mágica: colectivismo ergo totalitarismo. Como puede verse, las premisas de las que parte Hayek son gratuitas, y por ende sus conclusiones amañadas, algo sólo posible gracias a un increíble malabarismo lógico. Camino de servidumbre está plagado de ello, por lo que para mí constituye uno de los panfletos más ominosos jamás escritos.
3. Aunque con respecto al tema Intervención Popper es más moderado que Hayek, es decir, no parte de un antiintervencionismo principialista -ideológico y metafísico-, pues acepta la necesidad de intervenciones parciales a través de lo que llama "ingeniería fragmentaria", su propia metodología derrapa en contradicción cuando nos preguntamos, qué garantía hay de que estos cambios parciales a nivel micro no conduzcan, por efectos no- intencionales -que son para Hayek lo que finalmente constituye el tejido de la socialidad- a todos monstruosos o totalitarios, que es precisamente de lo que tanto uno como otro nos quieren prevenir. Inevitablemente la categoría de totalidad o el "holismo", llámenle como les dé la gana, se cuela en el análisis, so pena de caer en un inmediatismo ciego, o en un accionar irracional y a la deriva. Toda acción humana se da dentro de determinadas coordenadas espacio-temporales, y no en un presentismo vacío y aséptico como sugiere ese cacareado como estéril "individualismo metodológico"; es decir, toda acción se inscribe en un horizonte sociohistórico y significativo que no puede prescindir de la categoría de totalidad en el análisis. Sin embargo, como es obvio, poner de relieve la categoría de totalidad no implica evidentemente caer en un totalitarismo omniexplicativo. Ese es el silogismo hayekpopperiano que uds como loras repiten, y que al parecer muy bien han interiorizado. Por eso a esa "lógica" no hay que olvidar finalmente ponerle su nombre: la lógica según Hayek-Popper.
El que parece no entender de lo habla es ud, creo yo.
Iván ud sigue sin entender, estoy totalmente de acuerdo en que el individuo actua dentro de un contexto y que el mismo afecta la toma de sus decisiones, eso no choca ni contradice al individualismo metodológico, lo que en este caso nos diría el individualismo metodológico es que debemos estudiar que motivaciones tiene el sujeto (individuo) para verse afectado por dichos "agregados", los cuales de nuevo son producto de las acciones de miles de individuos, por eso la importancia de retrotraerse a la unidad para el estudio.
La parte a la crítica del holismo de Popper a la que me refiero, es que para hablar del todo tendríamos que remetirnos de nuevo a las instancias (individuous) que constituyen a dicho todo, así que de nuevo tendríamos que volver al individualismo metodológico.
De nuevo insisto en la importancia de distinguir entre agragados y holismo, cosa que no entiendo porque le resulta tan compliacado a un "filósofo de entender".
"«una perspectiva
individualista no supone necesariamente dejar en el olvido los agregados macrosociales: son a
un tiempo el inputy el outputdel proceso social puesto en marcha por la acción individual», lo
que de ningún modo implica que dejen de ser «agregados» de acciones o propiedades individuales" (De Francisco)
Mientras que el holismo:
"Lo que suele sostener el holismo es que
la interacción social genera propiedades y fenómenos que son IRREDUCIBLES a
fenómenos individuales (o a cualquier otra instancia presocial)" (Jose Antonio Noguera)
De nuevo Iván y espero que por última vez, el individualismo metodológico no niega todos esos condicionamientos de los que ud habla, simplemente manifiesta que los mismos son producto de las interacciones de los individuos, y que para estudiarlos se debe hacer hincapié en los individuos, y no creer en algún tipo de entidad metafísica que trasciende a sus partes, con propiedades propias y voluntad propia.
Manuel
Vamos por partes:
1. No hay ninguna censura. Si lee el comentario Nº1 (y si sabe usar un blog) verá que dice "El autor ha eliminado esta entrada", lo que significa que el autor -la persona que escribió el comentario- decidió eliminarlo, es decir, borrarlo. Cuando lo borra el dueño del blog aparece la frase "el administrador ha eliminado esta entrada". Traté de explicárselo de forma muy sencilla, haciendo uso de la teoría de la acción comunicativa habermasiana para poder hacer la explicación inteligible para ud sujeto como ud. Si ya no entendió así, creo que es mejor que busque ayuda psico-pedagógica. Hasta donde yo sé, todos sus comentarios han sido publicados y si no aparecen es porque, ¡Oh sorpresa! no los publicó o no los escribió.
2. Carácter sectario, fanático, intransigente, retórica gastada, neoliberales, bla bla bla bla. Las mismas habladurías y "lugares comunes" que ud utiliza. Ahí no hay novedad alguna y tampoco sentido. Todo un filosófo y no sabe hacer uso más que de argumentos ad hominem? Vaya decepción. Lamento que los TAX PAYERS hayan desperdiciado su dinero pagándole una beca en Bremen.
3. Me da risa que le demos risa. Si somos tan "cabezas calientes, panfletarios y demás bla bla bla", ¿por qué nos visita con tanta frecuencia e interés? Acéptelo ivancito, ud nos adora y le encanta aprender. Vea la maravilla: ud aprende con ASOJOD y los TAX PAYERS no tienen que pagar un sólo centavo. Lástima, eso sí, que le cueste tanto aprender y que no entienda esta "doctrina de colegio".
4. No se justifique si contesta rápido o lento xq va saliendo o tiene diarrea. A mi en lo personal no me interesan sus razones. Creo que podríamos empezar porque se las ahorre, pues es harto sabido que no da respuestas simples por falta de tiempo sino por falta de conocimiento.
5. Le voy a explicar para qué sirve el individualismo metodológico en la producción de conocimiento, especialmente en las ciencias de la acción humana (Sí!!! de nuevo Mises, vaya corra en busca de la ayuda de sus profesores). El IM tiene una gran utilidad en cuanto a la metodología para alcanzar nuevo conocimiento (haciendo uso del término metodología en términos de Sartori), pues presenta una forma de realizar la investigación científica. Resulta ser que el IM nunca ha negado las construcciones macros, como bien apunta Manuel, sino que las incorpora en las explicaciones científicas pero desde el punto de vista de sumatorias. Es más, y es evidente que ud no sabe porque es un farsante, el IM tampoco niega todos los condicionamientos contextuales de los que ud habla. Por ejemplo, en "El Uso del conocimiento en sociedad" Hayek bien explica esta idea cuando argumenta que es cada individuo el que mejor conoce su realidad espacio/temporal.
6. Siendo que el IM contempla la contextualización (puede ver a North, Popper, Hayek, Mises, Shepsle y hasta el mismo Rawls -que dicho sea de paso no es un autor de mi completo agrado) y que no sólo "reduce" las explicaciones a simples individuos, sino también a sus interrelaciones, pero siempre explicándolas a partir de esas unidades fundametales cuales son los individuos, entonces su argumentación no tiene sentido. Además, hasta donde sé, el IM nunca ha hablado ni hecho mención siquiera, a explicaciones de tipo presentistas. Una vez más, su poca precisión y conocimiento deriva en afirmaciones acientíficas, incapaces de probar.
7. Como siempre se lo he dicho, le invito a leer Human Action de Mises (Mises es una persona no una máquina o una institución -digo, por aquello de que no sepa-) pues en la explicación de la praxeología, él realiza un interesante abordaje de las formas de holismo, universalismo, del colectivismo y de algunos representantes de la Psicología de la Forma (Gestalppsychologie), para determinar los errores lógico -formales del planteamiento.
8. También lo invito a leer a Minor Salas ("La Falacia del Todo") quien de forma muy apropiada realiza un análisis que demuestra el desastre epistemológico, político y social que se deriva de las tesis contrarias al individualismo metodológico.
9. Yo cierro aquí mi participación. Si ud quiere seguir en esta dinámica no va a poder. Nadie le prohibe escribir sus sandeces: puede rebuznar cuando y cuanto quiera pero no va a obtener más respuestas de mi parte. Si resulta que ASOJOD es tan nefasta y tan incapaz de convencer a los dioses del olimpo epistemológico (por supuesto, presidido por su arrogante y patán ser) entonces simplemente no se preocupe. No tiene que desestimarnos ni refutarnos porque sencillamente ningún "titán" nos creerá.
Alejandro
Ivan Villalobos burlandose de que aqui publican a Montaner, Julio Rodriguez y Apuleyo Mendoza cuando en su propio blog el nuevo autor de moda es Jerry Espinoza... ¿Como critica ud a ASOJOD cuando en su blog publican unos articulos de Jerry que no dicen absolutamente nada?
Rápidamente porque es muy tarde -o muy temprano. Uds censuraron un comentario que hice hoy al mediodía. ¿Por qué? No entiendo, giraba básicamente alrededor de la recomendación de un libro.
Minor Salas: Me cae bien, de hecho me reuní con él antes de venir a Alemania, y la verdad se portó muy bien conmigo. Sobre su desempeñar académico me reservo opinión. Leeré de fijo ese texto que uds recomiendan. Lo que sé es que estuve en una de las charlas que él organiza, con Helio Gallardo esa vez, y realmente fue vergonzoso. Gallardo lo destrozó, con motivo, pues Minor lo invitó -y eso era evidente- para, según él, lucirse contra Helio, pero lo que generó fue absolutamente lo contrario. Mario quedó mal paradísimo, ridiculizado con razón -pues él se lo buscó repito- y Helio por el contrario aplaudido. Sé que Mainor organizó una charla inmediatamente después para -sin Helio presente- atacarlo, lo que me parece muy bajo y cobarde. En todo caso, me parece que Minor trata de continuar las ideas de Pedro Haba, presentándose como su discípulo. En cada charla creo que este señor está ahí presente, lo que me parece sumamente patético. Por mi parte, he leído un par de cosas de Haba, además de escucharlo hablar en las famosas charlas, y me parece así de simple que ese roco no tiene mucho o nada que decir, aparte de conocer algunos autores que leyó durante su estancia en Europa. Sinceramente me parece totalmentte prescinble.
Por el momento me despido.
Iván:
En verdad no hemos eliminado ningún comentario suyo, no se que habrá pasado y creáme que mucho menos eliminaríamos la recomendación de un libro. Está en ud creerme o no.
En cuanto a Minor, concuerdo con ud, en verdad es un gran investigador y además escribe en forma muy bella, desgraciadamente su personalidad no es la mejor como bien apunta ud. También concuerdo respecto a lo que menciona de Pedro Haba, tiene una fama que a mi me resulta inmerecida, por lo menos en algo había que coincidir.
Manuel
Ivan:Trabajo :: Agua:Aceite
El "Comentario suprimido" del inicio, lo borré yo mismo pues quería corregir rápidamente un par de omisiones, como podrán ver por la diferencia de dos minutos. A eso no me refería entonces.
Aceptemos que el comentario que hice, así como el "Comentario Anónimo" que lo precedía, desaparecieron sin más gracias a una suerte de agujero negro cibernético. Se trataba de la recomendación de este libro:
Jürgen Nordmann. Der lange Marsch zum Neoliberalismus. Vom Roten Wien zum freien Markt. Popper und Hayek im Diskurs (VSA, 2005).
Se trata de un extenso estudio sobre el contexto de nacimiento de la ideología y programa neoliberales, así como de la relación y diferencias entre Popper y Hayek. Creo que les haría muy bien leerlo, sobre todo a Alejandro, aunque ignoro si hay traducciones en otros idiomas, o quizá uds lean alemán.
No voy a insistir más sobre el punto relativo al "individualismo metodológico", pero les agradezco las recomendaciones en todo caso. Me parecen que las explicaciones que ofrecen son perfectamente circulares, sobre todo la de Alejandro, una "simple petición de principio" pues. Pero bueno, creo que nunca nos vamos a poner de acuerdo en este punto, ni se trata de eso. Ignoro cuantos docentes en Bremen o en Alemania conocerán a Mises, pero en todo caso no deben ser muchos, y que lo tomen en serio menos. Que lo sigan quizá algunas "cabezas calientes" en el FDP o la Fundación Naumann. Más no creo. Me parece bastante gracioso que uds se ocupen y se tomen en serio a autores que nadie se toma en serio por aquí y que, aparte de Popper según mi opinión, no merecen ni estudiarse si no para criticarlos y desenmascar sus retrógradas e ideologizadas posiciones. Dudo también que uds conozcan lo que critican. Yo por mi parte no me quedo con lo que dijo tal autor sobre Hayek o Friedmann, sino que voy directamente a los textos. Ignoro cuanto habrán leído de Marx, Hegel o de la Escuela de Fráncfort, y repito que no se vale quedarse con el comentario de "La sociedad abierta y sus enemigos", y creer que con la lectura de lo que dice Popper sobre lo que dijo Marx o Platón, la difícil tarea de entender está saldada. Ahí si estoy de acuerdo que de ningún modo un "colectivo" o "figura de autoridad" pueden reemplazar el esfuerzo individual.
De nuevo sobre don Minor: Estoy parcialmente de acuerdo con Manuel, pero creo que el problema de don Minor no es sólo de "personalidad", si no de enfoque, aunque en el fondo siempre se trata problemas de "personalidad" (tal como, por otra parte, creo poder leer entre líneas en los comentarios de Alejandro). La bochornosa activididad organizada por Minor a la que me refería, que por cierto no es la excepción sino que tendencialmente parece ser la regla, giraba en torno al tema de los derechos humanos. Minor, sin tener ni saber nada que decir, sin conocer absolutamente nada del tema, trató de lucirse con un ridículo e infantil ejercicio de lectura pseudoanalítico, que a todos en la sala provocó pena ajena. Muy parecido a lo que hace Haba. Si eso es filosofía y análisis serio, yo entonces sería Ludwig von Mises. Creo que fue muy patético y francamente sentí todo el tiempo pena ajena, además de ganas de saltar de la silla y salir corriendo. Espero que al escribir sea Minor un poco más sofiscado y menos zafio como mostró esa vez, porque sino no entiendo como se le puede considerar una especie de mentor o ideal académico. En suma, el texto me interesa y lo leeré en el futuro con detalle.
Gracias.
Álvaro, gracias por sus ponzoñosos y patéticos comentarios dignos y propios de un pobre diablo resentido como usted. Yo hace tiempo que decidí no perder mi valioso tiempo respondiendo a sus rebuznos.
Le recomiendo que busque a alguien de su nivel, para que al menos desahogue algo de su odio enfermizo.
Iván:
Totalmente de acuerdo con lo que usted plantea, en lo personal admito que estoy muy pero muy lejos de ser experto en Marx o Hégel -de hecho ni siquiera me consideroexperto en escuela austriaca o en Popper o Hayek, espero si llegar a serlo-, por ello en un esfuerzo de honestidad intelectual, solo me refiero a las categorías conceptuales que conozco, un ej de ello y en verdad que sin ánimos de entrar en polémica, es el de la plusvalía, la cual ha de partir de una teoría de valor trabajo, lo cual en lo personal pienso que es inadecuado para la teoría económica, pero de nuevo sólo lo pongo a modo de ejemplo sin animos de entrar en polémica.
Además pienso que uno puede tomar elementos de otros autores, incluso aquí en el blog hemos publicado extractos de Marx haciendo crítica de la religión, los cuales a mi me resultan de lo mejor que he leído.
Por último gracias por la recomendación del libro, pero ni Alejandro ni yo hablamos, escribimos o leemos alemán.
Manuel
Por último. Me parece muy bien que uds firmen diferenciadamente. A pesar de que no comparto casi ninguna idea con ambos, me parece que Manuel es una persona menos prepotente y pretenciosa, no tan enferma de sabiduría, inteligencia y "objetividad" como su compañero. Más humilde en todo caso, y la humildad, creo yo, es siempre una virtud.
Ivan. Usted cree que es posible construir “totalidades analíticas”, me gustaría saber ¿Cómo se hace eso?, ¿Cómo se plantea, por ejemplo, una teoría social que pueda (y que debe, por su naturaleza) ser empíricamente contrastable que utilice como categorías analíticas a enunciados holisticos? ¿Señáleme, por favor, como se contrasta una hipótesis cuyos enunciados remiten a infinitos espacios, lugares, momentos, condiciones?, ¿Cómo podría entonces decir que sus categorías, enunciados, hipótesis son verdaderas o falsas?, lo cierto del caso es que las “categorías analíticas” que usted defiende no pueden ser empíricamente contrastadas, no pueden ser contrastadas con hallazgos por que remiten a todo, y por tanto no remiten a nada. En definitiva, si usted logra convencerme le creería sinceramente, de momento me parece que las “categorías analíticas” que usted defiende pertenecen al discurso, a la metáfora, a la fabula que busca ser científica, pero que no puede ser contrastada.
La propia polémica de Popper con el Círculo de Viena giraba en gran parte en torno a su programa verificacionista, algo que ya Otto Neurath -quien pertenecía al Círculo- cuestiona con su crítica a los "enunciados protocolarios". Como ud bien apunta, Andrés, ninguna totalidad puede ser contrastada o "falsada", pero tampoco ninguna teoría o categoría científica pueden ser directamente constrastables o refutables. Eso es ilusión metafísica e indigencia teórica. En gran parte estoy de acuerdo con los principios básicos de la metodología popperiana. En lo que no estoy de acuerdo es en la posiblidad de desahuiciar la categoría de totalidad o el pensamiento dialéctica del campo de la ciencia, mucho menos de las ciencias sociales, algo en lo que él mismo Popper es ambiguo. Por supuesto, al afirmar esto no estoy afirmando la existencia de entidades metafísicas más allá de la realidad, o con vida propia independientemente del devenir de los sujetos reales. Esa es la reducción caricaturezca en la que caen muchos debido a su incomprensión o fanatismo.
Además, no veo por qué expulsar o desvalorizar la imaginación metafórica del quehacer científico. Creer que la ciencia se desarrolla en un escenario aséptico, más allá de determinantes históricos, juegos de poder, lobbys institucionales y choques de paradigmas, me parece una crasa ingenuidad. Basta con leer a Kuhn, Feyerabend o Bachelard para convencerse de lo contrario.
Publicar un comentario