lunes, 23 de marzo de 2015

Tema polémico: la credibilidad del Presi

Para iniciar este artículo vale la pena recordar un spot publicitario de la campaña del famoso Luis-Gui, así nos decía:


















“tengo un solo carro, un reloj y cuatro trajes que me quedan y no necesito más (…) soy Luis Guillermo Solís quiero que me conozca y me ayude a rescatar a Costa Rica”

En ese anuncio el candidato se presentaba como un costarricense más, un costarricense promedio, alejado de la politiquería y del materialismo suntuoso. Pero todo cambia en esta vida, y en tan solo diez meses el Presi ha dado un giro de 180 grados, haciendo verdad aquel adagio de que sólo se conoce verdaderamente a una persona una vez que se le ha dado poder, veamos.

El Presi, al inicio de su gobierno quiso seguir por esta misma ruta del costarricense “de a pie”, aquel que es distinto a la clase política tradicional. En ese orden de idea anunciaba a la prensa que prefería utilizar su carro personal y no el de Casa Presidencial. Ello rápidamente cambió, y ahora el Presi en sus rutas de la ¿alegría? utiliza dos flamantes Land Rover 2015, parece que al final del día el Presi si necesitaba más, a diferencia de lo dicho en su campaña.

Igualmente anunció que durante su Gobierno existiría total transparencia y que la Casa Presidencial se convertiría en una “Casa de Cristal”. Desafortunadamente, esa promesa tampoco duró mucho, dado que Presidencia incluso mantenía en secreto el listado de visitas a la “Casa Polarizada”. Este secretismo se vino abajo una vez que la Sala Constitucional obligó a revelar dicha información.

Pero aquí no acaba el record de terror, el último desliz y el más grave  refiere al tema impositivo. El Presi había prometio en campaña que no existirían impuestos durante los dos primeros años de su gobierno, y que además utilizaría este tiempo para demostrar a la ciudadanía que realizaría un manejo responsable de la cosa pública , lo cual lo legitimaría para solicitar dichas medidas. Lo cierto del caso es que al día de hoy sabemos que el Presi no se aguantó las ganas, y a menos de un año de su gobierno ya está hablando de aumentar impuestos. Pero lo peor ha sido el presupuesto absolutamente deficitario que presentó a la Asamblea Legislativa (y que fue aprobado a través de medidas autoriatarias y antidemocráticas), lo que evidencia que no hay tal sentido de la responsabilidad fiscal dentro de esta Administración.


El mayor activo de todo político es su credibilidad, hoy en día en ASOJOD creemos que el Presi ha derrochado y se ha comido por entero éste capital. Hoy en día el Presi no es más que un político tradicional, totalmente alejado de la imagen que “vendió” en campaña.  Robándole sus palabras de campaña decimos: ¡Hay que rescatar a Costa Rica de Luis Guillermo Solís!

No hay comentarios.: